Redefenir el espacio autonómico español es tarea prácticamente imposible. Se han colado tantos fantasmas como «realidades históricas»; pasiones junto a intenciones de racionalidad. Y, entre medias, una gran dosis de falta de solidaridad, de egoísmos liberales (o sea, capitalistas), de decaimientos progresistas.
Cuando Diocleciano (284-305) dividió Hispania en cinco provincias, no tenía compromisos constitucionales ni presiones culturales ni tradiciones que mantener. Con el pragmatismo de quien desea tener una visión equilibrada de un territorio alejado de la metrópoli, aunque productivo, trazó las líneas que conformaron la Tarraconense, Gallaecia, Lusitania, Cartaginense y Baetica.
Tenemos ahora un problema muy distinto, que viene señalado por la fiebre separatista de ciertos capitostes políticos de Catalunya y Euskadi, y que el pueblo llano de esas regiones sigue con la misma pasión con que jugábamos los partidillos al terminar las clases del día cuando éramos niños, que terminaban al marcar un gol, sin límite de tiempo.
¿Por qué no atender a la división de España por población? Al generar una estructura territorial uniforme, por ejemplo, de seis a ocho estados federados, con un número de habitantes similar en cada uno, la atención a la distribución de los medios económicos en relación con las necesidades de población centraría crudamente las discusiones de reparto. Es decir, hablaríamos, sin tapujos, de solidaridad.
Esta sería una propuesta de Estados federales:
1. Castilla (Madrid, Cáceres, Badajoz, Toledo, Avila, Segovia, Soria, Ciudad Real, y Guadalajara): 9,7 millones hab. (censo 2011)
2. Catalunya: 7,5 Mill. hab.
3. Arco Atlántico (La Coruña, Pontevedra, Lugo, Orense, Asturias, León, Santander, Zamora, Valladolid, Palencia y Burgos). 6,8 Mill hab.
4. Andalus (Huelva, Sevilla, Cádiz, Córdoba, Málaga, Jaén, Granda, Almería y Murcia): 9,9 Mill. hab.
5. Euskadi-Aragón (Vizcaya, Alava, Guipúzcoa, Navarra, Huesca, Zaragoza, Teruel, La Rioja): 5,3 Mill hab.
6. Valencia (Valencia, Castellón, Alicante, Albacete, Cuenca e Islas Baleares) : 6,5 Mill. hab.
7. Canarias (Santa Cruz, Las Palmas, Melilla y Ceuta: 3,5 Mill hab.
¿Parece provocador? A mí me parece pragmático. Por supuesto, cabrían otras soluciones inspiradas en el mismo principio: solidaridad.

