Hoy no te reconozco, Cataluña,
secuestrado tu encanto por la gente
que grita libertad y al tiempo empuña
banderas que desprecian al de enfrente.
No entiendo sobre qué bases acuña
la mitad de tu pueblo un indecente
desprecio a lo español, que fue la cuña
que te sirvió de apoyo e hizo de puente,
cálida piel de toro sin pezuña
que siempre tuvo aprecio muy patente
por cuanto conseguiste de ventaja.
No deberá ignorar aquél que intente
romper insolidario la baraja
que no es buen catalán el que disiente
con todo cuanto su opinión no encaja,
porque un leal español es consecuente
cumpliendo lo pactado. Y no se raja.
5 de septiembre 2018
(del Libro de sonetos, Irse de fiesta, soneto 20, @angelmanuel arias)
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