Al socaire

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Vigésima Crónica desde el País de Gaigé

20 junio, 2022 By amarias 2 comentarios

En esta semana de mediados de junio de 2022, las elecciones regionales en Andalucía han acaparado los comentarios políticos en Gaigé. En la campaña, seguida con interés,  ya que se estimaba que esta llamada a las urnas en la comunidad más poblada del país podría servir para apreciar la evolución de la orientación del voto en el caso de un adelanto de las elecciones generales, se ha ido consolidando la apreciación de que el Partido Popular, con el recio candidato Moreno (Juanma) ganaría los comicios con holgura.

Sin embargo, todos los comentaristas mediáticos estaban seguros de que necesitaría el apoyo de Vox, en el que la candidata Olona (Macarena) aparecía como garante del impulso definitivo a esa fuerza política. Su habilidad como congresista, su fuerza dialéctica y la convicción de que la ultraderecha seguía un camino imparable para conseguir el apoyo del votante descontento, tanto de derecha como de izquierda, apoyaban la previsión de que la formación de gobierno en Andalucía exigiría repetir el pacto que llevó a este partido a la vicepresidencia de Castilla-León,

No sucedió exactamente así, porque aunque la tenida por extrema derecha (y temida por algunos) aumentó su número de diputados, creció el voto al PP a costa de la desaparición de la fuerza moderadora, Ciudadanos, perfectamente defendida por el candidato más votado, Marín (Juan).

Gaigé confirmó así su vocación de ser el país de los Despropósitos, aunque sea capaz de recuperar de pronto una misteriosa sensatez colectiva, que lo lleva a evitar despeñarse por el precipicio del suicidio colectivo, a costa de desprenderse de la mochila que le garantiza el sustento a largo plazo. Sigue manteniendo la luz brillante que obnubila a los fanáticos de izquierda y derecha, si bien con vaivenes de los que la población no es, propiamente, responsable.

Siguiendo el comportamiento de los líderes de partidos a los extremos del centro político, ya sean Podemos, Más País, Izquierda Unida, Vox,…la capacidad de autodestrucción que provocan ellos mismo es digna de estudio. Está en alza aún la oferta de derecha extrema, cierto, pero se aprecia cada vez más que son sus candidatos los que definen sobre la marcha el programa, que mezcla elementos que pueden ser aceptables (la crítica al desplazamiento hacia las autonomías de responsabilidades en sanidad, educación, justicia  o seguridad, para uniformizar su desempeño, me parece perfectamente asumible) con otros estrambóticos o de imposible cumplimiento (la supuesta subordinación a los dictados de Bruselas, la persecución de la emigración, la tendencia al confesionalismo en algunas propuestas).

Gran ganador de las elecciones, por mayoría que le permitirá gobernar en solitario en el feudo andaluz, ha sido Moreno. Y un elegante perdedor, recogedor de inmerecido menosprecio por el votante en estas elecciones, ha sido Marín (Juan), el sanluqueño sensato que defendía, con honestidad y gallardía, los colores de Ciudadanos, llamado a la injusta condena del agujero negro del olvido. No obtuvo Marín ningún diputado y su dimisión, el mismo día electoral, resulta una pérdida para Andalucía, aunque se comenta que el nuevo Presidente de la Junta lo recuperará para algún cometido relevante.

En Valencia, la resistencia de Oltra (Mónica) a dimitir de su vicepresidencia en la Generalitat, a pesar de haber sido encausada por presunto encubrimiento de los injustificables comportamientos de su ex marido, ha puesto una nota incoherente en el grupo que capitanea Díaz (Yolanda) por la hipotética regeneración del impulso de la izquierda del PSOE. No me resulta sencillo auparme sin más a la condena mediática de Oltra, pues el tema está en los Tribunales, aunque es inevitable sugerir la aplicación del mismo baremo que la izquierda irredenta aplicó para condenar sin pruebas, llevándola seguramente incluso a su muerte prematura, a la hoy olvidada Barberá (Rita).

Gaigé está a la puerta de graves problemas económicos y, por tanto, sociales. La urgente revisión de las pensiones, que aumentan el déficit de la Seguridad Social (es decir, del Estado) al ritmo de más de 20.000 millones de euros/año, supone el inmediato abandono de la agradable teoría del ajuste continuo al ipc. Porque, en este momento, la tasa de inflación está descontrolada, y se acerca ciegamente al 10% anual.

Todos los bienes y servicios suben a diario y el falso bienestar de Gaigé, confiado en que los dineros fluirán de la Unión Europea o que la recuperación surgirá por arte de birlibirloque, está próximo a sufrir un duro batacazo, que deberá provocar ajustes en el Gobierno y la recuperación del dogmatismo económico: gastar a nivel de los ingresos. Esto es: reducir gastos y, aunque pese, incrementar impuestos.

La situación de tensión con el Magreb no tiene inmediatas vías de solución. Se ha conseguido enfadar simultáneamente a dos países con los que tenemos la obligación de mantener vínculos de amistad. Hace años, hubiéramos podido sacar al Rey Juan Carlos, a repartir abrazos y besos y calmar, al menos a la monarquía teocrática. Hoy, Felipe y Letizia siguen con el programa de hacer viajes cortos por Gaigé para mantener la idea de que la Monarquía es necesaria, aunque no suficiente.

La cumbre de la OTAN en Madrid ofrece nuevas interrogantes. Contará con la asistencia del Presidente Biden y de muchos mandatarios, ofreciendo, por tanto, un marco que pondrá a prueba nuestra capacidad para la seguridad. Está invitado el hércules ucraniano, Zelenski, si bien parece improbable que se desplace a Madrid. Rusia, la perdedora moral de la guerra de este año, que inició Putin tan temerariamente, no debería ser puesta a prueba más de lo justo.

Los bosques y pastos de Gaigé arden en varios puntos, favorecido el fuego por el tremendo calor, impropio de esta época, pues aún estamos en primavera. Se dice que los equipos de bomberos no están suficientemente dotados para el reto, en cuya dimensión participan con su insania todos aquellos individuos que abandonan colillas, botellas o hacen fuegos para barbacoas y cocina al aire libre, en sus paseos e  intromisiones descuidadas por la naturaleza. Por no hablar de los dementes que prenden mechas con el deseo de protagonizar la destrucción del hábitat. Lloro por la pérdida de tanto paisaje, de tantos árboles, de miles de animales quemados en el altar de la ignorancia y el desprecio. Y me duelo de las pérdidas materiales, las alarmas de los afectados por el fuego, la necesidad de exposición para salvar vidas y haciendas de otros de bomberos, voluntarios y de la Unidad Militar de Emergencias (UME), una anomalía -porque no le veo sentido a dedicar militares a esa labor), entregada y heroica en la formación de nuestros ejércitos.

Publicado en: Actualidad, País de Gaigé Etiquetado como: Ciudadanos, Gaigé, Juan Marín, Moreno, Olona, PSOE Partido Popular

Elecciones en Andalucía: victoria indiscutible de Moreno

19 junio, 2022 By amarias Deja un comentario

 

 

Las elecciones en Andalucía, con los resultados definitivos conocidos en el momento en que redacto este Comentario, han dado como rotundo ganador a Juan Manuel Moreno, del Partido Popular, que será capaz de gobernar en solitario. Al conseguir la mayoría suficiente de diputados (58 escaños sobre 109) no precisará del apoyo de ninguna otra fuerza política.

Todos los analistas están de acuerdo en que el talante moderado, conciliador, unido a una gestión eficiente, de candidato Moreno, le han catapultado hacia esa mayoría histórica para la derecha andaluza. Añado, por mi parte, que otros factores han contribuido a esa victoria irrefutable:

  1. La campaña histriónica de Olona, candidata de Vox y, especialmente, su exigencia de entrar en el gobierno como vicepresidenta, si el Partido Popular necesitara uno solo de sus diputados.
  2. El tono conciliador, modesto y neutro de Juan Marin, que ha apoyado a Moreno desde la sombra, al aparecer como un colaborador neutro ideológicamente del anterior gobierno de coalición, en el que fue activo vicepresidente.
  3. La disgregación del voto de izquierdas, falta de coherencia y con la debilidad de  Gobierno central como telón de fondo. Por cierto, la explicación de los resultados hecha por Adriana Lastra, atribuyendo la caída del apoyo electoral al PSOE a factores exóticos (adelanto interesado de las elecciones, rentabilidad injusta del apoyo que prestó a Andalucía el gobierno de Sánchez), contrastaba con la elegancia con la que Espadas reconocía la derrota.

En fin: Enhorabuena, Juanma Moreno. El mensaje que los andaluces han lanzado a resto de España debe ser recogido, tanto por la izquierda (precisa de una urgente renovación de personas y clarificación del mensaje y, desde luego, recapacitar en la fortaleza de la unidad frente a los personalismos)  como por la derecha (moderación en el tono y eficacia en las propuestas, huyendo de ls conflictos ideológicos).

Publicado en: Actualidad

Elecciones en Andalucía. El día antes

18 junio, 2022 By amarias Deja un comentario

El 19 de junio de 2022 (mañana) se celebran elecciones en Andalucía para elegir la composición del Parlamento regional. Me parece interesante, aunque solo quede restringido al ejercicio de mi exhibición personal, hace el análisis ex ante (es decir, antes de conocer los resultados) para compararlo con lo que verdaderamente hayan reflejado las urnas.

Estoy pasando unos días en Andalucía, tratando de recuperarme de mi anemia, y podría decir que tengo una visión cercana de la hipotética tensión o emoción que pudiera suscitar ese lance electoral, tan fundamental para los políticos que se juegan su empleo y que también debería serlo para la población directamente afectada. Si juzgo por lo que percibo en la calle (hoy hace menos calor que en las anteriores jornadas), no puedo recoger que exista la menor «emoción electoral».

Los mítines de esta campaña han tenido flojas asistencias y tampoco sus eminencias políticas han dado con frases-impulso, de esas que se recuerdan como lemas inspiradores. Como ya reflejé en Comentarios anteriores, la candidata de Vox (Olona), apoyada en campaña por el jefe de fila del partido (Abascal) ha concedido titulares, pero lo ha hecho con tal agresividad y con objetivos tan exóticos (algunos inconstitucionales) que no me parece que, fuera de la contribución al folclore, le vaya a servir su empeño, no ya para convertirse en primera fuerza política de la derecha en Andalucía -terrible amenaza- sino para rebajar votos a su izquierda, es decir. al Partido Popular, enseña bien defendida por Moreno -actual Presidente de la Junta- y, sobre todo (en lo que podría aparecer como insólito), por Juan Marín, candidato de Ciudadanos, que en toda su campaña ha ofrecido moderación y la defensa del buen hacer de la coalición.

No le concedo opciones en esta ocasión al PSOE, con un candidato campechano y buena estela de gestión popular como alcalde de Sevilla, pero muy lastrado por el abrazo del oso de los jerarcas del partido en Madrid. Las estúpidas (por calificarlas suavemente) expresiones-declaraciones barriobajomitineras de Lastra (Adriana) animando a votar a los simpatizantes socialistas para no tener que ir al día siguiente al recuento a cercar el Palacio donde se constituirá el nuevo Parlamento regional, dan lástima.

La otra izquierda está desunida, falta de Programa y si Teresa Rodríguez consigue levantar algo más alta la bandera del populismo andaluz, será por su propio mérito.

Resumen: me gustaría que a Moreno le faltaran unos escaños para la mayoría absoluta y que los obtuviera de Marín. La coalición con Olona, que ya anunció que solo apoyará su Presidencia si se le concede el sillón de la vicepresidencia, abriría un espacio de gran incertidumbre.

Porque la derecha «nocobarde» (Vox) enciende mechas por donde pasa su lenguaraz actitud beligerante, que combina, en un catecismo del siglo pasado: Dios, Patria y Rey con Nacionalismo, catolicismo y centralismo, pero se adorna de xenofobia con orientación sesgada contra los magrebíes y otras lindezas calificables de exabruptos mentales , sin aportar nada relevante al programa económico, salvo antisindicalismo y, por lo tanto, tensión social.

Y la izquierda del PSOE, lastrada por el descrédito de sus incompetentes ministros, tendrá que esperar al viaje regenerador de Diaz (Yolanda), y lamer, a partir de mañana, las profundas heridas de una pérdida de identidad ideológica, que no pasa, desde luego, por antimilitarismos, posiciones veganas sin mucha chicha, anticapitalismo o subida de impuestos para mantener unas altas prestaciones sociales en un país que camina hacia la bancarrota.

Publicado en: Actualidad Etiquetado como: Adriana Lastra, Andalucía, elecciones, Espadas, Inma Nieto, Marín, Moreno, Olona, Teresa Rodríguez, Yolanda Díaz

Elecciones en Andalucía, ensayo general con fanfarria

14 junio, 2022 By amarias Deja un comentario

El 13 de junio de 2022, los andaluces interesados tuvieron la segunda ocasión de obtener información directa sobre las ofertas de gestión de la Autonomía de los principales candidatos a las elecciones que se celebrarán en la región el próximo 19.

En mayor medida que el celebrado hace apenas una semana, el debate estuvo protagonizado por la candidata de Vox, Macarena Olona. Esta  abogada de Estado se destacó como una avezada rompegüevos, interrumpiendo a los demás opositantes de continuo y, con la técnica de poner tachaduras y enmiendas a las intervenciones ajenas, tratar de desorientar al que tenía el uso de la palabra.

El candidato del Partido Popular, actual Presidente de la Junta, Juanma Moreno, mantuvo una posición moderada, más bien fría, sosteniendo como argumento principal que su directo rival, Juan Espadas, del Partido Socialista, del que dicen las crónicas que es buen amigo fuera de bambalinas, sigue los designios de Madrid sin autonomía propia. Espadas estuvo especialmente soso, quizá asumiendo que las encuestas le dan como líder de una coalición perdedora, lastrado con el peso del girigay ideológico de las posiciones de izquierda que reflejan a las claras la rotura del Gobierno del Estado.

Me gustaron dos candidatos: Juan Marín, ponderado en sus intervenciones, tratando de convencer al público en general que los éxitos del gobierno que hoy se despide eran fundamentalmente debidos a su buena gestión en el apoyo a empresas y a la generación de empleo. Moreno lo ninguneó, en lo que interpreto como una delicada posición electoral, pues no parece que pueda conseguir la ansiada mayoría y, en el hilo de la experiencia pasada, el apoyo de Ciudadanos -«liberal e independiente»- se confirmó como eficaz y nada molesto. Actitud colaboradora que no se atisbó en Olona que tuvo la osadía dialéctica de reclamar la vicepresidencia de la Junta incluso aunque solo tuviera que aportar un diputado.

La otra candidata que me causó una excelente impresión fue Teresa Rodríguez (María Teresa Rodríguez-Rubio), filóloga de formación, tránsfuga de Podemas, capitana de Adelante Andalucía. Estuvo brillante, sin perder la cercanía, aportó ideas y dio tranquilidad al debate en sus intervenciones. Ocultando sus creencias antimilitaristas y la ideología de ultraizquierda, recuperando con ello a base populista del primer Iglesias (Pablo) defendió un elemento clave frente a otros candidatos: el andalucismo, la independencia regional respecto a las directrices que  pudieran emanar de los partidos con proyección nacional y, además, demostró buen conocimiento de los problemas andaluces, sin caer en dogmatismos.

La candidata de la variopinta coalición de izquierdas, Inmaculada Nieto, que juega con el equipo Por Andalucía, licenciada en Políticas y afiliada a Comisiones Obreras, mantuvo un tono sereno  que resultó desdibujado frente al histrionismo de Olona y la simpatía derrochada por Rodríguez.

He oído y leído hoy, por comentaristas políticos más avezados que yo a analizar este tipo de debates y su influencia sobre el electorado, que nada ha cambiado respecto a las previsiones con las que las encuestas bombardean al electorado. Solo son apreciaciones y, como tales, no tienen otro valor que la constatación individual de simpatías.

En mi caso, me pareció que Moreno mantiene su primera posición, aunque con dificultades para conseguir la mayoría; Espadas cede terreno, arrastrado por la desorientación en la que está instalado su partido (que manda al ministro Bolaños, cargado con plátanos, aceite y azafrán, a una audiencia con Francisco para despertar alguna simpatías del electorado católico despistado); Rodríguez sube, aunque surge de una posición muy inferior y, por ello, deberá contentarse con dos o tres diputados; Marín se defiende en la caída libre de Ciudadanos, mereciendo mejor resultado del que le pronostica; y Nieto abandera una coalición falta de engrudo técnico, que solo ilusionará a nostálgicos de la unión de la izquierda «verdadera», hoy amalgama fundamental de ecologistas de salón, anticapitalistas sin alternativa válida o ideólogos que aún creen en la redención de la Humanidad por la solidaridad internacional del proletariado.

Publicado en: Sin categoría Etiquetado como: elecciones andaluzas, Inma Nieto, Juan Espadas, Juan Marín, Juanma Moreno, Olona, Teresa Rodríguez

Décimo novena Crónica desde el País de Gaigé

12 junio, 2022 By amarias Deja un comentario

La semana en Gaigé estuvo especialmente señalada por la crisis con el Magreb, que ha venido a poner de manifiesto que la política exterior del país descansa sobre frágiles y en parte, misteriosos, pilares.

Ni con Latinoamérica, zona de influencia tradicional abandonada ahora en manos de los viajes protocolarios de Felipe VI, acompañado del ministro sin cartera Iceta (Miguel), ni con Marruecos y Argelia, con los que nos unía una relación fraternal basada en nuestra tolerancia a los desequilibrios hormonales de sus dirigentes, ni con los países árabes, con los que la influencia del rey de antes había llevado a obtener (ignoro si mediando comisiones, aunque las presumo) pingües beneficios a nuestras empresas constructoras. Es Gaigé, eso sí, un país de la Unión Europea, con la misma capacidad de influencia que la mayoría de los Estados que la componen (Malta, Croacia, Bulgaria, Eslovenia, Lituania, Rumania, etc.)

El último juego de acción-reacción con el Magreb parece remontarse al momento en que Gaigé, acoge al líder del Frente Polisario, Gali (Brahim), prófugo de la Justicia por un presunto delito de violación, para tratarle secretamente en Valladolid de una infección vírica, nunca probada. Descubierta la torpe componenda, el poderoso vecino marroquí rompe relaciones con Gaigé y ordena a su embajadora que se vuelva para Rabat, pues infiere que Argelia está detrás de esa actuación con ribetes de medicina humanitaria.

Sucede que las relaciones de Gaigé con sus principales vecinos del sur, Argelia y Marruecos, están sometidas al principio del equilibrio inestable. Ambos países hermanos se odian oficialmente y Gaigé, dada su posición paternal, debe cuidarse de no parecer que tiene más afecto por uno u otro. En caso de que se descubriera, por cualquiera de los dos Estados -ejemplo resistente de las dictaduras del medioevo: uno, con una monarquía de base teocrática y el otro, víctima permanente de un directorio militar que niega libertades elementales- un mínimo desvío de amor hacia el vecino, el otro se cabreará oficialmente y sus infantiles berreas tendrán eco inmediato en la política interior de Gaigé y podrán afectar también a los intercambios económicos, con daños colaterales difíciles de evaluar.

El cúmulo de despropósitos que lleva a una cadena de acción-reacción resulta ininteligible. Argelia se niega a seguir enviando por un tubo que atraviesa Marruecos el precioso bien llamado gas natural que es garantía clave de nuestra independencia energética del conflicto ruso-ucraniano, aunque conviene seguir fiel a sus compromisos comerciales, bombeando más cantidad por otro tubo que obvia el terreno marroquí. Los ministros Albares y Ribera, desplazados de urgencia a Argel, comunican su satisfacción porque «Argelia es un país fiable».

Pero resulta que alguien desde el Gobierno de Gaigé escribe una carta con faltas de ortografía y estructura gramatical, que es aireada por Marruecos inoportunamente y en la que resulta expresa la voluntad de Sánchez (Pedro) de apoyar a Mohamed VI y sus adoradores en la absorción del Sáhara occidental antigua colonia española y, puestos a hilar fino, a comprender sus ilegítimas aspiraciones sobre Perejil, Ceuta, Melilla y algún otro peñón disperso por el mar de Alborán. La escenificación apresurada de esta vuelta al perfecto amor paterno-filial con Marruecos, levanta algunas ampollas por parte de los exégetas de las líneas sutiles del escarnio: la bandera de Gaigé pende al revés, en signo de sometimiento, entre las alauitas.

Seguramente no tiene nada que ver, pero encaja en el relato, que los teléfonos móviles de Sánchez (Pedro) y Robles (Margarita), ministra ésta de la Defensa de Gaigé fueron infectados por el programa Pegassus, presuntamente en un ataque auspiciado desde Marruecos, adquiriendo acceso a información sensible (¿fotos íntimas? ¿información sobre relaciones comerciales de alto voltaje e ilegales de la esposa de Sánchez?…infundios muy del gusto de la oposición en Gaigé y, sobre todo, de la generalidad de los mentideros gaigesenses, proclives a la difamación y al cotilleo).

Argelia, feudo del poderoso Tebboune (Abdelmadjid) monta en cólera ante esa manifestación amorosa y anuncia la suspensión de relaciones con Gaigé. Gran conmoción; riesgo para el gas, temor de los exportadores a perder sus envíos, protestas apelando al derecho internacional y a la obligación de cumplir acuerdos por parte del fiable país magrebí. La reacción del ministro Albares (José Manuel) -a menudo, poseedor de un petulante tono algo molesto que comparte con la ministra Ribera (Teresa)- dejó claro a quién acudir cuando la tensión con los Estados del vecino norte africano se hace insoportable: a la Unión Europea que, en una reacción fulgurante, se ha puesto del lado de Gaigé. Dicen las crónicas que «Argelia se vio obligada a recular», aunque como ese término carece de interpretación en el lenguaje diplomático, habrá que esperar al desarrollo de los acontecimientos.

En otro orden de cosas, más serio, Andalucía avanza en el proceso electoral que le llevará, el 19 de junio, a elegir nuevo Presidente de la Autonomía. Parece muy claro que ganará Moreno (Juanma) del Partido Popular, actual ocupante del puesto, ya que el candidato del PSOE (Espadas, Juan) no alcanzará, ni de lejos, diputados suficientes para optar a la Presidencia, máxime debido a la debilidad y dispersión del voto de izquierdas.

En el debate televisivo en el que los seis candidatos principales expusieron sus razones (algunas viscerales) se distinguió, de lejos, por su beligerancia a veces muy incómoda, la optante por la facción de Vox, Olona (Macarena), abogada de Estado, dotada de una lengua astifina. Como este cronista es un sentimental, me sigue gustando la opción de Ciudadanos defendida por el sanluqueño Marín (Juan Antonio ), a quien su biografía define como técnico en voleiból y comerciante de joyería. Vale.

Es relevante en este intento sesgado de reflejar semanalmante el panorama político y económico del Pais de los Despropósitos, recoger que ha tenido lugar el primer encuentro directo entre Núñez Feijóo (Alberto) y Sánchez (Pedro). Fue en el Senado, el pasado 6 de junio, cuando se produjo el primer rifirrafe dialéctico entre ambas personalidades, que no el contraste de programas.

Lo que perdurará es la salida de pie de banco del presidente de Gaigé cuando resumió la opinión de Gobierno sobre el Partido Popular: «ustedes no hacen más que estorbar, estorbar, estorbar». El tono suave de Feijóo, propenso a la hablar desde la calma, no provocó emoción, aunque queda tiempo por delante para afinar los disparos sobre el puente de mando de un gobierno de coalición que se desmorona solo sin necesidad de apelar a enemigos ni críticas externas.

La vicepresidenta Díaz (Yolanda), la modelo extravagante del gobierno, paisana del nuevo presidente popular, se propone recorrer Gaigé para escuchar al pueblo y así afilar su programa de izquierdas razonables. Sugiero que en ese viaje iniciático deje que le acompañe Núñez Feijóo, y así se ayuden recíprocamente a desprenderse del pelo de la dehesa simbólica, para enmendarse con el Gaigé real, pobre, desanimado, sumido en la inflación galopante y ayuno de ideas

Publicado en: Actualidad, País de Gaigé Etiquetado como: Albares, Andalucía, Argelia, elecciones, Espadas, Gali, Juan Marín, Juanma Moreno, Magreb, Marruecos, Mohamed VI, Ribera, Theboune

Ucrania, la solución cada vez más lejos

6 junio, 2022 By amarias Deja un comentario

No puede explicarse desde la razón. Rusia -la Rusia de Putin, hay que matizar- un país que se creía fiable, abierto a la globalización y el progreso, pacífico, enlace necesario entre el expansionismo sin límites de China y la Europa en busca de una nueva identidad, ha estallado en una operación guerrera que compromete definitivamente su credibilidad y pone en grave peligro la estabilidad mundial.

Son más de cien días (desde el 20 de febrero de 2022) de guerra intensa, descarnada, cruel. Un ejército bien armado, con sofisticados medios guerreros, que decidió convertirse en invasor de un país que se acercaba pacífica e ilusionadamente al calor de una Unión Europea que podría garantizarle estabilidad política y potenciación económica.

Han pasado suficientes cosas en el centro y el entorno del escenario bélico para poder matizar, desde el conocimiento y análisis, lo que ha sucedido y está sucediendo. Puede que, como en la mayor parte de las contiendas, notas de claroscuro se hayan introducido en la valoración de la maldad absoluta del agresor y la bondad sin reservas del agredido.

Las realidades humanas admiten matices. En todo conflicto, surgen controversias, intereses añadidos y posiciones a favor y en contra.

Al fin y al cabo, el riesgo de que la invasión rusa se convierta en el principio de la tercera guerra mundial sigue vigente. Los afectos y los análisis no son perfectamente limpios. Como en toda guerra, las economías se resienten y, en ésta en particular, en que el apoyo de Estados Unidos -a través de la OTAN- se ha manifestado cada vez de forma más expresa del lado de Ucrania, ha pasado suficiente tiempo para que, además de preguntarnos a dónde conduce esta guerra, cuál puede ser su final, tenemos que lidiar con los efectos económicos sobre los no contendientes. En esencia, toda la Humanidad.

Porque Ucrania era el granero de Europa y de buena parte del mundo. La escasez de granos, de fertilizantes y productos agrarios -además de la paralización de envíos desde Ucrania que el Kremlin ha ordenado- han puesto de manifiesto que la dependencia de la producción ucraniana fue subestimada. Se creyó que podrían suplirse los desabastecimientos coyunturales en material siderúrgico o en materias primas minerales, en la valoración equivocada de que la guerra no duraría mucho. Por supuesto, el boicot al gas y al petróleo procedente de Rusia, vital para la Unión Europea, tampoco se valoró con igual dramatismo. Se pensó que podrían encontrarse con rapidez alternativas y, aunque hubiera que pagar más por la energía, la Unión Europea y el resto del mundo desarrollado podría permitírselo, antes de que las aguas volvieran a su cauce.

La posición de fuerza de Rusia como factor estratégico en la economía energética mundial (y no solo) no tiene que ver con las bravuconadas del Kremlin. Putin sigue amenazando con bombardear con sus misiles de cabeza nuclear ciudades europeas, en la medida en que el apoyo prestado a Ucrania por la OTAN, e individualmente, por los países de la Unión, aumenta y se hace más consistente. No es el desarrollo bélico lo más preocupante para Europa, puesto que el límite, como peculiar espacio de contorno para la guerra sin cuartel, se mantiene entre las fronteras de Ucrania que, dicho sea de paso, ya ha perdido casi la mitad de su PIB y la cuarta parte de su territorio en manos de Rusia. Zelenski sigue pidiendo más armamento a Europa, en una posición que combina heroísmo y tenacidad (defiende la integridad de su país), pero la cuestión ha pasado a ser otra.

¿Cuánto tiempo puede resistir la Unión Europea? ¿Está dispuesta a seguir ofreciendo su propio bienestar, su capacidad de desarrollo, el ritmo creciente de su inflación y la aparejada inestabilidad social, en el altar ucraniano? ¿La voluntad de seguir enviando sin límite, material bélico y ayuda económica y humanitaria a Ucrania, podrá mantenerse? ¿Se doblegará, por la vía de utilizar la capacidad de heroísmo de un pueblo hasta su extenuación, la resistencia económica de Rusia que,  por toda evidencia, se ha subestimado?

No tengo claro que el Kremlin esté perdiendo la guerra. No ha ganado en credibilidad ni honorabilidad, desde luego, pero en esta batalla global, en la que no solo se lucha con los artilugios bélicos en la devastada Ucrania, se están empleando otros factores de destrucción.

Publicado en: Guerra en Ucrania, Rusia Etiquetado como: economía, guerra, inflación, OTAN, Rusia, Ucrania

Décimo octava Crónica desde el País de Gaigé

6 junio, 2022 By amarias Deja un comentario

El 5 de junio de 2022, el deportista más laureado de Gaigé, Nadal (Rafael) ha conseguido la décimo cuarta victoria en el campeonato de un juego antes de minorías, llamado tennis. Fue en el escenario parisino del Roland Garros, ante un alevín de gran atleta, por nombre Ruud (Kasper), noruego voluntarioso que no pudo ganar ni uno solo de los tres sets (series) en los que se decidió el envite.

Estuvieron presentes en el estadium, sus Majestades reales los reyes de Noruega y Gaigé. Felipe VI, el jefe de Estado del País de los Despropósitos (Gaigé), dedicó unas elogiosas palabas al atleta, al que (casi) todo el mundo está de acuerdo en caracterizar como un modelo a seguir, en especial, por la juventud. De «líder mundial» ha sido definido por algún comentarista.

Aunque cada vez estoy menos convencido de que en las facultades de Ciencias de la Información (antes Periodismo) se enseñe suficiente cultura general -ya se sabe, gramática, historia, filosofía y ciencias de la naturaleza- la influencia de los media escritos y hablados (sobre todo, hablados) no puede ser puesta en duda. En este terrorífico momento en el que estamos ayunos de liderazgo, no resulta molesto que una persona humilde de talante, con capacidad probada de superación ante la adversidad física y que ha hecho del perfeccionamiento de una excelente facultad física un excelente modus vivendi, sea presentado como ejemplo.

Nos han fallado otros modelos y siguen fallando de continuo: en Gaigé, el rey de antes, que nos había librado de una nueva dictadura -así nos lo presentaron, al menos- se reveló en su senectud con pies de barro y bolsillos ávidos. El Honorable President de la Generalitat, Pujol (Jordi) y su familia numerosa anda huido de la justicia, esperando que le llegue la hora final sin pasar por el oprobio de ser encarcelado por latrocinios muy sonoros de las arcas públicas.

No son pocos (más bien, muchos) los presuntamente honorables que han caído en las garras de la ambición personal -combinada o no con las ayudas económicas a los partidos políticos a los que han dedicado sus carreras en pos del dinero y la fama-. Los tribunales, los prestigiosos bufetes de abogados especializados en sacar castañas del fuego de las vanidades, y hasta de las cárceles, se han convertido en centros de expiación/escarnio y mal fario para muchos de los que pretendieron convencernos de su honradez ejemplar mientras nos hurtaban de la cazuela común para su beneficio.

La prensa francesa, cumpliendo con el indudable esfuerzo por presentar a la decadente Francia como ombligo del mundo, presentó la victoria del héroe Nadal -más próximo y nuestro, desde luego, que el francés-marroquí Benzemá o el belga Courtois (Thibaut)-como «XIV Soleil Nadal». Se combinaba así la referencia a la décimo cuarta victoria de Rafael con la de Louis XIV, le roi Soleil. Me alarmó oir a una periodista obviar la relación, interpretando que el tenista era calificado de «sol». Infiero que nunca había oído hablar del poderoso y longevo personaje que mantuvo, aliado con Inglaterra, una disputa duradera -y fructífera para él- con la decadente saga de los Austrias.

En el orden interno de lo que se está revolviendo en Gaigé, es digno de registro la pérdida de pie firme de la coalición gubernamental, sumergida en disputas internas, desorientación y falta de criterios. La vicepresidenta Díaz (Yolanda) no convence en su liderazgo de lo que subsiste a izquierda del Partido Socialista y el presidente Sánchez (Pedro) pierde credibilidad y solvencia a ojos vistas, justamente cuando pretende recuperar la línea tradicional de la socialdemocracia, que ha convertido en sanchismo puro y duro.

Las elecciones andaluzas, convocadas para el 19 de junio, significarán,  según los pronósticos, el afianzamiento de la simpatía hacia el Partido Popular de una parte suficiente del electorado. Moreno (Juanma) será reelegido presidente de la Autonomía andaluza, sin que parezca necesitar el auxilio de Vox, lo que, por otra parte, cada vez alarma menos al electorad0, pues su apoyo en las urnas se mantiene estable en votos y sus ideas -algunas, desde luego, estrafalarias y repugnantes- contienen propuestas básicamente sensatas.

A final de junio tendrá lugar la cumbre de la OTAN en Madrid. Lo que debería ser una oportunidad para afianzar la proyección internacional de Gaigé, arriesga convertirse en un escaparate de la desunión gubernamental. La ausencia de coherencia en la posición exterior es clamorosa. Hasta el gobierno marroquí, fiel portavoz del cacique Mohamed VI, hace mofa de la posición del Ministro de Exteriores de Gaigé, desacreditado por el pequeño y pobre país, que se siente apoyado por los Estados Unidos de Norteamérica. El presidente Zelenski, soportando la tremenda tensión de ver cómo su país es despedazado por el oso ruso, se queja, me temo con razón, de que el gobierno sanchista promete envío de armas y medios que luego no cumple.

Necesitamos más victorias que en el terreno del deporte.

Publicado en: Actualidad, País de Gaigé Etiquetado como: Andalucía, felipe VI, Gaigé, Juan Manjel MOreno, Luis XIV, Nadal, Roland Garros, Sánchez, Thibaut Courtois, Yolanda Díaz, Zelenski

Desgobierno institucional o pasión por las crisis

1 junio, 2022 By amarias Deja un comentario

No tiene gracia. Las disensiones en el seno del gobierno multicéfalo que construyó Sánchez (Pedro) a la medida urgente creado para destronar -dicen que con la actividad muñidora conjunta de Abalos y Redondo- a un presidente cansado pero competente (Rajoy, Mariano: los hechos posteriores dixint) son clamorosas.

Se pretende incluso justificar las notables discrepancias en las apariciones públicas entre los portavoces de las facciones en que se va descomponiendo lo que ya cabe calificar como desgobierno, sobre temas que han sido debatidos en el seno del Consejo de Ministro. Se argumenta por los díscolos que «la ley no obliga a que los ministros estén de acuerdo con la decisiones de Gobierno» (declaraciones públicas de varios ministros podemitas).

Una vez nombrados, y al conocer sus declaraciones ante los media y la esencia de sus actuaciones cara a la realidad, resultó inquietante apreciar lo poco que conocían ciertos Ministros sobre sus campos de competencia y nos llevó a preguntarnos porqué no se dejaban asesorar (o, también, por quiénes se hacían asesorar); el mal parece contagioso, pues otros miembros del Ejecutivo, tenidos por competentes, languidecen en sus puestos, convertidos en irrelevantes o desvarían sorprendentemente contradiciendo actuaciones y opiniones anteriores (cito sin ánimo de ser exhaustivo: Robles,  Ribera, Albares, Iceta, Calviño…y me sobra la supersexposición de Rodríguez García, Marlaska,…Super Yoyo Díaz)

Perdón: la Ley del Gobierno 50/1997, revisada y actualizada en 2015, define inequívocamente las funciones de un «órgano colegiado» y, como tal, en su seno se puede discutir lo que se quiera, y discrepar, pero el cumplimiento de las decisiones que se adopten obligan a todos sus miembros, que están, además, obligados a guardar el secreto del debate interno para la concreción del acuerdo.

Que los Ministros no conozcan sobre los asuntos de su competencia e improvisen sus resoluciones confundiéndolas con su «derecho a opinar «genera una gran confusión pública. Que ignoren sus obligaciones legales y aireen sus discrepancias convirtiendo en campaña electoralista la gestión del lo público, es kafkiano,-o dadaísta, como oí decir a un tertuliano-.

(Nota: Imagino que algunos de mis comentarios pueden parecer a quienes no me conocen, propios de alguien que se complace en criticar al Gobierno. Tal vez por eso, por pudor y por no enseñar la patita ideológica, pocos son los que, habiéndome leído, se atreven a compartir mis reflexiones. No pretendo publicidad alguna. Soy mayor, tengo mi vida resuelta (y para más inri, ando mal de salud). Soy independiente, lo fui toda mi vida y escribo porque me gusta. Si alguien se siente identificado o le proporciono algún elemento para pasar un rato divertido o llenar una curiosidad, le estoy agradecido, aunque no me haga llegar el menor reconocimiento.)

Este 1 de junio, en el que se cuentan ya 4 años desde que se puso punto final al Gobierno de Rajoy, han pasado muchas cosas: la crisis sanitaria, la crisis económica, la crisis energética y, ahora, la guerra en Ucrania que es una guerra en Europa. Este ejecutivo tuvo que lidiar con graves problemas y sobrevive. Herido (quizá de muerte), pero vivo. El país está inmerso en una situación financiera muy delicada, preludio de dificultades muy serias para enderezar el timón económico, falto de impulso.

La desunión en la política (no solo dentro del Gobierno) alimenta también el descrédito internacional y la crispación nacional. La grieta catalana no se cierra se emponzoña y hiede. El asedio casi continuo al Jefe de Estado -que, sin apoyo del Ejecutivo, trata de construir una agenda interna de simpatías, empezando por lo sencillo-, la falta de control del Presidente de Gobierno sobre la mitad de sus ministros; una oposición que está en la construcción de una identidad creíble como alternativa de Gobierno, …

España tiene pasión por las crisis. Sobrevivimos, pero no sabemos cómo salir bien de ellas. Es parte de nuestra identidad colectiva, ir dejando plumas en cada batalla, perdiendo mucha energía en cada envite. Lástima. porque así no hacemos más fuerte España y la competencia es feroz.

Publicado en: Actualidad, España Etiquetado como: Abalos, Albares, Calviño, crisis, Iceta, Mariano Rajoy, Marlaska, ministros, Redondo, Ribera, Robles, Sánchez

Décimo Séptima Crónica desde el País de Gaigé

30 mayo, 2022 By amarias Deja un comentario

Gaigé ha terminado la última semana completa de mayo de 2022 celebrando el triunfo de unos atletas excelentemente bien pagados, conseguido en un campeonato europeo de especial relieve. Dicen que hubo más de cien millones de espectadores viendo la retransmisión en directo y que más de 20.000 aficionados madrileños se desplazaron a París, en uno de cuyos estadios se celebró la final del torneo.

El Real Madrid, uno de los equipos  de fútbol que alimentan la afición por el circo en la capital de Gaigé, se alzó con la copa y la parte del león de los dineros en disputa, venciendo por la mínima (uno a cero) a la formación inglesa que lleva el nombre de Liverpool.

Aunque se ensalza de la nacionalidad de los equipos y el compromiso con la afición de los jugadores, lejanos están los tiempos en los que los colores de las camisetas eran defendidos por oriundos. Solo Carvajal es español de entre los titulares del Madrid. Y aunque este club es propiedad de los socios (Pérez, Florentino, es solo su representante cualificado), se ha hecho habitual que fondos de inversión detenten el poder de decisión en los equipos más famosos.

En la historia de Gaigé este acontecimiento deportivo, con la que está cayendo, no debiera significar nada especial. Se trata, en fin, de un juego, en el que solo participan activamente los 22 jugadores que ocupan el campo, moviéndose por él con cierto orden, dominando la intención infantil de darle patadas a un balón sin descanso hasta tratar de introducirlo entre tres palos, defendidos por un gigante con manos de gato.

No se ha disipado el polvo levantado por el viaje increíble del rey de antes, don Juan Carlos, que decidió, nuevamente mal asesorado, acercarse un fin de semana al lugar en donde reinó durante cuarenta años, para participar en una regata de vela en San Xenxo y, de paso, recalar en Madrid para mantener un encuentro familiar con la familia, antes de volverse a su lugar de confinamiento y destierro. En mi opinión, que coincide con observadores más avezados en sacarle punta a las noticias del día a día, un nuevo flaco servicio a la Jefatura del Estado, al ser presentado este viaje como una cuestión de placer y particular. Como si no hubiera más y mejores ocasiones para asomar el careto real, por cierto, muy ajado, que la edad no perdona.

Escucho hoy, 30 de mayo, al juez Castro (José). el polemista miembro de la judicatura, hoy felizmente jubilado, que hace de su ideología un ariete con el que golpea la institución real, revistiendo sus opiniones de conocimiento jurídico. En un programa de sobremesa de la televisión pública, «Todo es Mentira», pretendió ridiculizar al ex ministro García-Margallo que le preguntó si entiende que los fiscales que no encontraron motivos para encausar a don Juan Carlos, y a los que había calificado de poco profesionales, habrían cometido «prevaricación». «Los fiscales no dictan sentencias, luego no pueden incurrir en prevaricación», replica el juez, a lo que el prudente Margallo precisa que él se limitó a hacer una pregunta, no a pontificar.

El presentador del programa, Mejide (Risto), aprovechó para hacer una pregunta muy interesante: ¿Conoce vd. si hay fiscales o jueces en las cárceles españolas? (resaltando que se conoce el encarcelamiento de representantes de todas las profesiones -de familiares del Rey, abajo-, pero no ha trascendido que los representantes más elevados del poder judicial sean objeto de reproche penal. No hubo respuesta al hilo, pues el interpelado no tenía noticia de que el brazo duro de la Justicia hubiera llegado a caer a plomo sobre los que juzgan, cuando son sospechosos de delinquir.

Por mi parte, haciendo gala de mi regular memoria, recuerdo la reciente condena (2021) al magistrado canario Alba (Salvador), condenado en última instancia por el Tribunal Supremo, por prevaricación, cohecho y falsedad en documento público por actuaciones contra la también magistrada Rosell (Victoria). Pero no hallo más ejemplos, ni en mi coleto ni en internet. Los jueces evitan juzgar a sus colegas.

Hay muchas cuestiones que ocuparon la realidad en Gaigé, pero en mi vocación de poner el lápiz rojo de este relato donde me pete,  quiero subrayar el profundo deterioro de mi región de origen, Asturias, falta de directrices e impulso político. La disputa mezquina por llevar la Escuela de Minas de Oviedo a Mieres, para aprovechar malamente un campus casi vacío resultado de la caída estrepitosa de la actividad industrial y minera, ha puesto de manifiesto, una vez más, la división de las pequeñas fuerzas regionales en temas en donde su hacen daño entre sí, sin beneficio para nadie.

Asturias es, por derecho propio, desde hace años, la capital de Gaigé, el lugar del Despropósito. Las comunicaciones por vía aérea o ferrocarril de la región con el resto del país han caído de forma alarmante,  y esta esquina del mapa español, que tanto dio por la industrialización en el pasado reciente languidece, es decir, se muere, sin que haya voces que sean capaces de enderezar su agonía.

Publicado en: Actualidad Etiquetado como: Champions, Garcia-Margallo, juez Castro, liverpool, Mwjidr, Real Madrid, rey juan carlos

Al costado de Adán

27 mayo, 2022 By amarias Deja un comentario

La consolidada leyenda, con base en el texto sagrado del Génesis, por la que Yahvé creó a Eva de una costilla que extrajo de Adán dormido ha quedado destruida al revisar los expertos en lenguas arameas la traducción tan difundida. El Dios de la Biblia no hizo de cirujano con ese primer varón imaginario, sino que puso a la mujer «al costado de Adán». Simplemente. Por lo tanto, si había dudas (no médicas) de si los hombres teníamos una costilla menos que las hembras humanas, queden disipadas: varones y mujeres tenemos, independientemente del sexo, doce pares de costillas.

Las diferencias entre los sexos humanos -me refiero a los originarios, antes de que apareciesen todas las variaciones semánticas adaptativas a la pluralidad de ejercicios de la sexualidad que proporcionan la imaginación y las tolerancias sociales- son, sin embargo, muchas. No tengo el menor propósito de glosarlas ahora para lectores adultos y no contaminados por ideologías, discursos  sobre patologías y/o tendencias naturales. Solamente quiero referirme a la característica fundamental que une a todo el género humano, independientemente de su sexo u orientación sexual.

Me refiero, claro está, a la capacidad de discurrir, pensar, tomar decisiones de acuerdo con los análisis de oportunidad. Quedan pocas dudas -y ninguna académica- acerca de la pervivencia de los viejos mitos por los que las mujeres tenían menos inteligencia que los hombres. Incluso se ha desbaratado la creencia para-científica de que las mujeres están mejor adaptadas para aplicar la sensibilidad a las decisiones. Un mundo regido solo por mujeres no sería más pacífico, ni más cordial, ni más creativo. Exactamente igual que la experiencia (ésta más intensa) no ha demostrado que un mundo dominado por los hombres sea más brillante, eficaz o belicoso.

En cualquier caso, sería como avanzar a la pata coja. Renunciar a la otra mitad de nuestra especie es automutilarse. Por ello, aquellas colectividades humanas en las que se margina a la mujer, se las mantiene retraídas y ocultas, se las impide estudiar, ejercer profesiones, compartir su actividad creativa e intelectual con los varones, son, por definición, comunidades atrasadas. Es más, despreciables.

Tenemos en nuestro país, en este momento tan delicado, nuevas polémicas generadas sobre las arenas movedizas de la presunta desigualdad de géneros. Una ministra, encargada de la exótica cartera de Igualdad, aupada por su anterior pareja Pablo Iglesias jr. (ex presidente del mismo Gobierno y ex presidente de la formación Podemos) a ese cargo de representación pública, ha impulsado contra vientos y mareas la llamada ley de «solo sí es sí», que será aprobada hoy, 27 de mayo de 2022, y que quiere dejar claro a propios y extraños que la disponibilidad para mantener relaciones sexuales por parte de la mujer tiene que tener un refrendo explícito, no vale la presunción.

Y, aunque no deseo sacar la cuestión de contexto ni expresar con aparente ironía que me parece una ley innecesaria o ridícula, cierto sector «feminista» entiende que da derecho y protección a la mujer para que, «borracha y sola» pueda volver a casa luego de una noche de juerga.

Los avances en la libertad que trajo la tolerancia y, también, el abandono o lasitud educativa, han traído como consecuencia disparos contra la dignidad y, en especial, de la mujer. La educación sexual de nuestros niños y adolescentes les proporciona material y curiosidad para malentender las relaciones de respeto e igualdad entre sexos.  Cuando falta la educación moral, si la base ética no se construye con solidez y cede el recato ante el impulso sensual, quien más tiene que perder es la mujer.

No existe el derecho emborracharse, ni solo ni acompañado. Existe el deber de mantener el control de uno mismo, para poder disfrutar de la esencia de vivir, que es la compañía con los que nos aman y respetan. Y, por supuesto, las mujeres deben ser respetadas en todo momento y su negativa ante la proposición para mantener relaciones sexuales ha de ser una muralla infranqueable.

Sin embargo, algo muy intenso en mi manera de ver las cosas, me hace pensar que estamos cortando las hojas y ramitas del problema, con leyes de escasa aplicación. Revisemos las directrices educativas, los mensajes que se dan desde los media, las encendidas y vacías polémicas que se alimentan en el Congreso y en la calle, que desvían la atención del tronco que se debe analizar y, en su caso, revisar. La preocupación por recuperar «la dignidad pedida de la mujer», o realizando infundadas agresiones  al varón en general, cuando se afirma públicamente (como lo hizo la delegada de Gobierno en la Comunidad valenciana, Gloria Calero) que los hombres tenemos un problema y preguntar «¿qué os está pasando a los hombres?» (sic), crea falsos caldos de cultivode la inquietud y del distanciamiento de géneros.

Soy testigo, como millones de hombres y mujeres que hoy tienen más de treinta años -es un limite inferior de edad sin intención sociológica) de que no tenemos ni tuvimos ningún problema de convivencia sexual. Desde el respeto, el cariño, el atractivo sereno (a veces, por qué no, también pasional) recíproco, la curiosidad creativa, las ganas de crecer junto al otro.

—

Hermoso relieve en madera policromada que forms parte de cuatro escenas del Génesis que pueden disfrutarse en la iglesia parroquial de Arrabal de Portillo (Valladolid), atribuídos a Manuel Alvarez y Juan Ortiz Fernández (sglo XVI)

Publicado en: Actualidad Etiquetado como: Adán, Arrabal del Portillo, consentimiento, Gloria Calero, Irene Montero, Manuel Alvarez, relaciones hombre y mujer, sexo, Solo si es sí

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