Al socaire

Blog personal de Angel Arias. La mayor parte de los contenidos son copy@left, aunque los dibujos, poemas y relatos tienen el copy@right del autor

  • Inicio
  • Sobre mí

Copyright © 2026

Usted está aquí: Inicio / Archivo de ecologista

Cuento de primavera: El bello y la bestia

27 marzo, 2014 By amarias 1 comentario

Había una vez, en un lejano país, -alejado de cualquiera de las fronteras conocidas-, una joven virtuosa que vivía preparándose para el día de mañana, que, como es sabido, se corresponde más o menos con el momento de la vida de cada persona en el que la sociedad te reconoce como adulto y te ofrece la posibilidad de trabajar con una remuneración que te permita vivir con la dignidad propia de los cuentos de hadas.

Esta joven tenía un padre ya bastante anciano, que se había quedado viudo cuando era niña de pocos años, y, consciente del poco tiempo que tenía libre para dedicárselo a su querida hija, había confiado su educación a una vecina que, por cochina casualidad, era una bruja piruja de lo más retorcido.

Cuando la hechicera comprendió que sus enseñanzas -consistentes en la confección de infectos brebajes y malévolos conjuros- no eran asimilados por la adolescente, montó en su escoba al mismo tiempo que en una cólera terrible, y convirtió al padre en un adefesio (un jarrón de imitación de porcelana china, con forma más bien de vaso de noche) y a la joven en una loba de tamaño descomunal, a la que obligó a vagar por el bosque, y, dada su nueva naturaleza, se vio constreñida a alimentarse de los animales que pudiera cazar.

Por fortuna, los maleficios brujeriles tienen sus limitaciones y la condición que iba implícita en éste, en concreto, fue que, la joven-loba se mantendría indefinidamente como tal si antes de los veintiún años no encontraba a alguien que la amase en su propia condición de bestia maléfica. Cuestión de solución realmente muy complicada, ya que en aquella comarca todos consideraban a los lobos seres abominables, condenados a la extinción, pues diezmaban los rebaños de ovejas, mataban sin piedad a las gallinas e, incluso, atacaban a los seres humanos cuando se encontraban a solas con ellos en un descampado y los hallaban desarmados.

Cuando en la comarca fue conocido que, además de las manadas lobunas habituales (que habían sido monitorizadas con microchips instalados en sus orejas), se había asentado una loba de magnitud descomunal a la que, por la sola razón de su tamaño, habría de inferirse ostentaría una inusual capacidad devoradora, organizaron de inmediato una batida, con el propósito concreto de matarla y disecar su piel para hacerla alfombra. Todo ello, contando con la licencia correspondiente.

El falso jarrón chino había sido, entre tanto, recogido por un buhonero, que lo había descubierto husmeando entre los enseres de la destartalada casa, vencida por el abandono, en que se había convertido la otrora apacible vivienda del anciano padre. Estaba puesto a la venta en la plaza del pueblo, junto con otros inútiles cachivaches de variada procedencia, y, no habiendo perdido su capacidad de escuchar, allí mismo se enteró de lo que pretendían sus antiguos paisanos.

Lleno de dolor, sintió el deseo de estallar en lágrimas, aunque solo consiguió que se abrieran unas cuantas grietas en el recubrimiento porcelanoso, lo que lo afeó aún más. Su aspecto llegó a ser tan deplorable, que cuando un joven le preguntó al mercachifle por el precio, ya que tenía intención de ofrecérselo a su sufrida madre como regalo de cumpleaños, éste se lo regaló.

-Quítamelo de la vista y con esto ya te estaré agradecido, -dijo el buhonero-. Su presencia disminuye el valor del resto de mi mercancía, porque todos me preguntan si no lo extraje de un yacimiento etrusco, pues exuda a veces limo por las grietas.

Cuando los cazadores de la comarca se alistaron para formar el grupo que tenía el objetivo de dar fin a la gran loba, el citado joven, que resplandecía por su belleza y bondad  entre los demás,- ya que no había sido atacado por la viruela y había leído la Historia de San Pascual Bailón y Santa Nicasia del Palomar,  y se las había creído, decidió incorporarse al mismo, con la intención de boicotear la caza.

No tenía, en realidad, ese deseo anticinegético nada que ver con su bondad, sino que provenía del hecho constatable de que estudiaba etiología y pertenecía a un colectivo harto estrambótico, ya que se presentaba como empecinado en la defensa de la fauna salvaje que aún subsistía por aquella época. Incluso se jactaba en su currículum de haber participado con su opinión en ciertos foros, tomando ideas prestadas de insignes naturalistas, expresando que los lobos no eran dañinos por su naturaleza, sino inocentes contribuyentes al equilibrio ecológico, y que, además, podían servir de un atractivo turístico, siendo mayores los beneficios que podrían derivarse de su conservación que los producidos por su exterminio.

-Haré mucho ruido para espantar a los lobos y conseguiré que se vayan o escondan. En particular, me gustaría que esa loba gigantesca pudiera escapar con vida, tener hijos y que sean todos de gran tamaño.

Así había escrito en un diario que mantenía abierto, y en el que cada día escribía una impresión, un hauki  o una poesía en rima asonante.

Quiso su suerte que el día de la batida, mientras los demás se afanaban en cubrir las muchas hectáreas de bosque tratando de avistar a la dañina fiera, el meritado joven, que estaba muy bien dotado (para las luengas caminatas), tomó un hatajo para llegar a donde suponía, por la espesura imperante y dado su conocimiento de las costumbres de los salvajes cánidos, que podría ocultarse la bestia.

Grande fue su sorpresa cuando, habiendo llegado a ese punto, desde el que se oían a lo lejos los ladridos de los perros y el trajinar entre los matos de las armadas huestes, se topó en efecto con la loba, que estaba lamiéndose la pata derecha, despreocupadamente. Al mirar aquella escena, contrastada al trasluz por los rayos solares del espléndido amanecer, quedó deslumbrado por el halo que circundaba el pelirrojo pelaje del gigantesco animal, resplandeciente en sus hermosas guedejas, y se sintió algo traspuesto. Le pareció que, en su interior, se despertaba un desconocido ardor, que no era de lástima o compasión, sino cercano al amor, aún sin poder precisar si era tensión natural o licenciosa inclinación.

Más fuerte fue, sin embargo, la impresión, cuando le pareció escuchar que la loba se quejaba de esta manera:

-Pobre de mí, sujeta a los avatares de una naturaleza que me es impropia, destinada a vagar por estos umbríos bosques, a alimentarme de sangre y de carroña, en lugar de vivir apaciblemente con los míos y, además, sin poder ejercer las artes para las que me inclinación me guiaría en mi provecho y el de otros semejantes bípedos.

Esta quejumbrosa reflexión avivó la curiosidad del hermoso joven que, creyendo estar en presencia de un ser angélico -si bien convertido en una apariencia monstruosa, por quién sabe qué oscuras razones de esos seres que actúan sobre la voluntad y desvaríos de los humanos-, se acercó aún más a la loba, perdido el miedo, para preguntarle:

-Dime, oh hermoso animal que estás entre los más dotados de tu naturaleza lobuna. ¿Qué pensamientos sombríos son ésos? ¿No estás contento, infiero, de ser lobo?¿Te rebelas contra tu naturaleza, siendo ésta esplendorosa, según veo?

A lo que, por no haber perdido la capacidad del habla de los humanos, contestó la loba:

-No soy lobo, sino loba. Esto, para empezar. Y, además, para mayor precisión, te diré que fui no hace muchos años, Merceditas, la hija de Pedro Ligares, el porquero.

-¿Cómo has llegado a esta condición, criatura? -le espetó el hermoso doncel, mirando a todos los lados, porque temía ser objeto de una broma de mal gusto. Merceditas era, según creía, una moza que había dejado el pueblo para dedicarse a ser chica de alterne en un lupanar de centro Europa.

-He sido encantada por una bruja, malvada vecina que me condenó a esta desventura por no hacer caso de sus torcidas propuestas, consistentes en preparar brebajes con los que engatusar a los jóvenes para que cayeran rendidos en los brazos de mujeres sin corazón, o potajes con los que convencer a los humildes de que los poderosos están haciendo las cosas por su bien, o … -continuó la bestia, abriendo unas terribles fauces con las que pretendía modular mejor las palabras, y en la que ya faltaba un incisivo.

-Calla, calla, por Dios -le atajó el bello muchacho, sin darse respiro -No sigas, que el ánimo se me encoje. Te conozco, Merceditas, aunque bajo ese pelaje jamás te hubiera reconocido. Lo que cuentas es abominable. ¿Dónde está tu padre, que no te ha defendido de ese maleficio?

-La malvada bruja lo ha convertido en un jarrón chino y, además, falso -fue la terrible respuesta que oyó el bello de la bestia.

Y el joven comprendió que aquel jarrón no era si no el que tenía su madre sobre la mesa de la cocina, sosteniendo un ramo de flores artificiales que simulaban dalias.

-Oir para ver y ver para creer -fue lo único que se le ocurrió al muchacho.

Y, en ese momento mismo, los tipos de la batida, divisaron a la bestia, y apuntando al bulto, allí mismo la acribillaron a balazos. Justo en el instante en que, vendido el maleficio por el amor del bello, la loba se había transformado en la hermosa joven que había sido, aunque, por las graves heridas inferidas, nada se pudo hacer para salvarla.

Todos se quedaron atónitos, y el bello, consternado. Aún hoy el caso sigue abierto en las instancias judiciales, sean éstas cuales fueren, pues estas cuestiones de competencia entre licantropía, magia y cuestiones de familia, no encuentran atribución sencilla en los órdenes correspondientes de los tribunales de Justicia.

P.S. Si le interesa al lector saber qué pasó con el jarrón, encuentro justificada su curiosidad. Vuelto de pronto a la forma humana, se encontró desnudo en casa de la madre del joven sobre la mesa de la cocina, causándole buena impresión. Cuando se recuperó del luto, se casó con la hacendosa viuda, de la que en su época cerámica había podido constatar cuán seria, diligente y ordenada era para las cosas del hogar. No consta que haya trabajado posteriormente de porquero ni tampoco que le correspondiera jubilación, al haber pasado los últimos años sin cotizar. Vivió posiblemente del cuento (y de la viuda).

FIN

Publicado en: Cuentos y otras creaciones literarias, Sin categoría Etiquetado como: bello, bestia, cazadores, cuento, cuento de primavera, ecologista, loba, lobo

Opiniones de un payaso

27 febrero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Los resultados de las elecciones generales celebradas en Italia el último domingo (y siguiente medio lunes) de febrero de 2013, han puesto de manifiesto dos grandes grupos perdedores: 1) los que opinaban que la mejor situación imaginable para Italia, confirmada históricamente, sería la ausencia de Gobierno, y, por ello, desearían que se hiciera efectiva la primera impresión de que iba a ser imposible conseguir una coalición estable, y 2) los partidarios -lo hubieran votado o no- del triunfo del Movimento 5 Stelle (M5S), que ya se frotaban las manos ante el espectáculo.

En relación con este Movimiento novedoso, la intriga estaba centrada en llegar a conocer cómo pondría en práctica su Programa. Para muchos, se adivinaban indecibles momentos de disfrute, regocijo y, en fin, risas y jolgorio, en ese marco ácrata -peligroso- en el que se va decantando, en Italia como en otros países (sobre todo, del área mediterránea), el descontento acerca de la política.

El cerebro y talismán del M5S es un payaso famoso en Italia, parapetado en un blog incendiario (Beppe Grillo), que, aunque no ha podido capitanear oficialmente el Movimiento ideado por él, -ya que fue inhabilitado hace años por un doble homicidio en accidente de tráfico-, lo ha impregnado de su estilo histriónico-cómico: tensionar a gritos la cuerda emocional del espectador de la representación, y liberarla de vez en cuando con un chiste.

En nuestra tierra, algunos comentaristas de las elecciones italianas, han encontrado en el Programa de M5S muchas ideas aprovechables para incorporarlas al melting pot de propuestas electorales; en especial, por los partidos que aún son minoritarios en los hemiciclos españoles, en las cada vez más inminentes nuevas elecciones.

No se puede rechazar ese propósito de plano, pero hay que advertir que el Programa de Beppe está construído con los deseos e intenciones de gente variopinta, una especie de carta conjunta a los Reyes Magos de los niños de un colegio de párvulos, sus padres y maestros. Eso, sin contar que en estos lares nos sobran ideas imposibles, porque imaginación no falta, lo que se echa de menos son ganas de asumir una tarea hasta el final.

El interés de la movilización ciudadana italiana en torno a un payaso ha permitido divulgar que el nombre responde a las cinco estrellas o ejes directores de su Movimiento: gestión pública del agua, movilidad y desarrollo sostenibles, wifi gratuito y protección ambiental. Pocos habrán leído las quince páginas de su Programa, y aún menos serán los que han separado los deseos de imposible cumplimiento -por caras, estrafalarias o libertarias- de las propuestas que ya deberían haber sido puestas en práctica, por corrresponer a Directivas comunitarias, o de las muy razonables.

En un intento de sistematizar los heterogéneos objetivos, encuentro en el Programa del M5S que hay poco interés por la economía (definir el coste de las actuaciones y quién lo pagará, aunque se critican los despilfarros ya habidos, sobre todo, en infraestructuras), omisión en lo que se asemejan las propuestas a las habituales de los partidos de la izquierda irredenta (que tantas veces apuntan con tino a la idea pero no se preocupan del aspecto práctico); se pone mucho énfasis en el ambiente y la energía, lo que se corresponde con las ideas extraídas de los idearios de los movimientos ecologistas; se incorporan no pocas ideas libertarias, que implicaría un deseo revolucionario, antieuropeo y anticapitalista; y, generando una pasta que más que conseguir la amalgama de los contenidos, produce la sensación de un pupurri de digestión imposible, se echana esa caldera que se cocina en el antisistema, dosis amplias de bonhomía, buenos deseos, desapegos de la realidad, y una simpática ingenuidad, con ribetes y adornos propios de la ética elemental, con trasfondo incluso cristiano, con reconocible gancho mediçatico, ahora que el Papa dimisionario está de moda.

En los 60/70 del pasado siglo, alcanzó mucho predicamento un libro de Heinrich Böll, titulado «Opiniones de un payaso«, en el que un clown atrapado por la desventura y el alcohol realizaba una ácida crítica del catolicismo, avanzando en ella a través de paradojas, más bien tristes. Entiendo que el mérito de Beppe Grillo es, sobre todo, realizar una crítica del sistema capitalista, exponiendo a la opinión pública, como catarsis, sus tremendas contradicciones. Que el público ría o llore con las historias, ya depende de las ganas de cada uno.

Permítame el lector (y, por supuesto, pido disculpas al autor) una ligera adulteración de cierto momento cumbre del texto de Böll, para adaptarlo al caso.

El payaso protagonista y uno de los que le hacen la vida imposible, se enzarzan en esta pelea dialéctica : «-Creo a pesar de todo que usted es un buen payaso, pero de política no entiende nada» (…) «-Entiendo lo suficiente para ver que ustedes, los políticos, ante un escéptico como yo son tan inflexibles como los socialistas frente a los liberales o los liberales frente a los anarquistas. No oigo más que hablar de ley y de programas, y lo único que se discute es sobre no sé qué documentos que el Gobierno del Estado, del Estado precisamente, se encarga de extender, en lugar de aclarar su veracidad o falsedad de una vez». «-Usted confunde la ocasión con el motivo«, dijo el otro «le comprendo a usted, créame que le comprendo». «-No comprende nada en absoluto», replicó el payaso, » y el resultado será un doble fracaso«. (pág, 125, Edit.Seix Barral, edición de 1974).

El fracaso del M5S es, por un lado, haber malgastado la intención popular de mejorar la situación, poniendo orden a los desmanes manifiestos y, por otro, haber perdido la oportunidad de concentrar un Programa viable, que le hubiera posibilitado entrar en el gobierno, lo que hubiera supuesto la revisión crítica de las ideas recogidas en la calle, eliminando las dosis libertarias o irreales.

Ideas que agradan a algunos cuando se expresan a gritos enveltos en el anonimato de la masa, pero que en un país democrático no tienen cabida como base de actuaciones del Gobierno, y ni siquiera para derribar al que lo está haciendo tan mal como el que tenemos ahora en España.

Publicado en: Literatura, Política Etiquetado como: ácrata, ambiente, Beppe Grillo, ecologista, Elecciones generales, energía, Equo, Italia, M5S, movimiento cinco estrellas, partidos minoritarios, programa electoral, sostenibilidad, UPyD

Entradas recientes

  • Homilía y lecturas del funeral de Angel Arias – Viernes 14 abril
  • Cuentos para Preadolescentes (12)
  • Cuentos para preadolescentes (11)
  • Cuentos para preadolescentes (10)
  • Cuentos para Preadolescentes (9)
  • Cuentos para preadolescentes (7 y 8)
  • Por unos cuidados más justos
  • Quincuagésima Segunda (y última) Crónica desde Gaigé
  • Quincuagésima primera Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para Preadolescentes (6)
  • Cuentos para preadolescentes (5)
  • Cuentos para preadolescentes (4)
  • Cuentos para Preadolescentes (3)
  • Quincuagésima Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para preadolescentes (2)

Categorías

  • Actualidad
  • Administraciones públcias
  • Administraciones públicas
  • Ambiente
  • Arte
  • Asturias
  • Aves
  • Cáncer
  • Cartas filípicas
  • Cataluña
  • China
  • Cuentos y otras creaciones literarias
  • Cultura
  • Defensa
  • Deporte
  • Derecho
  • Dibujos y pinturas
  • Diccionario desvergonzado
  • Economía
  • Educación
  • Ejército
  • Empleo
  • Empresa
  • Energía
  • España
  • Europa
  • Filosofía
  • Fisica
  • Geología
  • Guerra en Ucrania
  • Industria
  • Ingeniería
  • Internacional
  • Investigación
  • Linkweak
  • Literatura
  • Madrid
  • Medicina
  • mineria
  • Monarquía
  • Mujer
  • País de Gaigé
  • Personal
  • Poesía
  • Política
  • Religión
  • Restauración
  • Rusia
  • Sanidad
  • Seguridad
  • Sin categoría
  • Sindicatos
  • Sociedad
  • Tecnologías
  • Transporte
  • Turismo
  • Ucrania
  • Uncategorized
  • Universidad
  • Urbanismo
  • Venezuela

Archivos

  • mayo 2023 (1)
  • marzo 2023 (1)
  • febrero 2023 (5)
  • enero 2023 (12)
  • diciembre 2022 (6)
  • noviembre 2022 (8)
  • octubre 2022 (8)
  • septiembre 2022 (6)
  • agosto 2022 (7)
  • julio 2022 (10)
  • junio 2022 (14)
  • mayo 2022 (10)
  • abril 2022 (15)
  • marzo 2022 (27)
  • febrero 2022 (15)
  • enero 2022 (7)
  • diciembre 2021 (13)
  • noviembre 2021 (12)
  • octubre 2021 (5)
  • septiembre 2021 (4)
  • agosto 2021 (6)
  • julio 2021 (7)
  • junio 2021 (6)
  • mayo 2021 (13)
  • abril 2021 (8)
  • marzo 2021 (11)
  • febrero 2021 (6)
  • enero 2021 (6)
  • diciembre 2020 (17)
  • noviembre 2020 (9)
  • octubre 2020 (5)
  • septiembre 2020 (5)
  • agosto 2020 (6)
  • julio 2020 (8)
  • junio 2020 (15)
  • mayo 2020 (26)
  • abril 2020 (35)
  • marzo 2020 (31)
  • febrero 2020 (9)
  • enero 2020 (3)
  • diciembre 2019 (11)
  • noviembre 2019 (8)
  • octubre 2019 (7)
  • septiembre 2019 (8)
  • agosto 2019 (4)
  • julio 2019 (9)
  • junio 2019 (6)
  • mayo 2019 (9)
  • abril 2019 (8)
  • marzo 2019 (11)
  • febrero 2019 (8)
  • enero 2019 (7)
  • diciembre 2018 (8)
  • noviembre 2018 (6)
  • octubre 2018 (5)
  • septiembre 2018 (2)
  • agosto 2018 (3)
  • julio 2018 (5)
  • junio 2018 (9)
  • mayo 2018 (4)
  • abril 2018 (2)
  • marzo 2018 (8)
  • febrero 2018 (5)
  • enero 2018 (10)
  • diciembre 2017 (14)
  • noviembre 2017 (4)
  • octubre 2017 (12)
  • septiembre 2017 (10)
  • agosto 2017 (5)
  • julio 2017 (7)
  • junio 2017 (8)
  • mayo 2017 (11)
  • abril 2017 (3)
  • marzo 2017 (12)
  • febrero 2017 (13)
  • enero 2017 (12)
  • diciembre 2016 (14)
  • noviembre 2016 (8)
  • octubre 2016 (11)
  • septiembre 2016 (3)
  • agosto 2016 (5)
  • julio 2016 (5)
  • junio 2016 (10)
  • mayo 2016 (7)
  • abril 2016 (13)
  • marzo 2016 (25)
  • febrero 2016 (13)
  • enero 2016 (12)
  • diciembre 2015 (15)
  • noviembre 2015 (5)
  • octubre 2015 (5)
  • septiembre 2015 (12)
  • agosto 2015 (1)
  • julio 2015 (6)
  • junio 2015 (9)
  • mayo 2015 (16)
  • abril 2015 (14)
  • marzo 2015 (16)
  • febrero 2015 (10)
  • enero 2015 (16)
  • diciembre 2014 (24)
  • noviembre 2014 (6)
  • octubre 2014 (14)
  • septiembre 2014 (15)
  • agosto 2014 (7)
  • julio 2014 (28)
  • junio 2014 (23)
  • mayo 2014 (27)
  • abril 2014 (28)
  • marzo 2014 (21)
  • febrero 2014 (20)
  • enero 2014 (22)
  • diciembre 2013 (20)
  • noviembre 2013 (24)
  • octubre 2013 (29)
  • septiembre 2013 (28)
  • agosto 2013 (3)
  • julio 2013 (36)
  • junio 2013 (35)
  • mayo 2013 (28)
  • abril 2013 (32)
  • marzo 2013 (30)
  • febrero 2013 (28)
  • enero 2013 (35)
  • diciembre 2012 (3)
julio 2026
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
« May