La culpa es de Ikea

Me lo temía desde hace tiempo. Cuando ví que empezaban a proliferar esas esterillas con la leyenda “Bienvenido a la República independiente de mi casa” en los rellanos de las escaleras, empecé a sospechar que un movimiento contestatario, imparable, estaba asentándose entre nosotros.

Porque el lema nos va como anillo al dedo. Cierto que, dentro del mosaico variopinto de temperamentos españoles, algunos tendemos más al aislamiento que otros. Eso es historia, amigos. Pero, si rascamos un poco en nuestra pretendida solidaridad y bonhomía, por mucho que estemos a la cabeza de donación de órganos o de defender que hay que ayudar al desarrollo y contaminar algo menos, allá en el fondo, lo que nos gusta más es la tranquilidad de no tener que dar explicaciones a nadie, metidos en casa, en ropa interior si no hace frío, y viendo una buena película o esperando que nuestra selección de lo que sea demuestre al mundo lo buenos que somos.

Que vascos, catalanes, asturianos, gallegos, cazurros, murcianos o tordesillanos tengamos el prurito, picazón o molestia de preferir recluirnos en el reducto complaciente de la intimidad, con los nuestros, y cuanto más nuestros, mejor, tiene razones históricas profundas que no es del caso referir, una vez más. Eso está metido en nuestra idiosincrasia. Sabemos que hay que desconfiar de todo lo que no huela al mismo pelaje que nuestra dehesa.

El buey suelto, bien se lame. Pájaros de la misma pluma, vuelan juntos. Quien con infantes pernocta. excrementado alborea. Etc. Por eso, ¡Viva la independencia! ¡Viva Cataluña libre! ¡Viva la ruptura del Estado español, que nos oprime! ¡Viva el País Vasco libre! ¡Viva Asturias independiente!¡Viva que viva la libertad para encerrarnos en nuestra casa, con la esterilla en la puerta, advirtiendo de nuestra feroz defensa de lo íntimo, lo que nos distingue de todos los demás, lo nuestro!

¡Gracias, Ikea! ¿Tenéis algún mensaje más en la recámara?

Mi Diccionario desvergonzado: pie, piel, proyecto, símbolo, agua mineral, armario, ayuda, bandera

Agua mineral. 1. Recurso empleado por los restauradores para cobrar la bebida al cliente abstemio. 2. Líquido trasparente,  poco sápido y deseablemente inodoro, que se vende en establecimientos playeros en botellas de 5 litros, al precio aproximado de 5.000 litros de agua de grifo, y con el que los turistas protegen su desconfianza respecto a las garantías de salubridad ofrecidas por el Ayuntamiento.

Alas. 1. Extremidades superiores de las aves, aptas para el vuelo en muchas de ellas, siendo destacables entre las que no disponen de esa capacidad,  las de los pollos de granja, que se sirven como aperitivo, convenientemente rebozadas y fritas en aceite rancio.   2. En los seres angélicos, y por tradición imaginativa, protuberancias plumosas que sobresalen de su espalda efébica, y que no pueden ser considerados extremidades, ya que disponen de brazos y piernas. 3. En sentido figurado, impulso atribuido a la acción de algún estimulante, previo a la depresión que aparece cuando declina su efecto.

Albornoz. 1. Toalla con forma de chaquetón tipo tres cuartos, que se encuentra en el cuarto de baño de los hoteles de lujo, y que se pagaría a precio de oro si se pretende llevarlo en la maleta, ya que, como se descubre la primera vez, no es una gentileza del establecimiento.. 2. Prenda con la que salen al ring  los boxeadores, y que deja solo al descubierto lo que parecen unas ridículas piernecitas.

Armario. 1. Lugar, abierto o cerrado, donde las mujeres guardan parte de su ropa de estación, dividido en varios compartimentos, de los que una esquina es reservada para su pareja. 2. Pequeño mueble de plástico, provisto de espejo exterior, que en los cuartos de baño sirve para guardar medicinas caducadas, lociones antiguas, rulos y compresas. 3. Espacio imaginario de la mente de los homosexuales, utilizado como protección antes de reconocer públicamente su inclinación sexual, y en el que se refugian cuando lo creen necesario, como sucede para muchos cuando otros celebran el día del orgullo gay.

Ayuda. 1. Oferta sin intención de que sea aceptada que se hace a quien la necesita verdaderamente y no se atreve a pedirla.2. Vehículo conducido por un mecánico en el que se encuentra una lata de combustible, correas de ventilador y unos cables con pinzas, muy solicitado en vacaciones familiares cuando el vehículo propio y ya se ha levantado el capó, intentado arrancarlo varias veces, y observado el nivel de aceite. 3. Colaboración que se presta a países en desarrollo, incluida la venta de armamento convencional.

Bandera. 1. Trapo rectangular de colorines, con un escudo bordado en él, al que se concede especial valor en algunas esferas, por tradición que no sería fácil de explicar en pocas palabras. 2. Se atribuye la cualidad de serlo a aquella mujer cuyo vestido apretado le señala las curvas de su físico, exhibición de fortaleza sexual que suele ir acompañada de una pareja anodina o por el explotador económico de sus atributos físicos .

Baño. 1. Lugar por el que se pregunta al camarero de una cafetería o restaurante, cuando se tiene necesidad de orinar, y que está reservado para clientes, lo que obliga a pedir un café en la barra a los varones mayores que se ven acometidos por esa urgencia. 2. Acción de introducir el cuerpo en el mar, de mayor o menos duración según tres variables: la temperatura relativa del aire y del ala edad de quien lo toma y la relación que mantiene con la compañía  con la que se sumerge. 3. En un debate público, expresión convencional con la que el grupo cercano al candidato pretende reasegurar su confianza, indicando con ello que ha deshecho los argumentos del contrario con contundencia,  arrojándolo al agua de sus contradicciones, lo que es exactamente lo mismo que le dicen ha conseguido los partidarios a su oponente.

Burgués. 1. Adulto que ha realizado el progreso personal desde una adolescencia anarco-comunista hasta su acomodo final en el escenario socioeconómico.  2. Referencia al sector de la sociedad formado por quienes tratan de vivir mejor ateniéndose al cumplimiento voluntarioso de las normas imperantes, grupo que en épocas de crisis se ve reducido, ya sea en los regímenes capitalistas como en los comunistas, por la presión a que se ven sometidos por los que ocupan los lugares más altos de la pirámide económica, convencidos de que el lugar natural al que pertenecen es el proletariado. 3. Habitante del burgo, terreno imaginario situado entre  la connivencia conformista y la desilusión crónica.

Divorcio. 1. Diferencia insuperable entre lo que se pretende y lo que se consigue. 2. En una pareja, fórmula legal por la que ambos o uno de ellos empiezan a odiarse hasta llegar a límites inimaginables en personas con otros estados civiles.

Doctrina. 1. Conjunto de normas y principios que se imparten a quien, careciendo de interés o fundamento por ellos, debe tratar de olvidarlos cuanto antes. 2. En la práctica de Derecho, conjunto de sentencias relativas a una casuística con similitudes, cuyo análisis, para detectar lo que tienen en común, está reservada a especialistas en describir con lenguaje críptico sutilezas imposibles de transcribir al vulgo.

Ejercicio espiritual. Período de asueto de la mente, que se utiliza por gentes ilustradas en sicología recreativa, para convencerlas de que las fuerzas superiores no son tan perversas como parece.

Estampa. 1. Dibujo destinado a mover a la piedad, que esgrimen los más desfavorecidos ante los transeúntes, para tratar de transformar en algunas monedas su indiferencia. 2. Máquina con la que se machacan las planchas de hierro para fabricar con ellas aquellas piezas que aún no pueden fabricarse de plástico reforzado. 3. Escena desoladora, por la que conviene moverse con rapidez para no caer en la tentación de involucrarse.

Fe. 1. Intención expresada de creerse algo increíble, para evitar que se nos hagan más preguntas. 2. Petición que realiza alguien que no tiene ninguna seguridad de que lo que propone hacer sea necesario para conseguir algo, y que puede servir tanto para darle a él mismo confianza como para dársela a los que tienen que sacrificarse.

Explotación. 1. Calificación que dan quienes creen sufrir una situación abusiva al trabajo por el que consiguen unos ingresos que les permiten vivir en condiciones aceptables. 2. En terminología académica o administrativa, conjunto de medios y recursos de los que se espera obtener un beneficio, por parte de quienes nunca intentarían llevarlos a la práctica. 3. Calificada de capitalista, entendimiento tácito admitido sin discusión por los movimientos sindicales, de que el factor de producción aportado por los inversores obtiene mucho mayor rendimiento que el trabajo, cuya veracidad o falsedad nadie ha podido aún demostrar con rotundidad.

Humano. 1. Comportamiento que no suele esperarse de nuestra especie, por lo que, cuando aparece, nos referimos a él con lógica sorpresa. 2. Visto desde lejos, figura bípeda de la que no se distingue bien el sexo. 3. Denominación que recibiría el cartel indentificativo de cualquiera de nosotros si estuviera encerrado en un zoo con otros animales.

Judío. 1. Forma familiar de denominar a los escoceses y catalanes y, en general, a todos a quienes e supone tacaño con su dinero. 2. Seguidor de una antigua creencia, ampliamente novelada, y que les ha conducido a imaginar que son el pueblo elegido para llevar a cabo actuaciones singulares,  en especial, las que se traducen en beneficios económicos, por lo que son periódicamente perseguidos; no debe confundirse con israelí, que tiene su propia definición.

Lágrima. 1. Recurso que la mujer mantiene en la reserva, para ser utilizado cuando ha agotado su capacidad verbal para convencer de algo, o estima que el sujeto al que se dirige carece de perspicacia para entender lo que pide por otros medios. 2. Líquido salado que se vierte a gotas en el párpado cerrado, cuando se ha introducido materia ajena en el ojo y la producción natural se cree insuficiente para corregir el incidente. 3. Colgante de cristal que suele faltar de las lámparas de comedor que estaban de moda en los años cincuenta del pasado siglo y que eran el lugar preferido por las arañas para tejer sus redes.

Luz. 1. Iluminación que se consigue dándole a un interruptor, y que, a pesar del nombre del recibo, es la menor de las cantidades que se cobran por disponer de electricidad en los hogares. 2. En el túnel de la economía, lo que pretenden convencer de estar viendo como consecuencia ilusoria de las medidas adoptadas para resolver una crisis, en particular si no han hecho nada para salir de ella. 3.  Dentro de una maraña de opiniones, la que se encuentra después de largas horas de intercambio de pareceres, con la condición de que el líder de la reunión haya tenido la precaución de guardársela desde el principio.

Madre. 1. Nombre que se da a la mamá de la pareja mientras viva, y a la propia, cuando se ha muerto. 2. Depósito que se forma en algunos líquidos, producto de la decantación de impurezas y que los productores se jactan de provenir de un proceso natural que no daña su calidad, lo que no es cierto. 3. Forma reverencial de dirigirse a la novicia o empleada de un convento de clausura que abre el torno, cuando se pretende comprar pastas o dulces fabricados allí. 4. Hembra que ha tenido crías, antes de separarlas para la venta.

Modesto. 1. Patrimonio del rico según su propia opinión. 2. Persona que, reconociendo sus cualidades, ha comprendido que lo mejor es pasar desapercibido. 3. Calificación de algo por parte de quien no desea saber la opinión ajena.

Nervios. 1. Carne que el carnicero cuela como de primera calidad en el peso. 2. Sensación de incertidumbre previa a un examen o prueba de cualquier tipo, y que desaparece solo cuando uno se da cuenta de que no hay nada que hacer.

Opinión. 1. Conjetura acerca de algo, emitida con la intención de causar buena impresión, y que si no ha sido solicitada, será despreciada olímpicamente. 2. Cada uno de los pareceres expresados en una discusión abierta que, en una democracia, pondrán de manifiesto la imposibilidad de llegar a acuerdo alguno sobre el particular.

Payaso. 1. Tipo serio que cuenta o hace algo gracioso de forma inesperada. 2. Persona que se que cree divertida, y que solo consigue hacernos reír, cuando se equivoca, critica a alguien conocido o se cae del escenario. 2. Profesional que se gana la vida vestido con trapos deslucidos de colorines y el rostro pintado, diciendo las tonterías que se le ocurren sobre la marcha en los cumpleaños de los niños de los nuevos ricos.

Pelo. 1. Distancia que faltó para conseguir algo apetecible. 2. Cabello desprendido de la cabeza, cuando se le encuentra en el peine, en la almohada o en la sopa. 3. Forma de montar una cabalgadura, sin ensillar, que utilizaban los indios americanos en las películas del oeste. 4. Junto a la alternativa de pluma, manera coloquial de indicar que a alguien le gustan tanto las personas de su sexo como las del otro.

Pie. 1. Excusa para decir algo que no viene a cuento. 2. Apoyo de algo, sea una escalera, escultura eclesial, o banco, si bien en este caso ha de interpretarse como tontería. 3. Parte del cuerpo que, cubierta  con el calcetín o la media, en los hombres trasmite un fuerte olor a queso descompuesto y en las mujeres es objeto de veneración por lo poetas.

Piel. 1. Lo que se deja cuando se pretende conseguir algo y estamos convencidos de que obtendremos alguna recompensa por el tercero que recibe la mayor parte del esfuerzo. 2. Recubrimiento exterior de algunos animales exóticos, muy apreciada como abrigo antes de que se suscitara una campaña de protección que condujo a la ruina a los peleteros, y que en la actualidad proviene de la oveja y otros cuadrúpedos domésticos, muy queridos. 3. La parte más nutritiva de muchos frutos, que se suele tirar a la basura, por desconocimiento o pura tontería.

Proyecto. 1. Elucubración a partir de una ocurrencia que no debe ponerse en práctica salvo que se presente una coyuntura favorable, la cual pocas veces será detectada por quien la tuvo. 2. Conjunto de planos y cálculos que sirve para obtener el título de una carrera de ingeniería, y que será, por norma general, el único de este tipo que el titulado realice en toda la vida. 3. Propuesta somera de edificación que se suele ofrecer junto a una parcela puesta en venta, para la que aún no se ha conseguido el permiso de edificación.

Símbolo. 1. Mensaje esquemático por el que se pretende la representación de algo, solo comprensible si lleva la definición debajo. 2. Manera abreviada de denominar un elemento químico, de la que es imprescindible conocer tres o cuatro opciones, por aparecer en los crucigramas con extrema frecuencia.

Mi Diccionario desvergonzado: antes, abono, artículo, autoridad, cambio climático, embajador, cobro, concreción, desarrollo sostenible

Abono. 1 Saquito con materia seca de composición no detallada, residuo de una depuradora urbana, que se vende en tiendas especializadas en detraer dinero sobre artículos de propiedades  desconocidas. 2. Cualquier tipo de compensación química que se echa a la tierra, con la pretensión de que las plantas tomen de él  lo que les parezca. 3. Acreditación, con pago adelantado, de la voluntad de asistir a una serie de espectáculos–típicamente, musicales-, que, de no llevarse a cabo –como sucede con increíble frecuencia – se ofrecerá en el último momento a una amistad no aficionada, la cual asistirá al acto con más curiosidad que interés.

Antes. 1. Período indeterminado en base al cual se reclama atención o privilegio, por el hecho de haber estado ya en él. 2. En el comercio, y estando en una cola a la espera de ser atendido, argumento de la persona que recoge el cesto o carrito aparentemente abandonado, para justificar que tiene derecho a adelantarnos. 3. Referencia genérica a cualquier tiempo pasado,  elogiando o añorando situaciones que se traen del recuerdo, obviando que, mientras se estuvo en él, se las criticó.

Artículo. 1. Objeto de comercio, que, si bien es habitual que tenga naturaleza física antes de su puesta en venta, puede también servir de base imaginaria para tratar de vender una milonga. 2. En el mundo del Derecho aplicado, cada una de los millares de disposiciones susceptibles de ser utilizadas para reclamar un derecho o pretensión, si bien, en la práctica, solo unas pocas resultan de verdadera aplicación. 3. Parte de una oración gramatical, que determina el género y cantidad de algo, y que, siendo su elipsis fácilmente superable, se suprime en los mensajes tipo sms, en todos los idiomas salvo el alemán, ya que en éste se utiliza para diferenciar a los  extranjeros, incapaces de utilizarlo correctamente.

Autoridad. 1. Persona que se cree con algún poder, lo que le hace objeto de críticas, en especial, por los que le obedecen sin rechistar. 2. Policía al que no se ha guardado el debido respeto, desacatando sus órdenes en la suposición de que, no siendo nuestros argumentos suficientes, al menos se va a enterar de quiénes somos. 3. En un imaginario orden de talentos y reconocimientos, lugar ocupado por difuntos en una materia, a los que se les negó en vida gloria o mérito.

Cambio. 1. Monedas que nos entregan en un comercio, después de indicar que no lo tienen  para el billete con el que hemos pagado nuestra compra. 2. Modificación aparente de un estado, realizada con la pretensión de acallar las demandas de quienes han pedido uno profundo. 3. Entretenimiento para el conductor en algunos vehículos, en los que se ha dispuesto de una palanca que proporciona  la ilusión de que, accionándola, se logra optimizar ell funcionamiento del motor.

Cambio climático. Alarma global generada por un grupo de científicos que han estudiado a conciencia el aumento de temperatura en la superficie terrestre, ptonosticando que en breve plazo se producirán graves catástrofes, información a la que, no siendo capaces de reaccionar a escala mundial, se ha preferido sustentar la opinión alternativa de que es falsa.

Cobro. 1. Operación que señala el intervalo de tempo reducido en el que funciona un producto o mecanismo adquirido en mercados sin garantía. 2. Deseo de quien ha producido algo, desarrollado una tarea o ejecutado un servicio ocasional, en ver recompensado su esfuerzo con dinero , y que manifiesta pasando a consideración del beneficiario  un papel llamado factura o nota de entrega, según el caso, actividad que no pocas veces es origen de otra difícil y desagradable.

Concreción. 1 Virtud muy poco común, desconocida entre los poseídos de sí. 2. Facilidad para la escritura o la palabra, que se manifiesta manifestando solo lo imprescindible, dejando sin exponer lo  superfluo, por lo que quien recibe el mensaje no suele aclararse de lo que se le dice.

Departamento. 1. Grupo de funcionarios dirigidos por un jefe recién incorporado a un lugar concreto del organigrama, y cuya actividad no coincide jamás con el nombre que se le ha dado. 2. En algunos países, división caprichosa de la Administración pública o del territorio, lo que genera malentendidos sobre la verdadera responsabilidad de la persona que los representa.

Desarrollo sostenible. 1. Tipo especial de desarrollo que, al no poder sostenerse, por falta de recursos, se ha revelado como un atractivo  oxímoron de la política del wishful thinking (en español: uisful zinquín)

Descripción. 1. Conjunto reducido de palabras que, cuando se acompañan de una fotografía, permite hacerse una ligera idea de aquello a lo que se refiere. 2. Verbalización sugerente, por parte de alguna persona que la tiene ensayada, de una trampa en la que es fácil caer si se carece de más información o no se hacen comprobaciones.

Embajador. 1. Representante al más alto nivel, elegido por su relación con el Gobierno para vivir en un palacio extranjero, cuya función principal es organizar cócteles con invitados locales, para poder alardear del conocimiento adquirido del país al que se le ha destinado. 2. Diplomático jubilado, que ocupó en alguna ocasión un puesto relevante en una embajada de un país del que se habrá oído mencionar el nombre.

Enlace. 1. Decisión provisional de convivencia a la que se da publicidad entre familiares y amigos, para cortar murmuraciones. 2. Conexión muy difícil de entender entre dos argumentos peregrinos, detectable solo por quien los expresa.

Estado. 1. División artificial del territorio, realizada, en su momento, al amparo de razones utilitarias sin contar la población que quedó comprendida entre sus límites. 2. Modo en que se dispone, bien el ánimo de una persona, o las moléculas de un cuerpo, según el grado de excitación en el que se los sitúe. 3. Fórmula utilizada por las administraciones por las que se pretende conocer la situación de convivencia en la que se encuentran dos de sus ciudadanos, y que se ha revelado insuficiente para caracterizar la variedad de las relaciones humanas, por más que se le sigue atribuyendo consecuencias legales bastante irrelevantes.

Expediente. 1. Legajo de papeles con el que las Administraciones trataban de demostrar su eficiencia para amontonar, intactos, buena parte de las comunicaciones que hacen referencia a uno o varios asuntos, conexos o inconexos, y que, por su número, llena los sótanos y despachos de los edificios públicos. 2. Investigación que se realiza del comportamiento de una persona, que pondrá a prueba sus relaciones con la institución que puede sancionarle.

Fumar. 1. Operación de quemar tabaco u otras sustancias nocivas y muy adictivas, que proporciona pingües ingresos a las administraciones públicas, por lo que se persigue encarecidamente su contrabando y falsificación. 2. Forma lenta de suicidarse muy del gusto de ciertas personas, fácil de imitar, por lo que su proliferación es atacada en los lugares cerrados con carteles que proclaman su prohibición, siendo necesario acudir a los lavabos o a los rellanos para proporcionarse las dosis, para que no cuente como tiempo de descanso en el trabajo.

Gestión. 1. Manera oscura de referirse a una actividad que se quiere sirva como excusa para ausentarse del trabajo o de la obligación, y que casi lo más habitual es que se dedique a un acto que se desearía mantener en secreto. 2. Trabajo realizado por un ejecutivo que pasa la mayor parte del día en su despacho, reunido o hablando por teléfono.

Importe. 1. Cantidad que se debe entregar a una empresa de reparto a contra rembolso, por una mercancía que hemos pedido en un momento de debilidad. 2. Cuantía total de una compra, que puede ser con iva o sin iva, según el grado de masoquismo del que lo adquiere a título particular.

Libreta. 1. Cuaderno que las personas mayores llevan siempre consigo para poder saber en su preciso momento cuando les ha llegado el pago de la pensión a su cuenta. 2. Conjunto de hojas grapadas, distinto del bloc, ya que este lleva un alambre retorcido en uno de sus laterales, que era utilizado para tomar apuntes o notas, y que en la actualidad solo subsiste un sucedáneo, llamado listín telefónico,  que todos los hogares poseen, en un sitio cualquiera, salvo junto al aparato.

Modelo. 1. Mujer alta, con aspecto andrógino y portando gafas oscuras que se gana la vida ofreciendo su cuerpo para anunciar colonias y ropa interior. 2. Ejemplar que se cree muy difícil de copiar, que se toma como referencia para realizar otros originales.

Procurador. 1. Licenciado en derecho que ha decidido no ejercer la carrera, para ganarse la vida dedicado a tiempo completo a llevar papeles con membrete de un lado a otro y acompañar silenciosamente a un compañero cuando éste habla en los Juzgados. 2. Profesional que tiene la representación de alguien, que ha delegado por poder en él múltiples funciones y que, por fortuna para ambos, pocas veces necesita utilizar.

Razón. 1. Caparazón con el que se recubren tanto la verdad como la mentira, por lo que se hace muy difícil distinguirlas si no se tienen conocimientos o información especiales. 2. Capacidad que el niño puede usar desde los siete años, más o menos, y a la que no son pocos los que renuncian conscientemente para toda la vida.

Sanitario. 1. Lugar en donde se evacúan los subproductos de la deficiente máquina energética que es el cuerpo humano. 2. Personal que trabaja en un Hospital, cubierto con   uniforme blanco o verde como única vestimenta sobre su ropa interior , sin que esté claro a simple vista desde los pasillos cuáles son las funciones concretas que cada uno desempeña.

Mi Diccionario desvergonzado: abajo, barullo, sentimiento, tele, vómito, anestesia, aún, beso,

Abajo. Sótano o parte inferior de algo, aunque referido al cuerpo de una persona, suele señalar los genitales.

Anestesia. Líquido que se inyecta en vena a alguien que va a ser sometido a una operación quirúrgica y que, a tenor de los amplios testimonios recogidos, le permite ver luces y colores y oir voces ininteligibles, entendiéndose por ello, como demostración de lo que cabe esperar tras la muerte.

Aún. 1. Adverbio temporal por el que se expresa la expectativa de que se produzca algo, a pesar de todas las apariencias desfavorables. 2.  Forma escueta, usada también como interjección,  de expresar que se está hasta las narices de que persista la situación que nos resulta desagradable.

Beso. 1. Saludo del varón a la mujer a la que conoce tanto mucho como nada, sustitutivo del apretón de manos, fórmula utilizada entre varones, costumbre social que pone en evidencia la desconfianza que tienen éstas sobre la limpieza de las manos masculinas. 2. Expresión de arrebato pasional, típico entre adolescentes y en relaciones extramatrimoniales, que, de seguir por ese camino, puede conducir a algo digno de mención. 3.  Entre los diversos modismos y usos vulgares del vocablo, se destacan los siguientes: a) Si es de Judas,  úsase para indicar una traición envuelta entre algodones de alabanza; b) cuando una persona come o quiere comer a otra -normalmente un niño de pocos años- a besos, no se trata de antropofagia delicada, sino que es síntoma de cortedad expresiva,  siendo muy del gusto de las tatas y tías solteras en presencia de la madre del infante.

Cerebro. 1. Masa informe a la que, entre los humanos, se atribuyen poderes reflexivos y creativos, producto de reacciones químicas complejas, que se encuentra localizada dentro del cráneo y que podría tratarse de un hándicap de la especie más que de una ventaja. 2. Persona que dirige una operación empresarial o militar, después de conocerse su resultado positivo. (Nota: en los animales, cuando lo tienen, se prefiere denominarlos sesos, y de algunos, rebozados, son apreciados como estimulantes del cerebro).

Delantera. 1. Parte del cuerpo de las mujeres, en la que se encuentran, básicamente, los pezones. 2. Cuando se lleva, se pretende expresar que se está al tanto de lo que los demás aún no han descubierto, por faltarles la información de la que se dispone.

Difícil. 1. En una prueba, y particularmente en un examen, problema que no se ha resuelto con anterioridad y que, con abrumadora frecuencia, permanecerá en ese estado hasta que algún listillo nos de la respuesta. 2. Persona que se manifiesta carente de simpatía con quien le solicita algo, bien porque le duelen las muelas, o porque su experiencia le indica que es mejor no dar facilidades a los extraños si se quiere mantener baja la propia carga de trabajo.

Final. 1. Encuentro deportivo entre dos equipos, en el que se juegan la admiración o el desprecio de sus aficionados. 2. Terminación, posiblemente definitiva, de una esperanza infundada.

Juego. 1. Simulacro de realidad, con la que tiene escaso parecido, llevado a cabo en un aparato electrónico, por lo que es fácil, repitiéndolo una y otra vez, mejorar los resultados, lo que produce honda satisfacción a quienes no tienen cosa mejor que hacer. 2. Diversión bastante inocente, pero no inocua, para pasar el tiempo muy del gusto de jubilados y políticos de vacaciones en su pueblo natal, que adopta diversas modalidades –mus, dominó, brisca, petanca, etc.-. 3. Cuando se le hace a alguien, se quiere significar que se le sigue la corriente, alabando su discutibles  facultades.

Montón. 1. Conjunto desordenado de cosas, sin valor alguno, salvo para quien las conserva en ese estado, por lo que debería ser innecesario precisar que se trata de basura, que es como se refieren a él los cónyuges de los que lo guardan como si fuera un tesoro. 2. Gran cantidad de algo, incluso de veces, significando que se ha dedicado demasiado tiempo  a una actividad repetitiva sin obtener el resultado apetecido. 3. Espacio en el que deben ser situadas la inmensa mayoría de las personas, cuando se las observa desde fuera de su ego.

Naturaleza. 1. Espacio cambiante, muy perjudicado por la continua y destructiva actuación del hombre, aunque no hay otro conocido en el que desenvolverse, por lo que desde muchos estamentos se defiende su conservación, a sabiendas de que es imposible. 2. Procedencia u origen de una especie, cosa o asunto, de la que se puede deducir bastante de su evolución futura, lo que es despreciado por todos los ignorantes.

Ovillo. 1. Barullo del que, con extremo cuidado y paciencia, se puede sacar el hilo. 2. Lugar a donde conduce indefectiblemente la confusión de quien no sabe bien de qué está hablando.

Semana. 1. Espacio temporal de lunes a viernes, en el que, con suerte, se tiene posibilidad de trabajar por cuenta ajena. 2. En ciertos países, incluso aconfesionales, dícese del período comprendido entre un jueves del año y el domingo o lunes siguiente, considerados santos. 2. Término caído en desuso, utilizado aún para calcular los días que restan para las vacaciones, por el que se significa la agrupación de espacios de siete días, tomados de un calendario, que se empieza a contar por el siguiente al que se está y  se termina uno o dos lunes después de volver de la playa.

Sencillo. 1. En una prueba, y particularmente en un examen, problema que se ha resuelto con anterioridad; también es, por ello, el calificativo que atribuye al mismo quien lo ha propuesto, habiéndolo tomado del libro de soluciones. 2. Persona que viste con pulcritud, pero a la que se le nota que no tiene dinero para ir a la moda. 3. Simple, sin artilugios ni complicaciones, siendo la manera más segura de llegar a una solución, por lo que se prefiere  dar un rodeo para conseguir despertar la admiración de bobalicones y el aplauso de aduladores.

Barullo. 1. Pendencia entre varios partidarios, en la que se acaba dudando acerca de las razones por las que se ha iniciado. 2. Forma voluntaria de complicar algo, por quien tiene la intención de ofrecer finalmente una solución. 3. Desorden muy del gusto de los procastinadores, que lo crean de forma natural.

Sentimiento. 1. Respuesta del ánimo ante un suceso, cuyo alcance verdadero solo conoce quien lo sufre en propias carnes, aunque, si es luctuoso, se considera de buen gusto social decirle que se le acompaña. 2. En plural, reacción positiva que se espera de aquel a quien se le comunica algo, para pedirle dinero o un favor especial, y cuya carencia es motivo de reproche, sin otras consecuencias, por falta de autoridad de quien emite tal juicio frente al que ha negado lo que se le demandaba.

Tele. 1. Aparato por el que nos enteramos de todo lo que no nos interesa, y en cuya contemplación nos refugiamos para evitar analizar lo que a nosotros nos sucede; adicionalmente, es fuente de conocimiento de algunos perfectos desconocidos a los que confundimos con amigos de toda la vida cuando nos cruzamos con ellos en la calle. 2. Prefijo que significa lejos o a distancia, y que se encuentra cada vez más presente en nuestras vidas, en la medida en que vamos perdiendo proximidad a los problemas.

Vómito. 1. Expulsión o su intento, de echar por la boca lo que hay en el interior del estómago, que se produce como reacción a varias causas, siendo la más habitual, la respuesta a la forma  de conducir de un desconocido por parte de quien ocupa el asiento de atrás en un coche. 2. Figurado, úsase por algunos para indicar de forma dramática la impresión negativa que le produce algo de lo que no son autores ni se sienten responsables, equivalente a lavarse las manos en un asunto.

Mi Diccionario desvergonzado: Wellness center, misión, pose, empaste, acuerdo, astuto, bellota

Acuerdo. 1. Tregua provisional entre dos o más interesados, en la disputa permanente a que están abocados los intereses humanos inconciliables. 2. Entre Estados, exhaustiva relación de antecedentes, seguida por una incongruente, pero reducida, apelación a propósitos, que, debido a su confuso y etéreo carácter, no sería necesario cumplir, si tal fuera la intención original.

Astuto. 1. Dícese del zorro, por su facilidad para introducirse en los gallineros después de sobornar a perros y gatos; la astucia fue muy apreciada en Inglaterra y Escocia hasta principios del siglo XXI,  y, siendo el zorro considerado animal totémico, era cazado en vistosas batidas formadas por manadas de aristócratas y lebreles, escenas inmortalizadas en cuadros que no faltaban en cualquier hogar en donde sus propietarios alardearan de amor a la naturaleza. 2. Por analogía, persona a la que se atribuye un sentido especial para adivinar por dónde van los tiros, o incluso bandearse entre quienes le tienden zancadillas, cuyo destino final, dado el del animal al que se hace implícita referencia es previsible.

Bellota. 1. Fruto de algunos árboles, y en especial de la encina, al que se atribuyen propiedades mágicas en relación con el cerdo, animal con el que forma una simbiosis histórica, al menos en España, de tanta intensidad que caracterizará las propiedades de su carne, se haya o no alimentado de este fruto. 2. Dícese, a veces con intención cariñosa, del animal humano que se obstina en defender una idea que quienes le conocen han desechado –no siempre con razones-, y que puede conducirle a su inmolación en el altar de la envidia.

Bizco. 1. Persona que ve solo por un ojo, utilizando el otro para despistar, por lo que no debe considerar defecto, y a la que se atribuyen por el vulgo, sin fundamento alguno,  virtudes maléficas. 2. Toro de lidia que tiene un cuerno apuntando en dirección estrambótica, defecto que no pudo corregirse con el afeitado.

Contraste. 1. Líquido que se introduce en el organismo de un paciente para confirmar lo que antes se determinaba mediante el ojo clínico. 2. Entre pareceres, oposición a lo que se pretende como verdad absoluta por parte de quien manda, operación de alto riesgo que suele culminar con la expulsión del discrepante, o acabar como el rosario de la Aurora. Véase rosario de la Aurora.

Contrato. 1. Papel firmado y rubricado por dos o más partes en el que se expresa la firme voluntad de ocultar verdades a un tercero. 2. Promesa recíproca de cumplir algo, redactada de manera ininteligible y expresado en letra tan pequeña como permita su plasmación por escrito, mediante la cual las compañías financieras y de servicios públicos se atribuyen la facultad de obligar exclusivamente a uno de los firmantes, llamado cliente, eludiendo toda responsabilidad imaginable en caso de propio incumplimiento; debido a los avances de la era digital, su formato se ha reducido notablemente, bastando que el cliente ponga una cruz en la casilla preparado al efecto, manifestando que lo ha leído y está enterado de su contenido, lo que se puede hacer sin pérdida de tiempo, y con las mismas consecuencias favorables para la empresa.

Demente. 1. Persona a la que le falta o escasea el entendimiento cabal, por lo que hace muchas cosas que están prohibidas a las personas tenidas por cuerdas, razón por la que es, racionalmente, envidiado. 2. Recluso de un establecimiento adecuado a su deterioro síquico, llamado manicomio, del que puede salir cuando lo desee, con solo fingir que está dispuesto a imitar las conductas de los locos no diagnosticados que se encuentran aún fuera.

Dilema. 1. Una opción apetecible, para la que se carece de otro criterio de elección que el azar. 2. Capacidad para complicarse la vida que aparece con regularidad entre quienes se dedican a analizar todas las posibilidades con la debida profundidad.

Dolencia. 1. Síntoma de cualquier malestar localizado en el organismo, cuya intensidad puede amortiguarse con el analgésico de potencia adecuada, lo que, si bien no mejora las opciones de curación del mal causante, las disimula momentáneamente. 2. Excusa que los expertos guardan en reserva argumental, con la que evitan acudir a actos a los que son invitados y no les apetece acudir.

Empaste. 1. Cemento que sustituye al trozo de muela desaparecido con la firme voluntad del  odontólogo de exhibir su pericia como frustrado peón caminero, habiendo eliminado una caries. 2. Operación de encuadernar, dándoles forma aproximada de libro, unas hojas con poemas u otros escritos, realizada por el mismo aficionado que los compuso.

Excomunión. Fórmula religiosa por la que se castiga a un hereje con la expulsión de una colectividad religiosa que no admite, en ese momento, la discrepancia sobre alguna de sus creencias o dogmas.

Misión. 1. Grupo de empleados que son premiados por los respectivos empresarios para disfrutar de un viaje al extranjero, parcialmente subvencionado, organizado con cualquier objetivo comercial increíble. 2. Trabajo de un religioso o conjunto de ellos, con el que se trata de convencer a unos indígenas de que los dioses alienígenas son más poderosos que los aborígenes, lo que era, sin duda, más fácil de conseguir antes del auge de las telecomunicaciones.

Pose. 1. Desnudo total o parcial de un famoso o asimilado, en el que deja al descubierto sus debilidades, que, después de ser retocado, estará listo para su eventual publicación en una revista especializada. 2. Manera singular de colocar el cuerpo para ocultar los defectos físicos, lo que se conseguirá o no, según la relación que nos vincule con el fotógrafo.

Pus. 1. Líquido con sabor y olor delicados, que es expulsado del organismo cuando se aplasta un grano. 2. Líquido verdoso, con sabor desagradable y olor pestilente, revelador de una grave infección, que debe ser tratada de inmediato para evitar que provoque gastos mayores, normalmente no cubiertos por el seguro.

Quiste. 1. Protuberancia callosa que se forma de manera insidiosa en el organismo y que, si es maligna, tiene como principal efecto producir honda preocupación en quien la sufre. 2. Piel con el que algunos organismos inferiores se protegen de un entorno desfavorable, a la espera de tiempos mejores, lo que pone de manifiesto su superioridad.

Quid. Núcleo fundamental de un argumento, sobre el que es imprescindible poner énfasis diciendo una tontería antes o inmediatamente después, si se desea que sea entendido. 2.

Rémora. 1. Pez que acompaña a los cetáceos, precursor de los free rider, subespecie humana descubierta por primera vez en Norteamérica, como su propio nombre indica. 2. Impedimento que debe superarse para empezar la exposición del propio argumento.

Resto. 1. Lo que queda de algo, después de ser utilizado por quien lo pagó. 2. Porción inservible de una cosa, que es entregada como limosna. 3. En algunos juegos de cartas, dícese de lo que queda al que expone lo que aún no ha perdido, antes de que esto suceda.

Solvencia. 1. Atribución convencional de la capacidad de responder ante un compromiso, que no debe ponerse en duda salvo que se desee consolidar ésta. 2. En términos bancarios, reconocimiento de la amistad que tiene el cliente con la dirección de la entidad financiera.

Tuerca. 1. Pedazo de hierro que se encuentra en la calle, y que servía de sujeción, al parecer, innecesaria, a alguno de los tornillos que ajustan una llanta de vehículo al mecanismo director. 2. De manera simulada, en una negociación, con su vuelta, se hace referencia a la propuesta que se hace cuando está ya todo acordado, para comprobar si la otra parte está suficientemente descontenta con el resultado.

Unto. 1. Grasa que forma parte sustancial de algo, a la que su ausencia conferiría, por ello, un carácter insípido o anodino. 2. Lo que se entrega a alguien renuente, para que deje definitivamente de defender la posición que tiene por honesta, pero que está dispuesto a abandonar desde un principio.

Vísceras. 1. Conjunto maloliente que se encuentra junto a los desagües de mataderos y granjas. 2. Lugar de imprecisa localización en el cuerpo humano en donde se encuentra el temperamento, centro generador de emociones y disgustos.

Wellness center. Forma comercial de denominar a un complejo recreativo con sauna, equipo de masaje, duchas y espalderas –entre otros instrumentos cuya correcta utilización solo conocen los especialistas-, cuyo objetivo no es, aunque lo parezca, aprovechar la pausa de medio día realizando contactos entre empleados con buen nivel de vida, que se rentabilizarán a final de la jornada, sino alcanzar, mantener o imaginar una forma física seductora con fines narcisistas.

Fitness center. Wellness center reducido en el que la propiedad únicamente ha invertido en algunos equipos de segunda mano, adquiridos al anterior propietario, cuyo proyecto fracasó.

 

 

 

 

Mi Diccionario desvergonzado: protocolo, solución, problema, paradigma, pareja, código, educación, escritura

Código. 1. Conjunto de cuatro números, coincidentes con el año de nacimiento del interesado, que son elegidos como clave de acceso fácil de recordar a la cuenta corriente en los cajeros. 2. Combinación aleatoria de cifras, letras y signos, formada por doce a dieciséis dígitos, para garantizar sea imposible de recordar, que se guarda al lado de un ordenador o modem, y que permite el acceso del propietario a las prestaciones por las pagó previamente. 3. Recopilación de las leyes vigentes, no actualizada, pues su característica fundamental es el dinamismo con el que son modificadas.

Chirimbolo. 1. Objeto que obstaculiza el paso de viandantes en una acera, colocado por empresas especializadas en ganar concursos públicos por procedimientos de corrupción bien establecidos. 2. Adorno sin valor, de forma indefinible, que los horteras se colocan en el cuello o en la muñeca para llamar la atención sobre su carencia de buen gusto.

Educación. 1. Enseñanza que devino carente de consideración ni respeto, y que consistía en ser considerado y respetuoso con los demás. 2. Formación que se imparte en centros especializados, cuya utilidad final es exclusiva responsabilidad de quien la recibió.

Escritura. 1. Una de las dos capacidades básicas, junto con la lectura, que evitan ser considerado analfabeto y que, por fortuna para muchos, no es preciso demostrar. 2. Afición que siente quien se empeña en contar historias, tergiversando sucesos reales, en la confianza estéril de que algún día sean publicadas; no debe confundirse con la actividad del escritor, que hace lo mismo, pero al que le publican lo que escribe, lo que en ningún caso garantiza que las mismas sean leídas.

Lector. 1. Licenciado español que  ha sido contratado por una Universidad americana para enseñar a estudiantes de castellano a distinguir la tortilla de la paella, y la corrida de la cogida, leyéndoles poemas de García Lorca. 2. Viajero del metro que no desea que le pregunte en qué estación debe bajarse cualquier turista despistado. 3. En la modalidad de empedernido, individuo que no consigue librarse de la obsesión de llevar un libro entre las manos, lo que le priva de vivir otra realidad.

Lesbiana. 1. Calificación, con intenciones peyorativas, que utiliza un vecino con problemas sicológicos para referirse a una mujer de más de cuarenta años que vive sola o en compañía de otra mujer. 2. Ser humano del sexo femenino que ha descubierto, por naturaleza, experiencia o afición, que los ejemplares del sexo denominado contrario exigen demasiado a cambio de lo que les produce satisfacción.

Paradigma. 1. Verdad cuestionable que se eleva por un fanático a la categoría de indiscutible. 2. Forma muy del gusto de un ignorante de referirse a aquello por cuya justificación no desearía le preguntasen, para no ser apeado de su elucubración.

Pareja. 1. Dos objetos o sujetos, incluso animales, que son considerados iguales porque no se desea entrar en detalles de sus diferencias. 2. Trío cuyos componentes ignoran al tercero.

Pasota. 1. Persona que solo concede valor a lo que él mismo fabrica, desea o posee. 2. Reacción de quien ha caído de pronto en la cuenta de que lo que hace no provoca en los demás ningún interés, y que, de persistir, puede demandar tratamiento siquiátrico.

Problema. 1. Oportunidad fabricada por quien desea que los demás le vean como artífice de haber encontrado su solución. 2. Cada uno de los resultados obtenidos con las opciones por las que se pretendió tener la clave de algo de lo que se desconocía el funcionamiento. Véase Solución.

Protocolo. 1. Actuaciones regladas que pretenden dar realce a una ceremonia anodina. 2. Misterioso archivo donde un notario o registrador de la propiedad guarda los documentos que se le han confiado, y cuya utilidad resulta incuestionable si no aparece quien los ponga en duda.

Solución. 1. En las pruebas de aptitud en ciertas carreras técnicas, admitidas como de extrema dificultad, combinación de números y la letra pi. 2. Respuesta válida para salir de un embrollo, hasta el siguiente traspiés. 3. Vaga propuesta de quien se reserva, pasado el tiempo y conocido el resultado correcto, haber aportado el consejo que hubiera sido pertinente. Véase Problema

Torticolis. Rigidez del cuello, por contracción de ciertos músculos, imitada por los modelos de pasarela.

Tufo. 1. Mal olor que despide con antelación algo aún menos agradable que, de forma evitable, está a punto de suceder. 2. Enviciamiento del aire que se produce de forma natural en torno a alguien que presume de lo que no tiene.

Mi Diccionario desvergonzado: nombre, apellido, silencio, herramienta, manual, poesía, labios, comedor, mejillas

Disgusto. Cosecha infalible del que siembra expectativas.

Normal. 1. Comportamiento de quien no tiene imaginación ni agallas para hacer otra cosa. 2. En una situación cualquiera, resultado que se espera cuando no se dispone de información suficiente sobre las verdaderas opciones. 3. Función estadística que refleja que si se repite muchas veces un suceso, manteniendo la situación de contorno invariable, la mayor parte de los resultados son anormales.

Herramienta. 1. Objeto que sirve para manipular sobre otro, al que deforma con mayor velocidad que el deterioro que él mismo sufre. 2. En informática, programa del que se utilizan solamente un par de cosas, para las que es posible que no haya sido específicamente ideado.

Visita. 1. Persona o grupo de personas que irrumpen en casa ajena con la intención de ser invitados a merendar o cenar a cambio de un paquetito de pastas rancias. 2. Manera hipotéticamente tranquilizadora con la que un familiar anuncia que nos la va a hacer, ocultando su intención de hacernos mucho más, permaneciendo varios días con nosotros. 3. Entrada específica de un ciudadano anónimo en un museo o establecimiento abierto al público, que debe realizarse en horas concretas y previo pago,  para distinguirla de las que incursiones que realizan quienes detentan otras categorías sociales, que se acompañan, según los sitios, de cánticos, cóctel o conferencias, y son, en cualquier caso, gratuitas.

Poesía. 1. Conjunto de palabras agrupadas por un exaltado en un momento de arrebato, que ha sido provocado por un estimulante, no necesariamente sicotrópico, al que el autor concede un significado especial, no correspondido. 2. Soneto o composición de estructura parecida, rareza literaria, porque su resultado no guarda relación con el tiempo que es necesario emplear para escribirlo. 3. Sensación agradable percibida por quien tiene los ojos abiertos a los encantos de la naturaleza, y que es tenida por síntoma de debilidad, y que es aconsejable, por ello, disimular.

Comedor. 1. Lugar de asistencia social en el que se sirven platos templados de garbanzos o lentejas a quienes no disponen de medios para que se les ofrezca un lugar de trabajo remunerado. 2. Lugar de la casa en el que se ve la televisión.

Mejillas. También llamadas mofletes o carrilleras, carne muy apreciada del rostro de algunos animales –siendo más sabrosas las de cerdo que las de vaca -, que en los seres humanos conserva su sensibilidad, enrojeciendo, mientras se tenga vergüenza.

Manual. 1. Librito que se vende junto a un aparato de complicado manejo, que puede resultar imprescindible leer después de haber intentado hacerlo funcionar en vano, que se haya escrito en decenas de idiomas, traducidos del chino por un estudiante políglota, y que, si bien rara vezo sirve para resolver las dudas planteadas, dispone de una relación de establecimientos previstos para dar asistencia técnica, de los que no cabe descartar que las señas de alguno sean correctas. 2. Procedimiento alternativo para accionar un equipo automático, que ha de ser preferido por tener menores opciones de estropearse.

Pendiente. 1. Adorno, típicamente circular, que se introducía en sendos agujeros realizados en las orejas de las niñas al nacer, para distinguirlas sexualmente sin necesidad de desnudarlas. 2. Adorno de utilización asexuada, que evidencia la pertenencia a cualquier grupo o colectividad de ideario confuso, e incluso de ninguno, que se coloca en cualquier parte del cuerpo, con el objeto de llamar la atención sobre la infección cutánea que ha producido, y que suele combinarse con tatuajes realizados por la pareja o un amigo en una noche de juerga.

Casco. 1. En una ciudad con monumentos y ruinas, lugar en donde los coches aparcan sobre las aceras o en los lugares previstos para tránsito peatonal. 2. Protección utilizada por los motoristas, que, cubriendo la cabeza por completo, deja expuestos los demás órganos susceptibles de ser donados en caso de accidente mortal, y que encuentra su uso más exótico para ocultar el rostro de un presunto delincuente perfectamente identificado, cuando acude a declarar a una sede judicial. 3. Receptáculo que contuvo bebidas, y que se debe depositar entregar en el contenedor azul para su destrucción, y que, cuando no existía concienciación ambiental, se reutilizaba.

Conversación. 1. Monólogo en el que una persona cuenta sus propias desventuras a otra, que, consciente de que carecen para ella de interés, las escucha sin intervenir más que con monosílabos  que disimulan que está pensando en otra cosa. 2. Intento reiteradamente fallido en el que un padre intenta dar a su hijo consejos que estima pertinentes, y que se recuerda con nostalgia como una lástima, después de fallecido aquél.

Tos. 1. Manifestación de existencia emitida por un fumador cada mañana, al levantarse. 2. Incorporación a una obra orquestal por parte de alguien que carece de oído alguno para este arte. 3. Si es nerviosa, intento de aclarar la garganta cuando no se sabe qué decir, y convendría saberlo.

Bruja. 1. Mujer malvada, que vive en los cuentos de hadas y que se fabula tiene cierto parecido sicológico con la mamá política. 2. Persona que pretende tener facultades especiales, por lo que adivina lo que nos ha sucedido, si le damos la oportunidad de conocerlo previamente.

Labios. 1. Repliegues, a modo de bordes carnosos a la entrada de la boca, que en la mujer se encuentran, sorprendentemente, duplicados en una otra parte, que sea salva. 2. Zona erótica secundaria, en el que, poéticamente, se pretende ubicadas sensaciones sexuales de mayor interés.

Nombre. 1. Apelativo escogido por el padre o padrino para una inocente criatura, que marcará, no solo su carácter, sino el mote o diminutivo que recibirá al crecer. 2. Atribución de una expresión corta para llamar a un animal de compañía que, si se pronuncia en su presencia a la hora de su comida, fingirá que lo entiende.

Apellido. 1. Resto histórico de la designación de un clan familiar, con sorprendentes escasas variantes, sin otro valor actual que convencer a la mayoría de los ciudadanos que, por carecer de ancestros destacables, dependen solo de su capacidad y su trabajo. 2. En los libros de heráldica, registro de importantes, útil para detectar orígenes de patrimonios.

Silencio. 1. Espacio entre dos ruidos, que se antoja prolongado e incluso intenso si nos paramos a pensar en él. 2. Como toque de corneta, aviso nocturno utilizado en los cuarteles, para indicar que los oficiales y los soldados autorizados pueden salir de parranda al pueblo cercano. 3. Voz inútil con la que los padres desesperados intentan expresar a sus infantes que a ellos les ha llegado la hora de dormir.

 

Mi Diccionario desvergonzado: timbre, tubo, bajo, café, celador, clausura, colega, consulta, convento, inspector, jabón

Bajo.- 1. Zona subterránea del edificio en la que solían vivir los porteros, y que actualmente es ocupada por abogados y dentistas, cuando no se utiliza como trasteros. 2.  Que carece de altura o calidad en una escala de valores o medida que, podría ser considerada ficticia, salvo escasas excepciones, entre las que se deben considerar la voz humana, el vientre propio o ajeno y el tacón de los zapatos femeninos, que se rigen por su propia normativa. 3. En plural, barrio en el que vive la gente que es el principal soporte de la economía sumergida. 4. En plural, parte de un vehículo de más de dos ruedas, oculta a la vista, por lo que no es necesario lavarla, y que tiene especial interés para los inspectores de itv, encargados de seguridad y cierto tipo de delincuentes. 5. En plural, nombre que recibe un país europeo formado por dos países, llamados Holanda, cuya característica principal de los habitantes es hacerse pasar, con éxito, por alemanes.  6. Calificativo que merece el instinto, en realidad, voluntad, de quien no tiene la menor consideración ni respeto a los demás, creando y utilizando situaciones en su solo provecho y el de sus secuaces.

Café. 1. Pretexto para sentarse en una mesa de un bar o restaurante durante varias horas, aprovechado para expresar complementariamente matices de la personalidad, y que solía poner a prueba la memoria de los camareros, hasta que éstos descubrieron que, en la práctica todo se reducía a servir el mismo brebaje, con proporciones variables de leche, en las modalidades caliente o templada. 2. Semilla del cafeto, árbol extendido por Costa de Marfil, Colombia, Brasil y que carecía de aplicación por su amargura hasta que se descubrió que tostándolo con azúcares mejoraba su sabor, y que es apreciado como estimulante, al que se atribuyen, entre otras propiedades, enfermedades coronarias y cancerígenas. 3. Estado de ánimo de una persona, que conviene detectar a tiempo para obtener lo que se desea o salir por pies. 4. Pausa que se aprovecha en un Congreso para abandonar la sala en donde se imparten las conferencias, con las ponencias escritas que están a disposición y con una sobrealimentación de pastelillos.

Celador. 1. Licenciado en filosofía que trabaja en un hospital empujando las camas. 2. Empleado de un establecimiento público que tiene por función principal informar al ciudadano los papeles que le faltan de una solicitud y que aprovecha su estatus para colar a los familiares y amigos.

Clausura. 1. Forma de vida elegida hasta el concilio Vaticano Segundo por aquellas personas que habían decidido alejarse del bullicio mundano, para concentrarse en una comunidad que no tenía contacto con el exterior, y que ha caído en desuso, salvo para personas procedentes de países subdesarrollados que la eligen para mejorar sus expectativas. 2. Denominación que aún reciben edificios situados en el centro de las ciudades históricas, cerrados a la curiosidad pública, en los que se ignora si aún vive gente en ellos.

Colega. 1. Denominación equivoca que se da a una persona de la que no se conoce casi nada, y que debería servir como aviso preventivo para quien recibe esta calificación, pues es fuente tradicional de conflictos personales y profesionales. 2. Delincuente, de guante blanco o no, de un mismo ramo. 3. En diminutivo, persona sin oficio ni beneficio que se dedica a lo que salta.

Consulta. 1. Lugar abierto al público en el que se ejerce la profesión de medicina u odontología por parte de facultativos extranjeros o por empleados en el sistema público de la seguridad social que buscan con ello un sobresueldo. 2. Pregunta profesional realizada a un abogado en ejercicio que no se tiene la intención de remunerar.

Convento. 1. Edificio en el que se concentran personas dedicadas a dar culto a una divinidad, fundado hace siglos por un hijo de buena familia marginado y en el que se fabrican actualmente galletas y otros dulces. 2. Lugar de reclusión en donde ingresaban, y aún lo hacen, quienes habían tenido un desengaño amoroso que podía convertirse en definitivo si les sobrevenía un arrebato místico llamado vocación.

Inspector.  1. Funcionario encargado de la revisión del pago de los tributos que corresponde abonar a las clases medias. 2. Cualquier persona que se dedica a investigar el cumplimiento de una norma o disposición legal, dotado de instrumentos infalibles para detectar que no se ha realizado aquel, por lo que es de desear que jamás se cruce en nuestro camino, al menos cuando ejerce su actividad profesional.

Jabón. 1. Elogio desmesurado con el que se pretende obtener un beneficio de quien no acepta otro tipo de dádivas o sobornos. 2. Pieza de detergente, presentada comercialmente en forma de pastillas o paquete de polvos, y que, en la modalidad de pieza para lavar las manos, se diluye rápidamente, por lo que ha sido sustituida por dispensadores en los lugares públicos, que estando previstos para su uso después de utilizar un espacio de intimidad llamado servicio, se tiene por costumbre ignorar.

Mosca. 1. Díptero muy molesto, con predilección por la suciedad y la mierda, cuyo vuelo errático evidencia la gran dispersión ambiental de este producto de descomposición. 2. Con el calificativo de cojonera, usado en lenguaje habitual, apelativo que merece quien se obstina en que se cumpla lo pactado o lo legalmente procedente, manifestándolo sin reparos.

Paño. 1. En plural, y caliente, medida de alivio pretendida para quien debe admitir algo que le es perjudicial. 2. Tela utilizada en la cocina para recoger la suciedad de una encimera, con el propósito de enviarla posteriormente, escurriéndola, al desagüe que conduce las aguas residuales hacia una depuradora, cuyo caro funcionamiento la mantiene sin el uso previsto, una vez inaugurada esta instalación. 3. Tejido con el que se confeccionaban por los sastres las prendas de vestir, de gran duración, y que ha sido sustituido por material sintético con el que se elaboran ahora aquellas en países carentes de regulación laboral, y del que quien la adquiere no se plantea su durabilidad, sino su relación con la moda, amontonándolas en los armarios sin ton ni son.

Paquete. 1. Orden que da el superior, con plazo de cumplimiento muy corto, y que obliga a trabajar el fin de semana en casa. 2. Objeto de forma irregular, imposible de describir con exactitud, que es el resultado de envolver en casa un regalo de cumpleaños –consistente en un libro u otro material adquirido por pura cortesía, carente de utilidad para quien lo recibe- con papel de colorines.

Pastilla. 1. Píldora de droga sintética que se guarda en un recipiente metálico para su ingesta, con agua o alcohol en un lugar de diversión y conocimiento de extraños. 2. Contenido sobrante del producto farmacéutico que ha recetado un especialista o el propio mozo de la botica, y que se mantiene en una caja para su uso posterior cuando se presenta dolor de cabeza o de estómago.

Picante. 1. Introducción de un suceso imaginario con fuerte connotación sexual, en un relato anodino, para poner de manifiesto que se trata de un relato inventado. 2. Especie que se añade a un guiso para disimular la carencia de sabor, engañando así las papilas gustativas de quien lo ingiere, y provocándole molestias y picores en la zona terminal del intestino, llamadas almorranas.

Talla. 1. Dígitos –números o letras- incorporados a la etiqueta, cuya interpretación es intentada por un dependiente del comercio, y que, en realidad, no tienen otro objeto que advertir al comprador que es imprescindible probar la prenda para cerciorarse que corresponde a sus medidas. 2. Resultado de eliminar la madera que un artista entiende como sobrante de un tronco de árbol y que, si es de tamaño descomunal, tiene opciones de acabar siendo mostrado en un Museo de arte contemporáneo, si se conoce al comisario de la Exposición.

Tamaño. 1. Lo que en la modernidad se pretende importa de algo que, sin esa característica llevada a exageración, carecería de interés alguno. 2. Dimensiones de un objeto, apreciadas por quien es su propietario e intenta venderlo, que cuando son analizadas por el posible comprador, disminuyen notablemente.

Timbre. 1. Sello que se utilizaba en los documentos públicos, para justificar el cobro de una tasa a quien sufría la ilusión de ver con ello garantizado que su escrito de peticiones sería atendido. 2. Pulsador de tono molesto, utilizado convulsivamente por los vendedores ambulantes, distribuidores de folletos comerciales y pedigüeños, que se encontraba en el exterior de cada vivienda, y que ha sido sustituido por un telefonillo con pantalla visual –esta última, supliendo a la antigua mirilla-, que permite disimular que no se está en casa si la visita es intempestiva o indeseable.

Tubo. 1. Vaso alargado  que disimula el contenido real de la bebida alcohólica que se ha vertido en él. 2. Aparato para respirar mientras se observan los pececillos cerca de la orilla, que se adquiere en los establecimientos playeros junto a unas gafas, conjunto que se llena de agua con extrema facilidad, formando parte de la diversión vacacional. 3. Cuando se ofrece algo por él, de forma figurada, se indica que se ha llegado al límite de lo que se está dispuesto a dar por el dinero o contraprestación recibidos.

Mi Diccionario desvergonzado: tarjeta, referencias, revisión, picor, fiasco, recreo, uva, pestaña

Picor. 1. También llamado picazón, sensación desagradable, producida por la picadura de las hembras de ciertos insectos que, por capricho de la naturaleza, encuentran en la sangre de los mamíferos las proteínas que necesitan para formar sus huevos, y que, desencadena en los humanos el deseo de martirizar la parte del cuerpo afectada, en la vana búsqueda de un alivio pasajero. 2.  Alteración de la conciencia, sin justificación aparente, que lleva a los varones de cierta edad a rascarse en público frecuentemente los testículos.

Pestaña. 1. Conjunto de hilos de plástico que muchas mujeres se incrustan en el borde de los párpados, para llamar la atención sobre otras partes de su cuerpo. 2. Pelo corto, perteneciente a cualquier zona del cuerpo del cocinero que ha preparado el caldo que se nos ha servido. 3. Parte aguda y delgada que sobresale de una cosa, y  que provoca cortaduras sangrantes en quien la manipula sin haberla detectado previamente.

Título. 1. Papel oficial al que se concede un gran valor antes de su obtención, ya que acredita oficialmente haber adquirido una cierta formación y capacidad laboral que, cuando se pretende ponerlos de manifiesto por primea vez, con la intención de ejercerlos, se muestra sin valor si no va acompañado de una recomendación efectiva; posteriormente, se cae en la cuenta de que carece de valor venal, por lo que se extravía. 2. Invención, muy del gusto de profesionales de la política que no han terminado sus estudios universitarios y que es imposible desenmascar ya que no se necesitan conocimientos especiales para ocupar un cargo público. 3. En el mercado de valores, papel que acredita la participación en el capital de una empresa de las llamadas cotizadas, que su propietario no ha visto jamás, y por el que ha pagado cantidades superiores a lo razonable, que es retenido por una entidad bancaria, sirviendo a ésta de justificación para cobrar sistemáticamente cantidades importantes por un concepto abstracto llamado custodia.

Referencias. 1. Escrito estándar por el que el responsable de haber despedido a un trabajador indica que es cumplidor del horario y ha realizado a satisfacción lo que se le ha encomendado, sin mayores precisiones. 2. Larga relación de obras y contratos, en los que pretende haber intervenido de alguna manera, utilizada en los concursos públicos por los contratistas como prueba de su experiencia, aunque el objetivo oculto es poner de manifiesto que el precio a la baja que han ofrecido para hacerse con el trabajo objeto de licitación, deberá ser revisado si resultasen adjudicatarios.

Revisión. 1. Petición que realiza el alumno que ha sido suspendido, para que se le conceda la oportunidad de llorar ante el calificador, aportando, de paso, razones extraescolares con las que confía ser aprobado injustamente. 2. Comparecencia ante el médico que está tratando a un paciente, en la esperanza de que el tratamiento que le ha impuesto obtenga el efecto que se deriva de su experiencia y del vademécum en el que se ha apoyado. 3. Fórmula que los vendedores de automóviles han ideado para cobrar un plus a sus clientes, cambiando el filtro de aire y el aceite, adornando la operación con el coste de algunas piezas de ubicación misteriosa y varias horas presuntas de un mecánico.

Activar. 1. Procedimiento adoptado siguiendo instrucciones bajadas de internet por el que se confía la puesta en funcionamiento de un programa informático pirateado. 2. Movilización de los ánimos de personal desencantado, prometiéndoles una gratificación que podrá o no entregarse a posteriori. 3. Cualquier actuación de quien dirige un emprendimiento que atraviesa por serias dificultades, en la esperanza de que le permita sostener el negocio mientras retira parte de los equipos de los que confía poder obtener algún dinero antes de la quiebra.

Error. 1. Apreciación, que puede estar efectivamente equivocada de aquello que, para cualquiera que no esté sometido a presión, tendría otra valoración, posiblemente también equivocada. 2. Fastidiosa indicación de un programa informático que no admite la operación que estamos realizando en él y que, en buena parte de las ocasiones, solo puede resolverse apagando y volviendo a encender el equipo. 3. Espacio en el que se desarrolla la mayor parte de la actividad humana de quienes confían ciegamente en sus conocimientos y experiencia.

Uva. 1. Fruto de la vid, que, exprimido, sirve para confeccionar una bebida refrescante llamada sangría, cuyo componente principal es un sucedáneo del zumo de naranja, al que se añade canela y ginebra para darle cuerpo. 2. Cuando es mala, designación expresiva del carácter que se confiere aquella persona que no aparece en disposición de admitir lo que se le indica, cuando la considera emitida por quien ocupa una posición subordinada. 3. Cada uno de los doce integrantes de un procedimiento de enajenación colectiva, por el que se pretende que, si se ingieren al ritmo de las campanadas de un reloj determinado a media noche del día de San Silvestre, se conseguirá alcanzar la felicidad, engaño que, aunque queda desenmascarado regularmente y de forma prácticamente inmediata, se renueva todos los años.

Fiasco. Resultado inevitable por quien espera que se le otorgue algo a lo que se cree con derecho, cuando se topa con la dura realidad que manejan otros.

Celebración. 1. Festejo por el que se manifiesta la satisfacción por haber conseguido algo que, en circunstancias normales y de no mediar algún propósito que no controlan la mayoría de los asistentes, no se hubiera producido. 2. Cumpleaños que no ha podido ocultarse a la familia o compañeros de oficina, y que obliga al que lo padece a invitar a su costa.

Tarjeta. 1. Plástico rectangular, que lleva incorporado un holograma, que da acceso restringido a los ahorros propios depositados en una entidad bancaria, y que es retenida por ésta si se falla por tres veces en recordar la clave de cuatro dígitos que corresponde a la fecha de nacimiento de un pariente. 2. Uno cualquiera de los plásticos de colorines, desprovistos de holograma, y sin ninguna utilidad práctica para quien lo presenta, que se guardan por decenas en la cartera que todo el mundo lleva consigo, y que permiten a los comercios tener el control sobre el perfil de consumo de su titular. 3. Papel en el que se tiene escrito el nombre y la dirección propios, y que, si no va acompañado del nombre de una empresa, pone de manifiesto que su titular se encuentra en situación de jubilado o parado de larga duración, lo que es causa de menosprecio social.

Recreo. 1. Descanso entre dos actividades lectivas, que los bachilleres aprovechan con demasiada frecuencia para fumarse unos porros en el exterior del recinto escolar, y que antes se dejaba transcurrir en el patio del mismo, jugando a la comba o a los banzones. 2. Lugar y tiempo de disipación de energías, que puede ser tomado como diversión si se consigue hacer abstracción de lo mucho que hay que lamentar.

Mi Diccionario desvergonzado: confidencial, pretexto, clítoris, tintero, rostro, polla, cuento, caníbal, experto, estrategia, dinero

Confidencial. 1. Calificación que se otorga a una información, para llamar la atención de aquellas personas para las que podría tener interés y que, cuando finalmente se desenmascara, se revela como archiconocida. 2. Equivocada fórmula de protección con la que se intenta salvaguardar de la infalible curiosidad de la propia pareja, las cartas de la persona con la que se mantiene una relación, así como la copia de los ridículos versos y expresiones de amor que se le están dedicando para alimentar su fantasía. 3. Término utilizado por los gobiernos legítimos con el objeto de impedir por algún tiempo el conocimiento de las razones por las que  se realizaron actuaciones subordinadas a los poderes económicos ilegítimos.

Pretexto. 1. Excusa mal urdida, a la que le falta mayor solidez para resultar creíble. 2. Cualesquiera de las expresiones que se utilizan para hacer lo que apetece sin dar verdaderas explicaciones a quien las merece.

Tintero. 1. Lugar del cerebro en el que se suponen generadas las ideas que se expresan en papel, y en el que es piadosa concesión admitir que el autor ha dejado en él aquello que hubiera resultado más interesante. 2. Recipiente de porcelana, con forma de diminuto sombrero invertido, que se encajaba en un agujero del pupitre escolar, y que servía para contener un líquido negruzco fabricado con agua y polvos, en el que se mojaba el plumín,  antecesor de la pluma fuente como generador infalible de borrones.

Rostro. 1. Parte frontal de una cabeza humana, ocupada por los ojos, la nariz y la boca, y en cuyo margen se sitúan las orejas, apéndices que sirven para identificar inequívocamente a un individuo, conformando un conjunto de facciones cuya total inexpresividad se va madurando con la edad y la práctica. 2. Retrato robot utilizado por la policía para la identificación de delincuentes y terroristas en busca y captura, realizado de tal manera que su parecido con la persona a la que se busca, por su escasa fidelidad, resulta asombroso.

Polla. 1. Gallina en la que aún no se ha manifestado su paranoica naturaleza. 2. Forma, tenida por vulgar, con la que se pretende desviar la atención del órgano propio del varón hacia su función accesoria, ya que la principal es servir de tubería de descarga a los riñones.

Cuento. 1. Relato con personajes irreales, incoherente y descabellada, de la que se pretende que los niños extraigan alguna moraleja. 2. Argumento elaborado, que se califica de chino cuando, servido como explicación, resulta tan espeso y oscuro que no cuela.

Caníbal. 1. Calificación que merece quien, habiendo agotado los epítetos con los que expresa su deseo de posesión sobre la persona con la que mantiene una relación, se manifiesta dispuesto a comérsela. 2. Perteneciente a una tribu que vivía solo en los libros de aventuras juveniles, y cuyo alimento era una mezcla de carne humana y fantasía.

Experto. 1. Mérito que se otorga a sí mismo el universitario que ha perdido su anterior empleo, en cualquier materia de la que tiene conocimiento de su existencia. 2. En los currícula utilizados para adornar la trayectoria laboral de un cargo público, forma eufemística de expresar que está dispuesto a adquirir experiencia suficiente en el desempeño de la función que se le ha encomendado para ejercerla en la empresa privada  que posteriormente le contrate.

Estrategia. 1. Conjunto de normas sin utilidad práctica que se ofrecen a los alumnos de las escuelas de negocio, agrupadas en casos prácticos, para tratar de convencerles de que el mundo real tiene algunas reglas. 2. Referencia confusa al despliegue de una actividad a la que se atribuye la consecución de un éxito fortuito, igualmente válida para justificar el fracaso de las mismas actuaciones si son realizadas por un competidor.

Clítoris. Protuberancia interna del aparato genital femenino, en la mayor parte de los casos, prácticamente indetectable, de la que se fantaseó durante bastante tiempo que su masaje produciría fenómenos paranormales que, convertidas en cómplices, algunas mujeres expresaban con gritos y jadeos, que dieron en llamarse orgasmos, por analogía, actualmente detectada como errónea, con lo que le sucede al varón afectado por la explosiva irrupción de un herpes congénito y natural en él, llamado líbido.

Grapa.- 1. Licor de alta graduación, idéntico al aguardiente, del que se diferencia notablemente por su elevado precio. 2. Alambre doblado con formas muy diversas, que en su estado inicial propende a atascar el aparato que lo contiene por decenas, llamado grapadora, y que es imprescindible para unir de forma permanente hojas por un extremo, si bien se hace se hace preciso extraerlo en múltiples ocasiones para hacer fotocopias, en una delicada operación que destroza las uñas.

Dinero.- 1. Papel impreso muy difícil de reproducir si no se está especializado en hacer sus falsificaciones, y que sirve para adquirir en los mercados los llamados bienes de uso y consumo, imprescindibles para mantener animada la actividad de la sociedad de consumo. 2. Idea descabellada, cuyo origen se remonta a hace más de 25 siglos,  por la que se consiguió sustituir el intercambio recíproco entre productos, bienes y trabajos que se venía practicando sin problemas, por la entrega de objetos sin valor a cambio de éstos, atribuyéndoles equivalencias ficticias, y que se ha convertido en una práctica engañosa que, hasta el momento actual, ha resultado imposible desterrar.