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La puntita nada más

17 abril, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Son varios los acontecimientos que, por su estrambótica naturaleza, mantienen ocupado al personal hispano, distrayéndolo de otras mucho más graves ocupaciones, como, sin que haya lugar a dudas, sería la de encontrar la manera de hacer desencallar la nave colectiva y poner rumbo hacia los caladeros de mar abierta.

De entre los temas que ocupan el reducido espacio mental que dejan libre la reposición de películas del año la nana, los análisis escatológicos de las carreras de fórmulas varias y los encuentros entre ronalderos y mesianos,  en los mentideros del solar patrio se habla ahora mayoritariamente de dos sucesos de guión muy similar, aunque cambien los personajes y la interpretación

Por una parte están los papeles que demuestran la corrupción que empaña con su manto de avidez acrisolada la vida política: en la papelera están, desde luego, las papelas contables de Bárcenas, pero también figuran otros, desde los pagos de subvenciones a infiltrados de la familia política y la natural, hasta las que han dejado huella de compensaciones económicas por trabajos no rendidos, asistencias no realizadas y, en fin, liquidaciones desmesuradas en recompensa por oscuras tareas llevadas a cabo en beneficio de a saber quién.

Por la otra parte -que sigue siendo, en nuestras costas-, también hay papeles. Son los que van poniendo de manifiesto, como los trocitos de pan que dejaba Pulgarcito para volver a la casa de sus papás (pero que en este caso los pajarillos no se los han comido todos), el buen rollito entre políticos dispuestos a caer bien a quien ostenta el pendón real, especialistas  en márquetin y miembros de la familia de quien detenta la máxima jefatura del Estado, disfrutando como locos de la sensación de impunidad que debe apoderarse de un niñato cuando cree que han apagado las luces de la confitería y le han dejado solo con los pasteles.

La puntita nada más es un verso de raiz soez en el que una Doña Inés más zorramplera que la de Zorrilla indicaba a Don Juan el trecho que estaba dispuesta a dejarle recorrer en sus intimidades. Me vale para expresar, metafóricamente, la ladina actuación tanto de Torres como del ex-tesorero/secretario del PP -para tantos socios, innombrable-, cada uno con su juego, sosteniendo, como si jugaran al bridge y tuvieran que ir subiento la postura a cada ronda. la amenaza de poner todo su conocimiento sobre la mesa, …aunque, como saben los adultos bien informados, da lo mismo meter un trozo que introducirla entera para que se corran con los riesgos de preñar la historia,

La puntita nada más es la expresión con la que se puede reflejar también que, aunque los casos de corrupción que ya se desvelan son escandalosos, esto es solo la picachuela de un iceberg y que, si bien un par de barcos de gran tonelaje han tropezado en él y los pasajeros de ambos andan alborotados buscando botes salvavidas (insuficientes para todos: las crónicas de naufragios anteriores acreditan que las tornas se inclinan a favor de los que viajan en preferencia), son muchos los navíos que andan de paso por la zona y gran cantidad los icebergs flotantes con sus peligrosas puntitas aflorando desde las profundidades abisales de la más genuina economía sumergida.

 

Publicado en: Economía, Sociedad Etiquetado como: aflorar, Bárcenas. ex-tesorrero, economía sumergida, escándalo, inceberg, Mesi, navío, puntita nada más, ronaldo

Rayos en la cúpula

14 febrero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Poco después de que  S.S. El Papa Benedicto XVI anunciara su decisión de retirarse de la tarea de Representante de Dios en la Tierra, (el 12.2.2013), un rayo cayó sobre la Cúpula de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.

Sin atreverse a hacer un análisis completo de la coincidencia, algunos expertos en cuestiones vaticanas pusieron, desde luego, de manifiesto, esa circunstancia, dejando abierto el camino para su interpretación simbólica.

En la misma fecha, el vicepresidente de la patronal madrileña, el idealizado empresario Arturo Fernández, se veía colocado en la difícil tesitura de tener que responder ante la acusación que algunos de los empleados de su imperio restaurador –Cantoblanco- habían lanzado a la voracidad periodística: una parte del sueldo que recibían lo era en dinero negro. Y esa era la práctica, indicaban, normal con los miles de trabajadores del grupo.

Como al día siguiente tenía lugar en Madrid la reunión de la CEOE, que son las siglas del cónclave que realizan periódicamente los jerarcas de la doctrina mercantil, se especulaba sobre la dimisión del Fernández.

No fue así. El empresario, que admitió la posibilidad de que, en una empresa tan compleja, se le pudiera escapar algún dinerillo por la parte equivocada, solo expresó que se tomaba «un tiempo para reflexionar. Reflexionar es solo éso, reflexión. Puede ser corta o más larga».

Se trastoca así, en el campo de los asuntos terrenos, el orden de las cosas seguido por las que atañen al espíritu: el rayo cae sobre la cúpula antes de que se produzca la dimisión. Y los fieles del mercado se recogen, entre tanto, en su paz interior, repitiendo las oraciones comunes, por las que tantas veces agradecieron o imploraron mercedes, como este Padrenuestro ácrata: «Tiene talento, coraje, espíritu de sacrificio, creatividad, y sentido de la oportunidad, y sabe hacerlo con menor precio que los demás» (2)

Nadie ve riesgo para la Iglesia católica con la dimisión de su máximo representante. Tampoco se advierte incertidumbre que asole, inquiete ni preocupe al sector empresarial, aunque broten, múltiples, las especulaciones sobre la forma de solventar este delicado momento. Se prepara, sin duda, una cruzada redentora contra el infiel, anatematizando su desvarío,  provocado, se sospecha en la curia, por apóstatas y herejes poseídos por el demonio de la verdad.

Dios nos coja a todos confesados, (o protegidos por dilectos pararayos) mientras la tormenta arrecia. Los que estén en descampado o en bosque espeso, recuerden que la mejor protección no se consigue bajo el árbol más alto, ni corriendo, alocados, de un sitio a otro por lo llano, sino pegándose bien contra la tierra y apartando de sí cualquier objeto metálico, hasta que la calma vuelva a campar por los respetos.

—–

(1) Se observará que, aunque el idioma de la declaración fue el español, la inteligibilidad resulta equiparable a la del mensaje papal, que se expresó en latín. En el caso vaticano, solo una periodista, que conservaba frescas las enseñanzas de las lenguas clásicas, pudo entender lo que S.S. decía, en tiempo real. En el caso madrileño, se debe esperar a que la inspección fiscal progrese para conocer el alcance de la declaración.

(2) Alabanza o prez de la que fue autora Esperanza Aguirre, entonces Presidenta de la Comunidad de Madrid, el 7 de febrero de 2012, en el IV Congreso Internacional de la Excelencia. Las palabras iban dirigidas a glosar las cualidades de los propietarios de Cervezas La Cibeles y Viena Capellanes, premiados en aquel evento y que, en agradecida correspondencia, asumieron el coste del cátering.

Publicado en: Economía, Empresa Etiquetado como: Arturo Fernández, Benedicto XVI, Cantoblanco, cátering. Cervezas, CEOE, dimisión, economía sumergida, La Cibeles, negro, pagos, rayos, restauración, tormenta, Vaticano, Viena Capellanes

El Club de la Tragedia: Lo vemos todo en negro

11 febrero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Sabíamos que existía la economía sumergida, que es, para un estado democrático, como la polilla a los trajes que llevan tiempo sin ser utilizados. Pero, últimamente, como en la canción de los Rolling Stones, no sé que pasa que lo veo todo en negro. (1)

Se van perfilando en esta Tragedia con guión improvisado (desde el punto de vista del entretenimiento, estas representaciones sin libreto son óptimas como divertimento, porque mantienen la atención y tensión de los espectadores hasta el final, pues en cualquier momento pueden cualquiera de ellos ser llamado al escenario para que interprete su número) tres tipos de actitudes:

1) La de los que han sido pillados en falta, cuya actuación queda limitada a guardar silencio en lo básico y confiar en la marcha de la Justicia (es decir, en que se embrolle todo el asunto, se extravíen folios sustanciales del proceso,  transcurran los plazos hasta prescripción o agotamiento y, en fin, se acabe olvidando el asunto sin que haya Sentencia condenatoria, aunque se hayan convertido las evidencias en abrumadoras)

2) La de los que cometieron los mismos pecados que los que se encuentran en dificultades para guardar su ropa  (nadie mejor que ellos lo sabe, claro), y que tratarán de mantener en tonos altos perfiles muy bajos, negando la mayor con rotundidad,  cuando, a pesar de su intención de escabullirse, se vean forzados a dar su opinión y dedicarán todo su esfuerzo y oraciones a apoyar que pase el chaparrón sin que los chuzos caídos de punta les dén en la cabeza, con el ytúmás o amíquémecuentas o yonofuí-

3) La de los que se beneficiaron colateralmente de los efectos de la situación por la que otros ahora penan, que, o mucho me equivoco, o pueden llegar a constituir, si se hace abstracción de cuantías,  prácticamente toda la población: trabajadores que cobraron sobresueldos, durante años, y que no los declararon al Fisco ni denunciaron por esa prácctica a sus empleadores; proveedores y clientes de empresarios muy activos -claves para nuestra economía-, que se ahorraron el iva por facturas que no existieron jamás, o -sensu contrario- crearon facturas sobre entregas inexistentes; militantes y simpatizantes de partidos que se encontraron con gratificaciones para las que no tuvieron que firman un recibí; marineros, payasos, criados, técnicos, albañiles, prelados,… que recogieron los frutos de evasiones fiscales sin preguntarse de dónde procedían los dineros.

Las formas de generar y tratar dinero opaco son infinitas, y las principales, más o menos conocidas (y advertidas) por cualquier ciudadano, probo o no. Y seguro que, siendo tan extensas, en algún momento, se ha beneficiado de ellas.

Hay algo en este proceso de presunta (pero falsa) clarificación que no me está gustando nada. Es la predilección con la que, especialmente en algunos medios, se dirigen los tiros preferentemente contra algunas personas de la acera contraria, levantando una gran polvareda de escándalo, que puede hacer parecer que las culpas no están en todos lados.

Puede que esté llegando la hora de una expiación colectiva. Podría hacerse mediante la fórmula aceptable de mandar a galeras a los que más hayan pecado, si fueramos capaces de descubrirlos, sin equivocarnos, como suele suceder, … haciendo pagar las culpas a los intermediarios de los que lo mueven todo desde arriba.

Eso de poner el grito en el cielo cada vez que, por lo que sea -el o ellos sabrán-, alguien nos sitúa a un presunto pecador en la picota, suena a puro cinismo. Pero, además, me hace temer que corremos el riesgo de que, mientras andamos de aquí para allá dando alaridos de (falsa) sorpresa, otros más hábiles nos estarán arrebatando la comida del plato. Que no hablamos de honor ni de ética, que en este mundo pecador, la cuestión va de destrezas.

—

(1) La letra que hemos coreado millones de adolescentes en los 60 era la versión de Los salvajes, y a la que rindo aquí tributo.

Publicado en: Economía Etiquetado como: caja B, dinero negro, economía sumergida, Los Salajes, negro, Rolling Stones

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