Mi Diccionario desvergonzado (12): matrimonio, pájaro, derecho, intimidad, bragas

matrimonio: 1. Inútil pretensión de diversas instituciones de regularizar las relaciones sexuales entre los seres humanos, otorgándoles carta de legal naturaleza. 2. Pareja de homosexuales, rara vez de ambos sexos, que considera una victoria legal haber conseguido llevar su compromiso de compartir una cama durante algún tiempo a un archivo heterogéneo llamado Registro Civil. 3. Etapa en las relaciones de una pareja que se considera previa al divorcio, aunque también suele desembocar, con el paso del tiempo, en mutismo y agresiones verbales recíprocas. Véase: género.

pájaro: 1. Delincuente de guante blanco, que, al menos hasta época muy reciente, solía escapar de la cárcel e incluso del procesamiento. 2. Ave de pequeño tamaño, que se obstina en cantar mientras le da el sol encerrdo en una jaula de metal, confiando en que su captor deje un día abierta la puerta de su lugar de confinamiento, para escaparse. Véase: presunto.

Derecho: 1. Lado de una persona o cosa que se encuentra al alcance de la mano izquierda del que lo contempla. 2. Invento de los seres humanos para recordar la necesidad de cumplir con los principios de la ética universal, y que se aprovecha sistemáticamente para introducir ideas muy variadas, con intereses particulares. Véase: religión verdadera.

Intimidad: 1. Situación ideal de la persona, que alcanza su plena manifestación únicamente en el cuarto de baño. 2. Principio abstracto que salvaguarda detalles enojosos de la persona, y que, sorprendentemente, se descuida sistemáticamente en las comunicaciones puestas a disposición de desconocidos en las representaciones de la eterna comedia de las relaciones, que se conocen actualmente como redes sociales. Véase: wáter.

Bragas: 1. Prenda de desvestir a las personas del género femenino cuando se practica el acto sexual; en las representaciones modernas, las actrices jóvenes han de mostrarse dispuestas a aparecer sin ella, por necesidades del guión. 2. Pasamontañas calado que utilizan los policías para no ser reconocidos en las fotografías y filmaciones de manifestaciones y algaradas, particularmente si participan en ellas elementos que se dicen pertenecientes a un grupo de poder conocido como antisistema.

Mi Diccionario desvergonzado (11): artista, restaurante, memoria, desnudo, colonia

artista: 1.Joven que ha seguido algunos cursos en una Escuela de Artes y Oficios y que se cree poseído de una fuerza destructivo llamada imaginación, opinión que nadie comparte (salvo, eventualmente, su pareja), y que, si tiene la mala suerte de morir joven por sobredosis, es posible que encuentre un marchante que haga dinero presentándolo como artista consagrado. 2. Genio, frecuentemente anónimo, cuyo nombre debiera conocer todo el mundo, cuyas obras se encuentran en los museos identificadas como llevan el nombre de quienes las fueron coleccionando con fines de evasión fiscal. 3. Persona que canta y baila en las celebraciones. Véase también: obra de arte, genio, evasión fiscal.

restaurante.1. Lugar en donde se come bien o mal, cuyo elemento de identificación es que hay que pagar antes de marcharse; si te cambian los cubiertos entre plato y plato, suele ser conocido como “restaurante de categoría” y si se sale de él con hambre, hay grandes posibilidades de que su propietario haya obtenido una o varias estrellas en alguna guía gastronómica. Véase también; bar, cocinero, estrella.

Memoria: 1. Conjunto de hojas con fotos de colorines que lleva un número que corresponde al año anterior al que se escribíó, y que se utiliza por la gerencia de una entidad para explicar las razones por las que no se cumplieron los objetivos previstos pero se está seguro de cumplirlos, con creces, en el siguiente. 2. Cualidad que siempre se tenía de joven, pero que se pierde felozmente a partir de los cuarenta años, y que se trata de ejercitar resolviendo sumas de números y con reglas nemotécnicas, que no sirven para solucionar los objetivos centrales de la vejez: recordar donde se han puesto las llaves o las gafas y no confundir el nombre de los nietos. Véase también: responsabilidad social cooperativa, consejo de administración.

Desnudo: 1. Fotografía recotada de mujer joven, de frente o de espaldas al espectador, anunciando colonia o una crema para la piel. 2. Dibujo de un ser humano sin vestido alguno, en posición objetivamente ridícula, con la que los estudiantes de Bellas Artes justifican ante sus padres que no están perdiendo el tiempo cuando asisten a las clases de Figura Humana. 3. Situación del que no tiene ni puta idea en un examen. Véase: vello púbico, pelotas, publicidad, actriz

Colonia: 1. Líquido sin valor alguno conteniendo sustancias volátiles, que deja un residuo que mancha la ropa o la decolora, y que, gracias a intensas y costosas campañas publicitarias se considera imprescindible regalar a alguien en fechas señaladas, cuando no se sabe qué otra cosa regalarle. 2. Conjunto de casas iguales, de construcción modesta y situación marginal en la población que servían como vivienda obrera, y que, con el paso del tiempo, han quedado en el centro de las ciudades, y, convenientemente protegidas por los Planes de Ordenación Urbana, han sido remodeladas por sus sucesivos dueños, para parecer todas distintas y, con notable persistencia, sirven como seguro rompedero de cabeza para personas de clase media-alta. Véase: POA.

Mi Diccionario desvergonzado (10): libro, árbol, calzoncillo, milagro, tajalápices

Libro: Adorno de forma prismática, con cubiertas algo más duras que el interior, formado por hojas de papel, que se coloca en las estanterías de los muebles de exposición en ciertos comercios; como curiosidad, las hojas son blancas salvo en Ikea, que están impresas en un dialecto parecido al euskera, llamado sueco.

Arbol: 1. Perteneciente a ciertas especies vegetales (siendo los más conocidas, el plágano, el magnolio y el ciruelo japonés) que, en las ciudades, se planta en los alcorques y en los jardines de las Comunidades de vecinos con la pretensión de ocultar el bosque de edificios de cemento que le rodea, y que puede llegar a ser muy molesto cuando crece. 2. Producto industrial que se utiliza para hacer conglomerado, como materia prima en una papelera o como combustible, recibiendo en este último caso el nombre técnico de biomasa. Véase: biomasa.

Calzoncillo: Prenda masculina, parecida a las bragas, pero con abertura delantera, que evitaba que se mancharan los pantalones y con la que los hombres procuraban no mostrarse en público, por pudor; ha sido sustituída por los boxer, que, convertidos en artículo de exhibición, vienen provistos de apéndices que simulan un paquete. Usase también en plural (la palabra); la prenda no se suele compartir. Véase: bragas, boxer.

Milagro: 1. Hecho sobrenatural que puede ser explicado de manera muy sencilla, cuando se tienen todos los datos. 2. Dícese de un suceso con escasa probabilidad de ocurrencia, como que toque la Lotería, encontrar un político que actúe guiado exclusivamente por el bien público, o un pedante que tenga razón. Véase: Virgen, político.

Tajalápices: Palabra que usan los asturianos para designar al sacapuntas, y que provoca la hilaridad de quienes les escuchan, sobre todo, de los madrileños, que aparentan no comprenderles; como otras palabras, tales como chiscar, cagoenmimanto, carne gobernada o sofito, forma parte del amplio y rico vocabulario que constituye un idioma ancestral llamado bable, hoy perdido salvo su acento y que, en alarde creativo, se enseña en cierta Facultad de filología, en enseñanza impartida rigurosamente por profesores leoneses. Véase: cazurro, chiscar, cagoenmimanto.

Mi Diccionario desvergonzado (9): inglés, comité, negocio, animal de bellota, ambiente

Inglés: 1. El idioma peor hablado por la Humanidad, utilizado por millones de personas que no lo tienen como lengua materna, como intento de comunicarse, lo que ha propiciado múltiples malentendidos, negocios para empresas de idiomas, algunos accidentes de aviación y ciertos chascarrillos muy divertidos, protagonizados por representantes de Gobiernos no anglófonos, entrevistados para la BBC. 2. Persona que vive en una isla del Océano Atlántico, de hábitos formales y educación exquisita, salvo cuando va al fútbol o viaja al extranjero, y cuya cabeza pública más visible lleva un sombrero estrafalario.

Comité: Conjunto ineficiente de personas, típicamente de edad provecta, y que puede alcanzar dimensiones incomensurables, que se reunen periódicamente sin saber qué hacer, para no hacerlo, dejándolo todo registrado en un acta que archivan para la posteridad. Si los asistentes cobran dietas, se llama Consejo.

Negocio: Actividad irregular, por la que una persona o grupo de personas compran o fabrican algo a un precio muy inferior al que consiguen situarlo en el mercado, basándose en la ignorancia de su coste por los que lo compran, a los que llaman clientes.

Animal de bellota: Se aplica a los jefes, de cualquier estamento o condición, para expresar ante los compañeros de trabajo y supuestos amigos, que, en nuestra fundada opinión, carecen de la capacidad necesaria para serlo.

Ambiente: 1. Lugar en el que, si es bueno, hay perspectivas de ligar. 2. Medio contaminado en el que se desarrolla la etapa final de la evolución del ser humano, cuyo deterioro irreversible no se ha podido dilucidar si tiene origen antrópico o solo es producto de la mala suerte de haber nacido rodeado de insensatos.

Mi Diccionario desvergonzado (8): bolardo, contenedor, subvención, orgasmo

Bolardo. Masa de hierro colado o fundición que se coloca por los Ayuntamientos en las aceras, camufladas de forma que los conductores estampen sus automóviles contra ellas al intentar aparcar, y que ha merecido el elogio unánime de los talleres de chapa y la repulsa generalizada de todos los demás ciudadanos; se fabrica también una modalidad que tiene la altura justa para alcanzar los corvejones de los viandantes. Véase: alcorque, chapista, corvejones.

Contenedor. 1. Aparatoso recipiente de plástico inflamable que sirve para, convenientemente vaciado y volcado, organizar una pira en las manifestaciones de descontentos, que son identificados sistemáticamente como pertenecientes a los antisistema; algunos ciudadanos lo utilizan para depositar en él, según los colores de que se les dota, periódicos, vidrios y basura orgánica, en el marco de un procedimiento que se ha dado en llamar recogida selectiva, cuyo objetivo real se desconoce hasta la fecha. Véase: antisistema, recogida selectiva.

Subvención. 1. Entrega de dinero a un empresario amigo por parte de la Administración pública, para que pueda seguir manteniendo su tren de vida. 2. Apoyo a una empresa en suspensión de pagos, con el objetivo de prolongar su agonía. Véase: tren.

Orgasmo. 1. Fenómeno paranormal que dicen algunas personas haber percibido mientras se imaginan estar con una persona diferente a aquella con la que están haciendo el amor. 2. Acto sexual realizado por el varón. Véase: hacer el amor.

Mi Diccionario desvergonzado (7): start-up, coyuntura, soborno, teléfono móvil, batería, economista

start-up: (léase estartáp) Alevín empresarial, nacido en territorio hostil, cruce artificial entre las nuevas tecnologías y la inocencia de lo que es el mercado, que se alimenta de ilusión y cantidades ingentes de trabajo, y que rara vez alcanza la edad adulta, pues su delicada carne es muy apreciada por un gran número de depredadores, siendo también objeto de persecución por ciertos adultos con deseos infantiles de grandeza, que se fotografían con ellos y los dejan morir de inanición, después de haberlos mostrado públicamente como trofeo. Véase: nuevas tecnologías, pymes, subvenciones.

coyuntura: 1. Situación desesperada para la mayoría, que, cuando se presenta, no tiene más solución que salirse de ella. 2. Dado el carácter dual del término, para unos pocos, oportunidad de salirse con los méritos y producto del trabajo de los demás. Véase: oportunidad, crisis, debacle.

Soborno. Piropo o cualquier otro material fungible, como pastillas de chicle, que se entrega a un funcionario para que agilice los trámites de cambio domiciliario; dícese también de los sobres con dinero que las constructoras y empresas de servicios -en particular- deben emplear como peaje a los intermediarios para conseguir, en limpia concurrencia pública, un contrato. Véase: piropo, contrato, concurso público

teléfono móvil: 1. Cada uno de los aparatos inservibles que se amontonan en los cajones de oficinas y viviendas, y que sirvieron para aumentar la tarifa telefónica hasta límites de usura. 2. Artilugio que se lleva en el bolsillo trasero del pantalón (los varones) o se deja olvidado en casa (las mujeres), y que sirve, básicamente, para sacar fotografías. Véase: iphon, ipad, cacharro, nuevas tecnologías.

batería: 1. Perteneciente a una banda musical que tiene buen oído, pero no sabe tocar ningún instrumento. 2. Elemento que sirve para la carga de alguno de los diferentes aparatos que conforman o conformaron nuestro nivel de vida, aunque no sabemos ya a cuál pertenecía, salvo que siga conectado a él, en cuyo caso es posible que sea la principal fuente de su mal funcionamiento. Véase: pila, recarga, litio.

economista: 1. Meteorólogo que predice, con técnicas de adivinación que no consigue jamás explicar a los demás (incluídos los que se dedican al mismo oficio) las razones por las que las cosas no suceden jamás como han previsto, pero han sucedido exactamente como dijeron que habían predicho. 2. Dice de sí mismo quien alardea de poseer una carrera universitaria que le capacita para llevar la gestión de un grupo empresarial, hasta que entra en suspensión de pagos o quiebra técnica. 3. Persona que, poseyendo la carrera universitaria de Licenciado en Empresariales, Economía u otras ciencias afines, pasa la mayor parte de su tiempo de trabajo (cuando tiene éste) poniendo números en varias columnas de un programa Excell y haciendo informes que nadie leerá, porque no los entienden; en casos extremos, puede verse obligado a despedir a sus compañeros de trabajo, en la búsqueda de la rentabilidad, proceso que terminará con la pérdida del suyo propio. Véase: macroeconomía, microeconomía, ciencia infusa.

(continuará)

Mi Diccionario desvergonzado (6): filosofía, jurado, gobernanza, water

filosofía: 1. Técnica de relajación, al alcance de todo el mundo, por la que se relativiza cualquier problema, y que, convertida en obsesión, puede llevar a escribir un libro de características infumables, salvo, según propia confesión, para los profesores universitarios de esta disciplina, que pretenden que su conocimiento es fundamental para entender porqué no entendemos nada de lo que nos pasa; sus practicantes son llamados vulgarmente: filósofo (a secas), cachondo mental (grado) y loco de atar (master). 2. Carrera universitaria que da acceso, con suerte y adecuada recomendación, a un empleo de colocador de mercancías en un supermercado. Véase: cachondo mental, loco de atar y profesor universitario.

Jurado: 1. Conjunto de personas reunidas para cenar, que acaban de conceder un Premio a una obra literaria que no han leído o a una aberración pictórica realizada por un familiar de uno de ellos, y que ha sido defendido por éste como obra maestra. 2. Fórmula legal de exonerar de culpabilidad a un delincuente por un grupo de legos en derecho; también es conocida la facilidad con la que el procedimiento incurre en vicios de derecho, sirviendo para anular la resolución adoptada. Véase: obra maestra, lego en derecho, delincuente.

Gobernanza: Maniobra de ocultación utilizada por las más variadas instituciones para tratar de convencer a ciudadanos, clientes e incautos en general, que lo están haciendo muy bien, haciendo lo que les conviene. No confundir con gobernanta, que era la señora que tenía las llaves de las residencias de señoritas y les apagaba la luz por las noches, para que pudieran hablar de sus cosas sin que se les viera el rostro enrojecido por el pudor. Véase: ciudadano, institución, incauto.

Water: (pronúnciese váter) 1. Lugar de retiro, único sitio en el que, si dispone de pestillo, cualquier persona puede hacer lo que le apetezca, incluídas la satisfacción de la mayoría de las necesidades espirituales y cualquiera de las corporales. 2. En el Africa subsahariana, sinónimo de agua, líquido muy valioso, cuya carencia provoca millones de muertos cada año. Véase: pestillo, Africa subsahariana.

(continuará)

Mi Diccionario desvergonzado (5): abogado, crisis, ejército, economía sumergida,

abogado: Profesional del derecho que defiende los intereses ajenos en los Tribunales de justicia, exponiendo fundamentadamente las razones de sus clientes y las suyas propias ante jueces y colegas (estos últimos, argumentando con idéntico ardor desde la posición contraria a la suya) y que está acostumbrado, en la medida en que acumula experiencia práctica, a ejercer, sin pretenderlo, la justicia gratuita y a someterse disciplinadamente a los dilatados plazos que necesitan sus Señorías para analizar los argumentos presentados. Como medida de supervivencia, viene también obligado a explicar posteriormente a sus representados y a sí mismo, por su propia estima, como productos del azar y, en no escasa medida, de la ignorancia y desinterés ajenos, los eventuales resultados negativos, que encontrará sistemáticamente contrarios a la lógica y producto de la desestimación injusta de la ordenada e irrebatible presentación de los argumentos alegados por él, con wl objetivo disculpable de animar a sus clientes a que le abonen las minutas, por constituir esos ingresos su único medio de malvivir. Ver también: minuta, juez, Justicia, justicia gratuita, azar, litigio.

crisis: 1. Situación normal, de carácter estructural, de la economía de mercado, que es utilizada periódicamente por las Administraciones públicas para aumentar la presión sobre las clases medias y descuidar la atención de los más desfaorecidos por la fortuna. 2. Oportunidad para los que más tienen de aumentar su riqueza o el control que ejercen sobre las propiedades, bienes y rendimientos colectivos. Ver también: banquero, paro, trabajo.

Ejército: 1. Institución tan antigua como la naturaleza humana, inventada para apropiarse de las propiedades ajenas utilizando excusas muy variadas, y que ha evolucionado, en los países autodenominados civilizados, para derrocar mandatarios en países con recursos naturales por explotar, empleando armamentos muy sofisticados, actuando después, de manera que se pretende idónea, como Escuela de formación profesional del Estado derrotado, preparando el ambiente, en general, para la guerra civil. 2. En algunos países, empresa deficitaria que genera masivamente empleo muy jerarquizado, con fines prácticos poco conocidos. Ver también: burbuja, Ministerio de Defensa, derrocamiento.

Economía sumergida: Parte de la economía real que contribuye de forma eficaz a crear una cantidad muy estimable de empleo y riqueza que se substrae al control de la Hacienda Pública, sin que, hasta el momento, se le haya encontrado sustituto equivalente, gozando de aprecio generalizado. Ver también: Economía real, Hacienda Pública, impuestos.

(continuará)

Mi diccionario desvergonzado (4): trabajo, paro, género, ingeniero, banquero

Trabajo. Según la tradición judaica, castigo bíblico por el que se condenaba a los sucesores del padre de la Humanidad a generar plusvalías, en lo que se considera la fundación del capitalismo. Véase: paro, Biblia.

Paro. Consecuencia natural de la economía de mercado, en un mundo globalizado en el que cada palo tiene que aguantar su vela, y no hay velas para todos porque algunos han organizado una verbena. Véase: mercado, mundo globalizado.

Género. 1. Producto puesto a la venta por un comerciante; hasta mediados del siglo XX, trozo de tela que se escogía en la propia sastrería, o se llevaba al sastre, para hacerse un traje; de ahí la expresión: “En esta discoteca hay buen género”. 2. Usase, entre pedantes y politicuelos, como sinónimo del sexo, aplicable solo a personas; por ejemplo: “Lolita es del género masculino”, aunque no sería correcto decir: ·Creo que Fulanito es bigeneral” Véase: sexo, compañeros y compañeras.

Ingeniero. Término que se asociaba a alto prestigio profesional, por lo que se adulteró con el uso, siendo en este momento un título sin valor práctico. Subsisten algunas asociaciones, colegios y cofradías, que pretenden distinguir nostálgicamente entre ingenieros superiores, ingenieros de grado medio y diplomados en formación profesional, pero quienes pertenecen a las dos últimas categorías defienden que pueden hacer lo mismo que los de la primera, argumentando, en esencia, que cuanto más años se hayan dedicado al estudio, menos conocimientos se tendrán acercade cómo cambiar la rueda a un coche. Véase Escuela Técnica Superior, Universidad, master, grado, formación profesional, peón caminero.

Banquero. 1. Tipo que hace bancos y piezas de asiento. 2. Perteneciente a una categoría de seres privilegiados que se dedican a captar el dinero de los demás, sirviéndose de diversas añagazas -en particular, empleando términos técnicos ininteligibles-, para prestárselo con rendimiento a quienes lo necesiten o les hayan convencido de necesitarlo. Un atractivo adicional de su actividad consiste en que pueden conceder préstamos sin garantías a sus amigos o para desarrollar sus propios negocios no bancarios, sabiendo que, en caso de que salgan mal, podrán contar con el respaldo de las Administraciones Públicas para recuperarlo, ya que su función está considerada de primera necesidad, pues la sociedad actual confunde predicar con el dar trigo. Véase: No es lo mismo predicar que dar trigo.

(continuará)

Mi Diccionario desvergonzado (3): próstata, escote y religión verdadera

Próstata: Parte misteriosa del cuerpo humano masculino, que se mantiene oculta hasta más o menos los cincuenta años de edad de su portador y que se manifiesta regularmente a partir de entonces, fundamentalmente para tocarle los cojones. Véase: cojones, portador, varón.

Escote: Antiguamente, forma de pago en un bar o restaurante, hoy en desuso, habitual entre compañeros de clase o de oficina y despedidas de soltero y novios, en la que alguien se encargaba de dividir el importe de la factura entre el número de asistentes, recoger el dinero y abonar la diferencia respecto a lo recaudado, que podía ser positiva o negativa, según su experiencia anterior. En la actualidad, se emplea el término asociado a las palabras “de vértigo”, significando que el canalillo de la fotografiada ha sido retocado con técnicas de fotoshop. Véase: fotoshop, vértigo, factura, iva.

Religión verdadera: Misterio sin resolver, que goza de varias acepciones, todas falsas. Véase: dogma, revelación, profeta.

(continuará)