Ejecutivos guardianes de activos tóxicos

Más de 300.000 accionistas del Banco Popular han perdido su inversión el 7 de junio de 2017. Hace 10 años la valoración bursátil del cuarto Banco español era de 19.500 Millones de euros. Hoy, no vale nada. El Banco de Santander compró la entidad, simbólicamente, por 1 euro. Las acciones del Banco adquirente subieron de inmediato más del 5,5%, aunque, desde entonces, se vienen produciendo vaivenes especulativos con este valor.

Aconsejo al lector interesado en conocer más acerca de las tensiones e intereses que propiciaron esta situación, que se sumerja en las declaraciones realizadas al Indepediente, por parte de Angel Ron, presidente del Popular hasta el 20 de febrero de 2017, en que fue sustituido por Emilio Saracho, al que acusa claramente de desconocimiento de la banca comercial, situándolo como responsable de haber provocado la caída descontrolada del valor.

Nunca me gustó el juego de la Bolsa, porque lo encuentro basado en tres factores que me resultan antipáticos:

1) la pérdida de relación entre el funcionamiento real de las empresas y la cotización de las acciones que, alimentada de forma artificial, puede alcanzar ratios desorbitados. ¿Quién se arriesgaría a invertir, con la expectativa de recuperar su inversión, por la vía de dividendos, solo en 20 o 30 años?

2) la confianza en que las cifras de Cuentas de Resultados y Balance de situación, auditadas por solventes firmas cuyos empleados se zambullen durante varias semanas en los libros cuya llevanza se realiza por muy capaces contables de los grupos cotizados, estén bien. Mi desconfianza crónica acerca del ser humano, unida a la capacidad imaginativa de mentes privilegiadas para ocultar riesgos, enmascarar pérdidas o engordar perspectivas, añade, en explosivo cóctel, mi experiencia en descubrir y soportar situaciones no previstas, lo que me lleva a suponer que estamos rodeados de miles, millones tal vez, de burbujas económico-financieras, -grandes y pequeñas- que pueden reventar a poco que se las caliente, y que conforman, como en una máquina de palomitas, el ruido de fondo de la economía de mercado.

3) la gran dependencia de los resultados propios de los de la economía general. No me creo que existan genios de las finanzas, sino tipos y grupos con información o instrumentos privilegiados. Los demás, somos comparsas. En tiempo de vacas flacas, los clientes pagan, los proveedores cumplen, las calidades mejoran; cuando el magma compartido se corrompe, aparecen signos de inestabilidad que tienen efectos multiplicadores de insospechados alcances. Los más grandes, resisten, no solo por tamaño y no precisamente por solvencia, sino porque se apegan al sistema, mienten mejor, ocultan sus carencias con más habilidad, y, aprovechan la coyuntura, para comprar activos contaminados o tóxicos recuperables de los débiles que han caído. Por la ley natural de la supervivencia, unidos a los que han aparecido nuevos, todo se prepara para la nueva bonanza, en una huida compleja hacia adelante.

No importa que el lector no esté plenamente de acuerdo con lo expuesto, la caída del Banco Popular responde fielmente al esquema de haber ocultado, hasta el final, una situación de grave riesgo; combinarla con la apetencia de los buitres del mercado por alimentarse de la carne y la carroña de la osamenta aparatosa del gigante y, como elemento especialmente grave que deberán enjuiciar los tribunales de justicia y servir para tomar medidas generales, la actuación de las alimañas económicas, cebándose sobre el enfermo (aún no moribundo) para hacerle perder las pocas fuerzas, extrayendo depósitos, negándole financiación o difundiendo noticias de forzadas ilusiones.

La labor de los ejecutivos del Popular en alimentar esta situación desde dentro será analizada, sin duda, de forma muy crítica, incluso ante la justicia. Están involucrados los equipos saliente y entrante, el Gobierno, las entidades oficiales de control. Como asistente regular a las Juntas del Banco desde hace varios años, he sido testigo de la capacidad de ensoñación de los accionistas ante las perspectivas presentadas por los gestores de la entidad. Un ejemplo de paranoia colectiva dirigida desde el escenario del iluminismo económico.


He elegido la foto de esta cotorra de argentina (Myopsitta monachus), que se come tranquilamente una manzana aún en desarrollo en el Parque de la Partida (Madrid), como ejemplo de pasividad ante el avance del peligro. Las cotorras -hay varios tipos ya anclados entre nuestra avifauna- son parte sustancial de la invasión indeseable de aves, escapadas o liberadas de jaulas doradas, que ha alcanzado gran desarrollo en nuestras ciudades, sin enemigos naturales. Son acomodaticias, gregarias, fuertes, y agresivas con otras aves.

En varias ciudades, incluido Madrid, se ha analizado la situación y defendido su erradicación, autorizando incluso el empleo de medios drásticos contra la invasión. No parece haberse conseguido nada: cada vez hay más. Y empiezan a dominar espacios que antes pertenecían a la avifauna local, desplazada, depredada o reducida brutalmente donde ellas imperan.

Peligro de desprendimiento

El desarrollo de la moción de censura al presidente de Gobierno Mariano Rajoy, que aún está teniendo lugar cuando escribo estas líneas, forma parte de la labor de piqueta del partido de Pablo Iglesias jr. sobre el asediado edificio del Partido Popular. (1)

Con cierto paralelismo a lo que nos han contado las crónicas de los vencedores en el episodio de asedio al Alcázar de Toledo durante la guerra incivil de 1936-1939, los asediados, capitaneados por el general Rajoy, están dispuestos a resistir hasta la muerte. En este caso, las huestes salvadoras, cuya llegada inminente es anunciada por octavillas arrojadas desde los aires, serían las derivadas de la recuperación económica y, God save the thing, las perspectivas ofrecidas por el Brexit, al dotar de mayor protagonismo -quiero decir, de algo de protagonismo- a España en en el clan de europeístas depredadores reducido ahora al dueto Alemania-Francia.

La resistencia heroica del gobierno de Rajoy, utilizando todo tipo de argumentos -en particular, los falaces- para defender su posición en la dirección política del país, es uno de los episodios más rocambolescos de la Historia de España. Con la evidencia, demostrada ya judicialmente, de su financiación irregular (ilegal), con demasiados de sus militantes cualificados investigados, procesados, condenados o encarcelados, la argumentación de que el núcleo duro del partido está limpio de mácula y que la deontología más fina presidirá sus actuaciones futuras, no tiene más credibilidad que la que el oyente quiere darle.

Y los oyentes, de forma suficiente, siguen dispuestos a darle esa confianza. Un viejo dicho castellano recuerda que si te engañan una vez, la culpa es del mentiroso; si te engañan dos veces, la responsabilidad es tuya. No se prevé que el engaño pueda ser múltiple.

¿Por qué resiste Rajoy? En mi opinión, no tanto por virtudes propias, sino por la falta de coordinación y credibilidad de las propuestas ajenas. Podemos la perdió cuando no apoyó a la coalición PSOE-Ciudadanos, y se adhirió a la abstención del PP a la candidatura de Pedro Sánchez, que hubiera significado un cambio de talantes, actuaciones y la apertura de una puerta más progresista para España.

El daño que esta posición maquiavélica causó al PSOE ha sido inmenso. Para este viejo partido, que no se recuperó aún del golpe bajo y que, después de un período de oscura transición interna, debe volver a colocar en el centro de su programa política, la esencia y propuestas de la socialdemocracia. Para el país, en su conjunto, que ha quedado gravemente desorientado y dividido sobre la prioridad de los objetivos.

Unidos-Podemos, con esta moción de censura al Gobierno de Rajoy, que se ha convertido en un himno al sol, una posición de idealismo utópico puesta de manifiesto solo a la presunta mayor gloria del pedantuelo Iglesias y sus inmediatos colaboradores en el experimento de provocar un cataclismo en las instituciones y en la economía del país, ha hecho más visibles las grietas de su casetón ideológico. La amenaza de desmoronamiento ha pasado a ser tan evidente como la del edificio -en su momento, mucho más sólido- al que pretende seguir bombardeando con argumentos que, si estuvieran atentos a sus efectos, ya no causan emoción alguna entre los que no forman parte del grupo de fieles.

  1. Por cierto, con una estupenda intervención de Albert Rivera, que está hablando en estos momentos, haciendo una demostración de pragmatismo político, al mismo tiempo que metiendo el dedo en algunas llagas del programa de Podemos, sin obviar el uso de varios eslóganes eficaces para reforzar su crítica. No creo que Rivera sea nunca presidente de Gobierno en España, pero es, de todos los líderes parlamentarios actuales, el que maneja mejor la presentación de opciones realistas del aparato del Estado.
  2.  La foto con la que acompaño este comentario, que he tomado este fin de semana en Madrid Río (donde el Ejército había organizado una presentación popular de algunos equipamientos, en el día de las Fuerzas Armadas), es de un chorlitejo chico hembra. Se le distingue por las mejillas más claras que el macho, y de otros chorlitejos, por el anillo orbital amarillo. Es un ave estival, que pasa los inviernos en Africa y la pareja que está ubicada en las cercanías del parcialmente recuperado Manzanares es una agradable sorpresa más para amantes de la avifauna.

 

Soneto a un yihadista

En el nombre de Dios deja de juzgar.
No pretendas ampararte en tu creencia
cuando lo que te dirige es la demencia
de fanáticos que acuden a inventar
mandatos del más allá para captar
adeptos crédulos a la indecencia
de que inmolando a otros, residencia
se obtendrá del Paraíso, viejo cantar
carente de la mínima vigencia
que hoy repugna no ya a ética, a un altar
en que se venere la divina ausencia
con respeto a los demás. Hazte tratar
tu fijación, pide ayuda en conciencia,
mas, si quieres morir, hazlo sin matar.

4 de junio 2017 @angelmanuelarias

El poder judicial enjuiciado

El descubrimiento de que el ya hoy dimitido “por motivos personales”, Fiscal jefe Anticorrupción (1), Manuel Moix, mantiene con sus hermanos una empresa en Panamá (país que se considera paraíso fiscal), ha puesto nuevamente sobre el tapete la cuestión de la independencia del poder judicial.

Resulta estrambótico que quien se encarga de la cuestión candente de clarificar qué diablos ha sucedido, y quizá está sucediendo, con el trasiego de parte de los dineros públicos para pagar comisiones a particulares o a partidos, o con la ocultación de beneficios empresariales bajo el manto ficticio de trabajos imaginarios en chiringuitos y bufetes ubicados en paraísos fiscales, utilice él mismo una herramienta sospechosa. El Fiscal jefe y todos los fiscales que forman el amplio equipo encargado de investigar la anticorrupción, han de estar lo más alejados posible de los tejemanejes de aquellos son presuntos destinatarios al sometimiento de las leyes que tipifican los delitos económicos cometidos por ellos o por formar parte de organizaciones que utilizaban para delinquir

No creo -no he creído nunca- en la vigencia de la separación de poderes, en el mundo real. He argumentado que los jueces y fiscales deben estar sometidos a un control al margen de sus propias instituciones. Como letrado, he tenido ocasión de comprobar en varias ocasiones la flexibilidad con la que la Ley -y, en la práctica, su garante, el sistema judicial- se acomoda a intereses particulares de poderes económicos o políticos. Las sentencias, incluso en el Tribunal Supremo, y según quién sea el magistrado ponente, son de muy diferente factura, consistencia y…coherencia. En fin, creo que los tipos penales y, desde luego, las penas, deben ser revisadas, ya. No tiene sentido que delitos menores estén castigados con dureza y otros, en cambio (“alarma social” a un lado), con evidente benignidad.

No me parece defendible que el éxito en las oposiciones dependan de quién ha sido el preparador de las mismas. No me parece coherente que existan familias/sagas cuyos componentes, además de una curiosa vocación a repetir modelos, ocupen plazas de jueces, magistrados, registradores, notarios, etc.

Tampoco entiendo que veamos con tanta tranquilidad la existencia de puertas giratorias entre la judicatura, la fiscalía, los altos cargos en general, y la empresa o el ejercicio privados. Y, para no hacer largo este comentario, y a riesgo de mezclar churras con merinas, defiendo la necesidad de una Escuela Superior de la Administración Pública y la convicción de que todo funcionario ha de saber que desde el pueblo llano le garantizaremos un sueldo suficiente y una carrera profesional para que no se preocupe de aquello que los demás mortales tenemos siempre en mente (ganar un sueldo digno sin riesgo a que le afecten los vaivenes de la economía), a cambio de honestidad, garantía de equidad, formación continua y servicio a los intereses generales.

Lamentablemente, esto no es así, aquí y ahora. Las interferencias de la política con la función pública son constantes, palmarias, y, en demasiados casos, dolosas. No solo dolorosas, dolosas.

No puedo entender porqué nos hemos desviado tanto del camino que aparecía trazado, y que creí estábamos siguiendo de forma entusiasta. Resultó ser un espejismo.

(1) El cargo es, correctamente escrito: Jefe de la Fiscalía contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada.

La foto es de una lavandera blanca, en acrobático vuelo para captar algún insecto, quizá una efímera recién salida de su estado larvario. Fue tomada en el río Pigüeña, a su paso por Belmonte de Miranda (Asturias). Compartía su hábitat con una pareja de lavanderas cascadeñas, a las que también fotografié. Aunque eso es ya otra historia.

Sonetos de No nos engaña a nosotros (2017)

84

Difícil traducción tiene un soneto
y ay de aquel que acepte tal encargo,
pues de no sucumbir en ese reto
no alcanzará la gloria sin embargo.

El pago del esfuerzo será escueto
siendo su tiempo corto frente al largo
con el que el vate contó; no me meto
-por no hacer su trabajo más amargo-

en que la inspiración le pondrá el veto
a mantener sentido con la rima,
y fondo unido a forma en parapeto

torpedearán vías de alcanzar la cima
de la emoción. Razones que someto
si algún osado a tal labor se anima.

13.04.2017 @angelmanelarias

85

No importa que no sea de metáforas
momento, en tanto trinen pájaros
y el mar riele, aunque otras ánforas
perfume ofrezcan con aromas raros.

Seguirán los poetas dedicando horas
a enfrentar versos a productos caros
convirtiendo frías noches en auroras,
despejando de nubes, cielos claros

y ¡amanezca triunfante amor ausente!
Entrégame la virtud que atesoras
no por creerme más sabio ni valiente,

sino porque estas rimas que hoy sonoras
te hago llegar, testigo son silente
que sobrevivirá a competidoras.

14.04.2017 @angelmanuelarias

De No nos engaña a nosotros, (inédito)

 

Guía para ingenuos

Ganó Pedro Sánchez las elecciones internas para militantes en el Partido Socialista español. Lo consiguió en una dura pugna contra la candidata andaluza, Susana Díaz, que, al parecer, representaba la recuperación del control por la gerontocracia del partido, y todo se llevó a cabo bajo la observación terciaria de Patxi López, que se esforzó en representar las quintaesencias de una socialdemocracia tan rancia como entrañable.

Hemos estado siendo bombardeados por los exégetas con multitud de cábalas, y extracción de consecuencias según los posibles resultados y análisis fino y grosero de lo que había detrás de cada una de las facciones de lo que otrora fue la alternativa a la gran potencia atractiva de la derecha española.

Creo que Sánchez es, y coincido con los que hablan desde la nostalgia por recuperar la capacidad de convicción de la socialdemocracia, la mejor alternativa de las que se presentaban a la elección. Díaz solo ganó en Andalucía -que mantiene la tercera parte de la militancia-  y López solo en el País Vasco, lo que demuestra el poder de la simpatía territorial para un partido que aspira a seguir representándonos a todos los españoles a los que nos apetece, de vez en cuando, probar un aire fresco desde las ventanas de la izquierda.

Pero la elección de Sánchez por la militancia del PSOE no tiene nada que ver con ganar unas votaciones generales. Sus exigüos 50.000 votos de gentes con carnet no son la proyección de los deseos de los 10 u 11 millones de españoles que deberían elegir PSOE en la casilla, cuando nos llamen a todos a las urnas. En mi opinión, la calamitosa escenificación de esas primarias socialistas ha provocado un mayor espanto en las posibles inclinaciones por votarlos como alternativa.

Por supuesto, el asunto no tiene nada que ver con Sánchez, al contrario. Ese Sánchez resurgido desde sus vaivenes anteriores, y como él mismo confiesa, ha aprendido. Su simpatía personal, el gusto patrio por los que han sido vencidos y vuelven con heridas al tatami, ha sido superior al alcance que podía esperar de su programa que, como no se cansa de decir Josep Borrel -dice éste que lo ha elaborado en lo fundamental- existe y es interesante.

Pues, a trabajar. Que Sánchez y los que le queden como suyos, dejen de mirar a derecha e izquierda (en caso, este último, que el magnífico manejo del martillo por parte de Iglesias pueda asociarse a una ideología) y difundan, con honesta seriedad, lo que van a hacer cuando obtengan el gobierno. Lo que no veo imposible, sino heroico.


Una avefría surca, asustada, el cielo castellano,  dando gritos de advertencia y temor ante el intruso. En el suelo, con su penacho, son inconfundibles. En el aire, sino se las ha visto elevar el vuelo (siempre en tropel) desde la laguna en donde anidan, sus características diferenciadoras son más difíciles de detectar.

 

Algunos sonetos más

21

Cambiamos a evidencias las sospechas
y estamos dando ejemplo por el mundo
que, no importando izquierdas o derechas,
no dejes de vigilar ni un segundo

sus manejos, pues es cuestión de fechas
que alguno se haga amigo muy profundo
del dinero, abriendo grandes brechas
al erario, que expoliará, rotundo.

La gran tardanza en desvelar lo opaco
siendo tan pingües y amplias las cosechas
parecerá extraña, aunque el atraco

no fue en campo abierto, sino en estrechas
callejas del Estado, donde un saco
no sorprenderá a gentes satisfechas.

-23-

Hubo gran conmoción en la oficina
cuando nos faltó en el water el papel
porque no hay que olvidar que la letrina
es la zona transitada del cuartel.

Faltará norma escrita, no hay doctrina
pero tanto yendo solos o en tropel,
preciado colofón de la cocina
es que el baño o servicio esté a nivel.

En el trabajo viene a ser rutina
descansar una hora o dos en tal vergel,
y si el salario afecta a disciplina,

reducir ese tiempo sería, no ya cruel,
la empresa ha de saber que es la propina
y el rollo higiénico sirve de pincel.

20 de mayo de 2017

(De Sonetos desde el Hospital, @angelmanuelarias


Los patitos se protegen entre los nenúfares, según pude comprobar, tanto de las palomas como del pato azulón macho que, seguramente, es su padre. La imagen, con todo, tiene un contenido poético en sí misma, que no me resisto a guardar para mí.

Europeos

En este momento delicado para la globalización, poner sobre el tapete la identidad de Europa es una provocación necesaria. ¿Qué significa y cuáles son los límites de Europa? ¿Cuáles son sus elementos diferenciales, o cómo se podrían elegir algunas características sobre las que construir o reforzar una identidad común?

Los efectos de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, la digestión de las peculiares interpretaciones del concepto de democracia por parte de algunos dirigentes de los países de la llamada Europa del Este, la petición de entrada de Turquía a ese club, la persistencia de la isla financiera de Suiza en pleno núcleo geográfico, plantean importantes interrogantes como para mantener ocupados a los analistas.

Quienes conocimos a la Unión Europea cuando era ciruelo, es decir, como la agrupación de intereses comerciales de alto calado que se llamó Comunidad Europea, tenemos posiblemente algunas dificultades sentimentales para trasladarnos desde aquella imagen que proyectaban la CECA, Eurofer, Euratom y las consecuencias de marginación y barreras arancelarias y políticas que suponían para un país tercero.

Cuando España ingresó en ese club, los españoles lo festejamos como un respaldo a nuestra democracia incipiente y el reconocimiento de la pertenencia a una familia de la que habíamos sido rechazados como apestados por razones un tanto confusas.  Eramos, para el núcleo duro europeo -que formaban Francia, Alemania y los pequeños países habitados por comerciantes que se dieron en llamar Benelux-, menos europeos que Italia, Reino Unido, Grecia e, incluso, que Portugal, país con el que entramos cogidos de la mano, más que por afinidades y proximidad territorial, porque sería ya un escándalo infumable que nos precediera en esa señal de la fe europeísta nuestro vecino, por mucho apoyo que tuviera de los negociantes de la rubia Albión.

La conformación de la nueva Europa que supone la Unión Europea se ha ido haciendo conforme a intereses difusos, que son los más difíciles de trasmitir. Junto con las viejas y sólidas inquietudes comerciales, apareció, pujante, la idea de ejemplaridad en cuestiones de alto valor ético, como son la globalización, la defensa medioambiental, el apoyo a países en desarrollo, y, por supuesto, la defensa de los valores de justicia y libertad.

Pero Europa seguía siendo plural, en lo económico, en lo social y en lo político. Los intereses nacionales primaban sobre cualquier idea que robusteciera el proyecto común. La incorporación de una moneda única puso de relieve que un euro no valía lo mismo en Alemania o Francia que en Portugal o España. La adhesión de pequeños países destapó el frasco de las esencias nacionalistas de algunas regiones que reclamaban su propia identidad. Las ideologías de los parlamentarios y de los miembros de las comisiones generaban, en realidad, líneas de discrepancia que, cuando interferían con los intereses nacionales de los representantes, acababan subordinándose a éstos, por la cuenta que les tenía a los partidos en las elecciones locales.

España, si se consolida la salida del Reino Unido de la Unión, subirá un peldaño en la escala de países de mayor tamaño y población. Hemos  sacado pecho, animados por los representantes de la  DF (Deutschland-France). Es una oportunidad que debe traducirse en apoyos económicos reales de esos dos países que no han sufrido la crisis o con poca intensidad.

Lo que permanece abierta es la cuestión de lo que debe actuar como aglutinante de Europa. No será la religión cristiana, en un mosaico de países aconfesionales o laicos, máxime si se sigue manteniendo la expectativa de integración para Turquía. No será la historia común, salvo para seguir poniendo de manifiesto lo cerca que están los intereses nacionales de la opción de tomar las armas para matarnos unos a otros. Ha quedado debilitada la credibilidad como defensores de valores superiores -libertad, derechos fundamentales, solidaridad- con la incapacidad para acoger a fugitivos de guerras injustas como la que se libra en Siria y las que se propiciaron y alimentan en Irak, Irán, Yemen, Sudán, de denunciar fehacientemente situaciones de dramático desprecio a la justicia, a los derechos humanos, a la igualdad de géneros o al respeto a las diferencias, ya sea en Arabia Saudí, México, Venezuela, Ecuador o en Israel,…

Lo que nos queda a los europeos, a muchos europeos, es el deseo de que, por grandes que sean las dificultades del momento presente, por encima de intereses económicos, nacionales, de clase, religión e ideologías, tenemos que construir un mundo mejor. Y que ese reto estará siempre vigente, es una tarea continua, esforzada, que no admite desánimos, sino que apela a la solidaridad, superando cualesquiera barreras.

Europa se convierte así en un concepto transfronterizo, universal. Un ideal.


Varias garzas reales tienen sus nidos de forma regular en las orillas del Tajo, junto a Toledo. Este magnífico ejemplar se está dirigiendo desde su nido, en el que aún podría verse en su proximidad a una cría ya talludita, a uno de los lugares de caza en el río. Su vuelo es majestuoso, relativamente rápido y corto.

 

 

Prioridades

Si los postulantes a convertirse en el secretario general del PSOE que perderá las próximas elecciones (Díaz, Sánchez y López) han creído que el tema de debate que interesaba a sus posibles votantes era saber quién tenía mejor carisma entre los actuales militantes del deshecho partido, se equivocaron.

No está la cuestión en dilucidar quién será capaz de arrancar los aplausos más enfebrecidos en los mítines que se celebren hasta el domingo 21 de mayo, fecha que marcará el punto de escisión en, al menos, dos facciones, del partido, hasta ahora, más añejo de nuestro maltrecho país.

Para los que analizamos -más o menos-, desde la independencia y el pragmatismo, qué agrupación política será más capaz que otras -sola o en coalición- para impulsarnos colectivamente hacia delante, no nos importan los nombres del cabeza de lista , sino los programas de actuación en los que nos tenemos que involucrar todos. Esto es, las prioridades.

Puede que los independientes y pragmáticos de España seamos un grupo reducido. No hay forma de contabilizarnos.

No somos los mismos que asistimos a partidos de fútbol para entusiasmarnos, o sufrir una decepción, según el resultado del equipo con cuyos colores hemos dejado crecer una identificación que podría analizarse incluso desde las patologías infantiles.

Tampoco somos quienes están persuadidos, con una obsesión que puede bascular entre lo ignorante y lo enfermizo, de que las decisiones económicas o son blanco o son negro. La experiencia reciente ha puesto de manifiesto las burbujas explosivas que se favorecen con la libre circulación de capitales y dejando que la iniciativa e intereses privados se adueñen de la economía. Pero, sensu contrario, tampoco creo que las continuas protestas reivindicativas, el desprecio hacia todos los emprendimientos, el empecinamiento en exprimir la solvencia de los propietarios o la difusión perniciosa de la idea de que todos somos iguales sin distinguir entre actitudes y capacidades,  tengan detrás a un mago con varita y equipo mágicos que nos vayan a solucionar los problemas de la crisis, del paro, los brotes secesionistas o la ruptura del estado social.

Ser independiente y pragmático tiene sus servidumbres, pero, en compensación, presenta notables ventajas para la tranquilidad del espíritu. No nos mueve del asiento si un candidato es más simpático, o tiene mejor vocabulario, o ha nacido cerca de nuestro pueblo. No nos importa que esté o haya estado dispuesto a asociar su coalición con otro partido del espectro político democrático, siempre que nos lo haya explicado desde la perspectiva de lo que es mejor, en ese momento y circunstancia. Ni siquiera nos importa si le están apoyando o no, personas con una determinada trayectoria anterior.

Nos importa saber cuáles son sus prioridades, y lo que van a hacer y proponer hacer, él y su equipo, para resolver los puntos de conflicto económico y social. Si no  son capaces de presentárnoslas, si les preocupan cuestiones internas de sus partidos o facciones, los independientes y pragmáticos nos quedaremos en casa cuando nos llamen a votar, o lo haremos en blanco.

Porque no debemos olvidar que el país se encuentra en una situación concreta, administrada de una manera determinada. Nos puede parecer muy mejorable, estaremos convencidos de que la corrupción es un desastre ético impresentable en una sociedad democrática, que el paro actual es infumable, que faltan medidas activas para corregirlo, que la enseñanza deficiente, que el proyecto europeo precisa una redefinición y un nuevo empuje, o que el proyecto secesionista del actual gobierno catalán exige claridad, diálogo y convicciones, no amenazas…

Los independientes y pragmáticos tenemos bien detectadas las carencias del actual gobierno. También, sus virtudes, porque no nos guiamos por apriorismos, ciegos axiomas, ni pactismos de oportunidad. Por eso, no vamos a impresionarnos por las exhibiciones de tiros al aire, al pie o a la cabeza de un contrincante, sea desde la izquierda o desde la derecha.

A mi, en particular, no me importa quién gobierne, y si cómo lo hace, siempre que (lo he escrito muchas veces) estemos seguros de avanzar hacia el progreso, disminuyendo las desigualdades y garantizando que a nadie le falte trabajo y medios para cumplir con su objetivo vital personal.

El Partido Popular, con Mariano Rajoy a la cabeza, lo está haciendo, en mi opinión, bastante mal. Oculta información, utiliza recursos del Estado para aumentar su influencia, despilfarra otros, le falta capacidad de convicción y credibilidad.

Pero la oposición, ya sea de Podemos, como del PSOE dividido, les está mejorando la calificación, con sus incongruencias, la emisión de mensajes trapaceros con destino a la galería y una exhibición permanente de sus ignorancias de cómo se cuecen las habas por el mundo. Que algunos somos muy mayores, vaya, para conmovernos con frases de manuales revisionistas o revolucionarios.

Prioridades, y a trabajar en ello, compañeros.


Me gusta traer aquí estas fotos de una bandada de avutardas hembras. Están estas aves majestuosas, de las que en España tenemos una de las mayores colonias de Europa, en celo. Son asustadizas y, cuando levantan el vuelo -pesado como el de las águilas, con un aletear audible en la distancia- ofrecen un espectáculo difícil de olvidar.

Más sonetos

Tengo escritos decenas de sonetos. Estos son una muestra de los últimos :

9

Si fuera redención el sufrimiento
como algunos la fórmula pretenden,
yo tendría ya ganado el firmamento
y saldadas las cuentas que en mí penden.

No me mueven a creer quienes entienden
recibir de los dioses el aliento
y a consejos y máximas atienden
que otros trajeron a adornar el cuento.

Mi respeto al crédulo sustento
en ética y no en rezos de novicias
y no me importa el color del argumento

si frente a odios, amores y sevicias
opone amor al otro. Lo lamento,
todo lo demás, no es fe. Es estulticia.

10

De formas de morir, la de repente
prefiero con ventaja, y si ello fuera
imposible, elijo el que me  muera
luchando con honores en el frente.

Que sea en toda forma que presente,
-en guerra como en paz- corta la espera,
que la mano del verdugo sea certera
y quien haya de llorar, antes se ausente.

Para mi funeral, venga la gente
con ganas de reír y armar bullicio,
porque, aunque ya conmigo nadie cuente,

de combinar amor, virtud y vicio
y disfrutarlo en paz, tal vez mi mente
aún pueda encontrar poso o resquicio.

-11-

No temo, soledad, que el tiempo empañe
voluntad de querer con que me empeño,
pero de la emoción que no se es dueño
puede surgir peligro que la dañe.

Promete eterno amor, más frunce el ceño
que dispuesta a resistir aunque se ensañe
para destruir con celos nuestro sueño,
no nos ha de afectar, si a mí me atañe.

Pues contra tentaciones no hay diseño
que en honor de virtud defensa amañe,
pongamos por delante lo risueño

y, en lugar de traición, que no te extrañe
que admita que el destrozo fue pequeño
y al altar del perdón yo te acompañe.

 

@angelmanuelarias

(Del libro “Sonetos desde el Hospital, 2017)