partido político: 1. Club social que, una vez cada cuatro o siete años -dependiendo del Reglamento- realiza una representación estupenda a la que han estado preparándose concienzudamente. 2. Forma, desgraciadamente dispendiosa, de dilapidar el caudal y expectativas de la democracia. 3. Formación a la búsqueda permanente de identidad, constituída con pretensiones intelectuales. (N. del E. Estas definiciones se incorporan a la dada con anterioridad, en la edición definitiva del Diccionario)
gratis: 1. Reclamo publicitario por el que se atrae incautos dispuestos a pagar mucho más por todo lo demás. 2. Forma de aprovecharse por parte del que administra algo de la falta de control que se ejerce sobre lo que él hace.
pueblo: 1. Lugar donde uno dice que nació, cuando se trata de fingir un origen humilde. 2. Conjunto de casas abandonadas entre cuyas ruinas se ve elevarse alguna columna de humo y que sugieren a los viajeros palabras llenas de tensión poética, aconsejando al anciano que encuentran en su paseo, que se anime a montar un restaurante, que es lo que echan en falta.
apartamento: 1. Tradicional recurso para ligar entre desconocidos. 2. Piso pequeño, que ha variado su función como picadero a residencia fija del hijo estudiante universitario. 3. Saloncito con cuarto de baño y cocina americana en el que se amontona la familia entera con el deseo imposible de pasar unos días de verano relajados, si bien les sirve para conocerse algo mejor.
criada: 1. En las novelas históricas, moza de pueblo que servía de iniciación sexual al señorito de la casa. 2. Denominación, caída en desuso, de la empleada de hogar, distinta de la esposa. 3. En diminutivo, plato de alta cocina preparado con los testículos de algunos animales (machos), que solo se aprecia verdaderamente mientras no se conozca su procedencia.

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