Al socaire

Blog personal de Angel Arias. La mayor parte de los contenidos son copy@left, aunque los dibujos, poemas y relatos tienen el copy@right del autor

  • Inicio
  • Sobre mí

Copyright © 2026

Usted está aquí: Inicio / Archivo de 2015

Archivo de 2015

Encina enana que, obligada a existir, te aplicas cauta

6 abril, 2015 By amarias 2 comentarios

Gorriones  no pisar el cesped Alcazar Segovia

Encina enana que, obligada a existir, te aplicas cauta,
incapaz de ahondar ya tus raíces por el suelo,
-chaparro abrasado por la sed-, a imitar torpe del vuelo
los ritmos que a la alondra, hacen del cielo grácil nauta.

Ignoras acaso que tu esencia es árbol, y tu tronco, pauta
que rendirá por inútiles, vanos, cuantos devaneos
propongan otros caminos a tus ramas, reos
de los ritmos que les marca de natura, flauta.

Por ese empeño y celo, en tu apariencia encuentra
mi vida espejo e igual y, a su costado, en el reflejo hallo
consuelo y paz,  alientos sanos, aires impolutos.

Pues si, por fatal confusión, la mayoría hoy se concentra
en descubrir, gozosa,  en todo afán ajeno el fallo,
donde fracasos solo ve, recojo yo, sin ser más sabio, frutos.

(Dedicado a Rafael Ceballos, abril 2015 @angelmanuelarias)

Publicado en: Poesía

Temible Leviathan

2 abril, 2015 By amarias Deja un comentario

La película titulada Leviathan, que dirigió en 2014 el inspirado Andréi Zviáguintsev, con un guión escrito junto a  Oleg Negin -protagonizada por un elenco de actores encomiable- me llevó a releer uno de mis pasajes preferidos de la Biblia: el libro de Job.

Ese monstruo acuático, identificado con una de las formas del demonio, que comparte muchas de sus características físicas con el cocodrilo y  del que «no hay sobre la tierra su semejante, porque está hecho para no temer nada» (Job, 41,34) es el elemento subyacente de la historia que nos cuenta Zviáguintsev: un hombre serio, sometido a la prueba de perderlo todo y que, efectivamente, es desposeído de cuanto ama (su casa, su pareja, su hijo, su libertad).

Su culpa no es otra que haberse enfrentado, en defensa de su derecho, con el auxilio de un letrado eficiente , al poder. Que la historia tenga como escenario la Rusia de Putin y que el poder triunfante adopte en la película la forma de un sistema político concreto al que los representantes de la judicatura, de la iglesia, de la policía, del empresariado, …rinden pleitesía , no nos impide, al contrario, entender que la historia es universal.

La vivimos aquí, también, en España. Tenemos ejemplos concretos. Yo, también. Poderes corruptos, que no pueden disimular siquiera en la incapacidad o en la ignorancia su desfachatez con los más débiles, que solo pueden esgrimir en su defensa, el valor del derecho.

El libro de Job es, en su conjunto, la narración de un misterioso episodio que, a los niños y a los inocentes se les esquematiza indicando que es la historia de un hombre que soporta con resignación la prueba de Jahvé, hasta el punto de perderlo todo. Sin embargo, la lectura desinhibida del texto nos descubre que el pobre Job se resiste únicamente a reconocer, como le aconsejan sus amigos, que vierten sobre él su propia culpa, que ha pecado. No lo hace por resistencia orgullosa, sino porque ha tratado siempre de ser justo, y, como el propio Jahvé le reconocerá, así ha sido: «¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo?» (Job, 13,23)

En fin: véan, si no lo han hecho, la película. Es magnífica. Y, si puedo aportar un poco de mi erudición de pacotilla, a los que tengan ganas de hacer gozar el espíritu con algo más que los sentidos del cuerpo, arrímense a Garcilaso de la Vega (1501?-1535), por ejemplo. Imagino al pastor Albanio, enamorado de Camila, a la que acaba de descubrir dormida.  Prudente y azorado, se plantea, en hermosos versos, si tendrá fuerza suficiente para despertarla.  Estando en estas elucubraciones, la joven se despierta y llama en su socorro a Diana, lo que obliga a actuar con rapidez al galán, que la sujeta, mientras le solicita: «No te muevas, que no te he de soltar; escucha un poco».

La fuerza de Leviathan parece magnífica, y sus servidores, confiados en ella y en sus ventajas. Los que no le tememos y deseamos que los justos no sean llevados a su ruina, sino al triunfo, nos apropiamos de la frase de Albanio, para sacarla de contexto, pero aplicarla a quienes se jactan de tener el poder de su parte: «No te he de soltar. Escucha un poco».

Publicado en: Actualidad, Política, Religión Etiquetado como: Job, Leviathan, religión, Zviáguintsev

De políticos y canciones

1 abril, 2015 By amarias 1 comentario

Una de las obras maestras de la literatura, de esas pocas creaciones de las que se puede disfrutar aunque por ellas hayan pasado siglos, guerras, pueblos y costumbres, es la Canción de Rolando (La chanson de Roland). (1) Sin detenerme a detallar el argumento -que los jóvenes bachilleres de mi generación recordarán, al menos, a grandes rasgos- apunto aquí solamente, para los que se contentan ahora con un par de brochazos, que el anónimo cronista detalla una traición y una proeza.

El héroe Rolando muere, junto a sus seguidores, tras sostener una imposible batalla contra un enemigo (no importa hoy al caso que allí sean seguidores de Mahoma), muy superior en número y que, además, por la felonía de un alto noble, familiar envidioso del elogiado, cuenta con la ventaja de la sorpresa.

Rolando se resiste valerosamente, vende cara su segura derrota y, solo cuando conoce que su muerte, herido ya mil veces, es inmediata, accede a la súplica de los suyos de pedir ayuda a Carlomagno, que está volviendo con el grueso del Ejército a sus palacios, y cuya retaguardia estaba protegiendo. Toca el olifante; el emperador acude y venga su muerte, consiguiendo una victoria total.

La Canción que aquí se escucha más en esta época no es la de Rolando, sino la de Robando. No es, por supuesto, ésta última, un episodio épico, ni arrastrará gloria alguna para sus protagonistas, que no son héroes, sino villanos.   No hay gesta, sino malicia. Se baten, sí, utilizando artilugios y artimañas, pero contra las mesnadas de la verdad y la justicia. Sus recursos son la esperanza en la superación de los plazos, la prescripción de sus delitos, la confianza en una artificiosa defensa legal, el beneficio del preciado indulto y, a no desdeñar, el cansancio colectivo, el olvido de los pecados, la redención por la expiación singular del tú-también.

En esta batalla trapacera, constituida en ceremonia de la confusión, en la que casi nada es como parece, y las promesas de ayer no son más que espejismos, y es imposible conocer si la solución está al alcance y si los que están al mando han tocado el cuerno para pedir más auxilios para ellos o para todos, se precisa que alguien ponga serenidad, ofrezca calma.  Ya está bien de mensajes en que los buenos son siempre los nuestros y los malos, los que militan con los otros.

Las elecciones de mayo, al menos en Madrid, ofrecen una oportunidad excelente para probar la capacidad de ciertas personas, a despecho de partidos, e incluso de ideologías.

Se trata de poner fin a la Canción de Robando, y recuperar, sino a los héroes, al menos, a los honestos y serios. Con su ejemplo, los demás ciudadanos, volveremos a las tareas propias despojándonos de la obsesión por criticar las ajenas. Necesitamos obtener la tranquilidad de que al mando del sistema tenemos personas creíbles, capaces de controlar la presumible presión de sus partidos, eficaces coordinadores de sus equipos, geniales impulsores de las ganas de todos, empeñados en hacer las cosas bien, y en obligarnos a todos a que hagamos lo que nos corresponda lo mejor que sepamos.

Hay una remota posibilidad de que Angel Gabilondo (cabeza de lista por el PSOE para la presidencia de la Comunidad de Madrid) y  Manuela Carmena (encabezando la variopinta relación de inquietudes que aglutina Podemos/Ganemos Madrid/Etc.), resulten ganadores en las elecciones de mayo.

No hago propaganda de partidos, que no me interesan. Tampoco me prodigo en el elogio de personas, aunque la vida me ha proporcionado la oportunidad de conocer a muchas, varios miles.

Me refiero a los dos citados porque son gente culta, y dan una imagen tolerante, inteligente, pacífica. Resultan ser gente experimentada, abierta, tranquila. No los veo fanáticos, sino aficionados al arte de pensar qué será mejor, y tratar de llevarlo a término.

Si no tuvieran un partido detrás, los votaría sin dudar. Supongo que bastante gente los votaría también. El que sean cabeza de lista de una agrupación política, me obliga a analizar con sumo cuidado el resto de los que la forman, sus tensiones internas, su homogeneidad ideológica, la trayectoria de sus miembros, sus declaraciones y experiencia concretas; por no hablar, de la coherencia de sus postulados con lo que yo entiendo que es practicable, razonable, oportuno…Muy complicado.

Y ahora viene la mayor carga de arena. Temo que, si los que indico más arriba fueran elegidos en las urnas, no duren en sus puestos mucho tiempo. Intuyo que, cansados de no poder hacer aquello que pensaban, desanimados por la tensión que provoca tener que avanzar entre zancadillas más que contando con apoyos, acabarán dimitiendo. Mayor probabilidad de tal posibilidad de abandono atribuyo, claro está a Carmena que a Gabilondo. No en vano este último ha sufrido ya en sus carnes la desilusión de no llevar a cabo lo que le parecía sensato, y le creo, por ello, más curtido en aguantar las heridas de la falta de acuerdos.

¿Conseguirán resistir los embates? ¿Seguirán fieles, como Rolando, al mantenimiento de su posición (que no de su puesto), sosteniendo su credibilidad? ¿Aguantarán traiciones, felonías, deserciones? ¿Elegirán a sus equipos de entre aquellos que estén dispuestos a luchar hasta el fin, o sucumbirán a presiones? ¿Tocarán el cuerno para pedir ayuda demasiado pronto, demasiado tarde, nunca?

Si se produce ese imposible de tener a dos personas de ese peculiar talante a la cabeza de las  instituciones más próximas a los madrileños, se abrirá un período muy interesante.  También por su edad (que otros juzgarán provecta), debe venir la enseñanza de serenidad que echamos de menos en la caldera de la crispación que otros alimentan.

—

(1) Rolando es, en la adaptación habitual al castellano, Roldán. Pero a mí me gusta recordar el original más fielmente.

Publicado en: Actualidad Etiquetado como: alcaldía, Angel Gabilondo, carmena, elecciones, Gabilondo, Madrid, Manuel Carmena, mayo, política

El origen de Dios

31 marzo, 2015 By amarias Deja un comentario

Supongo que no se escandalizará nadie (no lo pretendo, desde luego), si afirmo, para abrir bocas, que la antigüedad de Dios es, por lo menos, tan extensa como la de la capacidad de los homínidos para elaborar un pensamiento, aunque fuera de la máxima sencillez, sobre la desproporción de la naturaleza circundante y la incapacidad propia para dominarla.

Concretando algo: puede que el germen impulsor haya sido la confrontación con la muerte del otro como segura premonición de la propia; o, como iniciación poética, la contemplación silenciosa del cielo estrellado en una noche sin nubles, o el impacto emocional de la paz derivada como consecuencia de algún fenómeno meterológico de inusual intensidad que destruyó parte del paisaje

La vida del ser consciente está llena de peligros y la necesidad de apaciguar su inquietud provoca la urgencia de encontrar un antídoto. Dios, dioses, fuerzas superiores a las que, tal vez, rendir pleitesía; mejor aún, pretender dominarlas, para que atiendan nuestros deseos, complacer sus designios, convertirlas, en fin, en uno de los nuestros.

Hegel expresó con lucidez agnóstica, surgida de su formación cristiana, que Dios es un invento de la Humanidad, y que las religiones no suponen más que una rentabilización de esa carencia de la naturaleza dotada, por evolución caprichosa, de la anomalía del pensamiento. Otros lo hicieron antes, e incluso, mucho antes, y otros siguieron elaborando la teoría de la invención de Dios por el hombre.

Un divulgador científico muy afamado hoy en día, Hawking, se encarga de repetir que Dios no existe. Lo hace con la convicción de quien está, o se pretende estarlo, más enterado que la mayoría de sus coetáneos acerca de cómo se generó el Cosmos. Convertido en un involuntario anticristo, pretende incluso convencer al mismo Papa, de que se está a punto de descubrir qué pasó en esos nanosegundos que cambiaron la nada en energía, y que ha llegado la hora del desencanto.

Estamos en la Semana Santa católica de 2015 y son numerosas las localidades españolas que conmemoran, con escenificación variopinta,  los pasajes del nuevo Testamento en los que se nos describe la Pasión de un hombre singular, (Jesús), su  muerte y posterior resurrección del mundo de los muertos, prueba ésta tenida por demostración inequívoca de su naturaleza divina, al margen de genealogías, milagros y parábolas.

La conmemoración de esos episodios, de cuya realidad, a grandes rasgos, hace unos 2.000 años, no se plantean demasiadas dudas (a salvo, claro está, de la vuelta del crucificado al mundo de los vivos para ascender luego a los cielos, en donde serán también acogidos los bienaventurados), adquiere, en la práctica de las procesiones patrias, la categoría de espectáculo.

La Semana Santa que se practica en centenares de ciudades y pueblos españoles -Andalucía y Castilla, sobre todo- es una demostración genuina, brutal, intrasvasable a terceros, de la capacidad de exageración y despropósito que ha crecido con nosotros. Autoridades, cofrades, matronas con mantilla, portadores de pasos y de cruces, niños y adultos disfrazados de romanos, sayones o filisteos, devotos de verdad y de mentira, desfilan ante miles de otras personas que toman fotos, comentan, murmuran, aplauden, critican o se emocionan.

No me acerca más a la divinidad el contemplar esta exhibición compleja de actitudes, aunque no puedo evitar reflexionar sobre la naturaleza del origen de Dios y, de forma aún más intensa, sobre lo que querríamos que la divinidad hiciera por nosotros.

(El año pasado escribía esto: https://angelmanuelarias.com/procesiones-y-espectaculos/)

Publicado en: Actualidad, Religión Etiquetado como: Dios, procesiones, religión, Semana santa

¿Una ley contra el blanqueo de capitales?

27 marzo, 2015 By amarias 1 comentario

Usted habrá recibido una o varias cartas de las entidades financieras con las que trabaja (es un decir), advirtiéndole de que, si no entrega cierta información o actualiza sus datos, la Ley 10/2010, que deberá ser aplicada desde el primero de mayo de 2015, después de un «período de gracia» de cinco años, obligará al bloqueo de sus cuentas.

La prolija descripción de motivos, la indescifrable relación de variedad de controles y medidas a adoptar, las consecuencias gratuitas y terriblemente penalizadores para las cuentacorrentistas e inversores de buena ley que desoigan ese llamamiento, será, pues, terrible: negarles el acceso a su dinero.

Lo que la motiva es el mismo objetivo que las múltiples medidas que pretenden salvaguardar nuestra seguridad cuando viajamos en avión (en menor medida, hasta llegar a su carencia absoluta, en los demás medios de transporte): el despropósito, la desproporción entre los resultados perseguidos, las actuaciones y los medios.

No necesito bola de cristal para saber que el uno de mayo de 2015 habrá cientos de miles de depositarios que confiaron su dinero en una entidad financiera, aporreando las puertas de las oficinas y amenazando de muerte a los bancarios si es que, como parece, están dispuestos a aplicar a rajatabla la congelación de las cuentas.

Por favor, que no nos tomen el pelo quienes legislan, sin haber meditado en las consecuencias. Esa Ley es desproporcionada, inútil, aberrante. No persigue aflorar las operaciones ilegales, sino abrumarnos a los ciudadanos normales con la sensación de que se nos trata como delincuentes, de que se aprovecha cualquier excusa para desposeernos de nuestro derecho.

He recibido una carta de una de las entidades financieras en las que tengo mis pocos ahorros en la que se me insta a entregar con urgencia la fotocopia de mi carnet de identidad, o me veré privado del acceso a mi dinero. ¿A qué se está jugando? ¿Quién nos representa? ¿Qué nos mantiene tan silenciosos ante el avasallamiento continuo de nuestro derecho a que nos dejen en paz a los pacíficos, a los ciudadanos cumplidores, a los serios? ¿Alguien cree que hemos dejado de ser la inmensa mayoría?

¿Se nos está juzgando con el baremo que los que legislan no se atreven a aplicar contra ellos mismos?

 

Publicado en: Sin categoría

Usted puede ser un terrorista

27 marzo, 2015 By amarias 1 comentario

Reconozcámoslo. Las especulaciones en torno a las causas que llevaron a un avión Airbus de una compañía de bajo coste a estrellarse en los Alpes han dejado al descubierto muchas de nuestras debilidades. Colectivas, pero también individuales.

Por si aún no nos habíamos dado cuenta, queda demostrado, casi sin réplica posible, que nos hemos vuelto muy vulnerables.

Tan pronto como se difundió -fundamentalmente, a través de las redes sociales- que un aparato que hacía el vuelo entre Barcelona y Madrid se había estrellado, las televisiones y emisoras con más medios (ruego que el lector entienda el juego de palabras. en referencia a lo mediático, es decir a lo que resulta rentable) se dedicaron con ahínco a desflorar la noticia, en todas las direcciones posibles.

Exprimían nuestro morbo, nuestra ignorancia casi supina y, por supuesto, nuestro miedo al otro.

No se descarta ninguna opción, fue el mantra al que se acogieron los portavoces oficiales desde el inicio del crecimiento de la bola de nieve, mientras la rueda de la imaginación giraba, frenética.

a) Podía tratarse de un nuevo acto de terrorismo islámico. ¿No estamos permanentemente amenazados por esa fuerza oscura que consigue la inmolación de sus creyentes, llevados hasta el fanatismo, en una permanente guerra santa contra infieles, partidarios menos ortodoxos de su doctrina, religión desconocida de la que la mayoría opina, sin entender a profundidades, niveles ni matices, que «necesita un hervor», o que «es una adulteración ingenua del mensaje cristiano»?

b) Podría deberse a uh fallo técnico, porque nos han enseñado a desconfiar de todo lo que no entendemos. El avión era ya viejo (tenía 20 años), o bien que, a pesar de haber sido revisado recientemente (¡el día anterior!) no lo hubieran hecho a conciencia (¡Horror! ¿Podría haberse tratado de una inspección en Barcelona?…Por fortuna, el debate apasionante sobre el verdadero estado tecnológico intraeuropeo y sus diferencias, no llegó a abrirse, porque se indicó justo a tiempo que la revisión se había realizado en Düsseldorf. Así que la alta tecnología alemana hubiera sido la culpable de cualquier error supervisor.

c) Pero podría haber sido un fallo de concepción del modelo mismo. El Airbus, esa apuesta europea para competir con la tecnología norteamericana, quizá no estaba tan bien concebido como la práctica venía demostrando. O quizá, a pesar de la pretendida seguridad de este medio de transporte (hay que apresurarse a decir que tenían que caer un par de centenares de aviones para que empeoraran significativamente los ratios de solvencia del transporte aéreo, cuyos índices de fiabilidad parecen mantenerse firmes como rocas), convendría recordar que había algunos accidentes de Airbus provocados por fallos misteriosos.

Se añadieron otros ingredientes para mayor patetismo, mientras el reloj de los hecho ajenos se paralizaba. No había inanición en Somalia ni guerras en Sudán, ni crisis en Grecia, ni parados en España, ni cajas B, ni inacción en cientos de conflictos. Los representantes a máximo nivel de tres de los poblaciones a las que pertenecía el grueso de las víctimas, decidieron ponerse de acuerdo para hacer turismo en los Alpes, acercándose, cuanto pudieron, al lugar del accidente.

Todos los que fueron solicitados de opinión, coincidieron con solidarizarse con las víctimas (es decir, con los muertos), estar consternados por la noticia, ser prudentes acerca de las razones del accidente. Los expertos consultados ilustraron al pueblo llano acerca de cómo funcionan los mandos automáticos de una aeronave moderna, del tiempo que hacía y hará en los Alpes y en esa zona concreta, del esfuerzo para tratar los traumas de los familiares, etc., y los testigos -incluso a decenas de kilómetros del lugar inaccesible en el corazón de la tragedia- hablaron de ruidos, explosiones, normalidad, nieve, dificultades, silencios-.

Se habilitaron carpas para periodistas, acompañantes, curiosos, políticos, familias de las víctimas, rescatadores, alpinistas, policías, sicólogos, etc.

El tiempo seguía parado, mientras sabíamos ya mucho de la naturaleza de los ocupantes del avión; habíamos precisado con imaginativa concisión lo que había sucedido en los ocho o nueve minutos de caída suave del avión hasta su encuentro con la rota. Se habían ya mantenido, decretado o solicitado miles, millones de minutos de silencio en escuelas, centros públicos, sedes empresariales o deportivas.

Hasta que apareció Andreas Lubitz. Veintisiete años, alemán, copiloto, con solo 600 horas de vuelo, tal vez en una parte importante en un simulador o como acompañante de cabina. La caja negra del avión siniestrado no registraba su voz, sino las órdenes del comandante del Airbus, de los controladores, los gritos de los pasajeros, los golpes dados con los puños, con a saber qué instrumentos, para tratar de abrir la puerta que el joven había cerrado desde dentro, aplicando las claves que impedían, por estrictas medidas de seguridad, abrirlas desde fuera.

El desentrañamiento de los hechos, de su responsable, nos desvela una metáfora/realidad muy intranquilizadora. Pretendíamos defendernos del terrorismo exterior, dando las llaves de nuestra seguridad a los que estaban dentro, en el núcleo del sistema, a los que deberían pilotarnos a nuestro destino, y resulta que entre ellos también hay terroristas.

Porque, aunque se nos pretende convencer de lo contrario, el suceso por el que un avión Airbus, fue estrellado por un terrorista. Alguien que, en lugar de suicidarse con un tiro en la sien, o arrojándose al paso de un convoy, decidió que le acompañaran 149 personas en su inmolación. 149 ajenos a su propósito.

Lo del móvil particular de Andreas es lo de menos. Los medios seguirán especulando, habrá alimentación para rato con más especulaciones y análisis inanes. Lo importante, para mí al menos, es que no la amenaza proviene también de los que están elegidos para protegernos. Y los medios de seguridad que hemos ideado contra un peligro teórico exterior, son los que nos impiden acceder a la cabina de mando para desconectar el sistema previsto cuando algo va mal.

Qué relato salvaje, que historia más verdadera. Qué enseñanza para entender que hay que desconfiar de todo el mundo, del vecino apacible, del experto sonriente, del político sagaz. El enemigo vive con nosotros.

Y es, en mi opinión, nuestra creciente incapacidad para protegernos del otro, ignorándolo. Ignorando todo lo que sucede alrededor, hasta que, de pronto, se nos descubre el velo por el que deberíamos entender que, en lugar de desviar nuestra mirada para no chocar con la del otro, sería conveniente que nos miráramos a los ojos.

 

Publicado en: Sin categoría Etiquetado como: accidente, airbus, avión, terrorismo

Trasplante total

22 marzo, 2015 By amarias Deja un comentario

Al morir donaron sus órganos
al vaivén de la noche marinera:
su brazo inmenso resultó perfecta
para adornar una mesa, las dos piernas
fueron a soportar una desgana
y cayó su cabeza sobre un bronco
que empezaba a claudicar, hecho unas trizas.

Se puso la destreza
en manos de una torpe estampa campesina
y cuando empezó a oler mal el tocino
arriesgando con su peste contaminar el corazón,
se lo injertaron como favor especial
a un delincuente, arrepentidos.

El estómago y la vesícula biliar
fueron implantados a un bebedor habitual,
y le hicieron la puñeta a un travestido
al incrustarle, contra su voluntad,
los atributos del percal por un antojo;
siguiendo la broma, la actriz principal se puso un ojo
allí donde los de verdad no se lo miran.

Después de repartir, el muerto al cabo
quedó a merced del cirujano
y, teniendo ganas de seguir, halló que uniendo
los restos de cortar,
las asaduras, sobras y despojos,
e incrustándole entre las masas un pepino,
daba para hacer tres locuras de atar,
así que, para colmo, cuando untaron
con su caspa unas mantecas, animosos
al ver que aún conservaba
algo de sabor,
con la misma boca de besar,
inflaron globos.

(Poema 6, «Trasplante total», del libro «Que nos proteja al caer», diciembre 1997, @angelmanuelarias)

 

Publicado en: Poesía

Me gusta oirte hablar de libertad

21 marzo, 2015 By amarias Deja un comentario

comiendo el fruto de la castaña

Me gusta oirte hablar de libertad,
aunque luego vas me dices
que no ocultas por principio
nada a nadie
porque tú, diáfana, pretendes ser un ánfora
de hechura cristalina, alondra sabia
sin nada que aprender, calma marina
con toda su carga al aire, joya expuesta,
desnuda de matices, comas y corchetes.

Te da la sensación, me cuentas luego,
de que los hombres de mi generación
somos muy torpes para coger al vuelo
sentidos a las cosas, perdemos como poco los papeles
en explicaciones y cantos de oropel, almas mimosas
con turbia imaginación que presumimos
de volver  mientras buscamos.

Tu verdad y la mía son falsas. Ambos aprendemos.

Pero tu situación es mejor,
más joven tu pereza, más pureza tu mente,
aprendes de mis fallos.

Alumna aventajada,
para este maestro de pueblo eres la número uno,
acerca hermoso tu triunfo al calor de mi cuerpo,
educa tu gozo pálido en mis curtidos sentidos
y obedece la experiencia vieja de un amigo:
abandona entender, deja a otras piernas
la carga fugaz del pensamiento.

(Poema 9 de «Sin herencia precisa», @angelmanuelarias, sin fecha)

Publicado en: Poesía Etiquetado como: angel manuel arias, experiencia, libertad, me gusta oirte hablar de libertad, poemas, Sin herencia precisa

No voy a discutir la obviedad

20 marzo, 2015 By amarias Deja un comentario

DSC_0019

No voy a discutir la obviedad:
comparado contigo, soy un tipo aburrido.
Hace lustros que agoté mi confianza
aunque siempre estuve a punto de inventar algo definitivo.

Sigo creyéndome el mejor,
pero no me quedan ya cosas por decir:
repasándome, lo he dicho todo, Dios.
Con estas ganas no se puede salir a la calle,
me justifico mientras alzas la persiana
y pones de tu parte mesa y mantel a un nuevo día.

Así que me dejo vestir con el disfraz de los domingos
que de cuantos poseo es el que está menos usado
y dando algunos pasos me sorprendo
buscando entre las ganas de vivir algo que comer.

Estoy muy débil para convencer incluso a un partidario,
refunfuño, sostenido en la fuerza que derrochas
haciéndome creer en el valor de lo que hago
y hasta el aire que alborota mis canas me parece
hijo del impulso que nos hizo llegar hasta aquí.

Cuando me notas a punto de caer, desvelas el regalo
que traes en esa caja de juguetes: tu sonrisa,
la manera de entretener con trozos que pueden ser pasado
el momento en que otro como yo, con esta carga al hombro,
no tendría más remedio que estallar en semen o en sollozos.

No es solo eso, no; son muchas más las veces
en que alternando anécdotas con historias inventadas
-así eras tú, este árbol plantaste, la huella del jardín
pertenece sin duda a tu zapato- me conduces al futuro,
segura entre precipicios de ambos lados.

Bendita seas,
lazarillo lleno de voluntad que me salva paso a paso,
del riesgo de caer, ciego como voy, renco y muy feo,
en la zanja de tanta profundidad
que cruza de lado a lado, sin señales ni advertencias,
destrozándola por la mitad, mi propia calle.

(Poema 2 de «Poemas de encargo», @angelmanuelarias, octubre de 1998)

 

Publicado en: Poesía Etiquetado como: angel manuel arias, poemas, poemas de encargo

Asomado al principio de mi otoño

19 marzo, 2015 By amarias Deja un comentario

escorzodefemeninadulzura

Asomado al precipicio de mi otoño,
entre silencios incrédulos, preguntas insolente,
expresas que asistes al comienzo de mi ruina
desde el sólido teorema de tu curiosidad juvenil,
y mientras ya presiento los fríos en la espalda,
se me van cayendo ilusiones a destajo,
te cuento que encuentro cada vez más a menudo
dudas, pelos y sangre en el lavabo,
tú mantienes la sonrisa al pasar, tomas el aire
de quien no necesita comprender, ningún fallo perdonas.

Hoy noto cómo mis ojeras se perfilan
contra tus firmes mejillas sonrosadas,
sorprendo a mis manos ocupando con torpeza
su lugar en tus senos seguros,
mañana será la tos la que delate
el contraste con tu bella canción de cuna adolescente,
me saludas, y cada vez que me pides un favor,
que intente abandonar esta tristeza,
entran a raudales las fiestas de tus nuevos maestros y amigos.

Sé que me abandonas, cuanto más necesita mi cuerpo arrugado
el desnudo de espaldas de tus nalgas rotundas,
hace tiempo que veo cómo aumenta el desfase
entre tu juventud, -las cosas que tú haces-, y mi utopía,
la de cosas que ya no puedo hacer.

Aterrado del torpe alcance que puedo dar a mis palabras,
rendido a tu amor, perdido y tosco, me hago el loco
a la verdad de tu vida,
mientras te enseño lo poco que aun sé
de dibujo y geometría.

(Sin herencia precisa, @angelmanuelarias, poema 34, 1996/1997)

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado en: Poesía Etiquetado como: angel manuel arias, asomado al principio de mi otoño, poemas, Sin herencia precisa

  • « Página anterior
  • 1
  • …
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • …
  • 13
  • Página siguiente »

Entradas recientes

  • Homilía y lecturas del funeral de Angel Arias – Viernes 14 abril
  • Cuentos para Preadolescentes (12)
  • Cuentos para preadolescentes (11)
  • Cuentos para preadolescentes (10)
  • Cuentos para Preadolescentes (9)
  • Cuentos para preadolescentes (7 y 8)
  • Por unos cuidados más justos
  • Quincuagésima Segunda (y última) Crónica desde Gaigé
  • Quincuagésima primera Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para Preadolescentes (6)
  • Cuentos para preadolescentes (5)
  • Cuentos para preadolescentes (4)
  • Cuentos para Preadolescentes (3)
  • Quincuagésima Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para preadolescentes (2)

Categorías

  • Actualidad
  • Administraciones públcias
  • Administraciones públicas
  • Ambiente
  • Arte
  • Asturias
  • Aves
  • Cáncer
  • Cartas filípicas
  • Cataluña
  • China
  • Cuentos y otras creaciones literarias
  • Cultura
  • Defensa
  • Deporte
  • Derecho
  • Dibujos y pinturas
  • Diccionario desvergonzado
  • Economía
  • Educación
  • Ejército
  • Empleo
  • Empresa
  • Energía
  • España
  • Europa
  • Filosofía
  • Fisica
  • Geología
  • Guerra en Ucrania
  • Industria
  • Ingeniería
  • Internacional
  • Investigación
  • Linkweak
  • Literatura
  • Madrid
  • Medicina
  • mineria
  • Monarquía
  • Mujer
  • País de Gaigé
  • Personal
  • Poesía
  • Política
  • Religión
  • Restauración
  • Rusia
  • Sanidad
  • Seguridad
  • Sin categoría
  • Sindicatos
  • Sociedad
  • Tecnologías
  • Transporte
  • Turismo
  • Ucrania
  • Uncategorized
  • Universidad
  • Urbanismo
  • Venezuela

Archivos

  • mayo 2023 (1)
  • marzo 2023 (1)
  • febrero 2023 (5)
  • enero 2023 (12)
  • diciembre 2022 (6)
  • noviembre 2022 (8)
  • octubre 2022 (8)
  • septiembre 2022 (6)
  • agosto 2022 (7)
  • julio 2022 (10)
  • junio 2022 (14)
  • mayo 2022 (10)
  • abril 2022 (15)
  • marzo 2022 (27)
  • febrero 2022 (15)
  • enero 2022 (7)
  • diciembre 2021 (13)
  • noviembre 2021 (12)
  • octubre 2021 (5)
  • septiembre 2021 (4)
  • agosto 2021 (6)
  • julio 2021 (7)
  • junio 2021 (6)
  • mayo 2021 (13)
  • abril 2021 (8)
  • marzo 2021 (11)
  • febrero 2021 (6)
  • enero 2021 (6)
  • diciembre 2020 (17)
  • noviembre 2020 (9)
  • octubre 2020 (5)
  • septiembre 2020 (5)
  • agosto 2020 (6)
  • julio 2020 (8)
  • junio 2020 (15)
  • mayo 2020 (26)
  • abril 2020 (35)
  • marzo 2020 (31)
  • febrero 2020 (9)
  • enero 2020 (3)
  • diciembre 2019 (11)
  • noviembre 2019 (8)
  • octubre 2019 (7)
  • septiembre 2019 (8)
  • agosto 2019 (4)
  • julio 2019 (9)
  • junio 2019 (6)
  • mayo 2019 (9)
  • abril 2019 (8)
  • marzo 2019 (11)
  • febrero 2019 (8)
  • enero 2019 (7)
  • diciembre 2018 (8)
  • noviembre 2018 (6)
  • octubre 2018 (5)
  • septiembre 2018 (2)
  • agosto 2018 (3)
  • julio 2018 (5)
  • junio 2018 (9)
  • mayo 2018 (4)
  • abril 2018 (2)
  • marzo 2018 (8)
  • febrero 2018 (5)
  • enero 2018 (10)
  • diciembre 2017 (14)
  • noviembre 2017 (4)
  • octubre 2017 (12)
  • septiembre 2017 (10)
  • agosto 2017 (5)
  • julio 2017 (7)
  • junio 2017 (8)
  • mayo 2017 (11)
  • abril 2017 (3)
  • marzo 2017 (12)
  • febrero 2017 (13)
  • enero 2017 (12)
  • diciembre 2016 (14)
  • noviembre 2016 (8)
  • octubre 2016 (11)
  • septiembre 2016 (3)
  • agosto 2016 (5)
  • julio 2016 (5)
  • junio 2016 (10)
  • mayo 2016 (7)
  • abril 2016 (13)
  • marzo 2016 (25)
  • febrero 2016 (13)
  • enero 2016 (12)
  • diciembre 2015 (15)
  • noviembre 2015 (5)
  • octubre 2015 (5)
  • septiembre 2015 (12)
  • agosto 2015 (1)
  • julio 2015 (6)
  • junio 2015 (9)
  • mayo 2015 (16)
  • abril 2015 (14)
  • marzo 2015 (16)
  • febrero 2015 (10)
  • enero 2015 (16)
  • diciembre 2014 (24)
  • noviembre 2014 (6)
  • octubre 2014 (14)
  • septiembre 2014 (15)
  • agosto 2014 (7)
  • julio 2014 (28)
  • junio 2014 (23)
  • mayo 2014 (27)
  • abril 2014 (28)
  • marzo 2014 (21)
  • febrero 2014 (20)
  • enero 2014 (22)
  • diciembre 2013 (20)
  • noviembre 2013 (24)
  • octubre 2013 (29)
  • septiembre 2013 (28)
  • agosto 2013 (3)
  • julio 2013 (36)
  • junio 2013 (35)
  • mayo 2013 (28)
  • abril 2013 (32)
  • marzo 2013 (30)
  • febrero 2013 (28)
  • enero 2013 (35)
  • diciembre 2012 (3)
julio 2026
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
« May