A Pere Gimferrer
”El ocaso gasta en salpicaduras” (con las mismas palabras de las rimas y en el mismo orden, que su soneto)
Manchas de sangre son, salpicaduras/de cuantos fusilaron contra el muro/y esas huellas y marcas, rozaduras/ de uñas de tanto muerto prematuro.//Ante tales señales, alma acampa/entre gritos de pánico celeste/componiendo la quejumbrosa estampa /mientras reniega de su esencia agreste.//Postrándose de hinojos, caen las hojas/del árbol del dolor, y se hacen rojas/de vergüenza, victorias; los fulgores/ de méritos se queman en la llama/de la antorcha que lleva quien reclama/ser el héroe, acreedor de resplandores.
(Del libro “Sea por instinto” Soneto 45, @angelarias)
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La foto corresponde al Museu Aureli Capmany

