Sin siquiera llegar a darnos cuenta
vamos cumpliendo año tras años.,
De pronto nos plantamos en setenta,
creyéndonos aún fuertes con engaños.
Mas el paso vital nos deja daños
y sin piedad el desperfecto aumenta,
haciéndonos proclive a desengaños
y a suprimir la sal y la pimienta.
Sin tratar de poner calientes paños
para disimular vivir de renta,
ni comportarnos con modos extraños,
disfrutemos de aquello que contenta,
que es haber evitado los rebaños
y aprovechar el sol cuando calienta.
(Soneto 119 de «Sonetos desde el Hospital», mayo 2018, @angelmanuelarias)
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El 7 de julio de 2018 cumplí 70 años. Estoy bien, aunque estoy gravemente enfermo. Apuro el disfrute de cada día con la intensidad y la ilusión con la que se bebe un néctar delicioso. Gracias a quienes os habéis acordado de mí para desearme felicidad. Haré lo que pueda.
La fotografía es de un macho de vuelvepiedras común (arenaria interpres) , con su plumaje adulto de verano. Fue tomada hace una semana en las orillas del Atlántico, en la bahía de Cádiz. Su plumaje pardo anaranjado en escapulares y coberteras y su dibujo cefálico blanquinegro la hacen inconfundible.

