Al socaire

Blog personal de Angel Arias. La mayor parte de los contenidos son copy@left, aunque los dibujos, poemas y relatos tienen el copy@right del autor

  • Inicio
  • Sobre mí

Copyright © 2026

Usted está aquí: Inicio / Archivo de China

Vergüenzas: cabras, crisis y desconciertos (y 2)

20 octubre, 2019 By amarias Deja un comentario

Quisiera creer que todo este jaleo, el maldito quilombo que nos cerca la tranquilidad como una boa, y nos atufa con su hedor, es/fuera una pesadilla. Pero no lo es, quiá. La realidad nos muestra su cara más fea, sus tentáculos de hidra, su cabeza de medusa vociferante y zafia y parece estar dispuesta a permanecer entre nosotros sin cambiar de pelaje durante un largo tiempo. Porque no sabemos cómo librarnos de ella, quitarle la piel de algas inmundas, sacarla de sus casillas para lanzarla al foso del olvido.

Han confluido múltiples factores negativos y su reunión ha conformado en nuestra vida de ciudadanos medios, anónimos y contentos con vagar del molino a la noria y de la noria al molino lo que se ha dado en llamar una tormenta perfecta. Solo que esta no nos ha traído el agua, ni se prodiga en tormentas, ni se desparrama en inundaciones y torrenteras que causan derrumbes, cosechas perdidas y hasta muertos.

Esta no estaba anunciada y, por tanto, si hubiéramos podido estarlo, no estábamos preparados para protegernos de sus efectos.

Como base de todo, sucedía que nos encontrábamos en un prolongado período electoral, una subespecie de calma chicha inconsciente, personajes a la búsqueda de autor (Oh, Pirandello), digo, de un líder y un equipo que pareciera suficiente capaz de sacarnos de la crisis económica, social y política, que se nos agarraba a los pies de la economía y la sociedad con la pegajosidad de un barro de ciénaga o se nos escurría con la viscosidad de la lamprea.

Sin otra idea para cambiar de escenario que convocar nuevas elecciones, el gobierno en funciones de Pedro Sánchez y todos los líderes políticos en funciones que hubieran tenido algo que decir, se embarcaron en la aporía de que un repetido debate con los mismos argumentos nos cansaría a muchos votantes y revolvería el cotarro de los resultados. Dudando si esta no-medida sería suficiente para mejorar escaños, el jefe de gobierno y sus asesores pensaron que sería buen momento para cambiar de sitio la momia de Franco, desviando así la atención del personal de cualesquiera otros asuntos más importantes y, desde luego, más urgentes.

Se aplicaba el viejo principio que relata a la perfección el viejo cuento judío de meter la cabra en la casa para que, al sacarla luego, los que soportaron la presión y el tufo en la habitación exigua, se sintieron aliviados y agradecidos a quien vino a liberarlos

Pero al abrir la puerta, nos dimos cuenta de que se habían incorporado al recinto real, o se encontraban ya allí sin ganas de salir, otras muchas cabras y que eran todas más fuertes, de cocear más grave, y de mayor molestia.

La dura pelea contra de la Desunión europea contra el Brexit duro está provocando atroces fisuras en el ya deteriorado edificio donde hace décadas anidaron las cigüeñas de la colaboración a tope de quienes históricamente habían ventilado sus diferencias a porrazos. El árbitro de la paz se convirtió en instigador de infamias. Porque el imperialismo que hoy representa Trump y su equipo de águilas rapaces, ha dicho basta a sostener de rositas la amalgama de intereses europeos.

Por ello, enzarzado en una guerra comercial que se sabe perderán con el poderío creciente de China y los productores de la Asia cada vez más despierta, el lobby norteamericano a recurrido a la cabra de imponer aranceles a productos europeos con el propósito confeso de proteger a su industria aeronáutica del dumping de Airbus. Cada vez más necesitados de víctimas, el amigo USA ha encontrado en el débil moflete de los productos andaluces (olivas, jamón, queso,…) la fórmula de castigo ideal, porque si se pudiera interpretar que han confundido churras con merinas, lo que han sabido es dar en la cresta al chico del pelotón, para que tomen nota los gallitos de cabeza.

¿Qué otras cabras hay? La actitud de China rechina aún más, debiendo estar muy cegato quien no ve cómo los fuertes tentáculos del gigante asiático se aprietan, implacables, sobre la economía mundial, con base en un potencial tecnológico que se ayudó a generar desde occidente creyendo que se contentarían con ser clientes y no productores de lo que se les enseñó a hacer, incluso a hacer mejor y más barato.

Ah, pero junto a tantas y tan poderosas cabras, se ha incorporado la resurrección de una cabra muy especial, que nos toca muy de cerca, porque está metida hasta las ingles en nuestra idiosincrasia de ponerlo todo en solfa aunque nos conduzca al propio desastre. Hablo, claro, del fenómeno independentista catalán, la marea que se ha convertido, al mal parecer, en incontrolable con los mimbres y cartas que tenemos, y que, aunque se nos diga para despertar algo de consuelo que solo representa a la mitad de los habitantes de esa región, se ha revelado capaz de mantener a raya al estado de Derecho y, lo que me resulta en verdad imposible de asimilar, a las propias fuerzas del orden.

Me hago algunas preguntas sobre la naturaleza de esta última cabra: ¿Por qué se está siendo tan tolerante con los revolucionarios catalanes? ¿Es que hay temor institucional a utilizar todo el poder disuasorio del (supongo, claro) moderno y eficiente instrumental de la policía y la guardia civil, capaz de someter en pocas horas a esos grupos rebeldes (de orden de dos mil personas, se nos dice), despejando su naturaleza de «incontrolados» y «anónimos»?

Parece que hay alguna intención de que la excelente preparación de nuestras fuerzas del orden aparezca como doblegada ante unos cuantos antisistema y su caterva seguidora de mozalbetes indocumentados. No se si es culpa de la indecisión o inexperiencia de Grande-Marlaska o de la voluntad de ser condescendientes con el desorden hasta que las aguas vuelvan a su cauce por sí misma. Pero si se tiene/ha tenido el temor de que una actuación firme de los garantes del orden por ley contra los insurrectos que están causando tales daños y muestran tanta agresividad como todos hemos visto contra bienes públicos y los propios agentes, provoque un crecimiento de los desmanes, en mi opinión, se está equivocado. Los pacíficos somos, en cualquier circunstancia, la inmensa mayoría. Y los que asaltan, hieren, queman, roban, matan, son la hez y la disidencia de cualquier oportunidad de diálogo.

El presidente de la Generalitat, Torra, ha reflejado de forma suficientemente diáfana de qué lado se encuentra. El instiga la cabra del desorden ciudadano, con sus soflamas de meliflua catadura. Porque nada me hará cambiar, aunque no reconozca a Catalunya, que la inmensa población de Cataluña es pacífica, es solidaria con el resto de España y es leal a la Constitución y a las leyes.

—

La foto corresponde al interior de la puerta de uno de los servicios higiénicos de un Hospital de Madrid, decorado -no se calcular en cuánto tiempo- por ociosos que parecen desear comunicar su vacío intelectual, su cortedad expositiva.

Publicado en: Actualidad, Cataluña, China, Internacional Etiquetado como: cabra, Cataluña, China, crisis, estados unidos, mundial, productos andaluces, Trump, vergüenza

La orina del enfermo

7 febrero, 2019 By amarias Deja un comentario

Cuando preparo entradas para este blog, en el que llevo ya más de once años de actividad, no me obsesiono por comentar la actualidad. Para eso están los diarios y, en concreto, las decenas de columnistas a los que, supongo, se les paga por su trabajo, como debe ser.

Lo mío es afición discursiva, una vocación literaria que no me esfuerzo lo más mínimo por encauzar, ya que disfruto escribiendo sobre lo que me apetece y hacerlo público, para que lo disfruten, si así lo desean, tanto amigos como desconocidos.

La situación actual, sin embargo, invita a dedicar algunas líneas gruesas a lo que está pasando a nuestro alrededor, porque tengo la impresión de que estamos viviendo un momento crucial de nuestra historia inmediata. Centro esta aseveración en tres temas, sobre los que deseo llamar la atención del lector:

  1. Venezuela. La encomienda al joven Guaidó de convocar elecciones en el período más corto posible, marginando al dictador Maduro, presidente elegido en unas urnas amañadas, pero con el poder sobre el Ejército y capacidad para movilizar a una parte no despreciable de la población, ha generado una situación de bloqueo en el país. No quiero imaginar lo que podría desencadenarse si el megalómano Trump decide una intervención armada en Venezuela, pero sigo sin entender qué es lo que se desea que suceda, por parte de ese grupo europeo de países que apoyan al presidente de la Asamblea Nacional y lo han nombrado presidente interino (que es una intervención, en mi opinión, nada pacífica: me recuerda lo de “el mensaje a García”).
  2. Cataluña. La vicepresidenta del gobierno español ha transigido con el gobiernín catalán en incorporar a un diálogo -cuya naturaleza ineficaz está en la misma sustancia de los planteamientos anticonstitucionales, es decir, delictivos, de la facción separatista- a una figura exótica, incalificable, que han llamado relator, notario, mediador y otros calificativos de la posición inaceptable de ese comisionado. Escribo “transigir” porque no puedo imaginar que la propuesta haya venido del lado del gobierno que tiene la obligación de velar por los intereses de todos los españoles (al menos, de la mayoría, pienso yo).Las críticas han llovido desde dentro del partido socialista (que se supone que es el que gobierna) y , por supuesto, desde los partidos de la oposición, que no se han ahorrado adjetivos y exabruptos para definir la operación, llegando incluso a hablar de traición, felonía y otras lindezas. El movimiento no va a servir para salvar los presupuestos del Estado para 2019, ya que se han presentado enmiendas a la totalidad que imposibilitan el trámite parlamentario. Solo va a servir para confirmar que el gobierno improvisa, falto de coherencia y apoyos. Sánchez debe convocar elecciones. Sí o sí. Habrá que esperar, luego, que se recomponga el espectro político, y que los partidos recuperen sus esencias. Creo que ni la derecha, ni la izquierda, ni el centro saben, en este momento dónde están. Es decir, están perdidos.
  3. China. El gigante asiático no se encuentra, ni mucho menos, dormido. Se nos ha colado por nuestra economía confiada por todos los resquicios. China no es vecina, sino que nos alucina. Vestimos chino, comemos chino, nos solazamos con productos chinos. Se nos han colado los chinos hasta en la sopa; nos tomaron por chinos. Ha sido una invasión pacífica en las formas, pero letal en los resultados. Se ha perdido gran parte de la capacidad de fabricación y de respuesta. No hemos calculado lo que significaba abrir los mercados a un mundo globalizado, cuando uno de los agentes tiene una dimensión muy superior al resto. Nos coge, además, a los europeos, sin haber conseguido ni la unión comercial, ni la industrial, ni -por supuesto- las estructuras de defensa.En resumen: no me gusta la orina del enfermo, que es lo que oía decir a mi padre cuando las cosas pintaban mal. Que es como pintan ahora, solo que en el cuadro estamos todos, chino más o menos, catalanes y venezolanos, incluidos.
    ___
    Presento aquí a un pico menor (dendrocopos minor), habitante escaso de bosques caducifolios y zonas de ribera con árboles maduros, según dice uno de mis libros de cabecera en cuestiones ornitológicas. Es un pequeñin con semejanza clara con el pico mayor, pero con el dorso listado de rayas blancas. Otra diferencia: carece del rojo en el plumaje del abdomen y los machos tienen solo una caperuza roja (mancha pileal) con bordes negros, en lugar de la gran mancha que adorna la cabeza de la otra especie. El macho de pico menor de la foto vive en las recuperadas graveras de Velilla de San Antonio, en donde lo sorprendí esta mañana de febrero, trepando silencioso por un sauce de la antigua grsvera

Publicado en: Actualidad, Economía Etiquetado como: Cataluña, China, enfermo, invasión, mercado global, pico menor, Venezuela

La evolución de China novelada por una periodista

10 mayo, 2018 By amarias Deja un comentario

Georgina Higueras, periodista, ha escrito una novela sobre China ofreciendo al lector una visión personal, intensa, de dos momentos de la historia reciente de ese macro-país. Lo hace utilizando y, en mi opinión, muy bien, el recurso literario de hacer que la protagonista vuelva a China después de varios años, tratando de reencontrarse con una amiga de la que perdió la pista desde la época en que estudió allí.

Georgina no renuncia a su formación periodista para poner en pie su relato. «En busca de mi hermana china» (Edit. La esfera de los Libros, S.L., 2018). En realidad, el argumento literario se resume con precisas pinceladas en la propia carátula del libro: A finales de los setenta, muerto ya Mao, Beatriz, una española estudiante de postgrado en Historia, obtiene una beca para estudiar en Beida (la Universidad de Pekín) y se hace amiga de Zhou Xin, estudiante de arqueología. Treinta años después, sin haber tenido contacto entre ambas, con una vida compleja tras de sí, Beatriz vuelve a China para reencontrarse con Xin.

Pero la novela es un repaso muy interesante, contado desde el conocimiento, desde dentro -y con una visión crítica y culta del país- de los acontecimientos históricos y la cultura, desde la perspectiva de los convencionalismos, los oportunismos personales y las posiciones ideológicas cambiantes.

La narración está separada en breves capítulos, con títulos que parecerían el encabezado de artículos periodísticos. La formación/deformación de la licenciada en ciencias de contar cosas, se advierte también en la manera en que se detalla la conversación con algunos de los personajes de la novela, que parecen responder a un cuestionario. Todo ello, lejos de hacer perder agilidad al relato, lo introduce en una zona de gran atractivo: conocer detalles de la vida y de la política chinas, contada por hombres y mujeres a los que es imposible no conceder una existencia real.

No se lo que tiene de autobiográfico la novela de Georgina. Seguramente, en lo que corresponde a la visión del país, del ambiente universitario de la ciudad de Pekín, e encanto de los descubrimientos arqueológicos de Xi´an, y, muy en particular, al perfil detallado de algunos personajes, bastante.

Cuando alguien lee la novela de un amigo -y Georgina lo es, y cuenta con mi aprecio profesional como uno de los mejores periodistas de este país- puede correr el riesgo de tratar de identificar pasajes y momentos con la vida real del autor/autora. Esa tentación no tiene interés para mí. La novela me pareció sugerente, espléndida en su concepción de contar lo que alguien sabe de un país aún misterioso, al margen de los eruditos (y falsarios en gran medida) libros de economía o historia académicos.

Le encontré un aliciente más, que me recordó -en una asimilación de ideas sorprendente, incluso para mí- «La naranja mecánica», de Kubrick, en la que los malvados protagonistas incorporan palabras y expresiones rusas cuando hablan entre sí. Los principales personajes de Georgina son gente buena, de ética irreprochable, de un bilingüismo contagioso. He anotado, por curiosidad, las palabras y expresiones chinas -traducidas al español- que se vierten en la novela. Más de doscientas. Constituye, en este sentido, también un acicate para iniciarse en este complejo e imprescindible idioma del presente y, claro, del futuro.

Un libro, en fin, entretenido y, al mismo tiempo, ilustrativo.


La portada del Libro del que hago corta recensión en este Comentario es magnífica (tomada, por lo que creo deducir de AGE Fotostock, y con derechos de autor). Me permito, por tanto, ilustrarlo con una de las más hermosas fotografías que he tomado recientemente, en homenaje a Georgina y a nuestra amistad.

Se trata de una pareja de camachuelos (Pyrrhula pyrrhula), fringílidos de aspecto inconfundible, discretos en su comportamiento (aunque no se puede decir que sean tímidos), que se pueden encontrar con alguna frecuencia en las zonas de sotobosque y hayedos del norte. Esta pareja nidificante, en concreto, posó para mí en la frontera de un bosque de castaños bastante abandonado y una pomarada cercana al río Narcea.

Publicado en: Actualidad, China, Cultura, Economía, Literatura, Tecnologías Etiquetado como: camachuelo, China, Georigina Higueras, la hermana china, libro

Ejército y sociedad civil (7)

7 enero, 2018 By amarias Deja un comentario

Aunque no pretendo alarmar (a quien no lo esté ya), enuncio una verdad irrefutable: la sociedad está en guerra. No es una buena noticia, pero tampoco es una novedad: siempre lo ha estado. Ni siquiera es preciso descartar que no me estoy refiriendo al área económica, a las pugnas por alcanzar la supremacía en un sector productivo, o a las batallas entre rivales de cualquier actividad por obtener prestigio, fama, oropeles o dinero.

Me refiero a que la sociedad está inmersa en una guerra de destrucción, con víctimas reales -muertos, lisiados, desaparecidos, desplazados- y pérdidas irreparables de edificios, bienes, bienestar y riqueza. La guerra se puede considerar como consustancial a la naturaleza humana, y surge sin descanso como manifestación de un instinto aún indescifrado, polifacético. Hay guerras que tienen que ver con la supervivencia de una etnia, o surgen como forma final de rebelión de deprimidos o sojuzgados frente al poder tiránico, o como resultado del intento de apoderarse por la fuerza de las posesiones de otro que se resiste al expolio.

Pero detrás del inicio de cada guerra habrá siempre una justificación diferente, que a menudo resultará ininteligible para los que la juzguen desde la distancia o la paz. ¿Seguir los designios de un dios, con o sin mayúsculas? ¿Pretender instaurar una democracia eliminando a un tirano? ¿Exterminar a los propietarios de unas tierras bajo la ambición de la conquista? Ante el atacante, el defensor de la posición amenazada no tiene que alegar nada, más que su voluntad de que las cosas sigan igual que estaban. Rebus sic stantibus.

En un estupendo y documentado repaso a las circunstancias y actitudes previas a la guerra de factura más elegante -entre naciones civilizadas avanzadas- de las dos guerras mundiales que la Humanidad ha soportado hasta ahora, «Sonámbulos (Cómo Europa fue a la guerra en 1914)», Christopher Clark advierte ya en la Introducción que «su misterio» (el de por qué los Estados se enzarzaron en esa guerra de apariencia evitable) «se encuentra en todas partes, en los sucesos oscuros y retorcidos que hicieron posible semejante carnicería».

El lector libre de prejuicios no encontrará dificultad en detectar misterios de insondable naturaleza en la guerra de Irak (Operación Libertad Iraquí, para Estados Unidos), cuya justificación, para la mini-coalición liderada por el presidente norteamericano G. Bush y secundada por los responsables de los gobiernos británico y español (T. Blair y J.M. Aznar) fue que el régimen de Saddam Husein estaba desarrollando armas de destrucción masiva (ADM), violando el Convenio de 1991.

Resultó falso. Aunque Husein fue apresado casi de inmediato (y ejecutado en diciembre de 2006), la guerra duró ocho años (desde marzo de 2003 a diciembre de 2011). No fue ni siquiera una guerra que terminara con la paz, sino que se continuó con la guerra civil entre sunitas y chiítas, las ocupaciones de Al-Qaeda en parte del territorio, …se desparramó la conflictividad sobre Siria, Irán y otros Estados vecinos y, además de costar varios billones de dólares, sirve desgraciadamente de eventual preparación para un conflicto de mayor envergadura.

¿Sería el conflicto sobre las fuentes energéticas, representado, por ejemplo, caricaturescamente como enfrentamiento entre Irán e Irak, la mecha precisa para que superiores intereses concreten la tercera guerra mundial o habrá que introducir a Israel en el cóctel explosivo? ¿Vendrá como consecuencia de la escalada en los ánimos pendencieros de los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos, deseosos según parece de probar su potencia nuclear? ¿Resultará de la disputa por el llamado Mar de China o, tal vez, por los recursos por explorar de las zonas árticas? ¿Se asumirá como natural el ascenso aparentemente imparable de China para constituirse en el dominador de los mercados del mundo, incluidos los recursos de Africa? ¿Será la consecuencia de la resistencia no negociada para contener el ansia de Putin por reconstruir una nueva URSS?

No faltan razones para vislumbrar la escalada en conflictos que ya se encuentran enunciados. Y no hace falta advertir sobre las tensiones que provocará la mayor presencia de las consecuencias del cambio climático, el aumento de la sequía, de la hambruna o de epidemias, y la presión de los movimientos demográficos derivados de guerras locales, persecuciones tribales, causas naturales, etc.

Si me detengo en poner de manifiesto cuestiones bien conocidas, es únicamente para volver a una cuestión que figura ya como punto de partida de esta miniserie de artículos sobre Ejército y Sociedad civil, que he venido particularizando hacia España. De la relación de posibles amenazas detectadas a nuestro Estado de Derecho, son tres las que merecerían atención especial: el terrorismo de base islamista, la escalada de tensión migratoria sobre nuestras fronteras (las europeas) derivada de la hambruna, falta de perspectivas, guerras tribales y penuria general del Africa subsahariana y las posiciones separatistas no constitucionales.

Si pretendemos analizar las opciones defensivas a cada una de ellas desde la perspectiva de actuación de las Fuerzas Armadas, nos encontraremos con la necesidad de vincular cualquier medida militar con profundas y muy delicadas decisiones tomadas desde la sociedad civil.

Los terroristas con potencialidad de actuación en el territorio español son protagonistas de lo que se ha convenido en llamar «situaciones de cisne negro», esto es, sucesos de imposible previsión, pues provienen de individuos adoctrinados por múltiples vías, lobos solitarios, fanáticos o enajenados sin criterio, dispuestos a inmolarse incluso y, en lo que importa para adoptar una posición defensiva, capaces de utilizar cualquier medio con el que hacer daño indiscriminado. El objetivo enarbolado por el mal llamado Estado Islámico es por supuesto, imposible -no tendrá jamás viabilidad-, pero hay que contemplar la posición de defensa desde la cobertura de protegerse contra la sensación de terror que pretenden provocar los terroristas en la sociedad.

Poco puede hacer el Ejército en esos casos, y sí, en cambio, la actitud preventiva, vigilante, activa, de la población civil y, desde luego, la concienzuda investigación y seguimiento de la policía y medios de seguridad sobre los focos de adoctrinamiento,  allí donde crezca la segregación racial, la marginación, la incultura y el odio o desprecio al diferente.

Llamo la atención sobre las dificultades del Estado para detectar la evolución de los métodos del terrorista y aplicar efectivos métodos de defensa. En un libro cuya lectura resulta hoy extremadamente ilustrativa y curiosa, «A mano armada (Historia del terrorismo) de Bruce Hoffman, escrito en 1998, se afirma que «el éxito del terrorista depende de su capacidad para mantenerse por delante (…) de la tecnología antiterrorista». Las estructuras mentales reales o imaginadas de los componentes de los grupos terroristas dirigidos a actuaciones independentistas (teóricamente, al menos), como el IRA y ETA, ocupan parte del análisis.

El enfoque novedoso del autor, (en un momento, me es preciso enfatizar, en que se estaba lejos de imaginar atentados como el que ocurriría en 2001 como el de las Twin Towers), sin embargo, se dirigía contra el «terrorismo de Estado», y ponía de manifiesto la ineficacia de las medidas que se habían adoptado contra los países que entonces se tenía detectados como instigadores de estas actuaciones: Cuba, Irán, Irak, Libia, Corea del Norte, Sudán y Siria. Proponía, en consecuencia, una revisión sustancial de método y procedimientos. Cualquier lector con la perspectiva de los acontecimientos posteriores a la publicación del libro puede confirmar que, dos décadas después, la conclusión sigue estando vigente.

Si enfocamos la vista hacia los Estados desestructurados, en donde la corrupción, la tiranía y el expolio interno parecen primar, las actuaciones de las Fuerzas Armadas se tiñen de delicados presagios, que exigen un análisis más detallado, que abordaré a continuación.

(continuará)


Un mirlo común, camuflado entre las ramas de un tejo, devora algunos de sus frutos preferidos. Como ya comenté en otra ocasión, los niños comíamos la pulpa de esos frutos, de sabor dulce, inconscientes del alto poder como veneno de todas las demás partes del árbol.

Publicado en: Actualidad, Economía, Ejército Etiquetado como: China, ejército, Europa, guerra, guerra mundial, sociedad, tejo

A la mierda la alta tecnología

23 octubre, 2016 By amarias 2 comentarios

gorriones-alimentando-a-sus-congeneres

Necesitamos, en media, 2.100 kcal diarias, unos más y otros menos. Los 6.000 millones de seres humanos sobre la Tierra, precisamos unos 12 billones (esto es, millones de millones, 10 exp 12) a diario para no encontrarnos desnutridos. En  la presentación del Indice Mundial del Hambre 2016, Bärbel Dieckmann, presidenta de la organización humanitaria alemana Welthungerhilfe, recordó que 795 millones de personas en el mundo,  todavía (la cifra tiene una ligera tendencia decreciente, de ahí el uso del adverbio de tiempo) padecen desnutrición.

Hay zonas en las que se están produciendo dramáticos desplazamientos de población, como consecuencia de las guerras y de la sequía, principalmente. En nuestro apacible reducto de comodidad seudo-intelectual y de minusvalías éticas, hemos puesto cuotas de refugiados a los que estamos dispuesto a acoger, y encerramos con diligencia, a la espera de no soy capaz de entender bien qué acontecer, en Centros de Internamiento, a aquellos insensatos con mala suerte que no han conseguido escapar de los controles de frontera, y que han llegado hasta aquí con su desnudez por único pasaporte.

Hemos leído con tranquilidad superlativa que China ha comprado 3 millones de Hectáreas al gobierno de Etiopía, para atender a las necesidades crecientes de su población, sin llegar a valorar el significado para un país en el que 13 millones de etíopes sufren crisis alimentaria. India, Japón y otros países más poderosos económicamente se están haciendo con las mejores tierras del cuerno de Africa, del Sahel y de otras zonas paupérrimas del continente africano. La apropiación de Israel de tierras palestinas, los avances de las urbanizaciones de élite sobre deltas y áreas agrícolas de sus propios países, tiene el mismo fundamento: aprovecharse de la debilidad del otro en beneficio despiadado propio.

No empece a esta situación de desequilibrio el que se nos indique, por serios estudios, que la Tierra tiene capacidad suficiente para alimentarnos a todos, y bien. Solo que las oportunidades, los medios económicos y la tecnología no están bien distribuidos. No hace falta, en realidad, movilizar grandes masas de capital. Tampoco alta tecnología.

Para poner en marcha bombas de baja potencia con las que extraer agua de los niveles freáticos poco profundos, para instalar baterías de alimentación solar capaces de abastecer autónomamente de electricidad a pequeñas poblaciones, para tender unos cuantos kilómetros de tubería de pvc con la que llevar agua a territorios yermos, para ilustrar sobre los cultivos más adecuados a las características de la tierra, para educar a los niños en el mejor conocimiento de cómo ayudar a su país dándoles capacidad para replicar a los hijos de los magnates que pudieron educarse en prestigiosas escuelas del exterior, para trasladar vacunas que erradiquen las enfermedades ya superadas  en Occidente o para dotar a hospitales básicos de medios elementales con los que elevar el nivel sanitario,…no hay que apelar a genios de la ingeniería, la medicina o la sociología. Hace falta solo el concurso de voluntades, la oferta real de medios humanos y materiales sobre el terreno.

Por eso, el título de mi Comentario. A la mierda la alta tecnología. Por supuesto, la creo imprescindible para avanzar como colectivo humano. La defiendo y he defendido con el rigor de que soy capaz. Pero, por razones éticas de las que no quiero desprenderme, tengo que lamentar que, mientras celebramos, por ejemplo, que la tecnología de móviles evidencia la potencia creativa de -como recordaban hace unos días en un programa científico-, al menos, veinte premios Nobel, no seamos capaces de atajar crueles conflictos, arrumbar a dictadores de sus injustos pedestales (no hace falta matarlos, ni menos provocar un conflicto), y, sobre todo, llevar la mínima tecnología y recursos a las zonas más pobres de la Tierra, para conseguir -no dentro de décadas, mañana- que nadie muera de hambre, que nadie sufra de desnutrición, que nadie perezca ni sufra por no haber sido asistido en su enfermedad, de la que se conoce cómo curarlo y hasta como prevenirla.

Se trata, en fin, de extender la capa de solidaridad sobre la Tierra, como un manto de protección ética contra nuestro exterminio como especie o contra la pérfida valoración de que el lugar de nacimiento o la clase social determinan el futuro del individuo. No debería haber duda en emplear lo que ya sabemos como especie,  -y basta empezar con lo más elemental para lo más urgente-, en recoger a los últimos de la fila, para que -mierda- sobrevivan.

Repito lo que ya escribí hace varios meses. El mugriento trapo con la frase «Refugees welcome», que luce en el edificio central del Ayuntamiento de Madrid, me golpea el ánimo. Que lo quiten, por favor. Se me antoja una exhibición cruel de nuestro cinismo.


P.S. En el comedero de pájaros sobre el que tengo una visión privilegiada, un gorrión citadino alimenta a otro, con alta probabilidad, de la nidada de este año, mientras otros dos observan -una pareja- encaramados en el artilugio; parecen tutelar la operación. Dos aves más, una hembra y un juvenil, esperan su turno sin tomar su parte aún del apetitoso mejunge que el vecino ha puesto a la libre disposición del muestrario avícola de la zona.

Me resulta chocante que, a pesar de que el talludito juvenil tendría  acceso directo al alimento, siga recibiendo el cebado de quien supongo fue su progenitor, que, cumpliendo con un impulso natural, no duda en proporcionárselo. Alguna deficiencia, invisible para el ojo humano, debe detectar el adulto en la que fue su cría. Puede que solo desee estar seguro de que recibe la dosis de alimento precisa.

No actúa aquí el instinto de supervivencia propio, sino el cuidado del ajeno, esto es, de lo colectivo.

Publicado en: Actualidad Etiquetado como: China, Dieckmann, erradicación, Etiopía, gorrión, Hambre, mundo, refugees, solidaridad, welcome, Welthungerhilfe

El gallo de la quintana

23 abril, 2016 By amarias Deja un comentario

«El gallo de la quintana» es una obra teatral de Eladio Verde, un escritor costumbrista asturiano, al que nacieron en Madrid en 1899. Una quintana es una casa de recreo; la expresión, en Asturias, se ha convertido en una frase hecha, que tiene varias acepciones. La traigo aquí por una de ellas: alguien que presume y alardea de sus valores -es el más guapo, el más fuerte, o el más listo-, y lo hace de forma tan agresiva y petulante, que se prefiere no discutir su posición para no entrar en conflicto con él.

En este relato en el que lo imaginario sucumbe ante las evidencias, el gallo de la quintana es Estados Unidos. En la granja humana, la quintana norteamericana crea identidad refleja a sus habitantes, en curioso efecto de contagio, pues la mayoría de los estadounidenses se consideran, -sobre todo cuando salen de viaje por ahí, y, en particular, si lo hacen por Europa-, gallitos o representantes de la quintana; la estructura de la identidad norteamericana es, por ello, fractal, asemejándose a una gran matrieska que cobijara millones de matrieskitas en su seno.

El corpus colectivo norteamericano está conformado por una amalgama heterogénea -historias, leyendas, fantasías que apuntan a atribuciones identitarias- que tiene por objetivo reafirmar la superioridad a quienes se otorga el privilegio de identificarse con él. No tiene que ver con el territorio, ni con la tradición documentada, a diferencia, pongo por caso, de las identidades catalana o vasca (cuyo principal elemento aglutinador parece ser el territorio) o con esa pluralidad de esencias presuntamente irrenunciables, en las que podría adivinarse una base religiosa, étnica, tribal -e insolidaria- que podrían converger sobre un mismo territorio, como es el caso de los Balcances, o de otros muchas regiones y países, en las que se ha puesto el énfasis sobre cualquier idea separadora.

En lugar de profundizar demasiado en identidades  comunes, el gallo de la quintana norteamericano se reafirma sobre todo por el ejercicio práctico del poder frente a otros pueblos, y, en especial, por un sentimiento de primacía respecto al segundo clasificado en la Liga de poderes antagónicos (que fue en su momento la URSS y hoy día, parece que emerge en esa posición, China). Como en toda reafirmación colectiva, se combina con la ignorancia del otro, el desprecio a sus cualidades, y ese caldo de cultivo se simboliza en la bandera de las franjas y estrellas, que está en el corazón, en el patio delantero o en la ventana visible de todo buen norteamericano. Contrasta con el uso que los españoles hacemos de nuestra bandera y cómo canalizamos hacia ese símbolo, no lo que nos une, sino nuestras diferencias.

Las instituciones del país, las grandes empresas con sede en Estados Unidos, los representantes de la quintana en las organizaciones internacionales, sus embajadores y miembros diplomáticos,la práctica totalidad de los blancos nacidos en ese territorio de la Granja,  una parte significativa de los de humanos raza negra que tienen esa nacionalidad y algunos latinos, incluso aunque no la tengan, resultan expresión viva de ese peculiar efecto.

Por supuesto, para ser presidente de un país así, hay que seguir un proceso de selección muy duro. Y, aunque se supere el proceso, se estará siempre expuesto a que su actuación no guste a los poderes de la granja colectiva. Mayor riesgo corren, en general, quienes lideren intentos de transformar el orden, subvertir los cimientos de una sociedad en la que los conceptos de libertad y democracia son versátiles y, por ello, de lenta gestación.

Algunos ejemplos recientes estarán todavía, sino en la memoria colectiva de la granja, al menos, en las hemerotecas. El reverendo Martin Luther King Jr., seguidor de la ideología pacífica de Mohandas Gandhi, y propulsor de la eliminación de la discriminación racial de los negros y otras minorías, fue asesinado en 1968 en Memphis. Poco antes, Malcolm X que pretendía lo mismo, desde posiciones religiosas musulmanas, había sido acribillado a balazos en febrero de 1965. A pesar de todo, el Tribunal Supremo de Justicia había puesto de manifiesto que todo ciudadano tenía derecho a la equal opportunity, ¡en 1954!, pero la idea no había prendido en los dominadores de la quintana.

En enero de 1961, J.F. Kennedy llegaba al poder, y a pesar de pertenecer al partido demócrata, siguió la política internacional de sus antecesores republicanos Dwight Eisenhower (que, a su vez, había seguido la estela de Harry Truman). En política interior, las propuestas kennedianas no cuajaron, ni por el ni por su posible sucesor, el hermano Bob, pues ambos fueron asesinados (John Fitzgerald en nov. 1963; Robert, en jun. 1968). Una inmolación que sucedió delante de todo el mundo.

Para el gallo de la quintana, la Granja había quedado dividida como resultado de  la segunda guerra mundial, porque el otro principal vencedor de la contienda, la URSS, representaba valores inconciliables. Se configuró una separación económica, es decir, ideológica, que creció como espuma de jabón en la batidora: el occidente capitalista, debía de ser próspero, plural y democrático, y el oriental comunista, aparecía como totalitario, despótico y atrasado. Por si fuera poco, los Estados Unidos no dudaron en ponerse especiales galones en su manga, apelando a un as invencible: su fe en Dios.  «In God we trust» será, desde 1956, el lema oficial del gallo de la quintana. Un valioso aliado supraterrenal frente al agnosticismo o el ateísmo de la URSS y los países comunistas.

Los ánimos en la quintana a mediados de los 50 del siglo XX estaban ya muy revolucionados. En 1949, la revolución comunista de Mao triunfaba en China. El peligro se estaba extendiendo. Y estaba el caso de Indochina y, más específicamente, de Corea. Había que tomar medidas para que el capitalismo liberal tuviera espacio para crecer.

La península coreana había sido ocupada por Japón en 1910, pero cuando el imperio nipón se rindió, se dividió en 1945 ese territorio con tiralíneas, siguiendo el paralelo 38: las tropas soviéticas ocuparon el Norte. Si la teoría pretendía que unas elecciones libres, que estaban convocadas para 1948, facilitaran un gobierno común para una Corea unificada, sucedió exactamente al contrario, aunque, por supuesto, el azar tuvo poco que ver. Se propició una guerra en la que el norte fue apoyada por la URSS y China y el sur, por Estados Unidos y la ONU (es decir, Estados Unidos al cuadrado): se apuntaban a la guerra fría los dos antiguos colegas que lucharon contra Hitler. Por guerra fría ha de entenderse un marco de disputa en el que se elige a un tercero como chico de los mamporros.

En 1954, Corea quedó definitivamente dividido en dos.

Más ilustrativo aún sería el modelo vietnamita. Ho Chi Min era presidente de Vietnam desde 1954. Había derrotado a los franceses (que habían disfrutado de esa colonia). También se pensó en elecciones libres. En 1955, un golpe de estado puso en Vietnam del Sur al presidente católico Dinh Diem, y se inició un conflicto armado que duraría 20 años, cuyo objetivo era, para las fuerzas del orden mundial, impedir un gobierno comunista unificado. Estados Unidos y otras naciones amigas del imperio apoyaron a Dinh, contra el Viet Cong (Frente de Liberación de Vietnam) y el ejército del Norte, al que respaldaban la Unión Soviética y China.

Ho Chi Min era un político nacionalista, y, para mi gusto, un buen poeta. Escribió varios libros, entre ellos, cuando estaba en la cárcel, «Diario de la prisión», en el que figura el poema «Duro es el camino de la vida», que dice así:» Después de haber escalado a pie montañas y altos picos,/¿Cómo iba a suponer que en la llanura encontraría peligros mayores?/En las montañas encontré al tigre, y nada me pasó./En las llanuras me topé con los hombres, y fui arrojado en prisión.»

Ho Chi Min moriría de tuberculosis, en 1969, a los 79 años; Dinh, sería asesinado, junto a su hermano, en 1963, por su propia guardia, como resultado de un golpe que tutelaba, desde la distancia…Estados Unidos: ambos hermanos creían que se les había ofrecido un avión para salir del país.

Como se suele decir en los títulos de crédito cuando se acaba la película, en 1975, la guerra terminó y Vietnam quedó unificado bajo un gobierno socialista.

(continuará)

 

Publicado en: Actualidad, Internacional Etiquetado como: China, Corea, Dihn, Eisenhower, Eladio verde, estados unidos, gallo, Ho Chi Min, Kennedy, quintana, Truman, Viet Cong, Vietnam

El Informe Barquisimeto (13): Capitalismo frente a Economía Centralizada

15 abril, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Los integrantes del Equipo de Trabajo debemos reconocer que el análisis de la situación mundial desde la perspectiva, obligada por la personalidad del Grupo de Solicitantes del Informe, de aquellos que están dirigiendo sus actuaciones con base en la economía centralizada ha sido muy sugerente.

En el fondo, la cuestión que hemos tratado de resolver, como científicos y estudiosos educados en las Universidades con orientación liberal, colocándonos hipotéticamente en la piel de las fuerzas oscuras que pretenden, desde la negación del capitalismo, el mismo objetivo de la completa dominación mundial, sirvió para poner de manifiesto las amplias similitudes entre ambos bloques ideológicos.

En ambos sistemas, los poderes visibles son simples instrumentos con un doble propósito: ocultación de la identidad de los poderes reales, a los que suplen como sus mandatarios, y el servir de ejecutores, no pocas veces de forma inocente o inconsciente, de sus órdenes. La forma sutil en que se realiza esta suplantación de identidades es, sin lugar a dudas, una genialidad experimentada a lo largo de los siglos y convertida en una mecánica de acción irrefutable.

La selección de quienes han de ostentar las posiciones de liderazgo en regímenes neocapitalistas como estatalistas es similar: oscura, despiadada, grupal. En cualquiera de los llamadas instituciones, sean organizaciones corporativas, grandes empresas, partidos políticos, estamentos funcionariales, incluso (o, sobre todo) entre los encargados de funciones judiciales, y todos ellos independientemente de su signo  u orientación confesos, se abortan las iniciativas democráticas o de apertura tan pronto como se detectan: el objetivo irrenunciable es la reproducción de los mismos esquemas, consolidados en la costumbre, el falso mérito, la primacía concedida a la defensa del estatus grupal o familiar, la repetición, en fin, alegando que es lo que mejor funciona, de lo que se ha convertido en forzada tradición, y de todo lo cual son baluartes inexpugnables los que ya están allí, en la cima, especializados en arrojar su aceite hirviendo sobre los candidatos que no sean de su agrado y no hayan confesado fidelidad sin tapujos..

A esta postura autoregenerativa del inmovilismo se une, como instrumento de refuerzo, el miedo de la masa al cambio. Se aprovecha el inmenso pavor a lo desconocido que posee la especie humana, por naturaleza timorata y, como colectivo, nada arriesgada. La experiencia colectiva, incrustada como instinto en los genes individuales, es indicativa de que quienes se arriesgan, separándose del grupo, diferenciándose, son devorados. La propia masa es, no pocas veces, la ejecutora del castigo del que se diferencia, sometiéndolo a un implacable linchamiento.

La combinación interesada e inteligente -en el sentido de enfocada correctamente al objetivo- de las ambiciones y de las debilidades de la especie humana, ha permitido a las verdaderas fuerzas superiores experimentar desde estas dos posiciones aparentemente contrapuestas -capitalismo liberal y economía estatalizada-, en una modalidad cósmica de juego solitario o de partida de ajedrez en la que el mismo jugador mueva las fichas tanto de las blancas como de las negras.

Por eso, en estos momentos en que el juego está llegando a su fin -al menos, para la especie humana- los entrelazamientos de ambos sistemas hacen, a veces, muy difícil distinguir qué ideologías o qué propósitos son utilizados por cada uno en determinados contextos. No nos dejamos engañar, sin embargo, los componentes de este Equipo de Trabajo, que estamos convencidos de que las eventuales concomitancias entre los dos sistemas son solo manifestaciones de su sentido utilitario. Como el objetivo del jugador único es ganar como sea, no tiene problemas en retirar una ficha del tablero, recuperar otra ya eliminada o, incluso, repetir algunas de las jugadas para contemplarlas desde otra perspectiva.

Solo así quedarán explicadas las alianzas temporales entre el gobierno chino y el estadounidense (para solicitar al de Corea del Norte que disminuya la tensión, pero también para minimizar un conflicto que no tuvo más finalidad que la de distracción). De esa manera se entenderá la globalización que supuso la incorporación de modelos de la explotación capitalista a sociedades comunistas (y viceversa) y, en fin, las anodinas reuniones de coordinación de los G-8, G-20 o las multitudinarias asambleas de la ya inmensa, pero no más eficaz, parafernalia asociativa de los países, gobernantes y funcionarios.

Esta, posiblemente, prolija explicación de nuestra visión de lo que pudiera estar sucediendo, no nos impedirá reconocer que la orientación de las fichas del hipotético tablero al que nos hemos dirigido, es inequívoca hacia el triunfo, previo a la gran hecatombe final, de la economía anticapitalista, esto es, de la gran revolución comunista, en la que se conceda al Estado centralizado el dominio del orbe y se reconozca la total subordinación del individuo a lo grupal, dejando solo el espacio de la intimidad no compartida con nadie para que cada uno busque, en el caso improbable de que le hubieran quedado ganas, su satisfacción personal.

Publicado en: Economía, Política, Sociedad Etiquetado como: anticapitalismo, capitalismo, China, dominio, economía centralizada, fuerzas oscuras, Informe Barquisimeto, objetivo, triunfo

China own

16 enero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

China is not the wonder developing country we were helping to find its own way. China´s main face is no longer the Chinatown surroundings we were pleased seeing installed on our prosperous cities, but this other of a disturbing giant acting on its own with jolting effects.(1)

Empiezo mi Comentario en inglés, para expresar, en la misma lengua utilizada por Yu Yuantang el 15 de enero de 2012 ante un numeroso auditorio en la Fundación Del Pino, en Madrid, la impresión que me produjo su exposición.

El título de la conferencia prometía una inmersión en los mensajes apodípticos que recibimos de ese misterioso país: «La nueva China y el mundo«. En ese sentido, no defraudó. No sabemos más acerca de China, pero como Yu Yuantang es el representante del Gobierno chino para asuntos europeos, .resulta que ahora lo hemos oído directamente de boca de uno de sus portavoces, por lo que ya no podemos abrigar dudas al respecto.

La principal preocupación del Gobierno chino en la actualidad es impulsar el consumo interno. Las autoridades han descubierto que el aumento de las exportaciones no resuelve la creciente desigualdad entre los niveles de vida de los habitantes de las grandes metrópolis y el resto del país, y se propone estimular la generación de actividad en las pequeñas y medianas ciudades.

Estas medidas guardan relación con una nueva vía para el socialismo chino, que supone establecer los niveles asistenciales que debe proveer el Estado. En este momento, los matrimonios jóvenes tienen que soportar, dada la longevidad de sus padres y abuelos, y la escasa o nula cobertura social, entre 4 y 8 ancestros que viven a sus expensas. Algo insostenible.

La prioridad no son ahora las infraestructuras, sino conseguir que se utilicen las existentes de manera efectiva, y rentabilizar esas inversiones del pasado.

Preguntado en concreto por posibilidades para las empresas españoles, Yuantang animó a que se fijen en las necesidades de las ciudades intermedias chinas («focus on inside and border lines, not in coastal ones, where the megacities are settled»), y se concentren en la oferta de servicios. Mejorar el consumo interno no implica solo satisfacer las necesidades de los hogares, sino la oferta de viviendas residenciales, mejora de la actividad agraria, organización y productividad, ingeniería (especialmente, ambiental, solar, eólica), investigación y desarrollo. («You, spaniards, are good in organisation, and have advances in this area»).

El conferenciante animó a leer el Programa del nuevo Gobierno, donde están reflejados y desarrollados «the core values of socialism»: democracia, libertad, solidaridad,…

Algo me sonó a ecos de lo vivido en la España de los 60-70 del pasado siglo: estímulo al consumo, impulso a la inversión propia en industrias de transformación, mejora de la productividad agraria agrarias, inversión extranjera sin protección de patentes y, sobre todo, interés en crear una clase media satisfecha.

La diferencia es que quien hablaba, representa a un país de más de 1.600 millones de personas (por lo menos); es decir, un gigante que tiene unas 40 veces nuestra dimensión, en población, recursos inmensos por explotar y una economía que crece a un ritmo (en años malos) del 7% anual.

Con funcionarios responsables en la ejecución de los programas de cooperación internacional que  sonríen a cualquier cosa que se les pregunte, contestan de manual como si hubieran puesto un huevo ,estudiaron en Harward (aunque sea por un par de semanas, como ironizó el conferenciante) y, desde luego, miran a Europa con un aire compasivo.

Algo que tiene que ver con el espíritu ambivalente de quien escucha aparentemente con atención los consejos de su abuela gravemente enferma, pero, en realidad, está esperando a que se muera para heredarla.

China on its own.

——

(1) China no es el país en desarrollo al que estábamos ayudando a encontrar su propio camibo. El rostro principal de China ya no son los barrios chinos que estábamos felices de tener instalados en nuestras prósperas ciudadaes, sino este otro de un gigante perturbador actuando a su arbitrio dándonos sacudidas.

Publicado en: Internacional Etiquetado como: China, Chinatown, disturbing face, own

  • « Página anterior
  • 1
  • 2

Entradas recientes

  • Homilía y lecturas del funeral de Angel Arias – Viernes 14 abril
  • Cuentos para Preadolescentes (12)
  • Cuentos para preadolescentes (11)
  • Cuentos para preadolescentes (10)
  • Cuentos para Preadolescentes (9)
  • Cuentos para preadolescentes (7 y 8)
  • Por unos cuidados más justos
  • Quincuagésima Segunda (y última) Crónica desde Gaigé
  • Quincuagésima primera Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para Preadolescentes (6)
  • Cuentos para preadolescentes (5)
  • Cuentos para preadolescentes (4)
  • Cuentos para Preadolescentes (3)
  • Quincuagésima Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para preadolescentes (2)

Categorías

  • Actualidad
  • Administraciones públcias
  • Administraciones públicas
  • Ambiente
  • Arte
  • Asturias
  • Aves
  • Cáncer
  • Cartas filípicas
  • Cataluña
  • China
  • Cuentos y otras creaciones literarias
  • Cultura
  • Defensa
  • Deporte
  • Derecho
  • Dibujos y pinturas
  • Diccionario desvergonzado
  • Economía
  • Educación
  • Ejército
  • Empleo
  • Empresa
  • Energía
  • España
  • Europa
  • Filosofía
  • Fisica
  • Geología
  • Guerra en Ucrania
  • Industria
  • Ingeniería
  • Internacional
  • Investigación
  • Linkweak
  • Literatura
  • Madrid
  • Medicina
  • mineria
  • Monarquía
  • Mujer
  • País de Gaigé
  • Personal
  • Poesía
  • Política
  • Religión
  • Restauración
  • Rusia
  • Sanidad
  • Seguridad
  • Sin categoría
  • Sindicatos
  • Sociedad
  • Tecnologías
  • Transporte
  • Turismo
  • Ucrania
  • Uncategorized
  • Universidad
  • Urbanismo
  • Venezuela

Archivos

  • mayo 2023 (1)
  • marzo 2023 (1)
  • febrero 2023 (5)
  • enero 2023 (12)
  • diciembre 2022 (6)
  • noviembre 2022 (8)
  • octubre 2022 (8)
  • septiembre 2022 (6)
  • agosto 2022 (7)
  • julio 2022 (10)
  • junio 2022 (14)
  • mayo 2022 (10)
  • abril 2022 (15)
  • marzo 2022 (27)
  • febrero 2022 (15)
  • enero 2022 (7)
  • diciembre 2021 (13)
  • noviembre 2021 (12)
  • octubre 2021 (5)
  • septiembre 2021 (4)
  • agosto 2021 (6)
  • julio 2021 (7)
  • junio 2021 (6)
  • mayo 2021 (13)
  • abril 2021 (8)
  • marzo 2021 (11)
  • febrero 2021 (6)
  • enero 2021 (6)
  • diciembre 2020 (17)
  • noviembre 2020 (9)
  • octubre 2020 (5)
  • septiembre 2020 (5)
  • agosto 2020 (6)
  • julio 2020 (8)
  • junio 2020 (15)
  • mayo 2020 (26)
  • abril 2020 (35)
  • marzo 2020 (31)
  • febrero 2020 (9)
  • enero 2020 (3)
  • diciembre 2019 (11)
  • noviembre 2019 (8)
  • octubre 2019 (7)
  • septiembre 2019 (8)
  • agosto 2019 (4)
  • julio 2019 (9)
  • junio 2019 (6)
  • mayo 2019 (9)
  • abril 2019 (8)
  • marzo 2019 (11)
  • febrero 2019 (8)
  • enero 2019 (7)
  • diciembre 2018 (8)
  • noviembre 2018 (6)
  • octubre 2018 (5)
  • septiembre 2018 (2)
  • agosto 2018 (3)
  • julio 2018 (5)
  • junio 2018 (9)
  • mayo 2018 (4)
  • abril 2018 (2)
  • marzo 2018 (8)
  • febrero 2018 (5)
  • enero 2018 (10)
  • diciembre 2017 (14)
  • noviembre 2017 (4)
  • octubre 2017 (12)
  • septiembre 2017 (10)
  • agosto 2017 (5)
  • julio 2017 (7)
  • junio 2017 (8)
  • mayo 2017 (11)
  • abril 2017 (3)
  • marzo 2017 (12)
  • febrero 2017 (13)
  • enero 2017 (12)
  • diciembre 2016 (14)
  • noviembre 2016 (8)
  • octubre 2016 (11)
  • septiembre 2016 (3)
  • agosto 2016 (5)
  • julio 2016 (5)
  • junio 2016 (10)
  • mayo 2016 (7)
  • abril 2016 (13)
  • marzo 2016 (25)
  • febrero 2016 (13)
  • enero 2016 (12)
  • diciembre 2015 (15)
  • noviembre 2015 (5)
  • octubre 2015 (5)
  • septiembre 2015 (12)
  • agosto 2015 (1)
  • julio 2015 (6)
  • junio 2015 (9)
  • mayo 2015 (16)
  • abril 2015 (14)
  • marzo 2015 (16)
  • febrero 2015 (10)
  • enero 2015 (16)
  • diciembre 2014 (24)
  • noviembre 2014 (6)
  • octubre 2014 (14)
  • septiembre 2014 (15)
  • agosto 2014 (7)
  • julio 2014 (28)
  • junio 2014 (23)
  • mayo 2014 (27)
  • abril 2014 (28)
  • marzo 2014 (21)
  • febrero 2014 (20)
  • enero 2014 (22)
  • diciembre 2013 (20)
  • noviembre 2013 (24)
  • octubre 2013 (29)
  • septiembre 2013 (28)
  • agosto 2013 (3)
  • julio 2013 (36)
  • junio 2013 (35)
  • mayo 2013 (28)
  • abril 2013 (32)
  • marzo 2013 (30)
  • febrero 2013 (28)
  • enero 2013 (35)
  • diciembre 2012 (3)
julio 2026
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
« May