Gerundios: Invitados a una cena haciendo abstracciones (1998)
Gerundios: Moviendo ficha (1998)
Cuadro comentado: Escenas en un bar

Se trata de una pintura acrílica, con puntuales toques al óleo, que terminé en 2010. La idea la tomé de un apunte del natural, que había realizado varios años antes, a la hora del aperitivo, en un bar del centro de Oviedo.
La escena es oscura, a contraluz intenso (La fotografía, además, acentúa el abigarramiento de colores y personajes). Los elementos representados son, en una buena parte, oníricos. Todas las figuras humanas aparecen absortas, concentradas en sus propios pensamientos.
A la derecha, una joven señala la línea argumental representada. Tiene su mano derecha -que parece emerger de la propia mesa- sobre los ojos, como quien está tratando de recordar algo o, quizá, desprenderse de los restos de una pesadilla. Sobre la tabla, uno de los objetos más queridos de mi parafernalia creativa: la botella de Klein, el recipiente que se contiene a sí mismo.
En el Cuadro se representan cinco figuras humanas, aunque casi todas parecen desdoblarse en otras. Para quienes conocen otras de mis pinturas, les resultará familiar esta desestructuración de personajes, a la que suelo recurrir. Me sirve para representar a los protagonistas de las escenas, simultáneamente, desde otros ángulos, o en otras actitudes, posteriores o anteriores a lo que están haciendo en el momento principal (al estilo de los relatos gráficos de algunos pintores prerenacentistas, de las escenografías abigarradas de Brüghel el Viejo o del relato de Bocaccio que Botticelli convirtió en mágico, «Nastaglio degli Onesti»).
Las líneas geométricas internas del Cuadro tienen, en este caso, un efecto simbólico que me interesa resaltar: por un lado, las cabezas de cuatro figuras forman prácticamente una línea recta, que cierra, con la de la joven sentada, el lado principal de un triángulo rectángulo. Es decir: el plano de lo elemental, de lo vulgar, frente a la nota de la reflexión y de lo onírico.
Por otra, he señalado como una elipse luminosa (imaginariamente trazada con los contornos de una pierna de la figura de la izquierda y las luces que se filtran entre otros personajes), la existencia de una falsa mesa, en torno a la cual las cinco figuras se hubieran posicionado para comunicarse sus soledades.
¿Qué hacen, en realidad, los personajes?. La figura de la izquierda tiene abierto un ordenador portátil, que ha puesto sobre la barra del mostrador; la ventera parece estar preguntándole a ese cliente si desea que le sirva más bebida, aunque la botella está suspendida en el aire; el tipo sentado a horcajadas sobre una silla podría estar tocando una guitarra imaginaria; el último de los intrigantes personajes, semioculto tras una columna, parecería dispuesto a saltar, como un animal depredador, sobre la joven.
El cuadro contiene múltiples elementos enigmáticos -cabezas de figuras, tiestos con flores, animales (un perro resulta perfectamente identificable a la izquierda, abajo; otros resultan simplemente esbozados)-, que se despliegan, deslabazados, como si se hubiera desenrollado la alfombra que los hubiera contenido. El conjunto ofrece, sin embargo (así lo pretendí, al menos) una visión compensada en colores y geometrías, a medio camino entre lo inquietante y lo placentero, admitiendo, por tanto, diversas lecturas, al gusto del espectador y de la luz natural que reciba el lienzo.
Dimensiones: 1oox80cm, pintura con técnica mixta, en lienzo, sobre bastidor de madera. Autor: Angel Manuel Arias; firmado; fecha: 2010. En venta.
Cuadro comentado: Reparto de droga en el recreo
Pinté este Cuadro a partir de un apunte a lápiz realizado en 2005. Una ciudad, un colegio, el momento del recreo. Yo estaba disfrutando de mi imprescindible café de media mañana, único cliente en aquel momento en la terraza de un bar, situado justo enfrente de la puerta principal del centro de estudios.
Deliberadamente, preferí que las imágenes aparecieran confusas, los colores irreales, la escena prácticamente indescifrable. Era la traslación de lo que yo estaba sintiendo, mientras observaba. Cuando conseguí desentrañar lo que provocaba aquella aglomeración de adolescentes a la entrada del lugar en donde recibían las enseñanzas que deberían servirles para forjar su madurez, me invadió la tristeza.
Porque en el centro del grupo, otro joven distribuía paquetitos por los que recibía de los demás cantidades de dinero. Aunque la calle era céntrica y la hora nada intempestiva, no se ocultaban. Tampoco formaban algarabía, ni guardaban cola. No había entusiasmo, más bien métido. Por las evidencias, era algo que se realizaba allí a menudo. Quizá todos los días.
Hice un dibujo rápido y lo titulé: «Reparto de droga a la entrada de un colegio«.
Cuando, meses más tarde, trasladé a una tabla, con colores acrílicos, aquel apunte, respeté las tonalidades del lápiz, la imperfección de las siluetas, el amasijo de tonos. Me resultaba todavía increíble lo que había visto.
No estaba escandalizado. Solo desilusionado. Desde lo que pretendí reflejar en la pareja de cuadros «Adolescentes preparándose para correr» (1) a esta imagen, había una larga distancia, un recorrido que me llevaba por paisajes sinuosos.
En la Exposición que en agosto de 2008. la casualidad me dió oportunidad de celebrar en Oviedo, en lo que era entonces la sala de Exposiciones del BBVA, colgué también el cuadro, que figuró entre los que más gustaron. Las interpretaciones que los visitantes hacían de lo que veían eran múltiples, antes de leer el título del Cuadro. Hoy creo que, haciendo abstracción, está representado en él cualquier tipo de reparto: comisiones, dádivas, prebendas, droga, verdades, mentiras,…
Lo regalé al clausurarla, sin remordimiento ni lástima. Quité, eso sí, la pegatina con el título original, dejando al Cuadro ayuno de intención. Conservo de él esta fotografía, además del apunte original.
Algún día volveré a merodear por el Colegio, a ver qué pasa. Y la persona a la que se lo regalé, ¿qué habrá hecho con el Cuadro? ¿Lo conservará? ¿Le dará valor? ¿Qué explicación se habrá hecho de lo que representa?
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(1) Este Comentario enlaza con la serie «Cuadros comentados» que tengo publicados en el Blog de Angel Arias. Bajo la sección «Dibujos», el que el lector curioso puede encontrar el relato de porqué elegí los motivos de unos cuarenta dibujos y pinturas de mi producción y, en la mayor parte de los casos, la técnica utilizada




