A la propia mujer, dale cariño/y a la ajena guárdale respeto/fue norma aprendida desde niño/ que guardo devoto en mi coleto.//Tuve por muy normal el poner veto/al impulso de meter mano al corpiño/y viendo la cocina como un reto/solo a la ensalada ponía aliño.//Ocupé mi lugar siendo discreto/y no fue preciso un escarmiento/para estar avisado del secreto://Es la mujer mejor, con fundamento,/y por tanto lo afirmo así de escueto:/sin importar su edad, cedo el asiento.
@angelmanuelarias 8 de marzo 2018


No dejas de sorprenderme !
Siempre aprendo contigo.
Un abrazo sincero