87
Perdidos entre verdad y mentira
son muchos los escollos con que choco,
y me aturde el corifeo que suspira:
no se fía de los Comités tampoco.
Las mascarillas sirven para poco;
sin vacuna, el Gobierno no retira
la confinación; aumenta el sofoco
y el paro azota furia y alimenta ira.
Debo ya decidir donde coloco
mi protesta, pues la reclusión tira
la economía al fangal. Yo no provoco
alarma al advertir bonanza expira
y a gritos aviso que viene el coco,
pues queman a lo bonzo en esa pira.
15 de mayo de 2020
(@angelmanuelarias, sonetos desde la crisis)
—
Esta primavera lluviosa, rica en exuberancia natural, ha favorecido que muchas aves se animen a criar nidadas. No es sencillo, sin embargo, conseguir que todas se logren, pues el frío no remite en esta zona de Asturias en donde he pasado dos meses de confinamiento. La fotografía, de un tordo de los que en esta tierra llamamos malvís, es del verano pasado, cuando el tejo (en realidad, una teja, pues es este árbol tiene diferenciación sexual) tenía frutos. El ave que, como ya hice notar en otras ocasiones, es muy goloso de este fruto -de pepita muy venenosa- mantiene en su pico, ostentosamente, antes de engullirlo, uno de ellos.

