Soneto a un yihadista

En el nombre de Dios deja de juzgar.
No pretendas ampararte en tu creencia
cuando lo que te dirige es la demencia
de fanáticos que acuden a inventar
mandatos del más allá para captar
adeptos crédulos a la indecencia
de que inmolando a otros, residencia
se obtendrá del Paraíso, viejo cantar
carente de la mínima vigencia
que hoy repugna no ya a ética, a un altar
en que se venere la divina ausencia
con respeto a los demás. Hazte tratar
tu fijación, pide ayuda en conciencia,
mas, si quieres morir, hazlo sin matar.

4 de junio 2017 @angelmanuelarias