Al socaire

Blog personal de Angel Arias. La mayor parte de los contenidos son copy@left, aunque los dibujos, poemas y relatos tienen el copy@right del autor

  • Inicio
  • Sobre mí

Copyright © 2026

Usted está aquí: Inicio / 2015 / abril / Archivo de 12th

Archivo de 12 abril, 2015

Pongamos que hablo de Madrid (3)

12 abril, 2015 By amarias Deja un comentario

Prosigo con mis sugerencias acerca de cómo mejorar Madrid.

3. Respecto a los parques y zonas verdes. Madrid pasa por ser una de las ciudades con mayor número de árboles por habitante.  Si contamos los alcorques vacíos (que alguna vez debieron contener un árbol), y los que se encuentran en los jardines comunitarios privados, supongo que sí. Hace un par de decenas de años, alguien puso en práctica la buena idea de que los niños nacidos en Madrid tuvieran una placa con su nombre junto a uno de los arbolitos de los que se esperaba mejor vida. Parte de esas placas han perdido la referencia y, no pocos, el representante vegetal, que no ha sido sustituido, sirviendo actualmente el alcorque como recogedor de basuras, especialmente en los barrios más humildes.

Mención aparte merecen los parques infantiles, de los que, en efecto, hay profusión. Tienen columpios -los aparatos más utilizados, junto a los toboganes-, además de diversos balancines y unas peligrosas estructuras de cuerdas, que solo sirven para que los mozalbetes hagan en ellos sus equilibrios acrobáticos. Al atardecer, esos parques, ya no utilizados por los niños y sus cuidadores, sirven para que los perros retocen en ellos y, no raramente, los bancos de que disponen, son usados por parejas, vagabundos y drogadictos.

El Parque del Retiro está sobreutilizado los domingos por la mañana, y los festivos. Sobre su césped, se hacen merendolas por grupos étnicos -típicamente, ecuatorianos que los utilizan como punto de encuentro-, así como padres aficionados al fútbol que organizan partidillos con sus hijos y los del vecino. En los alrededores del lago, se disponen cuentacuentos, malabaristas, echadores de cartas y vendedores de ocasión. En zonas determinadas, bien conocidas por los interesados, se vende droga.

Otros parques de Madrid pasan por ser desconocidos y, felizmente para los avisados, poco utilizados. El Capricho, el del dedicado al Papa Juan Pablo II, el de Pradolongo, el de Usera, el de O ´Donnell, el de la Fuente del Berro, el de Rodríguez de la Fuente, el de la Quinta de los Molinos…tienen poco uso, algunos por no tener fácil comunicación, otros por estar poco iluminados al caer la tarde y, en general, porque al habitante de Madrid no le gusta la naturaleza, sino ver la tele en casa o en el bar o sentarse en las terrazas a tomar una cerveza con los compis del trabajo o la familia.

Es muy complejo y exige buen conocimiento forestal y de jardinería, además de dinero, gestionar un número tan grande de árboles, muchos de ellos, inadecuados para un ambiente de ciudad. Unos, de copa muy alta, y ya añosos, con raíces poco profundas, constituyen una amenaza latente, desgraciadamente, manifestada a veces con caída de ramas, e, incluso, del propio árbol. Los más frondosos sirven ahora como nido de esos pajarracos ruidosos, alóctonos, y depredadores, que son las cotorras, que, junto a las urracas y las palomas (las ratas del aire) constituyen, de largo, la población volante de la ciudad.

La ciudad necesita una revisión completa del estado de la población arbórea, acomodar los ejemplares que se repongan a la naturaleza de una ciudad cuyo suelo está muy horadado y tiene poca capa de tierra vegetal y vigilar las plantaciones que se realizan en los jardines privados, con ejemplares que acaban siendo peligrosos, por su proximidad a los edificios y a las aceras, cuando adquieren un cierto porte.

La codicia de algunos ciudadanos, que confunden lo público con lo que es accesible a su afán de llevarse a su casa lo que se adquirió con el dinero de todos, es causa de que, cuando están recién plantadas en primavera, se produzca la rapiña de no pocas de las plantas que se colocan en las zonas verdes de la ciudad. Los comercios que disponen de terraza a la calle son también objetivo predilecto de estos educados amigos de lo ajeno, que acuden por la noche con sus palas a llevarse algunas plantitas con las que decorar, gratis, sus balcones o jardincillos privados. No es, por lo demás, que Madrid se distinga por balcones engalanados con flores, pues son pocos los que están realmente cuidados, y lo más normal (en el sentido, de corriente) es que de los tiestos que dan a la calle cuelguen cadáveres botánicos o restos de mejores épocas florales.

Sería muy de desear que se despertase, o se mejorase, la conciencia ciudadana respecto a lo que es el Madrid común, para que se cuide más, se engalane mejor, y se respete siempre. Pero esta ciudad grande, demasiado anónima, desarrolla un individualismo peculiar, en el que el orgullo de lo colectivo se ha diluido para ceder ante la idea de que lo que debía ser de todos, es res nulius.

No quiero referirme más que de pasada, al hecho adicional de que los tiestos y terrazas que están en aceras y soportales, sirven de punto de evacuación, al menos de aguas menores, de los muchos habitantes flotantes de la ciudad (¡humanos!), lo que hace el paso por algunas zonas, para pituitarias sensibles, poco soportable.

(continuará)

 

Publicado en: Actualidad, Política

Entradas recientes

  • Homilía y lecturas del funeral de Angel Arias – Viernes 14 abril
  • Cuentos para Preadolescentes (12)
  • Cuentos para preadolescentes (11)
  • Cuentos para preadolescentes (10)
  • Cuentos para Preadolescentes (9)
  • Cuentos para preadolescentes (7 y 8)
  • Por unos cuidados más justos
  • Quincuagésima Segunda (y última) Crónica desde Gaigé
  • Quincuagésima primera Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para Preadolescentes (6)
  • Cuentos para preadolescentes (5)
  • Cuentos para preadolescentes (4)
  • Cuentos para Preadolescentes (3)
  • Quincuagésima Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para preadolescentes (2)

Categorías

  • Actualidad
  • Administraciones públcias
  • Administraciones públicas
  • Ambiente
  • Arte
  • Asturias
  • Aves
  • Cáncer
  • Cartas filípicas
  • Cataluña
  • China
  • Cuentos y otras creaciones literarias
  • Cultura
  • Defensa
  • Deporte
  • Derecho
  • Dibujos y pinturas
  • Diccionario desvergonzado
  • Economía
  • Educación
  • Ejército
  • Empleo
  • Empresa
  • Energía
  • España
  • Europa
  • Filosofía
  • Fisica
  • Geología
  • Guerra en Ucrania
  • Industria
  • Ingeniería
  • Internacional
  • Investigación
  • Linkweak
  • Literatura
  • Madrid
  • Medicina
  • mineria
  • Monarquía
  • Mujer
  • País de Gaigé
  • Personal
  • Poesía
  • Política
  • Religión
  • Restauración
  • Rusia
  • Sanidad
  • Seguridad
  • Sin categoría
  • Sindicatos
  • Sociedad
  • Tecnologías
  • Transporte
  • Turismo
  • Ucrania
  • Uncategorized
  • Universidad
  • Urbanismo
  • Venezuela

Archivos

  • mayo 2023 (1)
  • marzo 2023 (1)
  • febrero 2023 (5)
  • enero 2023 (12)
  • diciembre 2022 (6)
  • noviembre 2022 (8)
  • octubre 2022 (8)
  • septiembre 2022 (6)
  • agosto 2022 (7)
  • julio 2022 (10)
  • junio 2022 (14)
  • mayo 2022 (10)
  • abril 2022 (15)
  • marzo 2022 (27)
  • febrero 2022 (15)
  • enero 2022 (7)
  • diciembre 2021 (13)
  • noviembre 2021 (12)
  • octubre 2021 (5)
  • septiembre 2021 (4)
  • agosto 2021 (6)
  • julio 2021 (7)
  • junio 2021 (6)
  • mayo 2021 (13)
  • abril 2021 (8)
  • marzo 2021 (11)
  • febrero 2021 (6)
  • enero 2021 (6)
  • diciembre 2020 (17)
  • noviembre 2020 (9)
  • octubre 2020 (5)
  • septiembre 2020 (5)
  • agosto 2020 (6)
  • julio 2020 (8)
  • junio 2020 (15)
  • mayo 2020 (26)
  • abril 2020 (35)
  • marzo 2020 (31)
  • febrero 2020 (9)
  • enero 2020 (3)
  • diciembre 2019 (11)
  • noviembre 2019 (8)
  • octubre 2019 (7)
  • septiembre 2019 (8)
  • agosto 2019 (4)
  • julio 2019 (9)
  • junio 2019 (6)
  • mayo 2019 (9)
  • abril 2019 (8)
  • marzo 2019 (11)
  • febrero 2019 (8)
  • enero 2019 (7)
  • diciembre 2018 (8)
  • noviembre 2018 (6)
  • octubre 2018 (5)
  • septiembre 2018 (2)
  • agosto 2018 (3)
  • julio 2018 (5)
  • junio 2018 (9)
  • mayo 2018 (4)
  • abril 2018 (2)
  • marzo 2018 (8)
  • febrero 2018 (5)
  • enero 2018 (10)
  • diciembre 2017 (14)
  • noviembre 2017 (4)
  • octubre 2017 (12)
  • septiembre 2017 (10)
  • agosto 2017 (5)
  • julio 2017 (7)
  • junio 2017 (8)
  • mayo 2017 (11)
  • abril 2017 (3)
  • marzo 2017 (12)
  • febrero 2017 (13)
  • enero 2017 (12)
  • diciembre 2016 (14)
  • noviembre 2016 (8)
  • octubre 2016 (11)
  • septiembre 2016 (3)
  • agosto 2016 (5)
  • julio 2016 (5)
  • junio 2016 (10)
  • mayo 2016 (7)
  • abril 2016 (13)
  • marzo 2016 (25)
  • febrero 2016 (13)
  • enero 2016 (12)
  • diciembre 2015 (15)
  • noviembre 2015 (5)
  • octubre 2015 (5)
  • septiembre 2015 (12)
  • agosto 2015 (1)
  • julio 2015 (6)
  • junio 2015 (9)
  • mayo 2015 (16)
  • abril 2015 (14)
  • marzo 2015 (16)
  • febrero 2015 (10)
  • enero 2015 (16)
  • diciembre 2014 (24)
  • noviembre 2014 (6)
  • octubre 2014 (14)
  • septiembre 2014 (15)
  • agosto 2014 (7)
  • julio 2014 (28)
  • junio 2014 (23)
  • mayo 2014 (27)
  • abril 2014 (28)
  • marzo 2014 (21)
  • febrero 2014 (20)
  • enero 2014 (22)
  • diciembre 2013 (20)
  • noviembre 2013 (24)
  • octubre 2013 (29)
  • septiembre 2013 (28)
  • agosto 2013 (3)
  • julio 2013 (36)
  • junio 2013 (35)
  • mayo 2013 (28)
  • abril 2013 (32)
  • marzo 2013 (30)
  • febrero 2013 (28)
  • enero 2013 (35)
  • diciembre 2012 (3)
abril 2015
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  
« Mar   May »