¿Saben de aquél que entra en un bar de copas y pide una bebida cualquiera y cuando se lleva el vaso a los labios aparece un mono que le introduce groseramente sus testículos en el recipiente? El tipo que atiende en la barra, le vuelve a servir varias veces el combinado, pero el macaco repite otras tantas la operación, para desesperación del cliente y del camarero.
En el local únicamente hay una tercera persona, que, con profesional dedicación, enlaza en el piano piezas románticas, a la espera de que lleguen más clientes. El contrariado bebedor se acerca a él, y le pregunta, poniendo el vaso sobre el instrumento:
-¿Sabe de quién cojones es el mono que mete los huevos en la bebida?
El pianista le mira con los ojos distraídos.
-No lo sé, señor. Pero tal vez si me lo tararea…
Cuando me constituyo en el desalentado observador de nuestra sociedad, en la que, ante los menores vestigios de que, por fin, parece que recuperaremos la tranquilidad económica y social, aparece en escena un elemento perturbador, que, sin ánimo de polémica, juzgo desagradable, me pregunto de quién es el interés para desbaratarlo todo.
Algunos de los hechos estaban ahí, y no hemos sabido o querido descubrirlos. La corrupción de ciertos personajes, su voluntad falsaria de enriquecerse a costa de los demás, no son cosa nueva en el panorama del despilfarro; haberlos detectado no nos hace más pobres, solo más sabios, y por ello, deberíamos dejar que la Justicia hiciera de lo suyo, y atender con mayor ahínco, por nuestra parte, a la generación de actividad y riqueza, eliminados de la escena quienes nos mentían con sus actos, palabras y mensajes de complacencia.
Otras interferencias son nuevas, es cierto. Los movimientos separatistas catalanes, las intenciones de destruir una parte de lo conseguido en lo que llamábamos sociedad del bienestar, la falta de discusión en los temas sustanciales relativos a investigación, educación, sanidad, defensa, desarrollo,… revela una carencia de liderazgo, una voluntad de marear, conscientemente, la perdiz.
No me atrevo a valorar lo que está pasando. me faltan, supongo, datos sustanciales, y me sobra ruido de fondo.
Pero si alguien me lo tararea…

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