Alcaldesa,
No me la puedo imaginar leyendo las 327 páginas de la Memoria e Informe Económico-Financiero del Proyecto Presupuesto General Ayuntamiento de Madrid 2016, y no es porque albergue dudas sobre su capacidad intelectual o de trabajo, al contrario. Solo que hay documentos que, por su naturaleza y extensión, parecerían destinados a ocupar directamente un lugar en las estanterías y , fuera de sus autores y algunos especialistas en hurgar en datos y cifras, no serán muchos los esforzados que les saquen utilidad y rendimiento.
Una Memoria y un Presupuesto anual son, ante todo, una propuesta de actividades y, una vez aprobado, un documento de trabajo. Para la ciudadanía interesada, hubiera sido aconsejable que sus autores hubieran hecho un Resumen Ejecutivo. Supongo que un documento de ese tipo sería el que se sometió a su revisión, el que recogió sus directrices generales -si las hubo- y alcanzó su plácet.
Como no he encontrado en la red telemática un Resumen del Presupuesto del Ayuntamiento, voy a dedicar esta carta a realizar una breve reseña de lo más significativo, en mi opinión, como paso previo para extraer algunas consecuencias y, tal vez, sugerir ciertas indicaciones pragmáticas. Vaya por delante mi felicitación a la Corporación por la voluntad de transparencia, como demuestra, de por sí, la posibilidad de acceder íntegramente al documento.
La previsión de Gastos para 2016 del Ayuntamiento de Madrid es de aprox. 4.500 Mill. de euros. Hay una disminución de 340 Mill. por «inversiones reales» y una partida de 600 Mill. por»pasivos financieros» a las que convendría dedicar más tiempo de análisis. Pero me quedo con lo que me parece más significativo: los Gastos de personal ocupan 1.150 Mill. de euros (es decir, la cuarta parte), y los Gastos corrientes en bienes y servicios, llegan a los 1.600 Mill. Entre ambas partidas, pues, se llevan más del 60% del gasto.
El Ayuntamiento es una gran empresa madrileña. Tiene una plantilla de 25.410 personas, y si se añade la de los organismos autónomos adscritos a su estructura (3.260) se llega a los 28.669 puestos de trabajo. Un potencial tremendo, al que hay que asignar funciones correctas, estimular, controlar. Una fuerza difusora de energía sobre la ciudad y, si no se consiguiera convertirlos -total o parcialmente- en aliento expansivo de ilusiones, un freno, una rémora, allí donde transmitieran desánimo, desilusión, reivindicaciones incomprensibles para el resto de la ciudadanía. Por cierto, si no me equivoqué al dividir, con 45.275 euros/año de coste medio por persona, la plantilla del Ayuntamiento de Madrid está relativamente bien pagada.
Hay en la Memoria alguna obsesión con pretensiones justificadoras que se me hace duro compartir. La más áspera de engullir es la preocupación por la «feminización» de las actuaciones, y el replanteamiento de las mismas en relación con el número de hombres y mujeres asignados a cada una. Como tanto Vd. como yo venimos de una época en la que había menos puestos de trabajo total y muchas familias vivían de solo un sueldo, seguro que hemos tenido ocasión de meditar muchas veces que la incorporación de la mujer al trabajo ha supuesto, sobre todo, una ventaja para las empresas (pagan menos por cada función).
No es lugar éste para traer este asunto a discusión, aunque no me dejaré engañar por «las ventajas» de que todos trabajemos de forma asalariada. Hay que investigar aportaciones no remuneradas en dinero a la colectividad y, alcaldesa, Madrid puede encontrar ahí una forma estupenda de dar ejemplo, como una smart city (ciudad inteligente) que saque ventaja de muchos ciudadanos dispuestos a ofrecer su trabajo, su tiempo, su experiencia, a cambio de satisfacción personal y reconocimiento, no de dinero.
Pero sigo con el Presupuesto. De los diferentes Programas previstos para ejecución, se llevan la palma económica unos pocos. Son los dedicados a «personas mayores» con 250 Mill. euros (ayuda a domicilio para las 190.ooo personas en situación de dependencia, de ellos, un 50% mayores de 80 años, y en un 66%, mujeres; centros de día propios y concertados, centros residenciales, etc.); está la «limpieza viaria», que recibe una aportación de 220 Mill. euros, y las «instalaciones deportivas», a las que se aplican 115 Mill. En conjunto, se llevan 580 Mill. de euros, que es casi la mitad de lo presupuestado para los Programas en que se desagrega el Gasto (1.260 Mill. de euros en total).
En cuanto a las necesidades asistenciales para lo que se llamaba tercera edad, en la que Vd. y yo nos encontramos de hoz y coz, las perspectivas son fáciles de proyectar. El 20,5 por ciento de la población de Madrid (650.000 personas) tiene hoy más de 65 años; y, como podría decir un vendedor de alarmas, «y creciendo».
Poca atención parecen merecer, lo que me sorprende, incluso en una situación restrictiva de gasto, pero dada la grave crisis de empleo, las «políticas activas de empleo municipales». Están dotadas con algo menos de 30 Mill. de euros, que se destinan a cursos de formación. Visto así, y dado que no me creo nada (o muy poco) de las ventajas de formar a la trágala a grupos de desempleados, habrá que felicitarse de que el despilfarro no sean mayor.
Según recoge la Memoria que me estoy permitiendo despiezar, los nuevos contratos laborales registrados de junio de 2014 a junio de 2015 fueron, de manera casi exclusiva, temporales y precarios: camareros y camareras (143.000), peones de transporte (conductores de furgonetas de reparto?) (28.000) y mujeres de la limpieza (sic) (76.000). Paupérrimo balance. En cuanto a indefinidos, se han generado 24.000 empleos en el servicio doméstico, 20.000 puestos de camareros y 6.500 para vendedores. Si alguien no quiere ver hacia dónde vamos, está ciego.
En mi opinión, las mejores políticas de empleo son las que difunden oportunidades empresariales, información estructurada de sectores, líneas de crecimiento económico y de formación de largo alcance, que se desea estimular desde las Administraciones. Siempre, elegidos en cooperación con los sectores empresariales, los centros de formación oficiales y los representante sociales (partidos políticos, representaciones vecinales, ONGs, etc.). Hablar cuesta menos y tiene un efecto multiplicador muy grande.
El Programa de inclusión social previsto pretende evitar, según dice, entre otros riesgos, la «feminización de la pobreza». Atenderá a algo más de 18.ooo personas, con ayudas que se concentran en apoyos económicos de emergencia, o asignaciones periódicas a mujeres en necesidad. Escasa dotación económica para un problema que parece detectado y en expansión.
El desglose en Programas del gasto puede hacer incurrir en el error de no atender a los conceptos concretos en que se distribuye éste. Por ejemplo, al importante capítulo de la limpieza de la ciudad, se dedican 440 Mill. de euros, -incluyendo 190 Mill. de euros que se asignan al Programa que ya comenté antes-, pero también 135 Mill. de gestión ambiental urbana y 78 Mill. para el Parque Tecnológico de Valdemingómez.
Me gustaría haber tenido espacio para analizar más partidas, pero por dejar algo indicado respecto a los Ingresos del Ayuntamiento, expreso solamente que de los 4.500 Mill. de euros necesarios para el equilibrio presupuestario, 2.700 Mill. de euros (el 60%) son tributarios (y de ellos, el 84%, impuestos directos). Solo que no es cuestión de dejar tratado un tema tan importante con solo una pincelada, por lo que habrá otra carta en la que volveré sobre este asunto y conexos.
Tenga un buen día,
Angel, un ciudadano de Madrid

Realmente es completamente necesario y conveniente dar publicidad a estas consideraciones aunque solo sea por una labor de desasnado generalaliado.