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La madre Tierra es hoy un piélago
donde flotan en confusión los datos,
faltan el pangolín y el murciélago
y surgen torpes sosias de Pilatos.
La verdad sigue oculta en el lago
del descontrol, cambiando los relatos
para formar el escenario aciago
en el que fueron hundidos los recatos.
A miles, infectados, yacen muertos,
y lo que empezó fiesta, hoy es estrago.
Faltando conocer por medios ciertos
los orígenes del mal y, sin un mago,
de sabios y políticos, aciertos,
echo en falta en el pozo donde yago.
19 de abril de 2020
(@angelmanuelarias, sonetos desde la crisis)
«Café para después de haberte amado tanto», es el título de este dibujo, en el que una mujer, desnuda, calienta, en un fuego esquemático, el líquido que deberá servirle, se supone, para preparar la infusión que llevará a su amante. Ella misma está aún imbuida por el fuego de la pasión. Una esquemática serpiente se desliza, desde la espalda, por el cuello de la joven, cuya belleza se muestra en plenitud.
He pretendido combinar en el dibujo el juego de la seducción, el afecto efímero y la emoción de lo pasional. La figura no mira al espectador, sino que aparece concentrada en si misma, como si estuviera sopesando las consecuencias de lo que acaba de vivir. No quiero forzar la imaginación de quien contemple este dibujo, pero me inspiré en la idea del amor adúltero, de la pasión prohibida.


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