Estimado Iñigo:
Personalmente no te conozco, aunque he seguido con atención el despliegue mediático de la formación a la que perteneces aún y, con especial interés, tu trayectoria en ella. Percibo, como otros observadores, que te has salido del ojo del huracán del Podemos. Trasladado como metáfora política, este fenómeno meteorológico explica que, si bien en el centro del partido se tiene la percepción de calma, en cuanto se abandona el núcleo, se cae en la vorágine.
Si te dirijo esta abierta, no siendo ni militante ni siquiera simpatizante de la coalición Unidos Podemos, es porque has despertado mi simpatía. Me ha parecido casi siempre muy sensato lo que expresas y, aún más, muy adecuado el tono y la elegancia verbal que utilizas. Puedo imaginar que, después del estrambótico Congreso Vistalegre II, del partido que cofundaste, estarás pasando por un mal momento. Como líder y portavoz de la opción derrotada en el encontronazo con las huestes que secundaron a los dos Pablos y al siempre enigmático Carlos Monedero, debes sentirte decepcionado.
Pues, por el contrario, pienso que tienes que estar orgulloso. Has aportado sensatez y pragmatismo a un debate sustancial sobre la forma de abordar la solución a los problemas de España. Lo afirmo desde la experiencia, aunque también, desde la teoría. Te duplico exactamente la edad (vas camino de los 34 años) y acumulo, como corresponde a cualquier persona mayor que haya vivido intensamente, multitud de ejemplos que combinan vivencias que entremezclan líderes y resistencias, proyectos, éxitos, fracasos, …aprovechados, perdedores y perdidos.
La respuesta a los problemas nunca estará en la calle. Por supuesto, la calle (es decir, las manifestaciones de afectados por una cuestión y sus simpatizantes) es, posiblemente, el mejor medio de dejar constancia, de acuerdo con las leyes (en un país democrático), de la gravedad de una situación que debe ser corregida. Pero ni es el medio de acogida de todos los que tienen problemas (la mayoría de quienes sufren injusticias, las sufren en silencio), ni admito que desde la calle (por muchos gritos, vuelcos de contenedores, incendios de coches o neumáticos, tropezones y peleas con las fuerzas del orden, e incluso mítines enfervorecidos), la multitud grupal esté en situación de ofrecer soluciones.
Las soluciones, si existen, vendrán desde la discusión (en principio, dialogante, aunque con la imprescindible energía para exponer problemas y criterios) entre quienes tienen el mejor conocimiento tanto de lo que se debe corregir como de las opciones viables, y los que poseen los medios de acción. Supongo que has estudiado este asunto cuando te encontrabas en la preparación de tu tesis para obtener el grado de doctor: “La lucha por la hegemonía durante el primer gobierno del MAS en Bolivia (2006-2009): un análisis discursivo”.
Pero si, al tratarse de un trabajo académico no percibiste la necesidad que te apunto, asunto clave cuando se quieren encontrar opciones válidas desde los agentes políticos y socioeconómicos de un Estado desarrollado, seguro que tu padre (que, según he leído en tu biografía fue militante del extinto Partido del Trabajo de España), te lo hizo notar cuando eras niño: una cosa es la teoría y otra, muy distinta, la práctica.
Se entiende, por eso, muy bien, la base de tu discurso político actual: estamos viviendo, y algunos, sois protagonistas activos, en un país peculiar, que no tiene nada que ver ni con los países latinoamericanos, ni con lo que se está cociendo en los Estados Unidos de Norteamérica. Ni siquiera tiene, y aquí debo decir que, por fortuna, muchas concomitancias con el estado coetáneo de las opciones políticas emergentes en varios Estados europeos. Nuestro estado de bienestar está en grave riesgo, sí. pero -a pesar de los tremendos vacíos de empatía y comunicación del actual Partido de gobierno- no me atrevería a afirmar que no exista en varios miembros del mismo, sensibilidad para enderezar la situación.
Pero no me engaño, Iñigo. Necesitamos una oposición fuerte y constructiva, no revolucionaria. Por eso, y porque comparto lo sustancial de tu mensaje de que hay que construir una nueva transversalidad de las izquierdas políticas, te felicito especialmente porque, para muchos de los que hemos vivido ya historias de fracasos (incluso, recogido los despojos de una guerra incivil y sobrevivido a la presión agobiante de una dictadura injusta que contó con el apoyo de una abrumadora mayoría de supervivientes), y no desearíamos que se repitieran, entendemos que ahí, en profundizar en el diálogo con los que discrepan y, especialmente, con los que actúan desde el escenario de las posibles soluciones, hay camino para explorar.
Seguramente, el único camino razonable para los pacíficos no conformistas. Ahora que has salido o te han catapultado fuera del ojo del huracán, tendrás más tiempo para apreciar que no estás, ni mucho menos, solo. Estas, en mi opinión, con la inmensa mayoría.
Un saludo, Iñigo
Esta hembra de papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca) encontró gusto a los frutos del saúco frente a mi ventana. Es un pájaro migrante y los libros de avifauna caracterizan a estas aves como insectívoras. En su plumaje de invierno (que es el caso de la fotografiada), son difíciles de distinguir del papamoscas collarino, aunque el borde blanco de las plumas, en vuelo, son un rasgo característico.
Pero, si bien para los aficionados a la ornitología representa siempre un orgullo la identificación perfecta de un ave -especialmente, de las migratorias o de las más raras-, para los amantes de la naturaleza nos basta con saber que un pájaro que viene tal vez de muy lejos ha tomado aposento circunstancial junto a nuestro hábitat, y, por su sola presencia y actividad nos contagia con su innata alegría de vivir.


Angel: Comparto plenamente los acertados comentarios de tu carta abierta a Errejón.
Se necesita diálogo aunque haya grandes discrepancias y no frentismo populista. Eston convencido que Errejón o se va a un nuevo partido, o entra en el PSOE.
Muchas gracias, Guillermo, por encontrar acertado lo que expreso en ese comentario. No puedo adivinar lo que va a hacer Errejón (veo difícil que se anime a crear un nuevo partido) y, dada la falta de programa y liderazgo actual en el PSOE, no le aconsejaría que se acercara a ese avispero. En mi opinión, es un buen momento para situarse en una posición de observador, tomar distancia y, por ejemplo, escribir un libro.
En el anterior Vistalegre Echenique presentó propuestas diferentes a las que presentó Iglesias, le dieron bastante caña también, y sus propuestas no salieron adelante. Pasó el tiempo y ahora es el segundo en Podemos. Así son las cosas en ese partido, se trata de ideas, propuestas, debates abiertos, votaciones de los inscritos y a seguir adelante.
Elena, yo no veo el ascenso de Echenique como un éxito. Al menos, no para los que podrían ver en Podemos un partido capaz de asumir tareas de gobierno. Por supuesto, un partido se nutre de ideas, debates y propuestas. Pero, por más que leo y releo las conclusiones de Vistalegre Dos no encuentro más que paja, confusión y exhibición de tensiones internas. Tiempo muy mal empleado, me parece.
Yo tampoco lo veo como un éxito. De todas formas sigo con muchas esperanzas en ese partido y espero que Errejón siga en primera línea. Gracias por tu atención y también por tu seriedad.
Me gusta su comentario por el tono sosegado y dialogante que propugna y practica. También creo que es por este medio como se encuentran las soluciones, cuando las hay. Gracias por su post
Gracias, libreoyente, por coincidir y tener la amabilidad de expresarlo públicamente. Un saludo
La transversalidad en la izquierda ha sido históricamente una utopía, demasiado ego, poca generosidad y nulo sentido de estado. El artículo dispone de un excelente análisis sosegado ! Vamos lo que vemos en el día a día -;)
Ramón, es cierto que la transversalidad de las posiciones de izquierda es un continuado fracaso histórico, si entendemos por ello la fusión o confusión de partidos y programas. Yo me estaba refiriendo en mi artículo a la importancia que concedo a generar un mensaje que fuera capaz de atraer a una mayoría del espectro de votantes que desean un cambio de progreso. No es la posición actual ganadora en Podemos y, desde luego, ni Iglesias, ni Echenique, ni Monedero, ni la mayoría de quienes los secundan en primeras líneas, tienen la empatía y credibilidad para atraer a nuevos votantes. El momento de las protestas ya fue rentabilizado. Ahora, se necesitan propuestas.
Su edad y frescura le prometen un buen futuro y el comienzo es prometedor. Su mejor jugada ahora mismo es tomar distancia y adoptar un rol parecido al que esta haciendo Owen Jones en el Reino Unido. Que piense, viaje, se relacione, reflexione y escriba. Es muy posible que al final Owen Jones y él se encuentren en algún punto del camino en el futuro. Y en ese punto igual me encuentra a mi también.
Coincido contigo, Javier González. Y, como te conozco y te aprecio, estoy seguro de que ese punto de triple posible encuentro futuro se encontrará en un atractivo lugar.
Ángel buenas tardes he visto tu carta y comparto tu punto de vista, mi duda es cuantos de los cinco Millones que votaron a podemos opinan lo mismo, y otro asunto son los comentarios que ha hecho después del evento ,esperemos y a ver como evoluciona