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Archivo de 2013

Feeling start-up´s Initiatives (6)

25 octubre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

(Continúa de anteriores Entradas)

6. Seleccionar empleados -o conseguir trabajo-, a través de las redes sociales («Social Recruitment»). Prácticamente todas las empresas que se precien de estar al día en estas cosas, tienen un apartado en sus webs en donde te invitan a dejar el currículum, prometiendo virtualmente que te llamarán, en la medida que tu perfil encaje en no se sabe qué cerraduras de entrada a sus estructuras.

Por supuesto, estos métodos coexisten con las empresas de selección, y unos y otros, sobreviven -a duras penas- en un mundo en el que escasean los trabajos.

No tengo dudas de la ineficacia de las redes sociales para conseguir trabajo. Todo el que las haya pretendido utilizar con este fin podría ofrecer su experiencia, si le apetece sincerarse, y confirmar este aspecto.

¿Qué falla? ¿Por qué anunciarse en internet «en búsqueda activa de empleo», teniendo más de 500 «contactos directos» y varias decenas de miles de relaciones de segundo o tercer nivel, no sirve para nada?

Ante todo, porque las redes no tienen verdadera visibilidad. Las utilizamos no para ver, sino porque deseamos ser vistos.

Y, mientras tanto, una parte del mundo real sigue atendiendo a los mismos esquemas de siempre: conocimiento directo, imagen personal (aspecto físico y atuendo, incluidos), recomendación, amistad, enchufismo, intercambio de favores, compensación indirecta, etc. Pocos elementos que puedan conjugar las redes sociales.

Hay, sin embargo, campo para cualquier sistema de contactos virtual que establezca peajes de entrada, bonus de credibilidad y solvencia, sistemas serios de valoración del conocimiento, establezca baremos neutrales en relación con decenas de variables, admitiendo clasificar de forma continua y automática, según las palabras clave que se desee, su bolsa de empleo o su cartera de miembros.

No interesa a un empleador en su sano juicio que alguien sea hincha del Deportivo o fan de Garralde…sino que se evalúe, con la mayor seriedad y objetividad, a los candidatos que tengan ciertas características que él haya determinado previamente, para no perder el tiempo revisando miles de candidaturas no adecuadas.

Las «Ferias virtuales de empleo», campo en el que la empresa española Imaste-IPS (hoy dentro del grupo ON24) ha sido innovador e impulsor, ofrecen permanentes vías de exploración de nuevos enfoques… entrevistas personales por vídeoconferencia, conocer empresas desde casa, consultar opiniones a otros visitantes de la feria virtual, etc.

No es la única opción de mejora. La renovación de planteamientos es constante, y el sector resulta muy sensible a los perfeccionamientos en el software de comunicación, desarrollo y diseño (y, naturalmente, en el hardware, pero eso ya es otro cantar de tono más alto). Invito al lector interesado a visitar algunas páginas de gente creativa en este terreno, que sabe exprimir el zumo de su imaginación: Ignite , Bright, o Tribehired.

¿Se le ocurre cómo mejorarlas?…Si es así, adelante.

Publicado en: Economía, Empresa, Tecnologías Etiquetado como: bright, contratación laboral, empleo, ferias virtuales, ignite, imaste-ips, initiatives, on24, social recruitment, start-up, tribehired

Feeling start-up´s Initiatives (5)

24 octubre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Existen ya muchas opciones de formar redes y grupos sociales en internet que se basan en acumular «amigos», lo que, por cierto, algunos hacen de forma frenética, sin que se alcance a ver cuál es la ventaja que obtienen.

Porque puedo entender que si alguien tiene un negocio (por ejemplo, ofrecerse como abogado, dentista, consultor, agente de inmobiliario o de viajes o vender sus propios discos, libros, o promocionar su imagen como actor, …) esté interesado en coleccionar nombres de desconocidos que le puedan proporcionar, eventualmente, algún trabajo, o, al menos, hacer creer a alguien al que le seduzcan las grandes cifras de que detrás de un nombre con tantos enlaces de amigos se oculta un profesional de mérito.

También, aunque algo menos, puedo comprender y comprendo que haya enamorados y adictos de un actor, futbolista, político y hasta lobeznos solitarios con el dedo nervioso que vean con complacencia que han alcanzado algunos miles de síes a su petición de amistad en la tontoesfera cósmica…pero, ¿por qué no hay ejemplos totalmente desarrollados, en la práctica, de la idea que traslado a continuación?

5. Compras federadas on-line («Social pastime shopping»). Todos hemos utilizado alguna vez la posibilidad de comprar por internet, seleccionando opciones de búsqueda, comparándolas en solitario y utilizando la tarjeta de crédito, el dinero virtual de nuestra cuenta u ordenando una trasferencia.

Lo que no se utiliza es impulsar la compra federada de esos «amigos/desconocidos» que tenemos en internet. Pongo un ejemplo: envío a mis -digamos- mil amigos la posibilidad de adquirir directamente aceite extra virgen de tipo picual de una almazara. Deben comprar como mínimo 15 litros y deberán recoger la mercancía en un día cualquiera a su conveniencia de la segunda semana de febrero del próximo año, por sus propios medios, en una dirección que les indicaré.

Con las respuestas, negocio la compra de, digamos, 3.000 litros de aceite, y consigo una rebaja del 20% sobre el precio del supermercado. Es decir, sobre unos 90.000 euros, un margen de ahorro de 18.000 euros. 9 euros por persona o familia…Peanuts, pero es solo un ejemplo.

No me detengo en los detalles comerciales o técnicos de la operación (negociar con la almazara, alquilar un local con acceso para vehículos por una o dos semanas, contratar a una persona para que esté presente vigilando las entregas, etc.), sino en cómo poner en marcha una idea de este tipo, desde el punto de vista de un «analista de sistemas».

¿Qué necesitamos, en verdad, para que todo el edificio de la operación se mantenga en pie? Que los que se han comprometido a comprar, mantengan su compromiso y, al recibirla, paguen la mercancía.

Esto se puede conseguir, simplemente, haciendo que quienes estén dispuestos a hacer compras federadas, de un conjunto de opciones que el tiempo irá precisando, hagan un depósito en efectivo de x euros en una cuenta, que podrán ir renovando a voluntad, en la medida en que lo vayan gastando. Las transferencias de esos depósitos nominativos a cuentas determinadas serán realizadas en los momentos que la comunidad y la práctica determinen (p.ej. un 20% al hacer el pedido, un 80% a su retirada). Todo con la tarjeta de puntos-dinero, como las que nos dan esos grandes almacenes cuando devolvemos una compra y no recibimos el dinero que nos costó, o le costó a nuestro amigo, en efectivo.

(continuará)

Publicado en: Empresa, Energía Etiquetado como: aceite, compra federada, feeling, iniciativas, initiatives, internet, picual, social pastime shopiping, start-up

Feeling stream-down Initiatives

23 octubre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Este Comentario no forma parte de la serie Feeling start-up´s Initiatives. Es un verso suelto al respecto y, si no fuera porque estoy embocado a comentar posibles ideas de promoción de nuevos proyectos empresariales, lo hubiera titulado, desde luego, de otra forma.

Por ejemplo: «¿Por qué preocupa tanto a algunos agentes económicos una planificación energética en España?»

Lo escribo después de haber asistido a la Jornada sobre «Dependencia energética y electrificación de la economía: un análisis económico», celebrada en Madrid el 23 de octubre de 2013, bajo los auspicios de «El nuevo lunes» y Red Eléctrica de España (REE).

Fue interesante, cómo no iba a serlo, una Sesión en la que se pudo escuchar lo que opinan al respecto del tema José Folgado (Presidente de la REE), María Sicilia (Subdirectora General de Planificación Energética y Seguimiento del Ministerio de Industria, Energía y Turismo)…sin desmerecer, en lo más mínimo -al contrario, porque son también importantes actores del guirigay energético de nuestro país-, lo que aportaron Gonzalo Saénz de Miera (Presidente de la Asociación Española para la Economía Energética), Gonzalo Escribano (Director del Programa Energía y Cambio Climático, del Real Instituto Elcano, Pedro Linares (Profesor de Comillas y Director de Economics for Energy) y Oscar Arnedillo (Director de NERA Economic Consulting en España).

Lo que pasa es que, los que seguimos el tema, aunque no tengamos responsabilidades sobre el mismo, ya hemos escuchado los argumentos, las ideas, las explicaciones y los consejos, muchas veces. Las actuaciones, y no solo las que emanan del Gobierno de turno, son las que no se consigue encajar.

Y opino que eso es debido a que no tenemos ninguna directriz consistente en el sector energético: ni la ambiental, ni la autosuficiencia, ni la rentabilidad, ni la generación de empleo, ni la explotación de los recursos propios, ni siquiera el sostenimiento de los acuerdos alcanzados. Algo muy grave.

Sáenz de Miera, en sus «Conclusiones de la Jornada» decía que echaba de menos que los ponentes no hubieran hablado del último Informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático.

Yo eché de menos muchas más cosas.

Para empezar, me gustaría que alguien nos dijera no cuánto nos cuesta a los usuarios la energía eléctrica -que ya lo sabemos, tanto como consumidores particulares como, por supuesto, empresariales-, sino cuál es el precio mínimo que podríamos pagar si se utilizara de la manera más eficiente posible todo el parque energético español.

Ese que, como se nos recuerda ahora, como si nadie fuera culpable, tiene una capacidad instalada de 102.000 MW para una demanda máxima invernal que cubriríamos con solo 45.000 MW. Con una estructura económica que no busca la rentabilidad, a pesar de que se esté haciendo continua apelación a la bondad del mercado, sino la compensación de errores graves que no se corrigen, por falta de voluntad o de autoridad.

Un sistema que mantiene una fórmula de retribución que obliga a que las energías de coste de producción más alto (las renovables) sean las que entren primero a cubrir las necesidades diarias y marquen el precio para todos los que compongan posteriormente el mix.

El mismo en el que tenemos contratos de compra de gas natural con fórmulas de take-or-pay («me lo pagas aunque no lo consuma»s) y en el que grupos de ecologistas desinformados (no dudo que bien intencionados) presionan para que se paralicen o anulen los proyectos de almacenamiento de gas, -entre otras «reivindicaciones» que permitirían, al menos, tener un colchón de suministro a los mejores precios.

Estoy, por supuesto, de acuerdo, en incrementar la electrificación de nuestra economía: por razones ambientales y pragmáticas. Esto significa, no tanto más vehículos eléctricos (María Sicilia, que es una funcionaria aplicada y seria, recordó que, a pesar de todos los esfuerzos Pive tenemos 935 vehículos matriculados de este tipo en el país), sino una energía eléctrica más barata.

Somos un país empobrecido y con grandes necesidades de reconducción estructural. No debemos, por ello, estar tan obsesionados con ser cumplidores de las directrices que emanan de Bruselas (dirigidas por países que tiran la piedra y esconden la mano y que tienen otros recursos, incluso políticos), sino por el interés de hacer nuestra economía más competitiva, en el interior y en el exterior.

Como la teoría se sabe bien, las ideas pueden venir -y vienen- del público asistente. Luis Yagüe -ex Presidente de la Asociación Nuclear Española, y, por tanto, experto del sector, de esa categoría que llamo de «pelo blanco» (White hair) y a la que proceso, a medida que se me platean las sienes, creciente cariño-, recordaba que «es un error de base pensar que las compañías eléctricas tienen interés en la energía nuclear. Hay que mirar no lo que hace Europa, sino al mundo, y no a China o India solamente, sino a Corea, por ejemplo. En los astilleros coreanos un operario cobra más de 2.000 euros, un salario mejor que en España, y son competitivos. Han construido 30 centrales nucleares y son capaces de erigir y poner en marcha una nueva en solo cinco años. El Estado inglés ha presupuestado 16.000 Mill. de euros para cofinanciar la construcción de 2 centrales nucleares…».

Y apuntaba Luis Yagüe, al que cito en homenaje a los que forman el «público asistente», que «comentaba hace algún tiempo con José María Fidalgo (líder de Comisiones Obreras a la sazón) la cuestión nuclear, y me decía que apoyaba la energía nuclear porque si los costes energéticos no eran competitivos, se tocarían entonces a la baja los salarios».

Podía contar más cosas, dar más cifras, realizar otros comentarios y mencionar más temas extraídos de mis apuntes, pero me apetece volver a mis Cuentos de Otoño o a esas Iniciativas para generar nuevas empresas, start-ups. Porque las que tenemos (a pesar de esas luces que algunos dicen ser del final del túnel, y que se me antojan más bien la linterna de alguien que perdió el norte) siguen yendo o amenazadas de ir, en buena medida, downstream.

Publicado en: Empresa, Energía, Tecnologías Etiquetado como: análisis económico, arnedillo, Asociación nuclear, dependencia energética, energía, escribano, factura, Folgado, industria, linares, mix, nuevo lunes, planificación, planificación energética, precio electricidad, REE, Sicilia, white hair, Yagüe

Feeling start-up´s Initiatives (4)

22 octubre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Cuando ayer aguardaba en la cola a que la cajera del supermercado pasara las mercancías por el detector de códigos y confeccionase la factura -un magnífico avance, sin duda, respecto a lo que sucedía hasta hace pocos años-, se me ocurrió que ese trabajo también podría ser sustituido por una máquina.

4. La super-tarjeta (The all-purposes fidelity card) Bastaría que los clientes introdujeran en la ranura prevista al efecto una tarjeta de crédito/débito válida, situaran los productos en la mesa de facturación, y, mientras avanzaban en la cinta, el lector óptico localizara el código, agrupara las mercancías para disponerlos automáticamente en las bolsas, y emitiera la factura, cuyo importe se descontaría automáticamente.

Como la cola avanzaba lentamente -parece que uno de los clientes no tenía suficiente dinero en efectivo para pagar lo que había elegido, y la dependiente iba sacando diversas mercancías de su «cesta de la compra»-, seguí dándole vueltas a la idea en la cabeza.

Por supuesto, se que en varios hipermercados (y, sí, también en Ikea) el propio cliente puede obtener la facturación de la mercancía, situando bajo el lector de barras el código de la misma). Pero lo que estaba imaginando era un proceso totalmente automático.

Son muchas las actividades para las que, actualmente, acumulamos decenas de tarjetas plásticas que sirven para fines específicos. Es perfectamente factible que una sola tarjeta, específica para cada persona, que quede garantizado es su único usuario posible (nada de códigos secretos ni otras tonterías: detección del iris), recargable con datos a voluntad, no trasvasable a terceros, interactiva, fuera válida para consultar saldos bancarios de cualquier cuenta, retirar dinero de los cajeros adecuados, obtener puntos de promoción de la gasolinera, sacar libros de la biblioteca pública, entrar en el teatro con el abono de la estación, acumular y avisar de las citas o compromisos adquiridos, etc.

Miré en internet si alguna idea de este tipo estaba en circulación. Hay algunas que apuntas en esa dirección y, supongo, seguramente lo estará la que recoja este concepto global, aunque lo que todos sabemos, es que no ha sido puesta en práctica (aún).

En fin, dejo al lector de la mano de dos enlaces, cuyos contenidos comentaré próximamente:

1) Cien ideas para montar una start-up tecnológica
y 2) Diez ideas que no han sido puestas a la práctica aún (en realidad, nueve)

(continuará)

Publicado en: Empresa, Tecnologías Etiquetado como: all-purposes, automatización, empresa, fidelity. card, iniciativas, start-up, supermercado, tarjeta única

Feeling start-up´s Initiatives (3)

21 octubre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Esta Entrada es continuación de las inmediatamente anteriores, con el mismo título.

3. Análisis de viabilidad de negocios que se cierran por jubilación del propietario («Very successful business that is for sale, the reason the owner is selling is that the are at an old age and wish to retire»)

No me parece, en absoluto, una idea despreciable. Por todas partes estamos viendo locales que se cierran, u ofrecen las mercancías como liquidación total (no siempre, por supuesto, esto es cierto, sino una simple estrategia de ventas). Pero una buena parte de los negocios que se están clausurando son, en mi opinión, víctimas de dos razones principales:

a) falta de adaptabilidad de sus actuales propietarios a la nueva situación de mercado, bien por la persistencia de viejos métodos ya inadecuados para resistir la competencia o atender a los nuevos gustos de la clientela; en este apartado genérico incluyo también la falta de disponibilidad financiera para acometer las reformas necesarias, y

b) la jubilación del actual propietario, con la circunstancia de que no tiene descendencia o, la que tiene, no muestra interés por seguir con el negocio.

En este segundo caso, detectada esta opción, se trata de analizar los documentos de propiedad, las cifras actuales de negocio, realizar los análisis de viabilidad y solvencia, etc., para confeccionar un Plan de actuación, reagrupar varias iniciativas de este estilo, y ofrecer a los inversores potenciales la garantía de la ejecución solvente de las operaciones y la supervisión externa de las mismas.

(continuará)

Publicado en: Empresa, Tecnologías Etiquetado como: empresa, iniciativas, negocios, start-up, viabilidad

Feeling start-up´s initiatives (2)

20 octubre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

(Este post es continuación del anterior, y forma parte de una serie con el mismo título, con entradas numeradas correlativamente)

2. Empresa enfocada principalmente a nuevas tecnologías relacionadas con la realidad magnificada, y el transhumanismo (descripción original en inglés: company focused primarily on new technologies related to Augmented Reality, and Transhumanism).

La idea del promotor es desarrollar un sistema que incremente las sensaciones táctiles reales, y en el que el usuario pueda interactuar con el mundo virtual, libremente, por medio de movimientos de la cabeza o de las manos, sin perder su capacidad de actuación sobre el mundo real.

Se trata de integrar los desarrollos de software, a modo de piezas separadas de un rompecabezas, en los que ya están trabajando muy diversas empresas: como óptica guiada por por el movimiento, sistemas de reatroalimentación táctil, androides de detección facial o manual (head and hand tracking android), etc. El resultado sería integrado en un aparato fácil de llevar y transportar, como unas gafas.

Confieso que mi primera impresión cuando leí esta propuesta fue de escepticismo. ¿Para qué podía servir un juguete así? ¿Para desarrollar videojuegos para adolescentes?

Quienes trabajan en el campo de los desarrollos de software para aplicaciones virtuales conocen perfectamente que las invenciones para videojuegos han proporcionado algunos de los avances más interesantes que han podido ser aplicados posteriormente, en telemedicina, detección tumoral o robótica, por poner solo algunos ejemplos.

Pero se me ocurren interesantes aplicaciones de un desarrollo de este tipo, sin perjuicio de su elaboración posterior. Por ejemplo, la posibilidad de digitalización de páginas de un documento, o de detección de un objeto en un campo visual, destacando al usuario el párrafo o la pieza que se busca -por ejemplo, a través de palabras clave, e incluso formas concretas-, señalándolo, a petición del portador del detector (no necesariamente sobre su frente), instantáneamente, sobre una pantalla virtual, que puede ser, mediante la óptica adecuada, la de sus propias gafas…

Para personas que han perdido movilidad -especialmente, en las manos y brazos, pero también pueden imaginarse aplicaciones para pies y piernas- la posibilidad de interactuar, gracias al movimiento de los ojos, con una pantalla, presenta múltiples aplicaciones: escritura de mensajes, selección de instrucciones para accionar robots, etc.

No es un trabajo de investigación, sino de aplicación práctica inmediata de lo que ya se conoce, integrando el hardware y software más adecuado a cada aplicación que se pretenda.

(continuará)

Publicado en: Empresa, Tecnologías Etiquetado como: empresas, posibilidades, proyectos, start-up

Feeling start-up´s initiatives (1)

19 octubre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Empiezo hoy una sección de incierto recorrido, que titulo en inglés -con el exclusivo propósito de llamar la atención a Google, para que obtenga la mayor difusión posible entre potenciales interesados, dedicada a Analizar iniciativas de inversión en nuevos proyectos.

Mi propósito es simple: Comentar, desde mi propia experiencia y conocimiento de los mercados y sus opciones, oportunidades empresariales. No las inventaré yo, sino que me limitaré a seleccionar, para comentarlas sin ánimo dogmático, sino provocativo, propuestas de las que se encuentran, en número nada despreciable, en las páginas webs dedicadas a la captación de inversores, y, típicamente, de los conocidos en el argot como business angels.

Las primeras propuestas que analizo seguidamente, en varios posts, de forma naturalmente sucinta, las he tomado de la página de Go4funding .

1. Búsqueda de inversores para comprar, rehabilitar y revender inmuebles (Looking for investors to help me get started in buying and reselling houses).

La idea me parece muy buena, y de amplia aplicación en España. Existen muchos pueblos en los que existen casas en mal estado (especialmente, en zonas rurales), y que pueden adquirirse a muy bajo coste, y que se encuentran en áreas de alto valor paisajístico. La idea consistiría en agrupar capital y técnicas de recuperación arquitectónica -pero también de conducción de agua, tendido eléctrico, empleo de energías alternativas, recogida selectiva, agricultura ecológica, etc.), para reparar y remodelar esas construcciones y ofrecerlas al mercado, como primeras o segundas viviendas.

El público objetivo serían prejubilados o jubilados que la utilizaran como vivienda permanente, y jóvenes parejas con hijos que quisieran disponer de una segunda vivienda cómoda. También serían potenciales clientes inversores que pretendan obtener una rentabilidad con el alquiler de esas casas rehabilitadas.

Un proyecto más elaborado, con la misma idea central, consistiría en la creación de un pueblo «artificial», en el que, en torno a un núcleo de casas que sirvieran como residencia a quienes ofrecieran los servicios básicos (tiendas de alimentación o distribución), se organizarían otros módulos con un terreno asociado de 500 a 2.000 m2 (quizá, incluso, superiores), en los que los propietarios pudieran mantener un huerto para autoconsumo, y , tal vez, algunos animales de granja.

Una derivación del mismo proyecto es, desde luego, el muy conocido de rehabilitación (no solo energética) del parque añoso de viviendas urbanas, propuesta que ha sido reiteradamente analizada en muchos foros de inversión, como fórmula de reactivar el mercado de construcción.

(seguirá)

Publicado en: Empresa, Tecnologías Etiquetado como: empresa, posibilidades, proyectos, start-up

Cuento de otoño: Pura filosofía

18 octubre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Si destacaba a simple vista por algo de entre sus compañeros, era por ser el más feo. Corto de estatura, demasiado gordo y fofo, pelo largo grasiento (con permanente aspecto sucio). Además, olía mal: sus glándulas sebáceas mantenían una secreción incontrolable, apestosa.

Se llamaba Anastasio Plínton, pero en la Universidad lo conocían como Platonín, por su afición a elucubrar.

Todas estas características negativas no le impedían sostener un interés general por todo el sexo femenino, ofreciendo un espectáculo más bien lamentable. Perseguía a sus colegas de clase de Filosofía con un encono admirable, tratando de seducirlas con la única arma que controlaba: su capacidad intelectual.

Se consideraba sin duda, el más inteligente de su grupo.

Aunque no los conocía a todos, estaba persuadido de ser el más listo de toda la Facultad. Puede que incluso fuera una de las personas más inteligentes de su generación, si es que se pudiera realizar una prueba comparada de los coeficientes intelectuales que resultara objetivamente neutral.

-He estado pensando toda la noche en mi teoría general -era, por ejemplo, la manera que había elegido aquel día para acercarse a Lolita Preciosa, una morena jacarandosa, que tomaba apuntes de Historia de los Pensamientos Frustrados en una libreta con las tapas ilustradas con fotos de Ricky Mortesten, el capitán de la selección de rugby de Malagascar.

-¿Y? ¿Has conseguido con ello aliviar tu tensión sexual? -podía ser la observación pertinente/impertinente de la señorita Preciosa, mientras se cambiaba de sitio, sentándose en un banco varias filas atrás, dejando tras sí un hálito a agua de colonia bendecida por sus hormonas.

Por esta razón y otras similares, conducido de la mano por su obsesión de desechar las opciones menores, dado el escaso tiempo disponible en una vida humana para llegar a conclusiones, Platonín no perdía el tiempo entablando conversación con sus colegas masculinos.

En verdad, lo perdía pretendiendo captar la atención de sus jóvenes compañeras, porque estaba convencido de que para la excitación intelectual de las terminaciones neurológicas que discurren por el cerebro, se precisa contar con estímulos sexuales, y, cuanto más intensos sean éstos, mejor.

Poco a poco, sin embargo, Platonín parecía estar consiguiendo perfeccionar su teoría general del orbe, a pesar de las antedichas limitaciones conductuales. Así lo había anunciado varias veces a lo largo del curso, a sus admiradas, sin que ninguna le prestara la menor atención.

A Marisa Tabernáculo le contó que estaba poniendo por escrito sus conclusiones, blanco sobre negro, pé sobre pá, como suele decirse, para que sirviera de guía con la que encontrar la salida del cosmos, el agujero de la eterna sabiduría.

-He descubierto algo muy curioso. Cuanto más avanzo en el saber, menos ideas necesitaba para expresarlo. Por eso, las quinientas páginas de que constaba mi teoría, en este momento, las tengo reducidas a cientoventisiete.

Si la señorita Tabernáculo le hubiera dedicado un minuto, solo un minuto, durante las semanas siguientes, habría podido enterarse de que el número de páginas con las que Platonín trataba de expresar su teoría se reducía a pasos agigantados.

-En este momento, trabajo en solo diez páginas -contó un orgulloso Anastasio Plínton a una displicente Merche Parodontosia, algunas quincenas más tarde.

Nadie pudo contrastar la poderosa construcción intelectual, porque no hubo ocasión de conocer ese documento que tan velozmente adelgazaba su espesor, mientras (todo hay que decirlo) Platonín engordaba.

Para sorpresa de algunos, Platonín no pudo terminar la carrera de Filosofía, que tan brillantemente había comenzado (había obtenido dos Matrícula de Honor, sin necesidad de examinarse, por asistencias, preguntas pertinentes y puntos de buena conducta, respectivamente, en Las Construcciones Subliminales Espinocianas y en Pensamiento Colateral Restringido).

Cuando se estaba ya a punto de convocar los exámenes finales, entró en una profunda depresión, desapareciendo de las aulas. El rumor era que su tensión por saberlo todo lo había conducido a La Cadellada, manicomio local del que, como se conoció años más tarde, no consiguió salir más que con los pies por delante.

Nadie pudo valorar, pues, las conclusiones del pobre recluído (diagnosticado, como tantos otros que confiaron excesivamente en sus propias posibilidades, del mal de «haberse pasado» -pasóse, como dicen en Asturias-; en este caso, por su extema dedicación a las redes de la filosofía).

Por casualidad, hojeando el otro día los libros más polvorientos de la Biblioteca de la Facultad (cuyo nombre actual es, para ser exactos, Universidad del Pensamiento Unico Polivalente), con la intención de preparar unas lecciones sobre La Autosuperación de los Déficit Cognoscitivos, que estoy invitado a pronunciar en la Universidad Internacional de Sama de Langreo, encontré en uno de ellos una hoja plegada por su mitad.

Estaba escrita a máquina, y en los caracteres tipográficos reconocí, sin posibilidad de confusión, la manufactura de Anastasio Plínton, porque todas las eñes tenían la tilde primorosamente superpuesta a mano, debido a que el frustrado filósofo todo lo escribía con una máquina alemana que perteneciera a su abuelo, y que éste había comprado en Leipzig a un violinista.

Sin que nadie lo advirtiera, asombrado de la intensidad que me provocó su lectura, bastante asustado, recogí el papel, y lo introduje al desgaire en mi mochila campera, ahí junto a la fiambrera con el sándwich de queso y anchoas y la manzana reineta que llevaba aquella mañana para el almuerzo, que suelo tomar en los bancos del Paseo de los Patos, en el Campo de San Francisco.

Lo guardo, como oro en paño, entre mis documentos más preciados: las cartas de amor que intercambié con Lolita Preciosa, el recorte de un periódico en el que se reseñó mi primera conferencia sobre las Cosas que Verdaderamente Interesan Y Las Que Tampoco, y una colección de noticias curiosas, que espero poder ordenar algún día.

Quién lo hubiera dicho de Platonín. Todos hubiéramos jurado que estaba loco.

FIN

Publicado en: Cuentos y otras creaciones literarias Etiquetado como: Anastasio, angel arias, Campo de San Francisco, cuento de otoño, fórmula magistral, inteligencia, inteligencia emocional, La Cadellada, Platonín, Plínton, Preciosa, pura filosofía, Sama de Langreo, Universidad

Cuento de otoño: Guillermo de vacaciones en Spain

17 octubre, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Sería en Inglaterra la hora del té, aproximadamente, cuando la Sra. Fernández de Litio (emparentada, por línea materna, con los González de la Buena Mesa), se lo comunicó a su hijo, Fernandito, al que todos llamaban Nito.

-Mañana vendrá a pasar unos días con nosotros el hijo de los Brown, Guillermo. Es decir, Willy.

Nito, que estaba preparándose un bocata con dos lonchas de jamón serrano que acababa de coger de la alacena, no disimuló su disgusto.

-No conozco a ningún Willy, -dijo, dando un mordisco descomunal al bocadillo, por lo que apenas se le entendía. Pero su madre sabía leer incluso su pensamiento.

-No hables con la boca llena -le recriminó su madre-. Yo tampoco lo conozco. Tu padre hizo amistad con el suyo, que es un hombre de negocios, y han decidido que paséis una temporada con cada familia.

La cuestión era no solamente no conocía a ningún Willy, Guillermo, o como quiera que se llamara el hijo de los Brown, sino que, además, como se creyó en la obligación de recordar, por si hacía falta, era justamente pasado mañana cuando se iría de campamento de verano con los compas del colegio al bosque de Muniellos.

-No te preocupes, por eso. Papá ya habló con el Hermano Pablo y Guillermo puede ir con vosotros. Haréis muy buenas migas, seguro.

Al día siguiente, Nito, su mamá y el chófer de la fábrica del papá, fueron a recoger a Guillermo a la estación de autobuses de Gascona. Por unos instantes, creyeron que el niño habría perdido la conexión, porque no aparecía por ningún lado.

Bajó gente muy seria con sombrero de ala redonda y bigote recortado, una señora mayor que, al parecer, vivía en Santa Susana, porque eso dijo cuando cogió el único taxi que había en la parada, varios estudiantes que festejaban haber aprobado el primer examen para ingreso en la Escuela de Ingenieros Industriales (no todos, quizá solo uno de ellos, aunque todos parecían igual de contentos), dos jóvenes amigas que trabajaban de enfermeras en la clínica de la Concepción y venían de permiso,…

Por fin, una señora de cierta edad, puso pie en tierra, tirando, bien agarrado a su mano, de un jovenzuelo de pelo negro alborotado, vestido como para ir al polo norte. Así de abrigado estaba.

Era, sin duda, Guillermo Brown. Zapatos sucios de barro seco, medias caídas, señales de viejas cicatrices de peleas libradas con monstruos imaginarios en piernas y rodillas… Y una locuacidad imparable. Parecía estar discutiendo de algo muy importante, vital, con la señora que lo acompañaba, aunque, como hablaban en inglés, los que esperaban en el andén no entendían ni papa.

Guillermo gesticulaba y señalaba, con la mano libre, hacia el interior del autobús.

-¿Es Ud. la señora Fernández? -preguntó a la señora Fernández la recién llegada, sin soltar su presa de la mano. Y sin esperar respuesta, continuó:

-Este es el niño, Guillermo. No sabe hablar español, y ha perdido o le han robado la maleta en el aeropuerto de Barajas. Está convencido que ha sido un tal Emilio Salgari.

Guillermo tenía entonces once o doce años, los mismos que Nito. Los dos niños se miraron, sin intercambiar una sola palabra.

En un descuido, Guillermo volvió a entrar en el autobús, y volvió con un libro. El pequeño inglés no traería equipaje, pero ahora mantenía un libro en la mano, que alargó, acompañado de una larga perorata en su idioma, a su colega infantil.

El libro estaba escrito en español, editado por la Editorial Molino. Su título era «Guillermo el salvaje» y su autor (después se supo que era, en realidad, una señora) era Richmal Crompton.

Las vacaciones en Muniellos resultaron inolvidables. Por aquel entonces, no había problemas en hacer una acampada en aquellos parajes, en donde la naturaleza guardaba montones de secretos, que los mayores nos trataban de desvelar, pero que los niños mezclábamos con buenas dosis de fantasía, haciéndolos más interesantes.

Los pequeños excursionistas pescaron truchas dejando anzuelos durmientes en los arroyos, aprendieron a distinguir acebos, serbales y alisos, descubrieron que había plantas con raíces comestibles (y, mucho más interesante, dos o tres muy venenosas, según fueron advertidos) y un par de ellos, cuando se perdieron, creyeron haber visto un urogallo.

Por las noches, en torno al fuego que hacían los monitores, Guillermo Brown contaba alguna de sus muchas aventuras, que uno de ellos, Perico Trullo (el hijo de un panadero del Fontán), que estaba estudiando filología inglesa, traducía con soltura.

Se hizo muy popular entre los escolares, especialmente cuando, utilizando su facilidad para imitar sonidos, le hizo creer al Hermano Pablo que un oso se le había colado en la tienda de campaña. Fue divertido ver correr al fraile en calzoncillos marianos, rezando padrenuestros como un poseso.

¿O es que esto no sucedió, y nos lo imaginamos también?

Encontré por casualidad a Nito el otro día y, cuando le pregunté, me dijo que conservaba el libro. Había perdido una de sus tapas rojas, pero en todo lo demás, se mantenía en buen estado.

-¿Tienes los demás libros de la colección? -le pregunté.

-¡Ah! ¿Pero había más libros? -me contestó, en tono distraído. Sin esperar respuesta, dándome una palmada en la espalda, me apartó a un lado, con una brusquedad que me molestó-. Perdona, pero llevo prisa. Ya hablaremos con calma otro día, y recordaremos viejos tiempos. ¿Nos llamamos, eh?

No tengo idea de dónde localizarlo, después de tanto tiempo. Pero tenía que haberle dicho que conservo los 38 libros de la colección.

Incluso, de tarde en tarde, abro uno al azar y releo cualquiera de los relatos. Puede que, en mi fuero interno, tenga la ilusión de beber en las fuentes de la juventud, esa que tanto Nito como yo, como todos cuantos crecimos y nos hicimos mayores, y envejecimos, mientras Guillermo permanecía inalterable, hemos perdido para siempre.

FIN

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Esto no es un Cuento de Otoño: El riesgo de Castor visto por los ingenieros

16 octubre, 2013 By amarias2013 1 comentario

Mis aficiones literarias no deberían ocultar que soy, profesionalmente, ingeniero y abogado. En realidad, me ocurre que vivo de ejercer estas carreras y no de aquello que escribo sobre lo que se me ocurre.

Me interesa, por ello, conocer los posicionamientos técnicos y jurídicos acerca de las cuestiones que tienen relación con lo que estudié en las Universidades y, en particular, con lo que he tenido ocasión de aplicar y ver aplicar en los ya muchos años de práctica.

Mantengo la curiosidad por entender las razones de los demás, especialmente en aquellos temas que ocupan, y no digamos, si preocupan a la sociedad donde vivo.

Este es el caso del análisis de los seísmos que se han vinculado a los trabajos de la plataforma Castor, en Vinarós. El tema es de tanta actualidad que me excusa de presentar los detalles. Bastará, los lectores más desinformados, indicar que se pretende aprovechar el hueco del antiguo yacimiento petrolífero de Amposta, situado a unos 2 km de profundidad y más de 25 km de esa localidad (mar adentro), para almacenar gas natural, que se conducirá hasta allí por una tubería de 30 km.

En la realización de las pruebas previas de estanqueidad del futuro depósito, en las que se inyectó gas a presión, se detectaron por los sensores de control varios microseísmos de magnitud ligeramente superior a 3 en la escala de Richter, que causaron, al ser conocidos y glosados por diversos comunicadores, alarma social en la población, aconsejando la suspensión provisional de las pruebas.

Algunos científicos, que trabajan en la investigación de las causas antropogénicas de los seísmos, propusieron de inmediato, el abandono defintivo del proyecto. En esa postura, destacan los geólogos Miguel de las Doblas y Antonio Aretxabala, vinculados al Instituto de Geociencias de Madrid.

El 14 de octubre de 2013 el Instituto de Ingeniería de España (IEE) celebró una jornada sobre el proyecto Castor, en la que participaron los ingenieros de Minas Recaredo del Potro (responsable de la empresa ESCAL UGS, ejecutora del proyecto) e Isaac Alvarez (profesor asociado a la Escuela de Minas de Oviedo, y uno de los pocos técnicos españoles con experiencia real en proyectos que involucran prospecciones profundas y, en concreto, de la explotación previa en Amposta) y el ingeniero de Caminos Antonio Soriano, Catedrático del Departamento de Ingeniería y Morfología del Terreno de la Universidad Politécnica de Madrid. Dirigió el coloquio la profesora del ICAI, Yolanda Moratilla, directora de la Comisión de Energía del IIE.

El interés del tema quedó evidenciado, desde luego, por la masiva presencia de asistentes, en su inmensa mayoría, ingenieros. Había muchos rostros conocidos de quien esto escribe. La presente crónica no pretende ser una reseña de lo que se dijo, sino recoger la impresión que me produjo.

El propio IIE ha publicado en su web un resumen de la Sesión, supongo que supervisado por los ponentes (aunque encuentro algunas diferencias respecto a mis notas), al que me remito.

Este Comentario responde a lo que yo entendí y anoté.

Antonio Soriano admitió que no cabía duda -en todo caso, pocas dudas- «de que los movimientos de tierra detectados han sido causados por la actuación realizada en Castor». Aunque los ingenieros de minas que habían hablado con anterioridad habían caracterizado el incremento de presión en la línea de rotura de la falla de Amposta como menor (máximo de 8 kg) » para un geotécnico, ese aumento no era en absoluto despreciable.

Tampoco estuvo de acuerdo con la interpretación realizada con anterioridad por Isaac Alvarez, de que «lo que pudo haber pasado es que la extracción ha debilitado el techo del yacimiento del que se extrajo crudo en Amposta», produciendo un ligero hundimiento debido al desprendimiento de CO2, que habría formado bicarbonato de calcio, provocando cambios locales de densidad y pequeños derrumbes «a escala métrica».

Para Isaac, «cuando la tierra se pone en movimiento, la inercia que adquiere es tremenda, y, por ello, se mueve a velocidades pequeñísimas. A la derecha de la falla, el terreno es mesozoico, consolidado; a la izquierda, es terciario, menos competente.» La situación sería comparable, a escala, con el «efecto de dejar caer un peso de una esponja encima de una silla» y, además, la sede tensionaría resulta un sello estupendo para el yacimiento.

Lo importante para Soriano, sin embargo, es «conocer el límite de lo que provocan estas actuaciones, y ese límite no puede ser mucho mayor de lo que se está sintiendo: 4,2. Para precisar ese límite habría que estudiar más detalles de la falla, y definir si es 5 ó 6, pero eso es una incógnita actualmente.»

Poner una cota superior a ese límite implica precisar «cómo se sentirían en la costa los efectos, es decir, la intensidad que se siente en Vinarós». Para evaluarlos, lo determinante no es la escala de Richter, sino la escala de Mercalli, que califica la percepción por la población y los daños concretos sobre las estructuras.

«En la planta, apenas se han sentido los terremotos y no ha habido ningún daño estructural. Las aceleraciones han estado y siguen estando por debajo de IV, en números romanos. Incluso si los seísmos hubieran sido de intensidad V, que generan una energía 30 veces mayor -la intensidad local que se sintió en Pamplona, que está lejos de ocurrir en Castor- los efectos serían prácticamente imperceptibles por la población.» Habría que alcanzarse la intensidad VII para que hubiera razones de alarma real.

«Como estamos a 1.700 m de profundidad, el terreno está soportando 170 kg. Si supongo que la presión aumentara en 1.000 veces, el índice de Mercalli se situaría en VI como máximo».

No ha habido derrumbamientos en el terreno, aclaró Recaredo del Potro, pues se habría detectado un incremento de presión en los pozos de control: solo ha habido un salto de centésimas de bar en el manómetro. Existe permiso para inyectar a 50 bar -correspondiendo con los estudios previos, en los que el Instituto de Catalunya afirmó que no habría riesgo hasta los 40/50 bares- y, hasta ahora «solo se precisó inyectar a 5 bar, pero no porque limitáramos la presión, sino porque el agua fluye libremente.

Isaac Alvarez afirmó que «los angulares de los pozos están bien y no se ha notado efecto significativo en los manómetros de cabeza», por lo que la burbuja se mantiene estanca.

«Se han hecho estudios de la seguridad de la roca cobertera desde 2002. Una cosa es que se mueva la falla y algo distinto que ceda la roca cobertera. Hemos mejorado la normativa más exigente de las plataformas del Mar del Norte, superando las medidas adoptadas en las de Gaviota y Casablanca. Tenemos un certificado del Lloyd que lo acredita», dijeron, complementariamente, Recaredo e Isaac.

No es la primera vez que se utilizan yacimientos en roca kárstica en España. «Lo más frecuente es que para almacenamiento se utilicen antiguos yacimientos, salvo en el caso de acuíferos».

«La falla se está moviendo geológicamente y se ha acelerado un poquito la velocidad natural de movimiento. Los 8 kg de exceso de presión sobre los 180 kg previos están causando una sismicidad muy baja, por períodos largos.», apuntó Antonio.

«Un seísmo de magnitud VI no haría daño a los edificios de Vinarós, porque lo que se está midiendo es en la zona epicentral, y los seísmos superficiales, como los que analizamos aquí, se atenúan mucho más deprisa que los profundos. Estoy convencido de que lo que se pueda detectar en la plataforma no provocará ningún daño en la costa», explicó, igualmente respondiendo a una pregunta del público, Antonio Soriano.

A mí, como a los asistentes con los que pude conversar después de la Sesión, me convencieron los argumentos de mis colegas.

Y apunto algo más: Ese tipo de encuentros son los que ayudan a poner en valor la ingeniería española, y son determinantes para que la sociedad no se deje guiar por visiones catastrofistas. El Instituto de la Ingeniería de España se ha marcado un buen tanto, y hay que propiciar actos como éste. No faltan temas, al contrario, en que se debe dar voz a los que saben de qué hablan y, además, lo aplican a aquello que corresponde.

Porque traer argumentos, cuya validez no cuestiono, correspondientes a otras situaciones, pretendiendo aplicarlos a circunstancias muy diferentes, no hace sino generar un falso debate, que, en lugar de aclarar, contamina.

Publicado en: Ingeniería Etiquetado como: Amposta, Antonio Soriano, Aretxabala, colapso, debate, falla, geólogo, IIE, ingeniero de minas, Isaac Alvarez, Mercalli, Miguel de las Doblas, proyecto Castor, Recaredo del Potro, Richter

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