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Ingenieros en la Sanidad (1)

11 junio, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

El Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) y el Comité de Ingeniería y Sociedad de la Información del IIE celebraron el 10 de junio de 2013 la Segunda Jornada de un ciclo dedicado a «La medicina moderna: Sinergia entre médicos e ingenieros».

Fue una Jornada memorable, ilustrativa, bien documentada. De esas que te abren los ojos acerca de lo que ignoras, animándote a profundizar más y, porqué no, a difundir el mensaje. Supongo que las ponencias podrán encontrarse en la web del IIE o del Colegio de médicos y, por eso, y por la extensión que debería dar a este Comentario, renuncio a resumirlas, aunque sí trataré de trasladar aquí algunos de los aspectos que más me sedujeron de las magníficas presentaciones de todos los intervinientes.

Sorprendentemente, había poco público en el «Pequeño anfiteatro del ICOMEM». Más sorprendentemente aún, los médicos que asistían al acto eran muy pocos, superados en número por los ingenieros. También, y como es habitual en las Jornadas y Simposia que se realizan en Madrid, predominaban las canas. Tenemos mucho paro juvenil, pero parece que los más jóvenes tienen dificultades para orientarse hacia las oportunidades de futuro.

Está España en una buena posición en el marco de la e-Salud, «comparables con los de cualquier país» (Carlos Hernández Salvador, teleco, responsable actualmente de la Unidad de Investigación en Telemedicina y e-Salud del Instituto de Salud de la Carlos III), con un montante en inversión y gasto creciente desde 2008 (446 Mill€) hasta 2012 (más de 700 Mill€) y que, a pesar de la crisis alcanzará más de 600 Mill€ en 2013.

Casi el 100% de los centros de salud españoles tienen hoy informatizadas las historias clínicas, aunque algunas CCAA tienen que mejorar la compatibilidad total de sus archivos, para que sean accesibles desde cualquier Centro Hospitalario. La integración es más importante en la atención primaria (90%) que en los Hospitales (50-60%). En el campo de la receta electrónica, la mitad de las CCAA la tienen implantada. En dispensación las cifras son ínferiores (38%) y vuelven a subir en prescripción (50%), pero el ciclo completo (prescripción más dispensación) solo está en servicio en el 5%.

20,2 Millones de citas (el 5,1% del total) se han concertado por internet. Es decir, hay amplio campo de crecimiento, porque la disponibilidad para hacerlo es ya total.

Respecto a la influencia de las tics, no se dispone de suficientes datos y los que hay no tienen toda la fiabilidad, para evaluarla. Según un estudio realizado por la Universidad de California (Chaudry et alt., «Improving Patient Care»), el mayor benefcio estaría en la reducción del tiempo de atención, en tanto que respecto al proveedor de la asistencia (el personal sanitario), el beneficio aparece como dudoso. En todo caso, el análisis de los datos está enfocado hacia la industria farmacéutica.

Otro estudio, realizado por miembros del Imperial Colege of London (Paglieri et alt.), encuentra que «el coste-efectividad está aún por demostrar», reconociendo como ejemplo estrella el de la telemonitorización, con la utilización de las tecnologías de internet para realizar un seguimiento y control extra-hospitalario.

De la literatura científica, referido al tratamiento de problemas de insuficiencia cardíaca, apnta Carlos Hernández Salvador que se detecta «un verdadero descontrol» respecto a las ventajas, afirmando una parte de los entrevistados que es efectivo y otros, lo contrario. «La telemonitorización sería efectiva en el 21% de los ejemplos analizados, siendo clara la disminución de las consultas presenciales». Para los casos de enfermedades respiratorias, síndrome de epoc, etc., algún estudio no encuentra mejoras en la calidad de vida de los pacientes.

H. Salvador define la situación como «de gran actividad en investigación, desarrollo e innovación, en especial, para servicios ubicuos (el propio domicilio como lugar asistencial para seguimiento y control), personalizados y basados en la evidencia».

(continuará)

Publicado en: Derecho, Ingeniería, Medicina Etiquetado como: biomedicina, Carlos Hernández Salvador, carlos III, Colegio de Médicos. IIE, competitividad, e-Salud, ingeniería, tics, Universidad

La mente embotada del emperador y la guerra de Siria

10 junio, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Ya alguna otra vez me he referido a La nueva mente del emperador, el primero de los libros de Roger Penrose destinado a demostrar, con argumentos no aptos para todos los públicos, que no puede haber ningún artefacto que pueda competir con la mente humana en su capacidad de generación de algoritmos.

Es decir, en explicación para andar por casa y cuya torpe redacción es de mi exclusiva responsabilidad, aunque en algún momento se llegara a desvelar el truco de magia cósmica con el que se puso en evolución, por generación espontánea o capricho de un Hacedor metafísico, un punto gordo de sutil energía atiborrado de nanopartículas hacia una compleja diversidad de puntos de materia de los que la mayoría no están destinados a ser contemplados por nosotros, tendríamos pendiente de solución otro asunto, de mucho mayor interés para nosotros.

Tenemos, sí, montones de ecuaciones y fórmulas irrefutables que nos dicen ya mucho del comportamiento de la materia cuando fuerzas externas actúan sobre ella o cuando la obtenemos para observarla, en su propia quietud, bajo una lupa y medirla con una regla.

Estamos a punto, nos dicen, de encontrar el Primer Postulado a partir del cual lo sustancial de lo físico se desplegará como un manto de coherencia interna. Pero no tenemos casi nada avanzado en el estudio de la lógica que rige nuestro propio comportamiento, y no digamos, del colectivo humano, empeñado en un continuo proceso, y cada vez con mayor aceleración, de generación de ideas e interferencias sobre la energía y la materia, y de las que resultan especialmente perturbadoras sus dos categorías extremas: las geniales y las estúpidas.

La guerra de Siria pertenece, sin duda, a la esfera de las intervenciones destructivas de la especie humana sobre la materia. No es tan grave para ésta, porque la materia se puede reconstruir con ecuaciones y fórmulas que conocemos, en procesos que, como colectivo, dominamos. Así que se podrán poner en pie edificios parecidos, reparar carreteras y monumentos demolidos, fabricar armas incluso más eficaces, gases tipo sarin mucho más letales. No habrá problemas por ese lado.

Lo que no podremos jamás reconstruir será la vida de los miles de muertos en esa batalla por el poder sobre una parte ínfima de la materia, eliminar el dolor y el sacrificio de los miles de heridos, mutilados, refugiados, huídos, enloquecidos, desorientados… No lo podremos hacer aunque seamos millones los personajes que contemplamos, impávidos -no impotentes, impávidos- la desgracia de una parte de quienes llamamos, sin embargo, semejantes. Como lo son los de Irak, Afganistán, el Sahel,…

Una joven siria, perdida en algún lugar de Grecia, a la que había llegado atravesando Turquía desde su país en llamas, y que se encuentra, sin documentación, sin medios, sin familia, a punto de ser remitida a Túrquía, devuelta porque, ya se sabe, -lo oí de uno de sus jefes de Policía- Grecia tiene una grave crisis y no puede, además, conceder permiso de entrada a la Unión Europea a quien no reúna las condiciones legales, preguntaba: «¿Qué haceís por nosotros, más que tomar fotos? ¡Solo fotos!¡Fotos!».

La mente del emperador está embotada. Y con la mente en ese estado, las máquinas imaginadas por Turing cobran más sentido; somos reproducibles en gran medida, asquerosamente repetitivos en demasiados de nuestos comportamientos.

Publicado en: Actualidad, Economía, Internacional Etiquetado como: emperador, guerra, Penrose, refugiados, Siria, Turing

Del país de las maravillas al de las mamandurrias

9 junio, 2013 By amarias2013 1 comentario

No es un cuento para niños, sino una historia de desolación. España ha pasado en muy pocos años, de ser el País de las Maravillas a aparecer como el País de las Mamandurrias (1).

Por supuesto que no es la única cualidad que nos distingue, y que aún albergamos importantes bolsas de bondades, y que hay mala fe en muchos de los que quieren vernos ahora como maestros de la falsificación y del engaño, retornarnos a la categoría de vagos y mangantes, y no darnos crédito porque dirán que nos lo vamos a gastar en francachelas.

Lo que sorprende es nuestra escasa capacidad para defendernos ante quienes nos lanzan piedras al mismo tiempo que nos dicen tús tús (2), desorientándonos.

Sucede lo de otras veces: que nuestro pueblo es, colectivamente, muy viril, y no tiene capacidad intelectual para abordar más de un tema cada vez. Y en esta fase de nuestro desarrollo entrópico, nos hemos detenido en el placer de refocilarnos en la corrupción que suponemos, como principio, generalizada; en la falta, que admitimos como dogma, de la nula calidad global de nuestra enseñanza; y en el descrédito, que aseguramos unánime, -con unos cuantos ejemplos, eso sí, de tomos y lomos- de nuestras instituciones antes más preciadas; etc.

Nos sobran razones para alarmarnos de que el deterioro que hemos conseguido, a pulso, desde finales de los 90 (más o menos) es de los de órdago a la grande, pero, como aficionado al mus, afirmo que el juego -para bien o para mal- no ha hecho más que empezar, y deberíamos concentrar nuestra atención en decidir si nos la jugamos a pares, esperamos a conocer quién lleva juego o lanzamos un órgano a la chica a ver qué pasa y nos lo aceptan.

Observo que los interlocutores que juzgo más relevantes, -por el tamaño del gorro que llevan puesto en la cabeza-, se definen por las más variadas opciones, sin detenerse a analizar, en general, las cartas que llevamos todos en la mano.

Tengo mis títulos para afirmarlo así. Pronuncio la aseveración en mi calidad de asistente dinamizador a muchas reuniones y comités; receptor y emisor de innúmeras conferencias, lector y redactor habitual de dictámenes, analista crítico de informes, (incluso de los que yo mismo he hecho y hago); conocedor de varios centros de investigación, (en alguno de los cuales fui investigador prometedor cuando mucho más joven); gestor de empresas, (incluso en unas cuantas en las que expuse mis dineros); empleado fiel -pero que también supo del dolor de ser despedido sin explicación-, o muy torpe, -más veces de las que se pueden soportar sin analizar lo que nos pasa-; autónomo, en fin, y, sobre todo, espectador a resultas propias y resultados de todos.

Están, por una parte, los que son amigos del barullo total, y pretenden acabar este juego con un órdago general, lo que se suele expresar como: «Ordago a la grande, a la chica, a los pares y al juego si lleva mi compañero». Es la posición más peligrosa de todas, solo admisible cuando vamos perdiendo por muchas, y los otros están a punto de salirse ya de cuentas.

No lo aconsejaría más que si se estuviera en situación desesperada, lo que no me parece en absoluto el caso. Sin embargo, la situación de descontento ha propiciado que crezcan quienes quieren cambiarlo todo: régimen de Estado, sistema de gobierno, modelo económico, posición ambiental, concierto internacional, etc. En el juego del mus -que es el modelo que tomo en este Comentario-, si se está en esta posición de riesgo de «muerte dulce «para el que tanto arriesga, es el otro quien debe decidir si acepta el envite o si sigue, piedra a piedra, construyendo su triunfo, haciendo caso omiso de la provocación que le ponemos sobre el tapete.

Están otros, al parecer conscientes de que llevamos mal juego, que quieren arrancancar unos puntos a la chica, en lugar de dejarlo pasar, ignorando aquello de que «jugador de chica, perdedor de mus». Afirman o defienden que exportar talentos juveniles es bueno, porquue ya volverán a traernos más salero (como los alevines de salmón noruegos, que pastan por el mar durante años y vuelven hechos unos mulos a los fiordos en donde los sembraron); pretenden que la religión (católica) debe ser asignatura obligatoria porque está en la base cultural y entronca con la ética; dan dinero a los bancos propios para que no entren en default -lo pongo así, en inglés, porque suena cursi y me sirve para vituperar el término- con los bancos tiburones ajenos, en lugar de prestarlo a los que pueden crear riqueza; etc.

No tendremos buenos pares, pero algo llevamos. La gente de mi generación (hablo en sentido amplio: los qe tenemos entre los 75 y los 50 años, más o menos) hemos tenido la suerte educativa de haber vivido etapas de gloria y de penuria, de sacrificio y de exultante jolgorio; hemos creído y descreído; aplaudido a los mismos que hemos silbado, y al revés. De esta escuela de formación, fundamentalmente autodidacta, nos queda un poso excelente, en especial, a todos los que no hemos tenido el mando de nada más valioso que hacer de nuestra vida un modelo universal, y que, por eso, habiendo tenido alguna vez responsabilidades, hemos visto y analizado, porqué nos empujaban fuera del carro.

Hemos constatado, por ello, lo previsto: La mayor parte de las instancias -privadas y públicas- están ocupadas por mediocres, por aduladores, arribistas, o ineptos. Pero también, algo mejor, más útil para el caso: en los niveles intermedios, hay montones de gentes muy, pero que muy capaces: serios, honestos, inteligentes, libres de ataduras. Son unos pares aceptables, si los acompañamos de un buen juego.

Así que todo depende, a la postre del juego que tengamos y lo que tengan los otros. Allí se juega el triunfo o el descalabro. Pero como no se a quién estoy desvelando mi posición, y la partida continúa, solo diré, cuando llegue el momento: «Envido a juego con mis cartas y las de mis compañeros». Porque aquí, compañeros, sí que nos la jugamos. O sea que, dejando que todos pasen, descartémonos solo de las cartas más flojas y apalanquémonos, esperando que nos toquen mejores, de las buenas que tenemos en la mano, a ver si conseguimos combinarlas.

—–

(1) No dudo que el docto lector conozca el significado de esta palabra; para ahorrar la visita al Diccionario a aquellos que lo ignoren o quieran contrastar las correctas condiciones para su empleo, indico aquí que «mamandurria» es «Sueldo que se disfruta sin merecerlo, sinecura, ganga permanente» (RAE)

(2) Hago referencia indirecta a un refrán, hoy en desuso, aunque solemos usar una derivada del dicho, afirmando, acaso sin serlo, «A mím que soy perro viejo», para ahuyentar el riesgo de que nos tomen por el pito de un sereno, es decir, nos ninguneen. «A perro viejo, no hay tus tus», significa que es difícil engañar con halagos a quien es avezado por haber vivido mucho.

Publicado en: Actualidad, España Etiquetado como: cartas, descarte, envido, intereses, jugar bien, mamandurria, mangante, mus, órdago, órdago a la chica, país de las maravlllas, pares

Fracking: Del ruina montium a la ignorancia ilustrada (y 3)

8 junio, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

(Con este comentario termino la serie de tres con los que he pretendido, tanto resumir la Jornada sobre el fracking organizada por el Colegio de Geológos, como aportar mi propia visión sobre el tema, que reconozco receptiva y dinámica, como corresponde a un ciudadano interesado, técnico pero no especialista, y atento a descubrir contradicciones, debilidades y fortalezas en los argumentos e intenciones ajenas)

Retomo ahora la pregunta que la asistente a la Jornada formuló, una vez que los ponentes terminaron sus exposiciones: ¿Tiene la tecnología de la fractura hidráulica problemas, o todo son ventajas?

La respuesta que obtuvo la curiosa pertinente fue, más o menos: «No especialmente. Se trata de una industria que quizá no conocemos suficientemente en España, pero muy probada en otros países. Los problemas que pueden presentarse son conocidos, y ninguno es especialmente preocupante».

Es cierto que el concepto de fractura hidráulica de material geológico es conocido desde los romanos de la época clásica. En las Médulas perdura el testimonio de su técnica para demoler grandes masas de tiera compactada utilizando la presión del agua, para recoger el oro de aquellos depósitos auríferos. Pero si el concepto es el mismo, las magnitudes y el objetivo son completamente distintos.

En el caso de la extracción de petróleo, la perforación -a profundidades, en efecto, generalmente superiores a 3.000 m- se hace con una cadena de perforación rotatoria, sostenida por una torre y dirigida por un banco giratorio, retirándose los detritus de perforación por un fango a presión relativamente reducda. Una vez alcanzada la bolsa del yacimiento, el gas y el petróleo crudo, que están a muy alta presión, tienden a brotar con violencia, desde el momento en que se perfora la roca que ha estado sellando su ascenso durante miles de años; al cabo de un tiempo, las presiones se igualan y, si se quiere seguir explotándolo, hay que impulsarlo a presión, hasta que la rentabilidad del procedimiento se anula, momento en el que el pozo se abandona

La presión de trabajo en el fracking está en el rango de 350 y 700 atmósferas (e incluso más), y tiene por objeto romper la roca, creando caminos al gas, lo que obliga a organizar un complejo sistema de compresión y control. Las torretas de los pozos de perforación se parecen a una cabina de jumbo, por el número de aparatos de medida, recepción de señales y dispositivos de accionamiento y control y, desde luego, son mucho más complejas que las normales de perforación petrolífera.

España no está, ni mucho menos, en fase de iniciar la explotación del gas de esquisto, sino de iniciar la exploración, ya que se desconoce si tenemos realmente gas en cantidad y condiciones de rentabilidad. Las dimensiones de nuestros posibles yacimientos (las indicaciones geológicas son positivas) son reducidas, casi ridículas en relación con las de Estados Unidos o Canadá, e incluso centro Europa. El yacimiento de shale gas en Nueva York se extiende por aprox. 200.000 km2, casi la mitad de España!

Una cuestión nada despreciable es la de valorar la oportunidad y rentabilidad de la exploración inmediata de gas de esquisto. La coyuntura puede variar rápidamente y estamos en una situación de claro excendente de producción energética en relación con el consumo. Entiendo que si las empresas están dispuestas a realizar los desembolsos necesarios, asumiéndolos en su totalidad, poco se puede objetar, salvo, eso sí, la exigencia de compensaciones por la ocupación de los terrenos, el cumplimiento de la legislación y la obligatoriedad de devolver el paisaje a su estado anterior a los trabajos.

Pero no puede olvidarse que, si las operaciones tienen éxito, habrá que generar una red de tuberías hasta los puntos de consumo, que son las centrales de ciclo combinado, hoy, como se sabe, infrautilizadas; de las empresas propietarias es de donde intuyo proviene este interés moderno por el gas de esquisto, opción energética conocida desde los tiempos de maricastaña y a la que ahora se concede tanta antención mediática y ecologética.

Desde luego, las presiones ecologistas -en su mayoría, procedentes de la ignorancia ilustrada por internet, y en parte, supongo, ignorante de que los intereses antifracking provienen de países productores de petróleo y gas convencional, tras de las que se esconden poderosos caciques económicos)- no deberían conseguir que los costes de exploración -y, posteriormente, los de explotación- se vieran desmesuradamente incrementados con la petición de medidas de control ambiental extemporáneas (estudios de microsismicidad improcedentes, medidas de seguridad y tasación de riesgos estrambóticas, tasas de ocupación de terrenos excesivas, etc).

Hay en internet ejemplos alarmistas para ignorantes, como el del grifo de agua con tanto contenido en metano que se le puede hacer arder con una cerilla , o análisis elucubrantes de los efectos de la fracturación, que se provoca a la profundidad de 3 o 5 km, y que remiten a explosiones destructivas en superficie con cargas muy superiores (hablamos de microfisuras, no de demolición). Hay que separar las tonterías de las verdades, con argimentos que tengan credibilidad, seriedad y solvencia: tanto los defensores del fracking como los detractores deberían, ante todo, probar que no hablan de oídas o de leídas, que saben, por haberlo vivido, de lo que opinan. Reto difícil de cumplir para los técnicos españoles, salvo contadísimas excepciones.

Otro tema que no me parece menor es el de la capacitación técnica para realizar estas perforaciones profundas (seguidas de perforaciones horizontales, una vez alcanzada la cota vertical) y la disponibilidad de la maquinaria precisa en nuestro territorio. Son muy pocas las compañías capaces, y funcionan en régimen de oligopolio; así como en Estados Unidos o en Canadá se dispone de cientos de empresas capaces de hacer estas perforaciones, en Europa no disponemos de esa oferta, y los contratos de perforación se encarecerán.

Publicado en: Empresa, Energía, Ingeniería Etiquetado como: centrales de ciclo combinado, energía, españa, exceso, fracking, fractura hidráulica, ignorancia ulustrada, Médulas, microsismicidad, peligros, perforación, problemas, ruina montim, USA

Fracking: Del ruina montium a la ignorancia ilustrada (2)

7 junio, 2013 By amarias2013 3 comentarios

(Nota: Este Comentario forma una unidad con otros dos, del mismo título, numerados del 1 al 3. Aconsejo al lector que, si le interesa de veras el tema, empiece por la lectura del primero.)

La intervención de Juan Carlos Muñoz-Conde, ingeniero de Caminos, portavoz de Shale-Gas España y anterior DG de Unión Fenosa Gas, abordó un enfoque, según el mismo indicó al principio de la misma, más energético. Concretamente, trató de responder a la cuestión de «qué puede aportar el shale gas (gas de esquisto) a nivel global».

En este sentido, su ponencia era una ampliación de la visión que García Portero acababa de expresar, como colofón de la suya. «En el 2035, el 24% de la producción de gas mundial provendrá del gas de esquisto (hoy es el 12%), y si no se dispusiera de gas natural abundante, la dependencia del carbón y del petróleo sería mayor. Se trata de una oportunidad y no de una amenaza».

Estados Unidos es el modelo. El gas no convencional ha generado 600.000 puestos de trabajo, y en el 2035 se pretende superar los 1,5 millones de empleos. La producción alcanza allí actualmente los 360 BCM (1 BCM= 10exp9 m3), y ha tenido efectos sobre el precio del gas, que Muñoz-Conde dice haber visto a 14 $/mbtu (milones de unidades térmicas británicas) y que llegó a bajar a 2,5 hace algunos meses, según el Henry Hub (1).

El efecto sobre el mercado del gas mundial ha sido también notorio, ya que Estados Unidos ha dejado de ser importador, por lo que países que lo tenían como cliente, ofrecen ahora sus excedentes en el mercado internacional. El Presidente de la Comisión Europea, Barroso, ha expresado que los precios de gas que pagó la Unión Europea en 2012 fueron cuatro veces superiores a los de Estados Unidos.

España es, en realidad, un país muy poco explorado. Los sondeos realizados hasta ahora han tenido escaso éxito, pero Muñoz-Conde defiende que hay que aumentar la exploración de sondeos, para confirmar las previsiones de que en nuestro subsuelo se encuentran 2.000 BCM (equivalentes a 55 años de consumo), lo que nos permitiría reducir nuestra dependencia exterior (España consume al año unos 37,5 BCM).

La cuestión esencial, para Muñoz-Conde, es mejorar la comunicación, «porque desde las empresas hemos llegado mal a la sociedad», al orientar sus peticiones de licencia de exploración directamente hacia el Gobierno, en tanto que «los grupos anti-industrias» (que precisó como «grupos ecologistas que no quieren el desarrollo basado en el carbón») han dirigido su atención hacia los ciudadanose en general, consiguiendo crear un ambiente contrario: «Internet se ha llenado de mitos, falsedades y mensajes malinterpretados».

El caldo de cultivo para la contestación (2) surgente de entre la gente insatisfecha, desencantada, lo encuentra Muñoz-Conde en «el momento de anarquía social», que calificó de lógico, y que se aprovechó del silencio de los prescriptores, que designó como «técnicos, ingenieros y geólogos», sobre todo, y a los que se descuidó. Alabó, en este sentido, la «publicación, muy seria, del Colegio de Ingenieros de Minas», apoyando esta técnica, y expresó su deseo de que «la posición de los geólogos sea menos tibia».

(continuará)

—
(1) El índice de Henry (Henry Hub) es el precio del sistema gasístico de Erath, Louisiana, propiedad de la Sabine Pipe Line LLC, filial de la Chevron Corporation.
(2) Empleo la palabra en un doble sentido: como respuesta (que es el admitido por la RAE) y con el significado anglocultureta derivado de to contest, protestar.

Publicado en: Economía, Empresa, Energía, Sociedad Etiquetado como: carbón, dependencia, fracking, geólogos, ingenieros, Muñoz-Conde., petróleo

Fracking: Del ruina montium a la ignorancia ilustrada (1)

7 junio, 2013 By amarias2013 1 comentario

Cuando habían terminado su exposición los dos conferenciantes invitados por el Colegio de Geólogos para hablar de «El fracking y la explotación de los recursos naturales» (6 de junio 2013), la joven que estaba a mi lado formuló una pregunta muy pertinente: Vds. nos han hablado de las ventajas, ¿tiene el fracking alguna desventaja, en su opinión?

Ambos ponentes habían estado brillantes. Juan García Portero, geólogo, responsable de exploración de SHESA (Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi) nos había contado la forma en que se realiza la perforación (de 3 a 5 km), y el cuidado exquisito que se observaría en caso de que se tuviera que atravesar un acuífero, para evitar toda contaminación, sellando completamente la entubación. Había concretado las necesidades de agua por etapa de fracturación a 1.000/3.000 m3, esto es, para las 10 etapas que supondría la explotación de un pozo entero, un máximo de 30.000 m3 de fluído (las necesidades aproximadas de abastecimiento para una población de 1.000 personas). Y se recupera el 70-80%.

Había dado Portero muchos datos: la perforación de 20 a 30 pozos implicaría ocupar unas 2,5 Ha de terreno, pero solo en la fase previa, no en la de explotación, en la que solo se verían sobre el terreno las cabezas de los pozos, que ocupan unos pocos metros. No se emplean más de 10 a 12 aditivos (menos del 1% del volumen de fluído, 0,5-2 l/Kl): son bactericidas, reductores de fricción, inhibidores de corroxión, antioxidantes, …que serán sustituídos por geles y espumas de Co2, N2 y sustancias gelificantes en el futuro.

Sostiene Portero que la sismicidad inducida es imperceptible: de 1 a 3 en la escala de Richter, y a un máximo de 4 km. El único incidente monitorizado fue el de Blackpool, en 2011, con dos seísmos de 2,3 y 1,5 Richter, debidos a la inyección en una falla activa. Y, en fin, que la emisión de metano solo se produciría inmediatamente después de la fracturación (minutos, máximo unas pocas horas).

(continuará)

Publicado en: Energía, Ingeniería Etiquetado como: acuíferos, Blackpool, contaminación, entubación, fracking, fracturación, geólogos, metano, microsismicidad, ocupacón, Portero, pozo, SHESA, Sociedad de Hidrocarburos de Euskdi, tereno

Lo que nos falta: Manufacturing and competitiveness

6 junio, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

La hasta ese momento desconocida (para mí) Innovation Platform Euro-CASE, cuyo Presidente es Mr. Björn Nilsson, presentó el 5 de junio de 2013, en un marco más bien desangelado, pues el salón de Actos de la RAI estaba medio vacío, el Informe «Transforming Manfacturing. A path towards a smart, sustainable and inclusive growth».

El Acto comenzó con algo de retraso, porque la Secretaria de Estado de Tecnología e Innovación, María Luisa Poncela (1), no encontraba -según explicó- el sitio (como nos pasó a todos la primera vez que nos acercamos a la sede de esta Institución, en Don Pedro, 10). Poncela tuvo una breve intervención, y se marchó, después de dejar dicho que «En españa somos líderes mundiales, entre otros sectores, en automoción, aeronáutica, química, farmacia, técnica espacial»…no se si me dejo alguno, porque se me cayó el bolígrafo al suelo de la estupefacción: no vivimos en el mismo país.

Al no distribuirse el Informe de Euro-Case no tengo más documentación sobre él que la que realizó, en un voluntarioso broken english, José Manuel Sanjurjo, académico de la Real Casa de la Ingeniería. Acogiéndose a la idea central ya expresada en el libro de Jeremy Rifkin, Sanjurjo explicó que estamos en la «Third Industrial Revolution», y que the countries with strong industrial basis have better endurability to face the crisis. Se adelantó también a lo que luego glosaría Villar Mir, en el sentido de que manufacturing is central to the 21st century.

Tengo debilidad por Villar Mir, al que conozco desde hace mucho tiempo (cuando pretendía plantar eucaliptos en toda Asturias para abastecer de materia prima a la papelera de Navia), porque es un ingeniero polivalente que ha hecho dinero, lo que en mi casa siempre me han echado en cara, criticando la poca rentabilidad que saqué de lo mucho que he currado.

La ponencia de Villar Mir, se apoyó en 9 diapositivas y se nos entregó escrita. Defiende en ella la necesidad de estimular el sector de manufactura, con medidas concretas. Una política tecnológica que mejore la posición de las pequeñas y medianas empresas, incentivos fiscales para ayudar la permanente necesidad de inversión adicional necesaria para mantener la competitividad, planes de explotación con mejora de calidad y, «in summary, what Spain needs is the commitment and combined effort of very large sectors of our society, to produce a healthy and competitive manfacturing sector which is absolutely essencial objective to ensure our future prosperity.»

En el tiempo de coloquio que siguió a cada intevención, como nadie parecía animarse a hacer preguntas (salvo el propio presidente de la Innovation Platform, quien, animoso, planteó la primera), yo planteé las mías: 1) Si se había reflexionado sobre la pérdida de puestos de trabajo que supone el enfoque obsesivo hacia la atomatización y robótica en el sector manufacturero, por la búsqueda de una rentabilidad basada en el coste y no en la calidad y 2) Si la experiencia de Villar Mir, como la mía, confirmaba que no son necesarios los mismos elementos para ser competitivo en el mercado centroeuropeo, en China o en los países emergentes, y que habría que tener una política de exportación acomodada a cada zona.

Mis lectores saben la respuesta que yo vengo dando a mis preguntas. En la R.A.I., no.

Lo que nos falta: saber a dónde queremos ir, y en el sector de la «producción industrial», en concreto, revisar toda la pirámide empresarial, desde la base a la cúspide, analizando sus elementos de competitividad, de acuerdo con los mercados a quienes se dirija la oferta y, por tanto, con capacidad de decidir según la decisión del cliente esté basada en precio o en calidad. No todos necesitan el mismo tipo de ayuda, y la alta investigación tecnológica o la más avanzada automatización de los procesos no implica, por sí misma, generación de puestos de trabajo si no tenemos la penetración suficiente para reorientar la mano de obra hacia actividades con mayores valores añadidos. Algo que, salvo excepciones, en España no hemos querido hacer. Porque saber, supimos, e incluso ahora, sabemos lo que nos falta.

—
(1) María Luisa Poncela es General Secretary, Technolgy and Innovation of Ministery Economic and Competitiveness, según fue presentada en la Jornada, desarrollada en «foreign english», no se bien porqué. ¿Está mal visto hablar español en España?

Publicado en: Economía, Empresa, Ingeniería Etiquetado como: Academia de Ingeniería, Björn Nilsson, Competitiveness, Euro-CASE, Innoation Platform, María Luisa Poncela, Transforming Manfacturing, Villar Mir

La prueba siria

5 junio, 2013 By amarias2013 2 comentarios

No estoy entre los sorprendidos de que Bashar Al Assad esté obteniendo creciente apoyo entre la población siria. Es el resultado de la valoración pragmática, por parte de los ciudadano sirios de los resultados a que conduciría la victoria de una u otra de las facciones armadas que han puesto al país en la situación de guerra civil.

Una simplificación del conflicto nos llevaría, desde el análisis de las ideologías religiosas que se han decantado como parte del argumentario bélico, a pensar que se están enfrentando simpatizantes de Hezbolá («El partido de Dios»), que apoya al régimen, con revolucionarios en los que Al Qaeda («La base») habría cobrado un papel relevante.

No es despreciable esta conclusión, pero habría que añadir que las llamadas potencias occidentales en este conflicto han tenido un papel no solo relevante, sido crucial. Se puede advertir, desde la actual perspectiva y conocimiento de los hechos, que el confuso itinerario de la posición internacional respecto al régimen de Al Assad, ha provocado esta polarización. Y ha dejado desvelado, en un estriptís deplorable, el juego de conveniencias en el que se desarrolla la combinación de una torpe estrategia geopolítica, con una diplomacia de medio pelo, dirigida por intereses económicos directos y, por tanto, rastreros, melting pot en el que se ha incorporado, como ingrediente aglutinador, la información preconcebida con la que se analiza desde occidente la realidad socioeconómica del mundo árabe, que se vincula, obstinadamente, con bases religiosas y anti-judías.

Pero no es así, al menos, para quienes nos acercamos al conocimiento del Islam sin prejuicios, y lo entendemos como una fórmula, religioso-política, de identidad para una amplia porción de la población mundial, que no se ha hecho ningún esfuerzo verdadero por integrar en el concepto, -abstracto, aunque dinámico- de desarrollo económico.

Siria es hoy, por ello, como lo fue a su nivel España en la guerra civil de 1936-1939, un escenario de prueba. de tanteo, entre los intereses económicos occidentales y una, aún imprecisa, propuesta de cambio de gestión de la realidad del mundo islámico.

Al Ashad es un personaje creado y apoyado por Estados Unidos y Europa, educado en los exquisitos modales del papel cartón que representaron una democracia ficticia, y que, de pronto, es abandonado por sus propios ideólogos, ilusionados de repente, (pero también, asustados), por las consecuencias de no estar aupados en la ingenuamente llamada primavera árabe, considerada un motor de cambio pacífico, con base popular, moderna e innovadora, y que llevaría, dirigida hábilmente desde dentro, a los países del norte de Africa a una hipotética democracia mejor, esto es, más acorde con la filosofía occidental del término.

No ha sido así, porque no podía ser así. Ha tardado en verse, pero se ha acabado percibiendo que en el levantamiento contra Al Assad no había exactamente deseos de mejora democrática, sino una maniobra rentabilizada desde el fervor revolcionario para poner un pie jihadista más sólido en esa zona de Africa, en un país que cuenta con grandes riquezas naturales, una población importante y una situación estratégica.

Que las dos partes del conflicto estén utilizando armas químicas, que ambos contendientes se comporten vulnerando derechos humanos, que los argumentos de los dirigentes de uno y otro bando sean similares, con acusaciones recíprocas y difundiendo parecidas ideas panfletarias, de odio y resistencia, es normal en toda guerra de intereses.

Ahora los representantes del Pentágono -esto es, la OTAN-, que jamás reconocerán que se han equivocado, hablan de la necesidad de resolver el conflicto con la aplicación de criterios políticos y económicos. Puede ser demasiado tarde, porque ya ha quedado puesta en evidencia una realidad: el mundo estará siempre abocado a separarse en dos bloques. Siria es una prueba.

Como lo fue, salvando ideologías y distancias, el comportamiento internacional con la España republicana en los albores de la Segunda Guerra mundial. Que ganase el gobierno legítimo entonces o una facción levantisca del Ejército no tenía que ver, como creían muchos combatientes civiles, -impulsados a participar en la contienda por sus convicciones religiosas o sus deseos de mejora económica en un determinado sistema político-, con la mejora para ellos de las condiciones de vida.

Tenía que ver con el control de la economía y la ambición de los grupos de poder por obtener más libertad para hacer lo que a ellos les convenía. La matanza de judíos por parte del gobierno nazi no fue importante para movilizar la oposición a Hitler (lo sería después, como argumento para condenar definitivamente al régimen).

Reducir el conflicto a contraposición de argumentos chiítas o sunitas, es una manera más de enmascarar los verdaderos intereses desde los que se contempla, desde las potencias occidentales, un conflicto que han consentido y, en gran medida, propiciado.

Publicado en: Economía, Internacional, Política, Religión Etiquetado como: ´Hezbolá, Al Assad, Al Qaeda, armas químicas, chiítas, españa, guerra civil, intereses, judíos, OTAN, Pentágono, Siria, sunitas

La vicepresidenta coordinadora

4 junio, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Se llama María Soraya Saenz de Santamaría Antón, y es la presidenta de facto del gobierno de España. Lo era ya, pero desde el último día de mayo de 2013, lo es, si cabe, aún más. A la vicepresidencia, el ministerio de Presidencia, la portavocía del Gobierno, acumula ahora la vicepresidencia para los asuntos económico-financieros de nuestro pequeño país.

No hace falta tener mucha imaginación para inducir las razones de esa concentración de responsabilidades. Son dos: 1) el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy no se fía de nadie salvo de ella, y 2) los que mandan en el mundo de las finanzas le han pedido a nuestro parco director de funciones en el carrusel circense, que mejore la coordinación entre Montoro y Guindos.

Así que tenemos servida una crisis en el Gobierno que, si se interpretara en chino (como suelen hacer, mal, los que no tienen ni idea de este idioma) sería equivalente a oportunidad. La oportunidad de mandar a Cristóbal Montoro para casa y dejar que Luis de Guindos demostrara, de una vez, si sabe algo de competitividad y si sus amistades con los tipos de la troika sirven para algo.

No ha se ha dado curso a esa opción. Montoro está en la cuerda floja, desde luego. No por hacerlo mal (que, como está en posesión sublime de la verdad, eso solo lo sabe él, que es quien tiene los datos), sino por haberse atrevido a puntualizar a José María Aznar, -el ex-presidente más activo en el propósito incomprensible de acabar de hundir este país-, de que no era lo mismo navegar en sus tiempos, en que bastaba ser políticamente solo capitán de yate y la navegación se hacía siguiendo la costera, con éstos, en los que el mar se ha embravecido, tiran con cañones desde los destructores alemanes y, además, hemos salido a zona abierta diciendo antes que éramos campeones mundiales de la navegación a vela, y que teníamos un sistema bancario ejemplar.

A Rajoy (con el que, aclaro, nunca crucé ni una palabra) le hubiera gustado seguramente poner a Montoro de coordinador, y cumplir de ee modo lo que le pidieron las troikas. Pero el grupo de aznaristas le ha debido poner una muralla de disentimiento. Nanay, por ahí no pasamos. Montoro no da el tipo. Pon a Guindos.

Por eso el presidente del Gobierno más sufrido de España ha puesto aún más sombreros en la cabeza de Soraya. La abogada del Estado en excedencia, casada con otro lumbrera del derecho administrativo (hoy asesor en Telefónica) sabe hablar en público, no se trabuca ni se le va la olla ante preguntas de los capciosos periodistas, manda y templa como si dirigiera un parbulario. No tiene mucha idea de economía ni de finanzas -dicen- ( desde luego, en las Facultades de Derecho, algo se estudia, aunque no de subprimes y política monetaria) peroe xpongo duramente: ¿alguien la tiene?
´
No quiero que se me olvide nada. La decisión tomada por Rajoy y aconsejada por las troikas tiene un objetivo superior: convencer al pueblo llano de que, hágase lo que se haga, y como se haga, es lo que hay que hacer, e, incluso, lo único que se puede hacer. Y eso, no es economía ni finanzas. Es política, vaya; de la mala.

Publicado en: Actualidad, Política Etiquetado como: Aznar, coordínación. Montoro, crisis, Guindos, oportunidad, paro, recuperación económica, Soraya Saenz de Santamaría, troika, vicepresidente

Producir y exportar universitarios

3 junio, 2013 By amarias2013 1 comentario

Con el título «Desempleo ¿juvenil?», el catedrático de la Pompeu Fabra, José García Montalvo, en un artículo publicado el 3 de junio de 2013 (EP), se introduce entre las bancadas del huerto destrozado por el huracán de las crisis, y, buscando en el patatal algún plantón recuperable, parece haber encontrado éste: «España lleva tiempo buscando un sector de actvidad qe produzca mucho valor añadido y evite qe la economía vuelva a depender del ector inmobiliario para crecer. ¿Qué mejor que producir universitarios, que parece que en otros países son una mano de obra mucho más apreciada que en España?»

Admito que tuve que leer el argumento por segunda vez, para confirmar que el tono del artículo era serio y no irónico. Cuando resolví la duda, e incluso encontré el cierre categorial del razonamiento con el que García Montalvo pretendía añadir su nombre al de expertos que ofrecen soluciones a la crisis, lejos de tranquilizarme, me inquieté más. El catedrático entendía que esos jóvenes universitarios, producidos durante años en la máquina de títulos imparable de nuestra veleidad atonómico-cultural, volverían en parte y pasado algún tiempo, al redil de la economía española, para entonces ya felizmente recuperada, y «acabarán de reconducir la estructura productiva hacia un modelo sostenible y rentable económica y socialmente».

Me parece advertir en esta propuesta de García Montalvo, más que la solución al problema general, un apunte interesado por mantener puestos de trabajo en la Universidad española. Desde luego, el análisis efectuado cae más bien en el campo de las boutades -salida de banco falsamente ingeniosa-, pero la intención de fondo es transparente.

La fábrica universitara se mantendría a pleno funcionamiento -incluso habría qe ampliarla-, con idénticos parámetros, procesos y contenidos, alimentada con la carne fresca de la juventud española, destinada a la exportación en el mercado de talentos europeo. Y, mientras los demás nos tiramos de los pelos por el despilfarro, los docentes y el resto del personal cuyos ingresos dependen del funcionamiento de las máquinas expendedoras de títulos-, mantendrían su porqué, que es, ya sin tapujos, conservar el caldo de cultivo en el que autoreproducirse.

Y decenas de miles de jóvenes licenciados, -los mejores-, obligados a expatriarse para sobrevivir, habrán encontrado, en realidad, la libertad. No volverán a visitar el manicomio en el que mantenemos en jaulas doradas, alimentados con costoso alpiste y por tipos de bata impoluta, a unas aves canoras de tonos muy brillantes, que soltaremos periódicamente para que propaguen por el mundo nuestra incapacidad para que, ya que les hemos enseñado a cantar y lo pagamos del bolsillo común, canten en nuestro provecho.

Publicado en: Actualidad, Economía, Sociedad, Universidad Etiquetado como: despilfarro, exportación, García Montalvo, mano de obra, Pompeu Fabra, trabajo, Universidad

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