Al socaire

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Esta situación nos pone a prueba (Soneto)

19 marzo, 2020 By amarias Deja un comentario

Esta situación nos pone a prueba
la solidaridad que presta aliento
a ofrecer cobijo a otros cuando llueva
y a abrir nuestra casa contra el viento.

Como viejo de edad estoy atento
a aplaudir sin reserva a quien se atreva
a dejar habitual comportamiento
y sacar del coleto virtud nueva.

Tendremos ocasiones de  contento,
si este ser humano que en natura lleva
aparentar ser el príncipe del cuento,

ante un grave problema, cuando  eleva
las culpas al gobierno en un momento
no se refugia con miedos en su cueva.

18 marzo 2020

Publicado en: Actualidad, Poesía, Sociedad Etiquetado como: angel manuel arias, coronavirus, crisis, prueba, solidaridad, soneto

Abogados contra jueces. El rostro pálido de la Justicia

30 diciembre, 2019 By amarias Deja un comentario

Diego López Garrido, en un artículo publicado hace días en El País, (el 27 de diciembre de 2019, bajo el título «La justicia europea ejerce su autoridad») interpretaba desde la perspectiva de sus implicaciones para el derecho español, la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con sede en Luxemburgo, por la que se declara conspicuamente que los parlamentarios europeos adquieren tal condición desde el mismo momento en que son proclamados los resultados electorales.

Desde esa importante Sentencia, del 19 de diciembre de 2019, los electos gozarán de la inmunidad protectora inherente a este cargo representativo, y contarán con los honorarios y prebendas asociadas a él. Debería, en consecuencia, revisarse la obligación de acatar públicamente la Constitución para cualquier representante español en las instituciones, que no surge de la Norma Suprema. López Garrido se pregunta. «¿qué se gana con ese trámite?» y se responde: «En las últimas legislaturas sólo ha servido para permitir que se realicen desde la tribuna del Congreso y del Senado las declaraciones más variopintas, arbitrarias y oportunistas (…»).

Hasta ese día de diciembre de 2019, las cosas no eran así, y los candidatos electos deberían jurar, previamente, la Constitución del Estado que representarán en Bruselas. El recluso preventivo Oriol Junqueras no fue autorizado el 13 de junio, cuando fue proclamado electo, a recoger su acta de parlamentario por el Tribunal Supremo, viendo vulnerado su derecho y, por ello, «quizá» (escribe López Garrido) el Estado debería compensarle.

El asunto tiene bemoles, sin duda, pues conduce a una situación esquizofrénica: para consolidar la representación en los Parlamentos nacionales, los electos deben jurar o prometer la Constitución (hasta que no se revise la regla, al menos), utilizando esas exóticas expresiones que el Tribunal Constitucional viene admitiendo sin problemas, para evitar meterse en líos. El efecto (al menos, aparente) implica el acatamiento al sistema legal y jurídico propios, y cuando se producía la vulneración de la Norma, no solo el infractor era sospechoso de haber incurrido en delito penal, sino sufría el inmediato reproche de la ciudadanía que aún cree que debe respetarse el buen orden para garantizar la paz social.

Pero resulta ahora, como dictamina sin posibilidad de réplica el Tribunal de Justicia Europeo, respondiendo, eso sí a una consulta del Presidente de nuestro Supremo, el superjuez Marchena, que para ser diputado europeo puedes pasarte por el forro ese requisito. Parece pues, que, como no tienen que realizar ningún acto ni cumplir con otro requisito más que conseguir ser elegidos, el Parlamento puede convertirse en un reducto seguro para delincuentes, prófugos, revolucionarios de pacotilla, o desclasados de toda calaña.

Los Tribunales abren así la puerta a un abanico de opciones alarmantes. Desde la permisividad de nuestra débil democracia (por lo permisiva e incapaz para atajar los abusos de la libertad que defiende), se pueden presentar partidos a las elecciones propias y europeas con programas manifiesta y ostentosamente inconstitucionales, en sus Estados. La Unión Europea se convierte así en foro y altavoz para difusión de la destrucción de la unidad y la solidaridad, que son objetivos básicos para una entidad de cooperación internacional.

Visto desde la perspectiva de la abogacía y el derecho de defensa, la Sentencia del Tribunal Europeo, aunque respuesta a un escrito del Presidente del Tribunal Supremo español, se ha presentado como un éxito de los abogados que defienden a Puigdemont, Junqueras y Cia, Utilizando el que el Pisuerga pasa por Valladolid, se apresuraron a cantar, no ya victoria, sino que piden la inmediata excarcelación de los penados, juzgados por sedición, malversación y otros delitos. La cara feliz de los prófugos Puigdemont y Forcadé, exhibiendo su carné provisional de eurodiputados, daña la vista de los demócratas y de toda persona sensible a la superioridad de la Justicia, como bien básico de nuestro ordenamiento colectivo.

No será excarcelado Junqueras, sin embargo, si se atiende al hecho de que ha sido ya juzgado y condenado por Sentencia firme. Pero habrá que estar muy atentos a lo que sucede con el ex president Puigdemont y su cohorte de secuaces, que aún no han sido juzgados y que, para serlo, deben contar ahora con una resolución al trámite del suplicatorio para poder conducirlos a los Tribunales españoles.

Publicado en: Actualidad, Política, Sociedad Etiquetado como: López Garrido, Marchena, Puigdemont Junqueras, Tribunal de Justicia Europeo

Falsa alocución de Navidad de Felipe VI

24 diciembre, 2019 By amarias Deja un comentario

La Casa Real, de la discreta manera que es intrínseca a tan delicada institución, ha pedido a varias autoridades civiles y militares sugerencias para el discurso o alocución navideña de S.M. El Rey, correspondiente a este malhadado año de 2019.

Una vez más, no me han llamado para recoger mis apreciaciones. Pero, dada la especial situación en que nos encontramos y, como prueba de mi disposición a servir a la Constitución, al legítimo Jefe de Estado y a la alegría que se corresponde con estas Fiestas entrañables, tanto para tirios como para troyanos, para creyentes como agnósticos, monárquicos como republicanos, he redactado el siguiente texto, que someto a la general apreciación :

«Ciudadanos y ciudadanas:

Como vengo haciendo desde hace ya seis años, por tradición que implantó, en su momento,  el anterior Jefe de Estado, Francisco Franco, me dirijo a vosotros para que tengáis algo que comentar durante la cena familiar.

Estoy firmemente convencido de que este será el último año que me dirija a vosotros como Rey por Navidad. Aunque la mayoría parece que creéis que vivo al margen de lo que sucede en España, leo regularmente las encuestas y, por eso, no tengo dudas de que muchos españoles piensan que a la Monarquía se le ha pasado el arroz. Sinceramente, no me siento capaz de ser Jefe de Estado de un gobierno formado por republicanos e independentistas.

Si alguien quiere defender la Constitución de 1978, por la que vuestros padres y abuelos decidieron dar el carpetazo a la guerra civil, no creo que deba serlo yo. Cualquier intervención en ese sentido, recordándoos el deber de respetarla, en los diferentes textos que el Gobierno correspondiente me hizo leer, ha sido interpretada como que estaba interfiriendo en la vida política. Así que estoy mejor callado, hablándoos de que os améis los unos a los otros como si fuera Jesucristo, dicho sea con perdón, pues no quería ofender a nadie, ya que hace tiempo que el Estado ha pasado a ser aconfesional, es decir, en la interpretación más común, agnóstico. ¡Cómo envidio expresiones como «In God we trust» o «God save the Queen», que son orgullo de países más avanzados que el nuestro!

Creo haber sido un Rey bastante discreto, a pesar de mi altura física de miras, que me ha hecho estar siempre dispuesto, en un país en el que pocos superan el metro ochenta de estatura. Aguanté con estoicismo los abucheos y los achuchones, según a dónde me llevaban. Tengo un cuñado en la cárcel por un delito que, en verdad, al día de hoy aún no se cuál ha sido. No me hablo con la mitad de mi familia. Mis hijas saben varios idiomas, alguno de ellos tan inútil como el catalán, el euskera o el gallego, pero la princesa de Asturias es absolutamente improbable que algún dúa pueda ser reina y, desde luego, yo no se lo deseo.

Aguantaré, pues, el tipo hasta que votéis esa nueva Constitución en la que lo más importante que muchos quieren modificar, como si os fuera en ello la vida, es el Título II. Porque sé bien que «la mayoría» – es decir, los que se manifiestan- deseáis cambiar es la forma del Estado, y convertir a España en una República federal. Como todo lo que asume este país que conozco bien, porque no en vano he tenido los mejores profesores de Historia, la decisión servirá para poco tiempo, porque surgirán descontentos de inmediato: unos querrán volver a la Monarquía, aunque no sea con los Borbones, otros preferirán la anarquía como fórmula de máxima libertad.

No me fío de la combinación entre socialistas, comunistas e independentistas. Ahora me sonríen y dicen que no hay problemas en que un Rey sea jefe de Estado de un gobierno republicano, comunista e independentista, ya que soy solo una figura decorativa, pero se que acabarán pidiendo mi cabeza, rompiéndome como un jarrón de porcelana puesto sobre la mesa camilla.

Cuidado, como advertencia a navegantes, aunque me vaya. Mis asesores políticos más cercanos, que son los mismos que aconsejan al Partido Socialista, me indican que el que España sea federal -monarquía o república, qué mas da-  solo servirá durante algunos escasos años para tranquilizar a Cataluña y Euskadi, y que pronto, todas las competencias del Estado central habrán sido distribuidas entre los seis o siete estados o macro-regiones, que propondrán, por tanto, su independencia total. Será, pues, un carajal, si se me permite la expresión: «a hell», para que lo entiendan los catalanes.

¿Os habéis olvidado de vuestro principal problema? Os lo recuerdo: es el paro. No el cambio climático, por el que poco podéis hacer, siendo España (con o sin Catalunya) un país pequeño…bueno…mediano; las personas sabias con las que consulté me informan de que de poco servirá convertir al país en un ejemplo para el mundo, cuando para reducir a los niveles de descarbonización hay que invertir en una proporción inasumible para España, aumentar la dependencia tecnológica del exterior y dejar sin uso y sin completar su amortización instalaciones muy costosas.

En este caso, es mejor que lo hagan otros primero, que los Estados grandes y más contaminantes tomen sus decisiones y esperar a ver qué pasa, dedicando los esfuerzos propios a paliar las consecuencias del incremento de la temperatura media de la Tierra, que afectarán gravemente, en nuestro territorio, a las poblaciones costeras y provocarán aún mayores aumentos de inundaciones, incendios y pérdidas materiales y humanas que las que sufrimos este año.

He preguntado a mi padre, el Rey Juan Carlos, sobre sus ideas para aumentar la actividad y el empleo. Mi padre cree que es importante seguir siendo amigo de los árabes. A él le fue bien y tiene muy buenas relaciones con la familia saudí. España tiene buenas empresas de construcción, magníficos futbolistas, y se podrían construir muchos estadios en Arabia saudí. También hay posibilidades grandes, me dice, en la venta de armamento, municiones y equipos todoterreno y auxiliares. No deberíamos olvidar que Estados Unidos, China y Rusia se están preparando para la tercera guerra mundial. ¿Tenemos dudas de qué lado debemos estar? Es importante garantizar que ninguna de las potencias se atrevan a utilizar España como campo de pruebas para sus equipos bélicos y lo razonable es ayudar a desplazar el foco de tensión, cuanto más lejos, mejor.

No quiero cansaros en esta noche especial. Agradezco la formación que me ha dado el país permitiéndome aprender idiomas, y mantener muy buenas relaciones con mucha gente. He vencido hace tiempo mi timidez y me muevo bien en situaciones difíciles, sabiendo mantener el tipo sin pestañear. Creo que puedo ser un buen comercial de una empresa multinacional, o sea, que no creo que tenga problemas para sacar adelante mi familia. La reina Letizia está también muy preparada, y eso ayuda. Supongo que no tendré problema con las puertas giratorias. Por cierto, estoy volviendo a ver El último emperador, de Bertolucci, y siempre se encuentran ideas.

(Atención: leer solo en la versión para amigos: Permitidme algo de publicidad bien intencionada. Si queréis leer unos poemas interesantes y, además, ayudar a la investigación contra el cáncer, adquirid el libro Sonetos desde el Hospital. Cuesta solo diez euros y la mitad se destinan a la AECC. Lo escribió mi amigo Angel Manuel Arias, al que no conozco personalmente, pero he oído hablar de él y me gusta su peculiar sentido del humor.)

He comentado con la reina sobre la necesidad de cambiar la orientación en la educación de mis hijas. Me desaconsejan que hagan alguna ingeniería, porque no tiene muchas salidas y está mal pagada para el esfuerzo que suponen los estudios, y no parece ilusionarles la medicina. Letizia opina que sería mejor que iniciaran en el esoterismo, tal vez la magia o la canción protesta. Admito sugerencias al buzón casareal.org, que funcionará aún durante dos semanas más. Después, publicaré la forma de contactar con nosotros, cuando deje de ser vuestro Rey, en el blog que pienso crear y que se llamará «Toogoodtobeking», nombre que ya tengo registrado.

Lo dicho, Feliz Navidad. Que el niño Jesús os traiga paz, españoles. Yo hice lo posible»


Compra el libro “Sonetos desde el hospital”

Publicado en: Actualidad, Política, Sociedad Etiquetado como: discurso del Rey, falso discurso real, felipe VI, Navidad

Dana

15 septiembre, 2019 By amarias Deja un comentario

Algunas palabras técnicas, que son desconocidas para la mayoría no especializada, se cuelan de pronto, con intensidad, en el lenguaje común, incluso con sus valoraciones eruditas. Es el caso, pongo por ejemplos, de la fractura hidráulica («fracking»), el índice de referencia de prestamos hipotecarios («IRPH»), los fibromas y carcinomas (y sus diagnósticos diferenciales), o la «eutanasia pasiva», la «prisión permanente revisable o la «renta mínima universal».

Estas últimas semanas, hemos oído hablar mucho de la DANA (depresión aislada en niveles altos), término del argot meteorológico que ha venido a sustituir con fuerza al popularmente asimilado concepto de «gota fría». En regiones del Mediterráneo español, especialmente en Alicante, Albacete, Murcia, Granada y Valencia, se han sufrido las consecuencias del fenómeno con inmensas pérdidas materiales. Orihuela y su entorno han sido gravemente castigadas.

El fenómeno atmosférico ha supuesto, como cúmulo de desgracia, la pérdida de seis vidas humanas; personas que se encontraron atrapadas en su camino habitual, por rieras rebosadas o aguas fluviales crecidas que, en pocos minutos, anegaron carreteras, derribaron muros, desbordaron alcantarillados y penetraron en las casas aledañas a cauces y calles convertidas en anómalas salidas para el agua torrencial.

La intención inmediata de espectadores y sufridores del fenómeno de achacar al cambio climático los desastres provocados por la dana, ha sido desmentida por historiadores, meteorólogos y climatólogos. Este fenómeno natural no se debe a la elevación de temperatura media del planeta, ni es la primera vez que se presenta en nuestras latitudes. Es más: se produce todos los años, como consecuencia del choque de aire frío polar con el frente cálido y húmedo del Mediterráneo. Varía solo su intensidad como resultado combinado de múltiples circunstancias, y sus efectos pueden aparecer menos dramáticos si no afectan directamente a grandes poblaciones o -como es el lamentable caso actual- se cobran vidas y generan pérdidas graves a particulares.

No quiero sacar punta al lápiz rojo de la desventura, pero la situación sufrida me hace recalar, una vez más, en el problema fundamental de nuestra manera colectiva de abordar la prevención. Prácticamente, ninguna. Estamos poco inclinados a disponer de medios de cobertura, nos acogemos al rito de alertar, incluso con exageración,cuando el peligro es inmediato. Pasamos de actuar para paliar o evitar sus efectos cuando el riesgo es solo una posibilidad. Ya llegará el momento de preocuparse, parece decirnos la voz interior. Y, empeñados en ignorar los equilibrios ante el precipicio, preferimos dedicar nuestro tiempo a disfrutar del presente o, si el cabecilla de turno nos anima, nos entregamos a elucubraciones con poco sentido práctico, adoptando no pocas veces medidas y decisiones fuera de nuestras posibilidades.

No importa ahora discutir sobre el cambio climático, su verdad o sus consecuencias previsibles. El tema que el dana ha vuelto a poner sobre la mesa es inmediato, crucial. Debemos adoptar con urgencia medidas correctoras, preventivas y no solo paliativas, para proteger a las poblaciones en riesgo y a sus bienes de los peligros reales que ya conocemos, porque se han manifestado con anterioridad y tienen caracteres cíclicos o repetitivos.

Pregunto, pues: ¿Por qué se siguen consintiendo, autorizando y, en todo caso, utilizando sin pudor ni castigo las rieras y cauces secos como lugares de aparcamiento? ¿Por qué se construyen y mantienen casas -legales e ilegales- junto a arroyos, márgenes de ríos y zonas costeras y deltas, sin respetar terrenos demaniales, prohibiciones, y pasando por alto la atención a la más elemental prudencia? ¿No hay nadie responsable de limpiar regularmente imbornales y atender a sistemas de alcantarillado o a la recogida de aguas separativa, con la construcción de diques de choque para atender a lluvias torrenciales? ¿Se han calculado bien y se revisan regularmente los estados de acequias, presas, azudes, imbornales, taludes, puentes y sotopuentes, así como lugares de escorrentía? ¿Por qué no se atiende sistemáticamente a la limpieza de orillas de ríos, arroyos y viejos cauces, convertidos muchos de ellos en basureros impúdicos? ¿No es importante atender al desbroce y cortes de maleza de carreteras y vías, eliminando árboles y cualesquiera elementos que puedan significar obstáculos al tránsito?

No estoy hablando del comportamiento frente a la catástrofe. La capacidad de nuestro pueblo para volcarse ante la desgracia no tiene parangón. Se nos despierta, colectiva e individualmente, el ánimo solidario para ayudar a cualquiera que se vea afectado por una fatalidad, en especial si es una catástrofe colectiva. Merece todo aplauso.

Pero como planificadores, y como ejecutores de medidas preventivas, no estamos a esa altura. Desde la calma entre tempestades, nos entretenemos en discutir y proponer teorías fantasiosas sin estudio suficiente, gastamos dineros en acciones desproporcionadas, sin relación con nuestra capacidad económica o técnica, y optamos por ser campeones de las medidas restrictivas y adalides de las inversiones desmesuradas en lugar de preocuparnos por los problemas que demandan atención para que el lobo de la realidad no nos vuelva a morder con su despiadada dentadura.

Busco culpables de la falta de planificación no en el pueblo llano, poco apto para adoptar decisiones colectivas, sino en quienes nos dirigen y han dirigido. Si atiendo a la increíble disputa por sillones, que no por programas, con la que nos han martirizado los representantes que hemos elegido para gobernarnos en el futuro inmediato, me temo que la falta de planificación nos seguirá acompañando. Lástima.


Una abeja (apis mellifica) libando de la flor del limonero puede ser, en este momento, el símbolo de la calidad que hay que proteger y defender del ataque que está sufriendo. La terrible vespa velutina (avispa asiática) se propaga con descontrol por las regiones del norte de España, matando sin piedad a nuestras productoras de miel, causando estragos en sus colmenas. Esta imagen me sirve para recordar que tenemos la obligación de defender lo que nos es propio.

No me parece que en la lucha contra la avispa asiática se esté en el camino de vencer a ese feroz enemigo de la abeja autóctona. Porque el mal no apareció este año ni en nuestro territorio. Los primeros ejemplares se encontraron en Burdeos hace ya una decena de años y son varios desde que se conoce aquí la presencia de este depredador de la cabaña melífera. He leído que se está estudiando la acción del avispón autóctono como enemigo de la avispa asiática, y que se especula sobre la potenciación de la cría de cualquier ave insectívora (desde el halcón y aguilucho abejeros hasta el carbonero común).

Quizá quienes están analizando el problema con seriedad e inmediatez conocen los experimentos realizados en Francia con la mosca conops vesicularis, que anida en el abdomen de la avispa asiática y se alimenta de ella, o del  gusano pheromermis vesparum, que tiene un comportamiento similar. Aquí se están ensayando líquidos dulquérrimos, barreras de alambre y se ataca a los nidos detectados con fungicidas. Está muy bien. ¿Ha pensado alguien en la opción de hacer que las avispas asiáticas captadas vivas se conviertan en portadoras a sus nidos de algún veneno específico, que actúe sobre sus congéneres, en lugar de matarlas una a una?

Supongo que sí.

Publicado en: Actualidad, Ambiente, Asturias, Sociedad Etiquetado como: avispa asiática, avispón, dana, depresión, elecciones, gusano, inundaciones, niveles altos, Orihuela, prevención

Aires de Vacaciones

7 agosto, 2019 By amarias 8 comentarios

Habrá que admitir, como punto de partida, que quienes tienen derecho a vacaciones son los que disfrutan de un puesto de trabajo asalariado. Además, las actuales disposiciones legales no permiten que los días que correspondan -de acuerdo con los convenios, ya sean sectoriales o particulares del grupo empresarial- se cambien por emolumentos. Hay que disfrutarlos, sí o sí.

Los prejubilados y jubilados disfrutan de unas «merecidas vacaciones» hasta el momento de su fallecimiento (lo que los anglosajones llaman golden years), si bien el empleo de ese tiempo libre de obligaciones ajenas puede ser ocupado de múltiples maneras; desde hacer deporte, cuidar nietos o animales domésticos, hasta ayudar a los necesitados o dar clases gratuitas bajo el cobijo de alguna organización no gubernamental. Todo ello, en tanto que las enfermedades propias y otras pejigueras no empañen el panorama con penosas servidumbres.

También existen casos documentados (pocos) de jubilación activa -renunciando a la mitad de la pensión que corresponda- y aún menos, de quienes, estimando que en vida profesional o por otras razones, ya han acumulado suficientes medios de subsistencia, renuncian a su pensión.

Si Vd. tiene el derecho a unas vacaciones, y tiene la oportunidad y el dinero para marcharse del lugar de residencia habitual por unos días, no tengo duda de que lo hará. Sea por una semana, quince días o un mes, hacia ese lugar o lugares alternativos se marchará, en solitario, con la pareja, la familia más cercana o un grupo de amigos o conocidos. Volverá tal vez al lugar de sus correrías infantiles, emprenderá una excursión a un lugar apetecido, visitará a un conocido que le ofreció su casa por esas fechas o, más probable, alquilará por un par de semanas un pisito o un chalet (de acuerdo con sus posibilidades) cerca de una playa.

No se qué idea tiene Vd. de vacaciones. Pero no se las amargue pensando que podían ser mejores. No las empañe llevando montones de impedimenta. No las ensucie generando tensiones con sus acompañantes. Ayude a que todos se sientan mejor, porque ese esfuerzo personal le será recompensado con alegría y buen rollo.

En España, dos de cada tres habitantes no trabajan, según las estadísticas. Entre ellos, están los niños y los jóvenes que aún se encuentran en formación. Están las llamadas antes «amas de casa», ésas a las que se les atribuía el epígrafe de «sus labores» (puede que haya algunos amos de casa).

Piense también, cuando tal vez algún momento se le caiga encima, en todos aquellos que no pueden tener vacaciones, porque carecen de puesto de trabajo aunque lo buscan y, seguramente, con desesperación; piense en los autónomos sin derecho a detener su actividad o por adición; piense en los que trabajan en negro y como negros.

Ah, y se me olvidaba. Piense que este agosto, los que se dedican a la política como profesionales están nerviosos como pocas veces antes. Tienen mucho que hacer para despejar las nubes de su horizonte profesional. ¿Les votaremos otra vez? ¿Les botaremos? ¿Podrán convencernos de su utilidad como gestores de la cosa pública para el próximo cuatrienio? Tienen que aplicarse, desde luego.


 

Publicado en: Actualidad, Sociedad Etiquetado como: aires, botar, disfrute, elecciones, paro, trabajo asalariado, vacaciones, votar

Pegas de egos

9 julio, 2019 By amarias Deja un comentario

Esta mañana, al asomarme por la ventana, vi que en la piscina de los vecinos un juvenil de mirlo común se debatía, tratando inútilmente de salir del agua. Estaba claro que, por sus propios medios, jamás conseguiría salir de esa trampa acuática a la que le habría llevado su inexperiencia volandera. Así que no lo dudé: fui a la casa vecina, llamé a uno de los telefonillos y advertí a la voz que un pajarito se había caído en su piscina. Debía tratarse de un niño, porque respondió con alboroto y me anunció, gozoso, que bajaba de inmediato.

-¡Ayer ya salvamos una cría de vencejo! -me informó, orgulloso de su función de salvador de especies en peligro de ahogamiento en las piscinas comunitarias.

Claro está que la situación de bloqueo político en la que nos encontramos no admite exacta comparación con la historia de la piscina, pero quienes venimos observando el comportamiento de los líderes de los cinco partidos políticos (por reducir a lo que podemos contar con los dedos de la mano las opciones en liza para formar gobierno en España), podríamos imaginar que son egos ahogándose en la piscina de su falta de entendimiento.

Tenemos todos claro que ningún partido alcanzó, en las últimas elecciones cada vez más lejanas, votos suficientes para permitirle gobernar en solitario. No hace falta darle vueltas al manubrio del entendimiento para admitir que el llamado bloque de las tres derechas (Ciudadanos, Partido Popular y Vox) no tendría mayoría suficiente para alzarse con el gobierno de la nación, incluso si consiguieran ponerse de acuerdo en borrar las líneas rojas que Ciudadanos ha trazado contra Vox, dando por admitido que se trata ésta de una facción ideológicamente contaminante, por sus posiciones reaccionarias en algunos puntos.

Por el lado de la izquierda, tampoco PSOE y Podemos, aunque llegasen a un acuerdo entre ellos, tendrían mayoría para gobernar. Necesitarían el apoyo de los independentistas y de los terroristas no arrepentidos, o que se abstuvieran en la investidura hipotética de Sánchez, algunos diputados de Ciudadanos, pongo por caso (rompiendo la disciplina de voto). Como la coalición instrumental entre las posiciones autodenominadas progresistas supondría, por imposición irrenunciable de Unidas Podemos, la incorporación de algunos miembros de su facción como ministros de gobierno del Estado (¡como garantía de que se  cumpla el programa del PSOE!), ha surgido una nueva línea roja en ese lado: entiende el equipo de Sánchez que ese gobierno conjunto sería contaminante para la libre capacidad de acción que desea para sí el socialismo moderado.

Tengo la cabeza como un bombo de tantas líneas rojas. Me he imaginado que Rivera y Sánchez han generado entre sí una animadversión recíproca de la que no son capaces de librarse sin pasar por un sicólogo/siquiatra de los que no hay. La antes fresca opción de Ciudadanos se ha convertido en una piltrafa ideológica de vetos incomprensibles, y si a alguno le parece lógico el abismo que ha trazado contra Vox, a otros no nos parece admisible tampoco el que tiene trazado contra el PSOE.

Incomprensible también, visto desde fuera, el pulso entre PSOE y Unidas Podemos (en realidad, solo desde Podemos, ya que la posición de la izquierda más acrisolada se ha ido por el wáter de un liderazgo inexistente). ¿Desconfía el populista Iglesias de que, si no incrusta ministros de su grey, el gobierno de Sánchez no será propiamente de izquierdas? Pero, ¿qué es la izquierda, qué concepto tiene el matrimonio Iglesias Montero y sus admiradores,  de la socialdemocracia, de la economía de mercado, de la monarquía parlamentaria, de la realidad española?

Si fuéramos, como así parece, a la convocatoria de unas nuevas elecciones, yo no acudiré a votar. Lo siento, pero no se trata de una segunda vuelta para elegir entre dos o tres candidatos, sino que lo que me estarían pidiendo es que cambiara el sentido de mi voto.

Y no es mi voto, ni el de millones de españoles, lo relevante en esta situación de bloqueo. Los líderes de los partidos políticos tienen que ir a la escuela de la realidad mundial, aprender lo que significa pactar, hacer análisis posibilista de una situación compleja. En el mundo de la empresa tenemos la obligación de hacerlo cada día, para sacar adelante un proyecto, una idea que nos pareció genial sobre el papel, pero que, confrontada con la realidad, se cubre de inmediato de la costra de las dificultades que hay que saber valorar, contrastar, evitar, vencer.

Un buen gestor sabe que no puede despreciar ningún recurso. Si se trata de la capacidad de personas, tanto más. Señores líderes de los partidos políticos, no están negociando el futuro del país o de la economía mundial. Son solo cuatro años. Decídanse a eliminar líneas rojas y actúen, déjense de dar aletazos en el agua de la piscina.

Y, por cierto, si tuviera que puntuar actitudes de los cabezas de lista en este tinglado de idas y vueltas que calienta nuestra desesperanza (y consciente de que a nadie habrá de interesar lo que yo piense), pondría en la cima de la sensatez a Pedro Sánchez, a Angel Gabilondo, a Ignacio Aguado o a Iñigo Errejón. Me parece penosa la actitud inflexible de Albert Rivera e Inés Arrimadas y lógicos los argumentos de Miguel Vals o Toni Cantó, razonable en su discreción actual (en distonía con su grave campaña electoral) a Pablo Casado, coherentes en su infumable radicalismo (pero verbalmente muy bien expresado) a Santiago Abascal y Espinosa de los Monteros, y exótica y fuera de contexto socio político a un errático Pablo Iglesias, sobrepasado, además, por una brillante Irene Montero.

Publicado en: Actualidad, Política, Sociedad Etiquetado como: Ciudadanos, egos, negociación, nuevas elecciones, partidos, PP, PSOE, Vox

Cáncer: Sesiones clínicas fuera del hospital

5 julio, 2019 By amarias 2 comentarios

El 4 de julio de 2019, mientras el Presidente Donald Trump sacaba los tanques a las calles de Washington para mostrar a sus compatriotas que está preparado para una guerra de invasión, un grupo de personas nos reuníamos en el salón de Actos de la Fundación ONCE en Madrid (calle Sebastián Herrera, 15) en un acto muy distinto, pero mucho más interesante.

Se trataba de una «Sesión informativa y de debate sobre el tratamiento de los tumores genitourinarios (próstata, vejiga y riñón)», convocada por la Fundación SOGUG, que se anunciaba como destinada a pacientes y sus familiares.

Sus ponentes fueron los doctores Aránzazu González del Alba,  Juan Francisco Rodríguez Moreno y Teresa Alonso Gordoa, quienes se encargaron, por este orden, de presentar y explicar -con rigor, pero también con un lenguaje próximo, divulgador- la realidad, los avances y las perspectivas de los tratamientos en los cánceres de vejiga, próstata y riñón.

En realidad, las explicaciones me parecieron altamente interesantes para el público en general. Por varias razones, que quedaron expuestas en la presentación y en el debate subsiguiente: el alto porcentaje de afectación de esos tipos de tumor y su relación con factores de riesgo que conviene conocer; el desarrollo acelerado de nuevos tratamientos, que confieren esperanzas concretas de supervivencia y mejora de calidad de vida a los ya afectados por estas enfermedades y, por tanto, abren un escenario más apacible para quienes puedan enfermar en el futuro; y no en último lugar, la necesidad de dotar de más medios a los centros de investigación y a los facultativos de los centros de tratamiento oncológico y a las Facultades de formación médica, impulsando sus interrelaciones.

Tomé notas de las tres intervenciones y mi primera intención fue, sentado ante el ordenador, actuar de elemento difusor de las magníficas ponencias. Supongo, sin embargo, que la Fundación SOGUG, en su página web, las recogerá in extenso, pues habrán sido grabadas. Por ello, me voy a limitar a glosar, con mis palabras, algunas de las ideas expuestas -la responsabilidad de los posibles errores es solo mía- y, al hilo de ellas, incluir algunos comentarios.

Aconsejo, ante todo, visitar el enlace de la Fundación promotora de la Sesión (http://sogug.es/). Se trata de una organización sin ánimo de lucro, que agrupa actualmente a 280 investigadores oncológicos, con objetivos centrados en la formación, difusión e intercambio de conocimientos relacionados con las patologías ya citadas.

La Dra. González del Alba subrayó que el carcinoma del epitelio transicional se desarrolla en el urotelio, y que el agente fundamental es el tabaco; después de 4 años sin fumar, la incidencia disminuye un 40%. El cáncer de vejiga solo es hereditario en un 5/6 %. Exposición a aminas aromáticas, por ejemplo, es un factor de riesgo con mayor responsabilidad que los factores hereditarios.

En no todos los cánceres de vejiga, desgraciadamente, se puede hacer la preservación vesical, y hay que llegar a la cistectomía radical. Los tumores metastásicos son candidatos a la quimioterapia con platino y la inmunoterapia. La base de la inmunoterapia es estimular a las células inmunes (sanas) para que ataquen el tumor. La quimioterapia con cisplatino es la gran esperanza futura, que ha permitido cambiar las expectativas de estos pacientes.

El Dr. Rodríguez Moreno se encargó de presentar las opciones de los enfermos con cáncer de próstata, cuya incidencia va en aumento. Parece que en este caso, conocer la historia familiar es importante, pues parece existir un componente hereditario. Como es sabido (o debiera serlo) en la próstata se produce parte del esperma, y en esa glándula -y solo en ella- se origina una proteína, el PSA. El cáncer de próstata eleva el PSA y sirve de orientador, por tanto, para detectar pacientes con esa dolencia. Se ha comprobado la gran relación del cáncer de próstata con la testosterona, y que el tumor es sensible a su producción por el organismo, por lo que los pacientes se tratan para disminuir o eliminar su génesis.

El Dr. Rodríguez dio la charla enfundado en una camiseta con el eslogan: «This fight has no gender» («esta batalla no tiene género»), que expresa claramente que, aunque los afectados son del sexo masculino, vencer esta enfermedad nos involucra a todos. El lazo azul es el símbolo universalmente aceptado de este reto.

Se discute la opción de realizar un screening (tamizado) poblacional, con resultados discordantes, aunque para un grupo determinado (aquellos con pacientes con familiares que han padecido el tumor) tendría sentido. La investigación avanza velozmente. Hasta hace poco tiempo, la ecografía y la resonancia multiparamétrica eran los elementos que se utilizaban como elementos de detección: hoy la biopsia, que antes (y en algunos centros) se realiza al azar, pinchando sobre la próstata para localizar las áreas afectadas, ahora se concentra en la zona sospechosa.

Un gran avance para la localización es el PET-PSMA, aparato de los que, en la actualidad solo existe una unidad en España. Se trata de un radio-trazador. El galio es el elemento usado para este fin, lo que hace el diagnóstico muy caro, Cuando se pueda realizar la detección de las zonas afectadas con flúor, la técnica se abaratará brutalmente y se generalizará su empleo.

Los avances en el tratamiento están relacionados con la localización más perfecta del área afectada, la vigilancia activa (existen tumores indolentes) y la reducción o eliminación de las secuelas de los tratamientos. Con terapia focal (crioterapia, por ejemplo) podríamos tratar solo el tumor y no afectar a zonas sanas.

La diseminación de la enfermedad (metástasis) más frecuente es a través de los ganglios o de los huesos. En la etapa final, afecta al hígado. En cuanto a la eliminación de la producción de testosterona (idea por la que Charles Huggings recibió el Premio Nobel en 1966), el problema subsiguiente es que los tumores permanecen vivos y se adaptan, por lo que, al cabo de algún tiempo -no muy largo- el avance del cáncer prosigue.

En esos casos, frente a la opción de la quimioterapia, han aparecido fármacos hormonales de segunda y tercera generación.  En fin, ante el maremágnum de tratamientos posibles, el foco de la investigación aplicada actual, indica el Dr. Rodríguez se concentra en el orden correcto de los mismos, para incrementar la esperanza de vida y mejorar el estado del paciente.

Queda apuntado que las farmacéuticas dedican 10 veces más recursos a la investigación de estos cánceres que el conjunto del Estado español, situación inexplicable que exigiría un inmediato cambio de tendencia, y que los responsables políticos asuman la responsabilidad de incrementar la dotación para estudiar y tratar estas patologías que causan tanta mortandad y suponen un tremendo gasto directo – en diagnósticos, tratamientos, hospitalización, cirugía y paliativos- al Servicio sanitario público.

La Dra. Alonso (la plurifacética médico que dirige la atención clínica de mi propio tumor) habló sobre el cáncer de riñón, al que se ha dedicado el día 20 de junio y la imagen de los labios pintados de verde. En España, este tumor ocupa el séptimo lugar de las incidencias en varones y el décimo tercero en mujeres (mayor frecuencia que la que reflejan las estadísticas a nivel mundial). Es un tumor reincidente: aproximadamente en el 30% de los pacientes tratados con enfermedad localizada, vuelven a ser víctimas de la enfermedad. De los diagnosticados con tumor de riñón, el 20 % lo presentan en fase metastásica.

No es el tabaco en este caso el factor de riesgo principal, aunque se detecta alguna reducción del mismo tras diez años de abstención. Parece, en cambio, relacionado con la obesidad y se calcula que  solo el 5% de los cánceres renales son hereditarios. La triada clásica de diagnosis es: hematuria, dolor en fosa renal y masa abdominal palpable, aunque solo entre el 6 al 10% de los pacientes presentan ese cuadro. El 30% de los pacientes presentan síndrome paraneoplástico. También puede asociarse a caquexia, HTA (hipertensión arterial) y otras sintomatologías, poniendo con ello en evidencia el amplio espectro de su sintomatología.

Además de las pruebas clínicas clásicas y la observación del paciente, se emplean para el diagnóstico del cáncer renal la analítica (Hb, neutrófilos, LDH, calcemia, FA, etc.), las pruebas radiológicas, y la ecografía el TC/RM -que informa sobre la extensión del tumor-. El PET-TC no tiene, en este caso, papel relevante como prueba diagnóstica.

El diagnóstico permite diferenciar entre cuatro categorías de tumores, según su agresividad y extensión. En la actualidad, se operan tumores que incluso atraviesan la vena renal o la cava. La biopsia no es utilizada como prueba diagnóstica complementaria, salvo en el caso en que no se pueda operar por el estado físico del paciente (por ejemplo, padecer una enfermedad coronaria), porque permitiría valorar la opción de quemar la parte afectada.

El 85-90% de los carcinomas renales son de los llamados de células claras, siendo el papilar el 10 al 15% restante. La cirugía, en sus distintos estados (biopsia renal, nefrectomía -radical, parcial o citoreductora- y el tratamiento sistémico) están dando paso a tratamientos efectivos sin llegar a la cirugía citoreductora. También se ha dado paso a tratamientos de inmunoterapia (Prosper, Immotion 10, Keynote 564, Nivolumab, ortozolizumab, etc.)

Lamentablemente, el tumor de riñón no responde a la quimioterapia, aunque en 2005 se descubrió que si se bloqueara la producción de una serie de proteínas se podría modificar su avance, hallazgo que está vinculado con el estudio analítico de las diferentes formas de crecer que poseen las células cancerígenas.

El mecanismo más rentable en la actualidad para la contención del tumor renal es la inmunoterapia. La Dra. Alonso recordó que esta técnica se basa en incorporar al organismo enfermo, bien sustancias que ahogan el tumor, bien otros que estimulan las defensas. La combinación de ambas estrategias puede ser efectiva.

Los efectos adversos de la incorporación de elementos químicos al organismo son complejos. Debe tenerse en cuenta que la inmunoterapia no solo actúa contra el tumor, sino también contra nuestras propias células sanas, y puede afectar a casi todo el organismo, y más frecuentemente a la piel y al tubo digestivo, y, posteriormente a las células nefrológicas. Aunque se detenga el tratamiento, el efecto continúa, por lo que hay que mantener la vigilancia sobre estos efectos secundarios.

El facultativo, guiado por la necesidad de paralizar al tumor, tiende a emplear dosis elevadas, lo que revierte en toxicidades a corto/largo plazo, con reacciones que varían entre la eritrodermia o la hipermilasemia, aunque en ocasiones, la toxicidad se estabiliza, aunque lo habitual es que crezca con el tiempo de tratamiento. El tratamiento básico para controlar estos efectos se basa en la administración de corticoides.

La tasa de supervivencia del cáncer renal ha mejorado para el 60 % de los pacientes con los nuevos tratamientos, aunque el oncólogo se encuentra con la dificultad de que la célula de este tumor es muy metabólica.

La Dra. Alonso, antes de que se iniciara un vivo coloquio, apuntó a la necesidad de que los facultativos adquieran formación en el abordaje sicológico de los problemas de los pacientes oncológicos, una cuestión abierta que exige una reflexión seria para atender de la mejor manera posible las inquietudes, los miedos y el itinerario de deterioro y altibajos que forma parte de la evolución de la enfermedad.

La presidente de AIFER en Madrid (Asociación de Enfermos Renales) puso de manifiesto que están trabajando con éxito con pacientes con cáncer renal, para intercambiar experiencias y se es consciente de la necesidad de combinar las sesiones de comunicación entre pacientes y servicios médicos. Al hilo de esta experiencia, se propuso la creación de asociaciones de enfermos con patologías tumorales, para darles opción a que compartan sus experiencias y se animen recíprocamente, como ayuda para soportar el trance tumoral con mayor solvencia.

No puedo menos, en este punto, que poner de manifiesto mi escepticismo, pues, aún reconociendo que puede ser interesante relacionarse con otros enfermos en sesiones de simpatía y solidaridad, no se trata de algo parecido a dejar de fumar, sino de afrontar con más serenidad las incertidumbres de un proceso que, en muchos casos, tendrá un desenlace fatal. Cada paciente responde a niveles de exigencia personal distintos (en lo referente a la comunicación de cuestiones íntimas o a conocer la evolución de otros enfermos con patologías que pueden estar muy distantes de la suya propia) y, desde luego, cada tratamiento es algo individualizado.

Después del coloquio, los asistentes fuimos invitados a un refrigerio en las mismas dependencias de la Fundación Once. Así tuvimos ocasión de conocer más de cerca el estupendo talante personal de los ponentes, que forman parte de un equipo joven, motivado, inquieto, atento a los avances, comunicativo,  cordial y, por estas y otras razones, ejemplar. Una muestra de que la medicina, y en especial en España, no es solo una profesión, sino que se debe valorar como vocacional; especialmente, en los facultativos que tratan con enfermos oncológicos.

Una labor desplegada en un entorno de sanidad pública que sufre ataques desde muchos ángulos (incluida la incomprensión de algunos pacientes), con sueldos mínimos, medios insuficientes y tiempos de trabajo excesivos.

La necesidad de incrementar los recursos en investigación y en tratamientos es evidente. Se necesita, por ejemplo, clarificar por qué no todos los pacientes responden a los tratamientos de inmunoterapia, y se deben mejorar las herramientas para conocer qué tratamiento es más conveniente al perfil biológico de cada enfermo. Se necesitan biomarcadores para no infra o sobretratar un caso concreto y, en fin, es importante tomar consciencia colectiva de la importancia del tiempo en encontrar soluciones vitales. Los parámetros con los que se mide la eficacia de un fármaco o un tratamiento son, con frecuencia, otros, no relacionados con mejorar la esperanza de vida de los pacientes.

 


Una cría, ya talludita, de cernícalo (falco tinnunculus), agarrada a un saliente rocoso, espera que su madre le traiga alimento. Ya puede volar y alimentarse por sí sola, pero como muchas aves -y especialmente, las rapaces- siguen vinculadas a la aportación de comida por parte de sus padres. Se han detectado casos, incluso, en que al año siguiente, y cuando los progenitores se preparan para una nueva nidada, aparece uno de los vástagos de la anterior generación, reclamado alimento, lo que causa el enfado y la expulsión del intruso, con un griterío que podría interpretarse como «¡Fuera de aquí, vago! ¡Gánate la vida por tí mismo!»

El macho del cernícalo común se distingue del primilla por tener aquel el dorso bermejo claro, con manchas de negro, en tanto el primilla (falco naumanni) lo tiene de un color pardo rojizo vivo, sin manchas. La cola del tinnunculus tiene una banda negra en una cola más larga que el naumanni, cuya banda aparece como más estrecha y sin separación con la punta de la cola. Las hembras son más difíciles de discernir, ya que ambas tienen el dorso con bandas negras; que el primilla tenga las uñas o garras blancas y el común las lleve negras, es casi una metáfora para especialistas.

 

 

 

Publicado en: Investigación, Medicina, Sociedad Etiquetado como: Aránzazu González del Alba, cáncer, cáncer de próstata, cáncer de riñón, cáncer de vejiga, Fundación SOGUG, JUan Francisco Rodriguez Moreno, sesiones, Teresa Alonso Gordoa, tratamiento

Resopón electoral

27 mayo, 2019 By amarias Deja un comentario

El resopón, según mi escasa cultura festivalera, es el tentempié que se sirve en una celebración postinera, avanzada la madrugada, para sostener los ánimos de quienes aguantan en pie, danzando o libando alcoholes, después de haber disfrutado de una copiosa cena. Las vituallas sólidas se abandonan en bandejas sobre las ménsulas laterales que circundan el bullicio festivalero, y los bailones y borrachines (o ambos) se acercan, para engullir atropelladamente lo que les viene a sus ganas.

El 26 de mayo de 2019 los españoles hemos sido convocados nuevamente a las urnas, apenas un mes después de haber decidido un mapa de resultados electorales de compleja lectura, para votar quienes deseamos que nos gobiernen en lo local, en lo autonómico y, ya en clave mayestática, nos representen en la Unión Europea.

He aguantado en la noche electoral hasta que se me cerraron los ojuelos de puro empacho visual, y me leí hoy, bien de mañana lo que dicen los periódicos sobre el mapa que compusieron los votos. Por supuesto, también contemplé la información con los comentarios radiofónicos de analistas del panorama.

Si existe un corpus colectivo que guía nuestros destinos, una especie de fatos invisible que hace compendio de los deseos más variopintos de los españoles, me atrevo a interpretarlo diciendo que estamos en la fase oscura. Es cierto que en algunas alcaldías -pongo como ejemplo paradigmático la ciudad de Vigo, en la que disfruté algunos de mis mejores años- ha vuelto a ganar el edil con más proximidad al pueblo. Como los vigueses pasan por ser de los más complicados seres que pueblan nuestra piel de toro, que Abel Caballero haya alcanzado casi el 70% de los votos -he leído que atiende a todos y «si le pides una silla, te la pone»-, el triunfo del ex ministro socialista puede ser calificado de apoteósico.

Por el contrario, en los feudos sociatas de la capital de España, los socialistas lloran su descalabro. Pepu Fernández, el aplaudido entrenador de la selección de baloncesto en su momento, ha atraído pocos más votos que los de su propia familia. Angel Gabilondo, a pesar de su carisma personal, tampoco ha conseguido vencer la resistencia del clan de la derecha en Madrid que, contra pronósticos y previsiones, tiene concejales y diputados regionales para desbancar a superManuela y  recoger el bastón regional de la mano dimisionaria de Angel Garrido para dársela a la exótica Díaz Ayuso, que se vería acompañada de Martínez Almeida como máximo regidor de la alcaldía.

¿Y si no fuera así, tal como se dibuja el panorama de acuerdo con los eslóganes y refriegas del camino preelectoral? Ciudadanos, el partido de Albert Rivera y la desaparecida Inés Arrimadas, debiera tener algo que decir. Su línea profiláctica contra «el PSOE de Sánchez» se resquebraja internamente (imagino, pues no conozco a todos sus votantes), al abandonar la posición de centro liberal, con guiños incluso socialdemócratas, para caer en una alianza tóxica con el partido de Abascal y Smith, que han recogido todos los enseres que tiró, por contaminantes, el partido de Casado.

He escrito muchas veces que a España le vendría bien abundar en coaliciones de gobierno, especialmente entre partidos que ha defendido programas (más bien, pues programas no he visto muchos, ideas o eslóganes) contrapuestos. Me gustaría ver que ese movimiento de colaboración para mejorar el conjunto, arrimando hombros, se produce en aquellos municipios, diputaciones y gobiernos regionales en donde nadie alcanzó la mayoría suficiente para gobernar en solitario; y que se realicen sin reparar en líneas rojas, enemistades personales o programas viscerales que no pueden tener viabilidad en un mundo en progreso civilizado.

Me parece que, por su parte, Pedro Sánchez va a tener que gobernar en solitario, con una minoría que le obligará a mirar a uno y a otro lado si quiere convertir en viables sus propuestas. Acabo de escuchar que va a cenar con Macron (descalabrado en las elecciones francesas, superado por el partido de Marie Le Pen). ¿Será posible que pueda encontrar más entendimiento y sintonía personal en el terreno galo con alguien que, teóricamente, está en otro espectro ideológico, que en su propio país?

Que la incertidumbre del futuro les ilumine, señores elegidos, para que consigan guiarnos por el camino del progreso, seleccionando, como el pueblo llano ha hecho con Vds., la combinación que ha creído más conveniente para reflejar los ideales e intereses de cada uno. Y, sobre todo, no deshagan lo hecho, no vuelvan atrás. Prosigan.

 

Publicado en: Actualidad, Sociedad Etiquetado como: Abascal, Almeida, Ayuso, carmena, Casado, elecciones, Gabilondo, Garrido, Macron, partifdos, Pedro Sánchez, PSOE, resopón

De faroles, oscuridades y fantasmas

12 septiembre, 2018 By amarias Deja un comentario

La Doctora -en el sentido de licenciada en Medicina- Carmen Montón ha dimitido ayer, 11 de septiembre de 2018, de su cargo de Ministra de Sanidad, en el que, según el líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, «estaba haciéndolo bien, ya que había recuperado la asistencia sanitaria universal». (1)

Tenemos muchos temas sustanciales por resolver en este país -los dos más importantes son, ya no sé porqué orden, la cuestión de la generación de empleo de calidad y la cuestión del separatismo catalán-, pero el personal tiene cuestiones intrascendentes con las que distraerse, y los políticos disfrutan alimentando esos temas inanes, como fórmula para no abordar lo sustancial y, abotargando las opiniones, consumir el tiempo de juego tanteando el balón en medio campo. (Ya que el equipo español, que ahora entrena el asturiano Luis Enrique, ha cosechado dos triunfos inesperados en sus enfrentamientos internacionales, utilizo términos de ese argot, indicando de paso, que el fútbol es uno de los placebos más socorridos, y que la temprana eliminación del equipo nacional de la Copa del Mundo ha supuesto un jarro de agua fría sicológica sobre los primeros cien días del gobierno de Sánchez)

Una de las cuestiones intrascendentes que ocupa hasta la exasperación el doctrinario mediático, es el traslado de los restos del otrora Generalísimo y Caudillo de España por la G. de Dios, Francisco Franco, hoy denostado dictador y despreciado guerrero, desde su auto erigido mausoleo en el Valle de los Caídos. Una mega obra, visible para todos los que salen de Madrid hacia el norte como un permanente testimonio de que hubo una guerra civil que ganaron los de derechas, o sea, los buenos y que el jefe de Estado que implantó, entre otras cosas, el sindicato vertical,  en su visión partidaria y megalómana, pretendió convertir en un monumento a la reconciliación nacional.

Aunque la cuestión es bien conocida, no está de más repetir aquí que en ese cementerio forzado, junto a Franco y José Antonio (Primo de Ribera, cofundador de la Falange) hay miles de cuerpos de republicanos, -anónimos o identificados como fallecidos en juicios sumarísimos, represaliados en la postguerra, y prisioneros que sufrieron en la construcción del monumento la expiación por muerte en accidente-. No están solos, pues también se enterraron, algunos igualmente sin identificar o sin hacerlo correctamente, miles de cuerpos de aquellos fallecidos en la contienda incivil,  que estaban defendiendo, ya por convicción o porque les tocó en suerte ser reclutados en territorio dominado por los rebeldes, el Alzamiento contra la República.

La decisión expresada por el presidente Sánchez de mover los restos de la momia franquista (es momia, pues fue embalsamado, según consta) a otro lugar, y hacer del lugar un centro de meditación por la memoria de la guerra que significó la consolidación de la separación de las dos Españas, unido a la intención expresa de generar un documento sobre la verdad de esa lucha fratricida, es un ejemplo reciente de la incomodidad que supone mover la mierda, lo que, como es bien sabido, genera mal olor y fuerte repugnancia, indiferentemente, a espíritus delicados y a los que no lo son tanto. Estoy de acuerdo con Francisco Maruenda (sin que sirva de precedente) en que hay mucho escrito sobre esa batalla gigante de destrucción nacional, para todos los gustos, y que cualquiera puede documentarse como le venga en gana en los miles de libros publicados.

El otro tema de distracción es el de los máster, ya sean de Pablo Casado, de Cristina Cifuentes, o incluso de la tesis doctoral de Pedro Sánchez (aunque ésta parece que sí, que existe y que, además, sirvió de base a un libro con coautor que se puede adquirir aún en las librerías) . Supongo que hasta el ministro Pedro Duque sabe ya que la Universidad necesita una urgente  y profunda reforma, lo que no tiene nada que ver con el prestigio de los títulos. Las carreras que se pueden cursar en España han crecido de forma desmesurada, a razón de la obsesión de las autonomías y los departamentos universitarios por engordar sus nóminas, y han disminuido, paralelamente, el prestigio de muchos centros docentes y, claro, de sus titulaciones. No de todos, me apresuro a puntualizar.

Que haya alumnos que hayan obtenido sus títulos con menor esfuerzo que otros compañeros, no es lo habitual, pero sospecho que siempre ha sido así. No rebaja el nivel del título el que algún enchufado lo consiga por la puerta de atrás, sino que -en mi lectura- lo que revela que algunos con acción de poder sobre los docentes lo obtengan sin el mismo curro, es que ese título da prestigio.

Lo miserable es que existan profesores que se dobleguen ante demostraciones del poder o concesión de privilegios a ellos mismos, otorgando titulaciones y firmando aptos y hasta sobresalientes a quienes no han cursado las enseñanzas a cuyo control estaban obligados. Las defensas de quienes obtuvieron, a todas luces, por sus cortas explicaciones, sin merecerlo, esos títulos, mueve a lástima; por ellos mismos, por su estúpida obsesión por adornarse con plumas falsas; y levanta la indignación contra sus mentores, sus protectores, aquellos que fueron los cómplices necesarios para que salieran con el penacho en la cabeza, con los laureles que no merecían.

Pero el mérito de los que cursaron, -seguramente, además, con altísimas exigencias -esos mismos máster o esas carreras, sin ayudas de nadie más que las de su saber y entender y la eventual coincidencia con un azar generalmente nada propicio, debe quedar incólume. Ellos han contribuido al prestigio del título que otros han querido obtener sin sudar la camiseta.


(1) Me parece muy bien, aunque lo que hay que conseguir es que esa asistencia médica universal no se siga deteriorando. Quienes tenemos, por desgracia, que acudir con regularidad a ese servicio, hemos visto cómo ha venido perdiendo calidad, y de forma acelerada, en estos últimos años: no se han renovado plazas de personal, se han perdido facultativos experimentados (que se han jubilado, muchos de ellos, de forma forzosa, después de alargar irregularmente su contratación, superada ampliamente la edad), no ha habido tiempo para forma a sustitutos, existen excesivas pruebas -muchas, innecesarias, lo que colapsa los servicios auxiliares- debido a la disminución del «buen ojo clínico» y, sobre todo, al temor que tiene el personal sanitario a ser acusado de negligencia o no haber cubierto todas las opciones.

Y aún más: ¿se puede creer que la cobertura farmacéutica de la Seguridad Social no sea general en España? Ver para creer: en Cataluña no se dispensa a los titulares de tarjeta sanitaria de las autonomías de Madrid o Andalucía «porque no se han firmado los acuerdos». Eso lo viví personalmente; me temo que en el País Vasco será parecido.


La foto es de una de las aves más atractivas y, por ello, fotografiadas con mayor frecuencia, allí donde se hallan. En España hay varias colonias de flamencos (Doña y el Delta del Ebro, las más conocidas; esta segunda, sedentaria desde hace unos años).

 

 

Publicado en: Actualidad, Sociedad Etiquetado como: Alzamiento, Casado, fantasmas, flamenco, Franco, José Antonio, master, Ministra de sanidad, montón, Pedro Sánchez, taslado, títulos, Universidad, Valle de los caídos

Hoy no te reconozco, Cataluña (Soneto 20 de Irse de fiesta)

5 septiembre, 2018 By amarias 4 comentarios

Hoy no te reconozco, Cataluña,
secuestrado tu encanto por la gente
que grita libertad y al tiempo empuña
banderas que desprecian al de enfrente.

No entiendo sobre qué bases acuña
la mitad de tu pueblo un indecente
desprecio a lo español, que fue la cuña
que te sirvió de apoyo e hizo de puente,

cálida piel de toro sin pezuña
que siempre tuvo aprecio muy patente
por cuanto conseguiste de  ventaja.

No deberá ignorar aquél que intente
romper insolidario la baraja
que no es buen catalán el que disiente

con todo cuanto su opinión no encaja,
porque un leal español es consecuente
cumpliendo lo pactado. Y no se raja.

5 de septiembre 2018

(del Libro de sonetos, Irse de fiesta, soneto 20, @angelmanuel arias)

—

 

 

Publicado en: Actualidad, Cataluña, Poesía, Política, Sociedad Etiquetado como: Cataluña, consecuente, españa, pacto, soneto

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