Al socaire

Blog personal de Angel Arias. La mayor parte de los contenidos son copy@left, aunque los dibujos, poemas y relatos tienen el copy@right del autor

  • Inicio
  • Sobre mí

Copyright © 2026

Usted está aquí: Inicio / Archivo de hormiga picajosa

Cuento de otoño: La hormiga picajosa y el escarabajo pelotero

23 septiembre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

En un hormiguero de cualquier apartado territorio, que no merece la pena detenerse en ubicar exactamente, en el que había decenas de miles de montículos poblados cada uno por cientos de miles de hormigas idénticas, vivía una hormiga.

¿Una hormiga en un hormiguero en un campo atiborrado de hormigas? Podrá parecer una tontería. Desde luego, considerada como insecto, era físicamente igual a las demás; incluso para un entomólogo avezado, carecía de la menor característica que la hiciera peculiar, dentro de su especie.

Sin embargo, por una mutación cuya explicación correspondería a los analistas de las mutaciones inextricables, había nacido con una deformidad en el cerebro, lo que le había dotado de una particular cualidad, sin interés para las hormigas, pero, si llegara a ser descubierta por alguien que fuera capaz de contemplar el mundo de estos insectos desde arriba, y analizarlo, podría constituir un hallazgo asombroso.

La cualidad en cuestión, como se carecía de antecedentes que pudieran referenciarla al mundo de las hormigas, no tenía nombre. Al no tener consecuencias físicas -no suponía, pongamos por caso, una cabeza sobredimensionada-, pasaba desapercibida. Para apreciarla, era preciso tener visión de conjunto, lo que solo se alcanza observando la situación desde fuera. Y es un principio irrebatible del campo de la filosofía que ningún ser, ya sea humano o león u hormiga, puede entender la esencia de su naturaleza con los instrumentos propios de la misma. Vamos, que no se puede ser al mismo tiempo observador imparcial y objeto sometido a experimento.

Esa es la razón por la que en cualquier hormiguero, todas las hormigas se esfuerzan en cumplir su destino de una manera ciega, constante, incansable. Aunque no sepan jamás en qué consiste ese destino.

Como consecuencia de esa anomalía cerebral derivada de un par de enlaces estrambóticos en la cadena de los ADNs, la hormiga sobre la que escribo tenía la capacidad de analizar el trabajo del hormiguero como si no fuera, exactamente, una hormiga. Lo que no le impedía, dado que esa virtud o defecto permanecía ignorada para sus semejantes, las demás hormigas trabajadoras, cumplir aparentemente con su destino. Se afanaba, como las demás, en ir y venir, comunicando, cuando correspondía, con el roce de sus antenas con las que se cruzaba en el camino, lo que era determinante para la subsistencia de la colonia: dónde había comida, una colega malherida o muerta, la humedad ambiental o que había llegado la hora de ordeñar a los pulgones.

La cualidad de observar el trabajo de las hormigas, la convirtió, con el paso del tiempo, en una hormiga picajosa. Hacía lo mismo que las demás, desde luego, pero sin ver en ello una consecuencia propia de su naturaleza, sino con ansiedad. ¿Por qué hacer todos los días lo mismo? ¿Para qué? ¿Qué ventajas tiene el poblar la tierra de hormigas?…Y cosas por el estilo.

Para entender su desequilibrio, era como un pájaro con cuerpo de hormiga. Ni las hormigas soldado -encargadas de velar que no se colaran intrusos en el hormiguero, y deshacer con sus fuertes mandíbulas cualquier intento de desequilibrar el orden imperante, cualquiera que fuera éste-, ni las hormigas aladas -a las que se encontraba atravesadas en cualquier galería, holgazaneando, a la espera de que fueran llamadas para satisfacer los deseos sexuales de la hormiga reina-, ni la propia hormiga reina o su cohorte de admiradoras, serían capaces de entenderlo.

Por eso se cuidaba muy mucho de disimular, de forma que la procesión iba por dentro. Pero la hormiga de esta historia se pasaba muchas horas preguntándose el para qué de las cosas que hacían las hormigas.

En esas estábamos, cuando la casualidad quiso que se encontrara en el camino de un escarabajo pelotero. El escarabajo conducía su pelotita de estiércol fresco a su agujero, y, afanado como estaba en darle patadas a su deliciosa inmundicia, no reparó en que, en una de esas vueltas, se le pegó la hormiga.

-Héme aquí, por fin -reflexionaba la hormiga, mientras la cabeza le daba vueltas- a punto de conocer cuáles son las razones de los animales superiores. Este animal, que, por su tamaño y fortaleza, ha de tener las claves del comportamiento de las hormigas, me está conduciendo a su mundo, que, por lo que huelo y veo, es un paraíso de alimentos sabrosísimos y, supongo, de otros placeres.

Fue uno de los últimos pensamientos que alcanzó a terminar la hormiga, pues, embriagada por olores de tal intensidad, a los que no estaba acostumbrada, entró en una especie de éxtasis, lo que le salvó de sentir las certeras dentelladas con las que el escarabajo la convirtió en su alimento principal aquél día.

No consta que se dieran posteriores mutaciones en el mundo de las hormigas. Por ahora, al menos.

FIN

FIN

Publicado en: Cuentos y otras creaciones literarias Etiquetado como: angel arias, cuentos de otoño, escarabajo pelotero, esencia, experimento, hallazgo, hormiga picajosa, imparcial, naturaleza, observador, situacion

Entradas recientes

  • Homilía y lecturas del funeral de Angel Arias – Viernes 14 abril
  • Cuentos para Preadolescentes (12)
  • Cuentos para preadolescentes (11)
  • Cuentos para preadolescentes (10)
  • Cuentos para Preadolescentes (9)
  • Cuentos para preadolescentes (7 y 8)
  • Por unos cuidados más justos
  • Quincuagésima Segunda (y última) Crónica desde Gaigé
  • Quincuagésima primera Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para Preadolescentes (6)
  • Cuentos para preadolescentes (5)
  • Cuentos para preadolescentes (4)
  • Cuentos para Preadolescentes (3)
  • Quincuagésima Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para preadolescentes (2)

Categorías

  • Actualidad
  • Administraciones públcias
  • Administraciones públicas
  • Ambiente
  • Arte
  • Asturias
  • Aves
  • Cáncer
  • Cartas filípicas
  • Cataluña
  • China
  • Cuentos y otras creaciones literarias
  • Cultura
  • Defensa
  • Deporte
  • Derecho
  • Dibujos y pinturas
  • Diccionario desvergonzado
  • Economía
  • Educación
  • Ejército
  • Empleo
  • Empresa
  • Energía
  • España
  • Europa
  • Filosofía
  • Fisica
  • Geología
  • Guerra en Ucrania
  • Industria
  • Ingeniería
  • Internacional
  • Investigación
  • Linkweak
  • Literatura
  • Madrid
  • Medicina
  • mineria
  • Monarquía
  • Mujer
  • País de Gaigé
  • Personal
  • Poesía
  • Política
  • Religión
  • Restauración
  • Rusia
  • Sanidad
  • Seguridad
  • Sin categoría
  • Sindicatos
  • Sociedad
  • Tecnologías
  • Transporte
  • Turismo
  • Ucrania
  • Uncategorized
  • Universidad
  • Urbanismo
  • Venezuela

Archivos

  • mayo 2023 (1)
  • marzo 2023 (1)
  • febrero 2023 (5)
  • enero 2023 (12)
  • diciembre 2022 (6)
  • noviembre 2022 (8)
  • octubre 2022 (8)
  • septiembre 2022 (6)
  • agosto 2022 (7)
  • julio 2022 (10)
  • junio 2022 (14)
  • mayo 2022 (10)
  • abril 2022 (15)
  • marzo 2022 (27)
  • febrero 2022 (15)
  • enero 2022 (7)
  • diciembre 2021 (13)
  • noviembre 2021 (12)
  • octubre 2021 (5)
  • septiembre 2021 (4)
  • agosto 2021 (6)
  • julio 2021 (7)
  • junio 2021 (6)
  • mayo 2021 (13)
  • abril 2021 (8)
  • marzo 2021 (11)
  • febrero 2021 (6)
  • enero 2021 (6)
  • diciembre 2020 (17)
  • noviembre 2020 (9)
  • octubre 2020 (5)
  • septiembre 2020 (5)
  • agosto 2020 (6)
  • julio 2020 (8)
  • junio 2020 (15)
  • mayo 2020 (26)
  • abril 2020 (35)
  • marzo 2020 (31)
  • febrero 2020 (9)
  • enero 2020 (3)
  • diciembre 2019 (11)
  • noviembre 2019 (8)
  • octubre 2019 (7)
  • septiembre 2019 (8)
  • agosto 2019 (4)
  • julio 2019 (9)
  • junio 2019 (6)
  • mayo 2019 (9)
  • abril 2019 (8)
  • marzo 2019 (11)
  • febrero 2019 (8)
  • enero 2019 (7)
  • diciembre 2018 (8)
  • noviembre 2018 (6)
  • octubre 2018 (5)
  • septiembre 2018 (2)
  • agosto 2018 (3)
  • julio 2018 (5)
  • junio 2018 (9)
  • mayo 2018 (4)
  • abril 2018 (2)
  • marzo 2018 (8)
  • febrero 2018 (5)
  • enero 2018 (10)
  • diciembre 2017 (14)
  • noviembre 2017 (4)
  • octubre 2017 (12)
  • septiembre 2017 (10)
  • agosto 2017 (5)
  • julio 2017 (7)
  • junio 2017 (8)
  • mayo 2017 (11)
  • abril 2017 (3)
  • marzo 2017 (12)
  • febrero 2017 (13)
  • enero 2017 (12)
  • diciembre 2016 (14)
  • noviembre 2016 (8)
  • octubre 2016 (11)
  • septiembre 2016 (3)
  • agosto 2016 (5)
  • julio 2016 (5)
  • junio 2016 (10)
  • mayo 2016 (7)
  • abril 2016 (13)
  • marzo 2016 (25)
  • febrero 2016 (13)
  • enero 2016 (12)
  • diciembre 2015 (15)
  • noviembre 2015 (5)
  • octubre 2015 (5)
  • septiembre 2015 (12)
  • agosto 2015 (1)
  • julio 2015 (6)
  • junio 2015 (9)
  • mayo 2015 (16)
  • abril 2015 (14)
  • marzo 2015 (16)
  • febrero 2015 (10)
  • enero 2015 (16)
  • diciembre 2014 (24)
  • noviembre 2014 (6)
  • octubre 2014 (14)
  • septiembre 2014 (15)
  • agosto 2014 (7)
  • julio 2014 (28)
  • junio 2014 (23)
  • mayo 2014 (27)
  • abril 2014 (28)
  • marzo 2014 (21)
  • febrero 2014 (20)
  • enero 2014 (22)
  • diciembre 2013 (20)
  • noviembre 2013 (24)
  • octubre 2013 (29)
  • septiembre 2013 (28)
  • agosto 2013 (3)
  • julio 2013 (36)
  • junio 2013 (35)
  • mayo 2013 (28)
  • abril 2013 (32)
  • marzo 2013 (30)
  • febrero 2013 (28)
  • enero 2013 (35)
  • diciembre 2012 (3)
julio 2026
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
« May