99
Ese anciano que cruza frunce el ceño
pues juventud no sirve de coraza
y el riesgo de contagio no es pequeño
si sola protección es tu cachaza.
Que no somos de la vida el dueño
y virus van de incautos a la caza
pudiendo helar la risa del risueño
que crea no va con él esta amenaza.
Pueden ser mascarillas de diseño
pero únete con todos al empeño.
No hagas botellones en la plaza,
ni compartas el vaso ni la taza,
que, al margen de edades, sexo o raza,
importa que el futuro sea halagüeño.
2 de junio de 2020
(@amgelmanuelarias, sonetos desde la crisis)

