Al socaire

Blog personal de Angel Arias. La mayor parte de los contenidos son copy@left, aunque los dibujos, poemas y relatos tienen el copy@right del autor

  • Inicio
  • Sobre mí

Copyright © 2026

Jerusalén

12 diciembre, 2017 By amarias Deja un comentario

La declaración del presidente estadounidense Donald Trump «reconociendo» Jerusalén como capital de Israel, ha avivado las ascuas de la tensión entre palestinos e israelíes. No hay por qué engañarse, sin embargo. La gravedad del conflicto entre esas dos colectividades, tan desiguales en medios (económicos y, por ende, militares) y en apoyos internacionales -aunque muy similares en población (unos diez millones, si bien con amplia dispersión geográfica- tiene fecha de inicio (1917, declaración Balfour), varias de escalada (1948, 1972, …) y carece de perspectivas de solución.

El atractivo mediático de la manifestación del mandatario norteamericano proviene de su carácter de desafortunada, por inoportuna. Jerusalén es una tierra sagrada, por donde para las tres religiones monoteístas con más creyentes del globo tienen detectado un agujero negro de conexión con lo celeste. Allí están el Huerto de los Olivos, el Muro de las lamentaciones y el lugar en donde Mahoma fue arrebatado al cielo, emulando al profeta Elías. Si el Papa católico no se hubiera afincado en Roma, los devotos del Nuevo Testamento deberían reivindicar Jerusalén como el Lugar Sagrado por excelencia.

Las creencias religiosas son importantes, pero tener esperanza de un futuro en esta Tierra son imprescindibles. Los palestinos que aún resisten en el territorio, sufriendo la realidad de su impotencia para contener con tiragomas y soflamas el avance inexorable de Israel, encuentran en la declaración de Trump un argumento que les recuerda su humillación de pueblo menospreciado, subvencionado, constreñido. Palestina ni siquiera es un país es, para casi todos los Estados con mando en plaza, solo un «observador de las Naciones Unidas».

Este Comentario no pretende recoger la Historia de Palestina, entremezclando episodios sobrenaturales con realidades existenciales míseras. Por supuesto, el abandono de la cuestión territorial para que se resuelva entre las dos colectividades afectadas, (incapaces ahora de convivir pacíficamente -las llamadas potencias se han encargado, durante más de un siglo, con Inglaterra a la cabeza, de hacer la convivencia imposible-), dejaría como vencedor a Israel, que posee la fuerza militar y el poder económico. Si el nuevo «día de la Ira» tuviese el seguimiento que reclaman algunos imanes enardecidos, solo resultaría en varios miles de jóvenes palestinos muertos contra algunas decenas de soldados israelíes, ante la impasividad general.

Aunque, como escribió Cicerón (Orator, 46 a.C.) «¿Quid enim est aetas hominis, nisi ea memoria rerum veterim cum superiorim aetate contexitur?» («De qué vale la existencia del hombre si no se la pone en relación con la memoria de lo que hicieron nuestros antepasados?»).

De nada. Somos prisioneros, por nuestra limitación para ahondar en lo que nos trasciende, de lo que nos vincula al pasado. Por esa razón, Jerusalén -cargada de mitos y alegorías, pero con una Historia densa y veraz-, es imprescindible para árabes, judíos y cristianos. Y en estas fechas, en que se conmemora el nacimiento de Jesús, la ascensión al cielo de Mahoma o se renueva la esperanza de que el Mesías verdadero aparezca por esa ventana metafísica, Trump hubiera debido contener sus simpatías y su devoción hacia el grupo que lo hizo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

___

Un mosquitero común observa entre el ramaje de uno de los árboles que jalonan el recuperado paseo a las orillas del Tajo, en Toledo. Caía la tarde otoñal y yo, cámara en ristre, a la búsqueda de imágenes del siempre esquivo mosquitero musical, me topé con una pareja de estos acrobáticos pajarillos, revoloteando entre las hojas donde se refugian los insectos que les sirven de alimento.

Publicado en: Actualidad, Religión, Sociedad Etiquetado como: Balfour, conflicto, Jerusalén, mosquitero, Palestina, Trump

Ronaldo

9 diciembre, 2017 By amarias 1 comentario

Apuesto doble contra sencillo que un tercio de la población mundial (más de 2.000 millones de personas) saben quién es Ronaldo, el número 7 del club de fútbol Real Madrid, equipo de un país intermedio a la búsqueda permanente de su identidad (como los seis personales de la obra teatral de Pirandello iban en busca de autor).

Son muchos los niños de cualquier lugar del planeta, incluso, -o tal vez, precisamente allí- en los países menos desarrollados que ven en Ronaldo, un ídolo, un personaje a imitar. Aunque las virtudes deontológicas del jugador son, sin duda, apreciables, lo que mueve a todos esos admiradores infantiles es el deseo de triunfar como futbolista, ser un genio en el manejo del balón y, por supuesto, adquirir  o mejorar la capacidad (si fuera innata) de meter ese esférico objeto entre tres palos, muchas veces, cuantas más mejor, en todo tipo de giras, faustos y torneos, pero en especial en aquellos en donde se compita a escala mundial y/o en controversia con el equipo de la población de al lado. Para el caso, Madrid contra Barcelona.

Porque Ronaldo no está solo en la cúspide de la admiración. A su lado, es decir, enfrente, existe otro tan bueno como él, con prácticamente el mismo número de admiradores de su arte, aunque no necesariamente los mismos. Se llama, el lector lo ha adivinado sin la menor duda, Messi. Leo Messi.

Los dos campeones del arte de darle patadas a un balón consiguiendo hacer más dianas que cualquier otro contrincante, han conseguido similares logros. Gigantescas sumas de dinero, a base de honorarios profesionales, primas de fichaje y derechos de imagen. Cinco balones de oro. El afecto y endiosamiento de los seguidores de sus respectivos clubs. La envidia, fundamentalmente sana, de sus compañeros de equipo (anteriores, actuales y venideros). El apoyo agradecido, aunque interesado, de los presidentes de sus clubs (anteriores y actuales), que obtienen publicidad para sus propios negocios por el contagio con los sublimes atletas.

Y, aunque no sea exactamente un logro, sino una consecuencia de su pertenencia a la élite de los que han conseguido amasar grandes sumas de dinero, ambos han debido comparecer ante la Justicia, investigados (ellos y sus representantes) por supuesta comisión del delito de fraude fiscal que han intentado solventar con declaraciones complementarias, asunción de ignorancia y otras argucias procesales.

En estos momentos en que los españoles han rescatado banderas de los armarios (o las han adquirido de las tiendas del «chino» más cercano) para colgarlas en los alféizares, y el ser hincha del Barcelona CF o del Madrid CF es visto como una seña de identidad nacionalista (sean benditos los seguidores del Español CF y del Atleti, además de todos los que se contentan con aplaudir logros y lamentar fiascos de sus equipos favoritos), en estos momentos, digo, en el que los partidarios tenidos por la facción más extremista de esas entidades destinadas a hacer, teóricamente, más agradable el ocio ciudadano, se enzarzan en peleas tribales, en discusiones crespas, alimentando odios acerados y corruptos mensajes de guerra sangrienta, pido al lector, al que supongo pacífico, como yo, aficionado al fútbol sin filias ni fobias, como yo, amigo de la paz y de una España fuerte y, por tanto unida, como yo la deseo y amo, que ponga al aire de la calle de todos, la única bandera que, en mi opinión, merece la pena orear.

La bandera del desarrollo tecnológico, del conocimiento serio, de la asistencia social paritaria, de la investigación eficiente, de la colaboración entre iguales y el apoyo sin fisuras a los más necesitados.

Y pediría a Ronaldo, y a Messi, y a todos los campeones de cualquier deporte, que dediquen unas palabras a sus admiradores para ayudarles a entender que ellos sirven al ocio, al descanso y al goce, pero lo que hace avanzar a las  colectividades, perdónenme esos dioses,  se llama Ciencia, Técnica, Humanidades, … y hay miles de héroes anónimos que empujan, sin reconocimiento aparatoso ni honorarios jugosos, ese carro hacia delante.


Cuando estaba observando las evoluciones de una pareja de somormujo lavancos (que fotografié correspondientemente, y presentaré una muestra de las instantáneas, como adenda a un próximo comentario) en la Albufera des Grau, en Menorca, una bandada de cormoranes irrumpió en las cercanías de donde estaba instalado, con gran estrépito.

Durante apenas cinco minutos se dedicaron, sin descanso, a engullir los desgraciados componentes de un cardumen sobre el que llamó su atención la disputa que mantenían tres pollas de agua por un quítame allá esos carpines (carassius carassius), lisas (liza aurata), percas…

Después de haber agotado el banco de peces, retornaron, con la panza llena, tranquilos, a tomar el sol sobre el roquedo.

 

Publicado en: Sin categoría

Emprendimientos

7 diciembre, 2017 By amarias Deja un comentario

El escenario de producción y consumo está cambiando, y a gran velocidad, a escala global y local. Los comportamientos de algunos de los líderes de los mayores (más poblados) ´países del mundo lo prueba con rotundidad, aunque no parece que los jefes de Estado de los países intermedios -incluida la deslavazada actuación postural de la mal llamada (desgraciadamente) Unión Europea-, se estén dando cuenta, pues no se están tomando medidas de ningún tipo, o apuntan en direcciones contradictorias. Al hablar de decisiones equivocadas debo matizar que las estoy pretendiendo valorar en términos socioeconómicos, como más tarde me propongo puntualizar.

Que Donal Trump, Vladimir Putin, o Deng Xiao Ping estén tomando decisiones que interfieren, potenciándolo, con la evolución natural del consumo y producción internos en perjuicio de la globalización de la economía no es gratuito ni improvisado. Detrás de esas actuaciones de política general existe una estrategia de base genuinamente capitalista.

Mi inclusión del presidente chino en el trío está justificada, aunque algunos comentaristas aprecian su defensa de la apertura del comercio internacional, eliminando trabas y aranceles, como genuina; no se puede desconocer que el «gigante asiático», que ha superado ya a Estados Unidos como potencia en el mundo de la supercomputación y está a punto de hacerlo en todo el amplio campo de la IA (Inteligencia Artificial) está destinado, por voluntad de su Politik Buró y velocidad expansiva,  a ser el Gran Hermano del mundo, y ese dominio no se ejerce desde la metafísica, la religión o la filosofía, sino desde el materialismo.

Sin pretensión de levantarme a altos vuelos con este artículo (no necesito poner de manifiesto mis limitaciones), quiero dedicarlo a la capacidad emprendedora de los denominados «millennials», entendiendo que ellos son, para muchos analistas, por edad y conocimientos, los actores, y motores, de un posible escenario de cambio. Aunque no estoy utilizando el libro más que como referencia genérica, sirve de introducción al tema el libro «Millennials, La generación emprendedora» (Fundación Telefónica, 2017), que han coordinado Alvarez Monzoncillo y Guillermo de Haro.

Las páginas finales de este trabajo (antes de extraer Conclusiones) se dedican a recoger la entrevista con Henry Jenkins,  provost (rector) y catedrático de la Universidad del Sur de California. Manifiesta en ella unas cuantas reservas con las que estoy de acuerdo, y de las que extraigo algunas: a) profunda sospecha sobre el alcance del concepto de nativo digital, b) la constatación de que estos «nativos» nacieron, y están creciendo,  en una cultura saturada de medios y orientada al consumidor, c) el equívoco de que su lenguaje tiende a borrar el proceso de aprendizaje y concentrarse en adquirir una habilidad concreta, despreciando el mundo on line. d) la tendencia del nativo digital a marginar al inmigrante digital (ya que no a los «iletrados»),despreciando las habilidades y conocimientos de éstos.

Cuando se consideran los factores de éxito de un emprendimiento en un nuevo sector (tecnológico) , la capacidad de innovación es el punto central. Sucede, sin embargo, que no pocas veces la innovación no surge del conocimiento de las diversas opciones existentes en el mercado que se trata de suplir o mejorar, sino de la convicción «a priori» (o por imitación) de que se dispone de una herramienta excepcionalmente eficaz para desarrollar una actividad o un conjunto de ellas.

Analizando someramente (advierto que no dispongo de muchos datos) la tipología del emprendedor en nuevas tecnologías, creo que responde al perfil de un universitario (no siempre egresado, es decir con título oficial), que ha desarrollado una capacidad excepcional para manejar una herramienta del grupo de las TICs (generalmente, combinación de un lenguaje de máquina completo y el apoyo de un entorno potente de comunicaciones), que, actuando solo o en conexión con otros visionarios de los que es amigo, la aplican en la resolución, ventajosa, de una tarea que ya tiene solución analógica, mejorando la misma y ampliando su campo de acción, con base en la potencia de las herramientas digitales.

La etapa de inicio de ejecución del proyecto, alimentada con escasos recursos económicos y una gran ilusión y capacidad de trabajo (hasta obsesiva) no siempre conduce al éxito. Más del 90-95% de los emprendimientos fracasan, bien por estrangulamiento financiero, incapacidad para encontrar la comercialización del producto, o, más frecuentemente, porque otras ofertas del mismo campo brindan una solución más completa y acabada. La competencia por detectar los posibles «embryo giants» por parte de las grandes empresas, particularmente, las transnacionales, y adquirirlos cuando el producto está en fase avanzada, es muy grande, y el ejemplo de otros millenials que han tenido éxito de vender su empresa por cifras muy atractivas, hace crecer la ilusión de un destino dorado para esos emprendimentos.

Al analizar las peculiaridades de la generación emprendedora, el texto de Monzoncillo y Cía , recoge, entre otras opiniones no siempre coincidentes, una advertencia: las habilidades de gestión, y las competencias para seguir desarrollando el producto, son factores que aseguran el éxito posterior…y, superada la etapa de desarrollo, el equipo emprendedor que desarrolló el producto hasta una fase que pueda aceptarse como de «madurez técnica», debería plantearse la incorporación de un equipo especializado en el gerenciamiento empresarial, que cuente, además con habilidades comerciales.


Un cormorán  moñudo (Phalacrocorax aristotelis) se plantó, jubiloso, acompañado de su pareja (que no figura incluída en esta fotografía), ante mis narices -mejor dicho, ante el objetivo de mi cámara-, ofreciéndome sus habilidades piscícolas. Era una mañana, apenas apuntado el día, de finales de otoño de 2017, en la playa del Arenal d´en Castell de Menorca. Estuve contemplando la escena durante casi una hora, maravillándome de la voracidad del pequeño, que, de vez en cuando, me lanzaba una mirada como reclamando mi aplauso. Estos cormoranes son más pequeños que la especie carbo, y tienen el pico esbelto y amarillo. Me arriesgo a indicar que éste pertenece a la subespecie desmarestii, de pico especialmente amarillo intenso.

Publicado en: Actualidad, Economía, Empresa Etiquetado como: aranceles, crisis, economía, empleo, empresa, estrategia, globalización, Jing-Piao, Putin, sociedad, solidaridad, tecnología, Trump

Emprendedores

4 diciembre, 2017 By amarias 1 comentario

La ausencia, absoluta, de un debate abierto, serio, cualificado, acerca de lo que significa económica y técnicamente ser empresario, y -aún con mayor medida, de los riesgos, necesidad de estímulos y apoyos institucionales y sociales que implica-, ha introducido incertidumbres y riesgos innecesarios en el escenario de la creación de empleo.

Hemos pasado en España -en menos de cuarenta años- desde abominar del empresario, como explotador y acaparador de plusvalías, a difundir la creencia, absolutamente falsaria, de que cualquiera sirve para serlo. En una réplica reciente en sede parlamentaria, el exótico diputado Gabriel Rufián (de Esquerra Republicana), minimizando el impacto de la crisis independentista catalana, por la que se estaba produciendo un cambio importante de sede social a otras regiones de España de empresas cuyos consejos de administración estaban en desacuerdo, vino a decir que «no le preocupaba, porque la inmensa mayoría de empresas catalanas estaban creadas por autónomos», por lo que, no resultaba significativa esa marcha.

Qué error, qué inmenso error. El tejido económico, que mezcla aspectos industriales y comerciales,  se construye con una base sólida en la que, contrariamente a lo que puede creerse comúnmente, la pirámide está invertida. Son necesarias empresas suficientemente grandes en la cúspide, para que, como una tela de araña hacia abajo, se rellenen huecos de producción y servicios que vengan en apoyo, complementen o sirvan, generando múltiples enlaces que garantizarán su supervivencia. La gran mayoría de las pymes de una estructura industrial no surgen de la nada, y no construyen la base del edificio, sino que se apoyan en la generación de necesidades, actividad y empleo subordinado que se ha generado desde la cumbre, colgadas de ella.

En España tenemos ejemplos bien conocidos, en los que la existencia de una o varias grandes empresas actuó de impulso al desarrollo local, regional, e incluso nacional. Es el caso de Ensidesa en Asturias, la minería del plomo en Linares o, en la actualidad, la explotación de la faja pirítica en Andalucía. ¿Cómo negar la importancia del sector conservero en el área de Vigo, de la industria del automóvil en Zaragoza, o de la exportación coordinada de cítricos, frutas y legumbres en Almería, o Lérida?.

Cataluña debe su bienestar fundamental a las grandes empresas como Gas Natural, Seat, Endesa, Nissan, Lidl, Volkswagen, FCC, Nestlé, Corporación Guisasola, … cuyos centros de producción y administrativos generan una estructura de empleo, que, por la vía de salarios y, por tanto, del consumo, se mueve por la región como una corriente salutífera.

Tampoco cuestiono que el impulso emprendedor de algunas familias catalanas y mallorquinas (sobre todo, a principios del siglo XX y finales del XIX) haya conseguido hacerse con una parte de las oportunidades industriales, actuando, en general, de forma concertada con los poderes políticos, y que su visión oportunista de entonces mantenga huella y poder en la España actual. Solo que las circunstancias, necesidades y forma de abordar los ritmos y veleidades del mercado han cambiado.

Cuestión distinta es, sin duda, centrándonos en el momento actual es la generación de nuevas actividades por particulares, que descansa fundamentalmente en dos actitudes, que no me atrevería, sin más, a llamar genuinamente empresariales, aunque sí son legítimamente, emprendimientos.

Por una parte, están aquellos que, llevados generalmente por la necesidad, más que por la inspiración del negocio, abren una peluquería, un bar, una mercería, una tienda de alimentación, …Se trata de una situación en la que, como medida de autoempleo (a veces, coordinando pequeñas aportaciones económicas de varias personas) se genera una actividad que da servicio inmediato a terceros, para cubrir primeras necesidades: alimentación, ocio básico, cuidado personal… En estos casos, la competencia de las grandes superficies y, en tiempos recientes, de las franquicias que acercan el negocio al cliente, haciendo que los riesgos los asuma en buena medida el concesionario, forman parte de un paisaje en le que no son infrecuentes los fiascos y, a la postre, la pérdida de la inversión o del patrimonio de los avalistas.

Por otra parte, en el mismo campo de las iniciativas personales se encuentran aquellos que, llevados generalmente por el conocimiento específico, (principalmente en nuevas tecnologías y, típicamente, las de comunicaciones o informáticas), se deciden a crear una empresa, inicialmente de pequeño tamaño y con mínimos recursos, con la que se animan a ofrecer la solución más eficaz, más rápida, más barata, para necesidades de segundo orden, que, hasta entonces, vienen cubiertas por empresas de tamaño grande o pequeño (en general), por medios que pasan a ser considerados tradicionales. Las cifras que registran la evolución de esos negocios ponen de manifiesto que solo una de cada diez alcanzan la mayoría de edad, y las nueve restantes se quedan en el camino…con la pérdida de la inversión y de las ganas de meterse en siguientes aventuras, ya que en España se penaliza definitivamente al emprendedor particular fracasado.

(continuará)


Incluyo la fotografía de un rascón  (rallus aquaticus), ave escurridiza de los carrizales y cañaverales de Eurasia y norte de Africa, que se deja ver muy difícilmente. Tiene un conspicuo pico rojo, y cuando se aventura a salir en busca de alimento fuera del tupido marco protector de cañas, lo hace corriendo como si la empujara el diablo, para volver de inmediato a su refugio en la espesura de cañizos de ribera. Este ejemplar del grupo llamado gruiforme (que incluye grullas y rascones) lo detecté en Menorca, en la albufera des Grau. Visto y no visto.

——

Nota de última hora: Oriol Junqueras, (vicepresidente de Catalunya) Joaquim Forn (ex consejero de Interior de la Generalitat). Oriol Junqueras, los Jordi (Sánchez y Cuixart) permanecerán en prisión provisional, por decisión del día de hoy, 4 de diciembre, día de Santa Bárbara, del Juez de Instrucción del Tribunal Supremo, Pablo Llanera. Los demás encarcelados por el Procès, cuando abonen los cien mil euros en que cifra la responsabilidad individual, eludirán la prisión provisional. Las decisiones son recurribles, y se valorarán siempre que cambien las circunstancias, ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

Magnífica y ponderada decisión del representante judicial, cuyos efectos sobre la tensión que se vive en Catalunya, por parte de los partidarios del independentismo y sus detractores, es fácil de prever. Más de lo mismo.


 

Publicado en: Actualidad, Economía, Empresa Etiquetado como: cárcel, Catalunya, consellers, emprendedores, emprendimiento, grandes empresas, necesidades, negocio, Oriol Junqueras, rascón

Vergüenza

1 diciembre, 2017 By amarias 2 comentarios

Al margen de la calificación penal que su actuación merezca a los Tribunales de Justicia, el juicio moral, y social, que cabe hacer a los cinco miembros de un grupo de humanos del sexo masculino que se confabularon bajo el nombre indiciario de sus intenciones de La Manada para tener relaciones sexuales colectivas con una joven a la que acababan de conocer, y filmar el hecho para difundirlo posteriormente en las redes sociales, es el de abominar de su miseria personal.

El proceso penal al que han sido sometidos ha permitido comprobar lo garantista que es nuestro sistema penal para los investigados, la variedad de argumentos que pueden ser utilizados por sus abogados defensores para tratar de justificar las actuaciones de sus clientes.

Pudo no haber sido violación, sino relación consentida. La película del acto criminal (un corto de 92 segundos filmado por uno de los acusados), sirve como elemento de convicción de que la joven disfrutaba con la agresión, pues mantenía los ojos cerrados mientras realizaba la felación a uno de los asaltantes. El comportamiento posterior de la agredida -seguido con discreción por un detective contratado por la defensa- revelaría su conformidad con los actos y su tendencia disoluta, pues, en lugar de haberse encerrado en un convento para expiar su culpa, quitarse la vida o padecer desde el asalto el síndrome incurable de su vergüenza, ha sido el normal de una joven universitaria de su edad…

Pero el largo proceso, lo morboso de los hechos, la pertenencia profesional y social de los acusados y su víctima, el exceso de información y de datos sobre los hechos, sus antecedentes y consecuentes, ha abierto con estridencias la grave cuestión de la persistencia de un tipo de machismo especialmente oscuro, obsceno, insoportable, que es el que considera a la mujer como objeto sexual. Lo tenemos incrustado en España y, como todas las enfermedades sociales graves, está ampliamente difundida en el mundo.

No somos el único país que sufre esta lacra. La sociedad sigue mayoritariamente interpretando que ser varón constituye un plus,  y esta elucubración apriorística ha obtenido y obtiene el respaldo de religiones, Estados, empresas, círculos de opinión.

Circunscribiéndome a la perniciosa línea distorsionadora que conduce, in extremis, a situaciones abominables, objetivamente aberrantes que pretenden justificarse desde el menosprecio a la actitud a la mujer, que se presupone sumisa y a la que se imagina por naturaleza proclive a aceptar el papel de objeto sexual, su punto de partida es que ser varón constituye una ventaja, un mérito de la naturaleza. Desde ese pedestal de autoridad intrínseca, se ofrece la opción especial de disponer del privilegio de sojuzgar sexualmente a la hembra.

Tal inconcebible premisa está incrustada con fuerza en la cultura social. Sin necesidad de explicitarlo, como un fondo argumental, se entiende que sucede en la nuestra como en otras especies, en los que la cópula se lleva a cabo con sometimiento forzado del sexo débil a la potencia del macho.

Basta ya. Borremos definitivamente esa lacra. No se conseguirá de inmediato, pero hay que trabajar intensamente y en todos los órdenes para liquidar el menor vestigio de vejación a la mujer. No a los chistes obscenos en los que se ensalza (ridículamente) la potencia del varón, se presenta a la mujer como objeto, se hace del acto sexual una exhibición de sometimiento y desprecio al amor recíproco. No a los anuncios y argumentos publicitarios en los que la imagen de una mujer se utiliza para atraer la atención con  base en su desnudez. No a las agresiones verbales (no digamos ya, las físicas) en los espacios públicos como en los entornos sociales privados en donde se pretende menoscabar la inteligencia, o la actuación de la mujer.

Vigilemos y atajemos el nacimiento de ese mal de subordinación de la hembra humana al macho: en las escuelas, en los lugares de diversión de los niños y jóvenes, en los comportamientos, consejos y modelos de los adultos.

Y, como máxima expresión del machismo social, abortemos ya ese mal que estamos tolerando con el estúpido argumento de que se trata de la profesión más antigua del mundo: el sexo mediante pago, la prostitución. Afecta fundamentalmente a componentes del sexo femenino y todos sabemos, porque nos lo han dicho muchas veces y hasta lo hemos podido comprobar si hubiéramos querido, que detrás de quienes hacen la calle, de quienes ofrecen sexo por dinero, están siempre (casi siempre, admito como reserva) hombres: chulos, proxenetas, explotadores, delincuentes que fuerzan la voluntad de otros.

No a la prostitución, ni a los prostíbulos, ni a los clubs de alterne. No a sus usuarios y a los sostenedores de esa miseria. Urge una ley que introduzca la penalización del cliente de los prostíbulos como soporte consciente de actuaciones delictivas de terceros.  Introdúzcase sin fisuras el claro rechazo social a la prostitución, tanto de quienes la ofrecen como de quienes la usan. No debemos admitir ni que el sexo mediante pago es una profesión como otras, o que se puede decidir libremente dedicarse a esa actividad.

Se precisa una mano justiciera implacable contra quienes regentan lugares de lenocinio, obligan a otros a prostituirse y,,, contra quienes, admitiendo que hay mujeres (u hombres) que son inferiores, pueden ponerlas al servicio de su lujuria por dinero.

—-

La foto es de una agachadiza común (gallinago gallinago), tomada en uno de los observatorios (hide, decimos los aficionados a la ornitología) de l`Albufera des  Grau, en Menorca. No es fácil de encontrar en descubierta, pues es tímida y espantadiza. Su vientre blanco la diferencia de otras agachadizas y, especialmente, de la agachadiza real, que lo tiene barrado. Al levantar el vuelo, deja ver manchas blancas en los laterales de la cola.

Publicado en: Actualidad Etiquetado como: agachadiza, detective, hembras, La Manada, Menorca, mujeres, proceso, prostitución, sexo, vergüenza, violación

Ciudadanos

26 noviembre, 2017 By amarias 1 comentario

La necesidad de un reajuste del espacio político español es urgente y, aunque no alcance ecos ni fanfarrias, clamorosa. Existen, como se detecta sin esfuerzo, problemas internos de liderazgo, aunque lo que resulta más grave es la escasa devoción externa que provocan dirigentes más bien grises, cuando no sospechosos de corrupción, adictos a la revolución contra constitucional, o confusos y variables en sus postulados ideológicos.

Sospecho que esta ausencia de carisma viene provocada, además de por déficits personales, por las carencias, solapamientos e incongruencias, de fondo y de forma en los programas de los partidos.

Con el partido de Gobierno sometido a la presión judicial de procesos que confirman la teoría conspiratoria de su financiación irregular y con la imborrable sospecha de que han sido muchos los representantes del pueblo que han puesto sus manos en el camino entre las arcas públicas y los contratistas de obras y servicios, es difícil sustraerse a la sensación pegajosa de que los tentáculos de la corrupción son alargados y correosos…

El mal de la gestión pública interesada parece venir de antiguo -no solo en nuestro país,  claro está- y, por  ello, resulta más consustancial con el conservadurismo, esto es, con la derecha. Pero no hay que engañarse: el riesgo de que los poderes públicos tomen decisiones con las cartas marcadas es la combinación del propio poder y de la ausencia de controles. Por tanto, puede afectar tanto a diestra como a siniestra.

La regeneración política  ha de teñirse  de honradez, aunque es más importante para todos que aporte ideas.

Por el centro/centro derecha, con Ciudadanos hay más verbo que sustancia. Albert Ribera, tiene buen decir y excelentes maneras parlamentarias, y se encuentra bien secundado por Arrimadas y otros. Intentó un golpe de mano con el PSOE de Pedro Sánchez y, pasado el tiempo, aún no soy capaz de dilucidar a quien perjudicó más pues dejó a ambos partidos con la huella del contagio con lo que no gusta del otro a sus simpatizantes.

Es hora de cambio, sin embargo, y ha de venir (no hay otra) por la izquierda.  La viabilidad de la sustitución de viejos odres por nuevas vasijas no es, sin embargo, sencilla. La resistencia coriácea de los avezados paquidermos de los partidos tradicionales es estupenda, goza de buena salud.

Aunqueno se les vea, controlan muchos reductos del PP, del PSOE, de Izquierda Unida (PC?) y, naturalmente, de los partidos regionalistas.

En el terreno de la izquierda moderada la ambigüedad es tremenda y la fuerza de voto directa, escasa. El problema de fondo es aquí que la mayoría de los impulsos juveniles de cambio se han alineado (y, aunque mutando, siguen ahí) con la simpatía y frescura que irradiaba de Podemos. La realidad ha puesto muchas dudas  en ese movimiento de cambio revolucionario,  lo que no le quita fuerza ni atractivo, porque no aparecen alternativas que maticen la diferencia entre revolución y evolución.

El acceso de la izquierda al gobierno obliga a pactar entre partidos cuyos líderes se esfuerzan hoy en marcar diferencias, muchas veces teñidas de descalificaciones personales. Con esa actitud, no se ve el camino de salida; solo el discurrir por el laberinto.

Los partidos independentistas con base regional no lo tienen mejor, aunque en este caso la cuestión proviene, no ya de la repulsa que provoca en parte de los  votantes, que sustenten ideas insolidarias con el resto de España, sino de su incapacidad para plantearse seriamente la viabilidad económica de su modelo, faltos de tamaño crítico, con servicios asistenciales que cada vez demandan mayor aporte de medios y, por tanto, resultan más caros.

Opino que la mayoría de recambio debiera configurarse en torno a un proyecto de minimos, coherente, práctico, adecuado al modelo de futuro que precisamos como Estado intermedio, y olvidar los extremismos ideológicos,las descalificaciones personales, y las fantasías irrealizables. El tropel que levanta el polvo del camino no se asemeja al ordenado grupo de eficientes representantes que precisamos, no ya para avanzar. Para que los intereses ajenos no nos aplasten.

Cuidado: acabo de leer en un diario que los noruegos llaman a  «cometer una infracción de tráfico», «hacer una españolada». Una nueva Leyenda Negra se puede estar teniendo utilizando nuestra reiterada incapacidad para ponernos de acuerdo en lo importante. Sea lo que sea.

 

Publicado en: Sin categoría

Presos

16 noviembre, 2017 By amarias Deja un comentario

Me parece que. como colectivo, hemos demostrado, una vez más, la persistencia de una perversa cualidad en la que los españoles somos expertos. La de destruirnos. Lanzarnos por el camino de lo inabordable, de lo estéril, de lo ridículamente cruel, de lo que nos hace daño.

El análisis de los porqués de la actuación de las masas está tan profusa y certeramente hecho por cualificados sociólogos y filósofos, que ni siquiera hace falta esgrimir referencias históricas, valoraciones de otros. Lo sabemos bien todos, lo tenemos interiorizado. La sociedad dirigida se convierte en anónima, es susceptible, puede derivar entre sumisa y beligerante. Se configura como un magma. Una mezcla pegajosa de envidias, odios antiguos, malformaciones de criterios, ignorancia y, sí, desprecio al que sabe más, al que se mueve por principios. En última instancia, a la ética.

Puede que no seamos únicos y que el mal esté extendido como propiedad de la especie humana. Pero, si eso fuera así, estamos en el grupo de cabeza de los países que presumen de ser (tampoco estoy seguro de por qué) los más civilizados.

Cierto que no hemos participado oficialmente en ninguna de las dos últimas guerras europeas, pero llevamos sobre nuestras espaldas el estigma de una guerra civil, con heridas que todavía duran, que supuran y duelen.

Cierto que otros países nos veían como ejemplo de evolución democrática desde una dictadura longeva, pero resulta que la mitad de la población de una de nuestras regiones más prósperas, está convencida de que el resto del país les roba, y de que les privamos de las libertades más elementales.

Cierto que nuestra Constitución es garantista, pero su aplicación es permisiva y toleramos partidos políticos que defiendan intereses contrarios a la misma, y proclamamos con decisión que la ley es igual para todos, pero no dudamos en encontrar huecos por donde pretendemos se diluya nuestra responsabilidad, actuando de juez y parte.

Cierto que nuestros profesionales -ya sean médicos, ingenieros, filósofos, escritores, qué se yo)- son apreciados por su formación cuando trabajan en el extranjero, pero no somos capaces de encontrarles sitio entre nosotros, y dejamos que emigren con los brazos cruzados de insulsa resignación. ¡Ya volverán, más sabios, y les acogeremos con los brazos abiertos! ¿Sí?

Cierto que nuestros representantes políticos consumen muchas horas (y ganan sus dineros) hablando de cómo resolver los principales problemas que nos asolan y acongojan -el paro, la amenaza de quiebra del sistema de la seguridad social, la intolerable mancha creciente de la corrupción, el lento funcionamiento de la administración (incluida, por supuesto, la justicia), la desigualdad social, etc.- pero no son capaces de proponer ninguna solución práctica. ¿Nuevo Pacto de Toledo, con qué agentes? ¿Consejo Asesor, de qué y con quiénes? ¿Consejo de Rectores para qué, para que cada Universidad haga lo que le apetezca? ¿Igualdad en los servicios básicos, independientemente de la Comunidad Autónoma , de qué forma?¿Control de grandes fortunas, por quién? ¿Estímulo a las empresas, con qué criterios y para potenciar qué sectores? ¿Defensa ambiental, sin calcular los costes ni exigir responsabilidades?…

Cierto que tenemos millones de conciudadanos que pasan penalidades, que no tienen acceso a las mismas ventajas, que son oprimidos por los que están más arriba, pero tranquilizamos nuestras conciencias (si no estamos afectados) argumentando que algo habrán hecho, que las oportunidades están ahí, que no es nuestra responsabilidad sacarles del apuro. Ya existe Cáritas, las asociaciones benéficas, la solidaridad particular, ¿verdad?

Estamos presos. De nosotros mismos.

Publicado en: Actualidad Etiquetado como: Cáritas, Constitución, oportunidades, presos, regiones, responsabilidad, sistema, solidaridad

Por qué en Catalunya: Séptima entrega. Final

5 noviembre, 2017 By amarias 1 comentario

Termino esta serie de comentarios, en los que pretendí ofrecer una visión personal aunque no mediatizada por nada ni por nadie, de la grave situación que se ha generado en Catalunya. Pongo punto final, no porque se haya llegado a una solución ni porque se atisbe ésta siquiera. Lo hago porque, sencillamente, no quiero aparecer involucrado en la escalada de desencuentros y descalificaciones que, lejos de utilizar pasarelas ideológicas que posibiliten diálogo y acuerdos, se empecina en profundizar en irrelevantes diferencias, y estériles, por inapropiados a este momento, enfoques de la cuestión.

Qué situación de charanga y pandereta en un contexto que demanda tanta seriedad y solvencia. El ex president Puigdemont, y cuatro de los ex consellers de su Gobierno, fugados a Bélgica, se encontraban, al principio del día de hoy, 5 de noviembre de 2017, en busca y captura. A esta hora de la tarde, circulaba el rumor (convertido luego en realidad) de que se habían presentado ante un juez de guardia belga, dispuestos a empezar la resistencia procesal a la extradición para ser juzgados en España, lo que podría dilatarse varios meses.

El magistrado belga los dejó en libertad, con la única imposición de que deben permanecer en el territorio belga. Un galimatías procesal, una increíble internalización de un conflicto nacional en el que tantas empresas y familias están perdiendo poder adquisitivo y esperanza de futuro. Puigdemont anunció, desde su refugio, que se propone presentarse a las elecciones del 21 de diciembre, convocadas como parte de la aplicación del art. 155 por el gobierno central. Mientras no se encuentre inhabilitado, podría, formalmente, aspirar a President. Cabe preguntarse: ¿Con un programa separatista, y para proclamación de una República catalana, aprovechando nuevamente una democracia en grado sumo tolerante y no inclusiva?

En prisión provisional se mantiene a los ocho consellers a los que el juzgado de instrucción de la Audiencia Nacional considera con riesgo de fuga y con suficientes indicios de haber cometido delitos de sedición, malversación y rebelión, habiendo actuado, según todos los datos de que disponemos jueces y resto de la ciudadanía, de forma coordinada y premeditada, es decir, con dolo.

La perspectiva penal para estos encausados, los ahora aún prófugos o sustraídos a la acción de la justicia española y los miembros del Parlament que están llamados a declarar el próximo jueves, 9 de noviembre, es muy gris: en el más favorable de los casos, de confirmarse la imputación, estarán quince años en la cárcel. El futuro penal de los responsables de las Asociaciones populares ya encarcelados preventivamente, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, no tiene mejor cariz. Los partidarios que se movilizan en la calle pidiendo su liberación parecen estar deseando una amnistía, lo que es, además de improcedente, legalmente imposible, pues el Gobierno no puede interferir en las decisiones de la Justicia, sin quiebra del estado de Derecho.

Leo la opinión de algunos comentaristas que abogan por la salida del galimatías con base en la revisión constitucional, luego de un período de negociación y análisis entre los partidos, y siguiendo los trámites que prevé la actual Norma Suprema para su modificación, en el supuesto agravado de su modificación sustancial. No creo que esto sea la solución al problema que se ha creado en Catalunya, como no me parece admisible que el Estado de Derecho se doblegue ante la clara infracción de sus normas penales en la que han incurrido, a sabiendas, y con consciencia de los efectos que podrían causar con su actitud, los representantes de los partidos separatistas.

Estamos, pues, en una encrucijada de la que solo se podrá salir con serenidad, tiempo, y con el fortalecimiento de los cauces de representación de la sociedad civil pacífica, constructiva, seria. En este país que ha sido modelo en tantas ocasiones de tolerancia, de solidaridad, no debería ser difícil si se encontraran -y han de surgir, y lo antes posible- líderes convincentes. Porque solo los intolerantes, los fanáticos, los inconscientes, pueden tener interés en reabrir heridas por las que surgiría, como un fantasma redivivo, el espectro de la guerra civil y el desentendimiento entre españoles.

He escrito estas notas desde el inconmovible afecto a la unidad de España, con la convicción de que el mapa regional está confeccionado con grandes desequilibrios que imposibilitan la consecución de la igualdad en los parámetros de gestión de los servicios y, por tanto, sus resultados. Lo suscribo desde la constatación de graves despilfarros en nuestra Historia reciente, en infraestructuras. en subvenciones y en la ejecución de los programas educativos, sobre todo. No es este, desde mi propia perspectiva, un análisis acabado y, muy seguramente, adolece de errores patentes a terceros.

Soy firme partidario del diálogo, del uso de la capacidad de convicción y de la prudencia en la toma de decisiones que no se sustenten en el conocimiento y, en su caso, no cuenten con el apoyo de las inmensas mayorías. El gobierno de Catalunya nos ha dado recientemente, ejemplo lamentable de lo contrario. No me duelen prendas en admitir que el gobierno de España no ha estado, en la tolerancia por el avance del proceso secesionista sin tomar medidas de contención, a la altura que demandaban las circunstancias.

Tiempo para restaurar la convivencia y hacer balance de los platos rotos. Urge cambiar los interlocutores por nuevos representantes que no estén ni cansados ni condicionados por sus actuaciones precedentes. La sociedad española, en la que está integrada la catalana, y la vasca, y la andaluza, y la gallega, y todas las ascendencias regionales que conforman la nación integradora de diferencias que es España, tiene ante sí un nuevo reto. En un momento económicamente delicado.

El bloque que pretende lograr la independencia para Cataluña agrupa a la burguesía y a la izquierda revolucionaria. Una combinación contra natura cuya solidaridad ocasional trae males presagios. La superación del dislate sin más daño abrirá la puerta a un futuro mejor, a otro período de paz social y desarrollo concertado. Apliquémonos al objetivo. Si alguien quiere quedar fuera, solo suya sea la culpa y no espere de nosotros el perdón.

FIN

Publicado en: Cataluña Etiquetado como: Cataluña, crisis, economía, elecciones, empresa, españa, ética, justicia, PSOE, Rajoy, responsabilidad, solidaridad

Porqué en Catalunya: Sexta entrega

3 noviembre, 2017 By amarias Deja un comentario

No es posible emitir un posicionamiento sobre la cuestión catalana haciéndolo descansar únicamente sobre la crítica (o el apoyo) a los fundamentos históricos que sirven a los defensores de la singularidad de ese territorio español para justificar su condición de nación con voluntad popular de independencia.

Se trata, en realidad, de un estado larvado de origen o raíz genuinamente clasista, que ha tenido un desarrollo rápido -en apenas diez años- debido a la coincidencia de varias circunstancias que permitieron desplegar la consciencia popular «de la diferencia», alimentada y potenciada con nuevos componentes, la mayoría, falaces, hábilmente presentados por los partidos que gobernaban la Región Autónoma. Entre esos eslóganes de fácil memorización y, por tanto, susceptibles de alcanzar la máxima repetición sin precisar de análisis, figuraban en lugar destacado los de «España nos roba» y «el Gobierno de España nos margina y maltrata».

España y Cataluña se fueron configurando, en un proceso de distanciamiento forzado, lleno de errores, desencuentros y mitos, como dos entidades contrapuestas. En mi modesto repaso a los principales elementos que han hecho estallar el asunto diferencial, hasta situarlo de máxima actualidad, llevándolo a la declaración de independencia, el análisis histórico, incluso distorsionado, no ha sido lo relevante para la movilización popular de los «genuinamente catalanes» frente a los demás españoles.

Los argumentos del catalanismo separatista descansaron, progresivamente, en la alimentación de sentimientos que combinaban la creencia en ser pueblo elegido y perseguido al mismo tiempo. Los portavoces más cualificados atribuían, sin necesidad de explicación, incomprensión ajena del hecho diferencial y caracterizaban al resto de ciudadanos españoles, también sin fundamento demostrable, como beneficiarios globales injustos de la explotación de la superior capacidad, inteligencia y creatividad catalanas.

No fue la Historia la clave separatista. Ha pesado mucho más la economía, -la pela-, y, como hijastra, la deficiente administración de los recursos transferidos, con despilfarros flagrantes, de forma que el gobierno de la Generalitat encontró dificultades serias para mantener algunos servicios con altos niveles de calidad, déficit de gestión que se atribuyó, en la más genuina esencia del buco emisario, por supuesto, «a España».

El problema creció por ambas partes del pastel. El partido que, durante años, se había arrogado la representación del espíritu catalanista, Convergencia i Unió, consiguió mantenerse en el gobierno de la Generalitat durante décadas, y ofreció siempre un apoyo interesado al partido con implantación en toda España, cuando le faltó a éste mayoría suficiente para formar gobierno central. No importaba el signo ideológico. El intercambio de cromos, nunca inocente, ya fuera con el PP o el PSOE, alimentó la singularidad, despojando al Estado central de capacidad de actuación -¡y control!- en todos los sectores clave.

Faltaba solo poner un nombre al proceso secesionista que consolidara la cualidad de nación independiente, y la oposición constitucional a la revisión del Estatuto, encabezada por el President José Montilla, un iluminado que creía poder dotar asi al PSC-PSOE de una nueva vida, consumó la ruptura entre catalanistas y españolistas. Los primeros sintieron la declaración de anticonstitucionalidad a un par de artículos (y párrafos del Preámbulo) como una agresión. En verdad, la batalla civil estaba planteada con toda crudeza.

La pólvora que estaba sirviendo para explotar los apoyos del Estado en Cataluña, estaba tan bien distribuida y alimentada, que, ni resultó afectado el procés por el descubrimiento de uno de los mayores focos de corrupción desarrollados en España. Un tsunami potencial que afectaba -y el estado de Derecho no ha sido aún capaz de precisar en qué medida-, no ya  al ex Honorable ex President de la Generalitat, Jordi Pujol, a su familia, sino al Partido y a muchos de sus dirigentes. Convergencia y Unión resultó inviable.

El malabarismo político se aceleró. El hoy ex President Artur Mas, que, junto a otros miembros significativos de Convergencia se había reconvertido al Partit Demócrata Europeo Català (PDeCAT), aceptó ceder ser cabeza de fila en la negociación para formar Gobierno después de las elecciones de 2015, para que un oscuro político, Carles Puigdemont, fuera President. Fue necesario el apoyo de dos coaliciones con inocultada voluntad secesionista: la anticonstitucionalista Esquerra Republicana (ERC), y la decididamente antisistema Candidatura d’Unitat Popular (CUP). El apoyo se completó con la seudoconstitucionalista Catalunya Sí que es Pot, que amalgama diputados de variados extractos ideológicos (Podemos, ICV, Esquerra Unida y Equo).

La democracia y la tolerancia permitieron llegar a una situación  aberrante, aunque «legítima»: partidos con un programa claramente anticonstitucional habían alcanzado una mayoría escueta en el Parlament, y estaban decididos a imponer su revolucionario criterio de una forma «pacífica, democrática», en cumplimiento de un «mandato popular».

Los diputados de estos partidos, con el apoyo exterior de muchos alcaldes y, significativamente de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (que gobierna en la ciudad con la coalición Catalunya en Comú, que aglutina todos los partidos de Catalunya Sí que es Pot, salvo Podemos) refirmaron y consolidaron el apoyo popular a la secesión. Catalunya libre del yugo opresor de la España antidemocrática era ya más que un proyecto sin futuro.

Al ordenado totum revolutum secesionista se añadieron dos asociaciones de movilización al margen de los partidos oficiales,  Asamblea Nacional Catalana y Ómnium. Una amplia y fiscalmente oscura disponibilidad de fondos, sirvió y sirve para soportar la declaración de independencia del 1 de octubre de 2017. Se programaron, cuidadosamente planificadas, amplias, y de impecable efecto, manifestaciones callejeras. Se expandió, contagioso, el clamor de que la región estaba mayoritariamente por convertirse en un Estado nuevo.

La historia coetánea sigue escribiéndose, aunque con letras desiguales, Ayer, 2 de octubre de 2017, la juez de uno de los Juzgados de Instrucción que conforman el brazo operativo de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, en un Auto prolijo y, en gran parte, por lo que parece, escrito con anterioridad, escrito, sin duda, con plena consciencia de su gran trascendencia política, decidió la prisión provisional del destituido vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, y siete de los ex-consellers.

El estamento judicial no mostró uniforme celeridad ni dureza, mostrando, no ya la independencia judicial, sino la disparidad o falta de homogeneidad de criteros de los magistrados. El mismo día, llamados a declarar, el Tribunal Supremo, concedió una semana más para preparar la defensa a los, también citados como investigados, miembros del Parlament (a los que su aforamiento conduce a ese órgano jurisdiccional). La intervención de la judicatura en el procés, como consecuencia de la aplicación del art. 155, añade -aunque no sorprendentemente- más leña al fuego de las posiciones de desencuentro entre secesionistas y constitucionalistas.

La medida cautelar adoptada con los miembros destituidos del Govern, es, procesalmente, la más dura de las posibles y, por ello, puede calificarse, desde la perspectiva política,  de una incomodidad añadida a la necesaria disminución de la tensión en Catalunya y a la recuperación de la paz social en toda España.

(continuará)

 

 

 

Publicado en: Cataluña Etiquetado como: Cataluña, corrupción, crisis, economía, elecciones, empleo, empresa, españa, estrategia, gobierno, política, programa, Rajoy, responsabilidad, sociedad, solidaridad

Porqué en Catalunya: Quinta entrega

31 octubre, 2017 By amarias 1 comentario

Los últimos acontecimientos en relación con el drama social que se vive en Catalunya, con motivo de la deriva independentista de una facción del Parlament, a la que se consideró legitimada, con base en la representación de una mayoría simple de catalanes, han permitido situar la cuestión en un nuevo marco desconcertante, que afecta a la credibilidad de los agentes del proceso y, de forma indirecta -pero aún más significativa- a la entidad y fundamento de las pretensiones independentistas.

Para quienes lean este Comentario pasado algún tiempo, recojo aquí el resumen de los hechos más significativos en relación con el proceso secesionista que ha centralizado el análisis político, en especial durante el mes de octubre de 2017:

  1. El Parlament votó la independencia de Catalunya, en un acto declarado ilegal e inconstitucional, el 27 de octubre de 2017. Los únicos diputados que se encontraban presentes en el singular pleno, pertenecían a las agrupaciones de partidos denominadas, respectivamente, CUP (Candidatura d’ Unita Popular), y Junts pel Sí (coalición electoral formada por Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Demócratas de Cataluña y Moviment d’Esquerres). El grupo Catalunya Sí Que es Pot (CSQEP), que manifestó, a través de su portavoz, su disconformidad tanto con la declaración de la independencia como con la aplicación del art. 155 de la CE, votó mayoritariamente en contra. El resultado de la votación fue de 70 votos a favor, 10 en contra y 2 en blanco. Aunque la mayoría de los parlamentarios de CSQEP mostraron su papeleta con el voto negativo, el carácter secreto de la votación impide conocer con certeza quienes fueron los concretos parlamentarios secesionistas -y, por tanto, los susceptibles de ser destinatarios de una querella criminal por rebelión, conspiración y/o secesión, según los casos-. Los partidos de la oposición al independentismo, PP, PSOE y Ciudadanos, abandonaron el recinto antes de la votación.
  2. El mismo día, y en una sesión casi paralela, el Gobierno  del PP, con el apoyo de los representantes de los partidos Ciudadanos y PSOE, y de otros senadores de partidos minoritarios (UPN, Foro Asturias y Coalición Canaria), consiguió en el Senado 214 votos favorables a la aplicación del art 155, superando ampliamente los 47 votos en contra de Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, PNV, EH Bildu y Compromís. Nueva Canarias se abstuvo. Las medidas de aplicación se anunciaron en la tarde, y el lunes siguiente (30 de octubre de 2017) se produjo la incorporación de los sustitutos de los Consellers, destituidos, como el President, y otros altos cargos, de forma inmediata. El Presidente Rajoy anunció que el día 21 de diciembre siguiente se celebrarán elecciones al Parlament de Catalunya.
  3. El lunes 30 de octubre comenzaron a divulgarse intrigantes especulaciones sobre la marcha del ex President Puigdemont y cinco de los consellers depuestos, a Bélgica, en donde estarían analizando  pedir asilo político. La valoración de esta cuestión, con matices entre esperpénticos y chuscos, ocupó, de pronto, el panorama de la actualidad catalana, disminuyendo el nivel de intensidad con el que se trató el hecho más relevante: la sociedad catalana, (y los depuestos, incluso el jefe de los Mossos d´Esquadra. sustituido por su segundo), acogió con insospechada tranquilidad el cambio brusco de los ocupantes de los puestos clave en las instituciones.
  4. La conferencia de prensa que el depuesto presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, poco antes de las 13 h del 31 de octubre, celebró en Bruselas -al más puro estilo de Julian Assange-, pretendió la difusión de la posición independentista, desde el púlpito para la mayor proyección que supone el lugar de sede de la Unión Europea. El ex President, ya asesorado por el equipo jurídico que habría estudiado las opciones de solicitar asilo político, y desechada esa posibilidad, reitera su argumentario político, destinado más hacia los posibles votantes catalanes que a torcer la decisión de los Estados comunitarios de no apoyar la independencia de Catalunya.  Estos argumentos, sin embargo, han perdido credibilidad y solvencia. No parece factible que, al margen del foro utilizado para repetir el mensaje, se movilicen nuevos afectos exteriores a la estrambótica actuación de los partidarios de la secesión en lo que se ha dado en llamar «el Procès». Ni tiene recorrido la denuncia de la actuación del Gobierno del PP contra el pueblo de Catalunya (emitida por un prófugo con amenaza de ser procesado por delitos gravísimos), ni se puede conceder credibilidad a la «manifiesta y persistente cerrazón» (según palabras del ex President) ante la «propuesta pacífica y democrática» de mantener el diálogo con el Estado español, que habría movilizado en cambio la represión y la violencia contra miles de personas que pretendían ejercer su derecho al voto y a la independencia.En una declaración un tanto confusa, mezclando varios idiomas, -francés, catalán, inglés y español- un visionario Puigdemont, en el papel de héroe mancillado, dice hablar en el respeto a la pluralidad y neutralidad de las administraciones, y pretende convertirse en paradigmático defensor de la paz y la antiviolencia. Su confusión mental (no resulta posible explicar lo desconcertante de su esquema de raciocinio) le lleva a denunciar también al fiscal Mata, cuya querella contra él y otros miembros del gobierno decaído, alega que «no se sustenta jurídicamente, al estar dirigida contra personas» (?). Pretendiendo conformar un gobierno catalán en el exilio,  indica cuatro puntos de justificación de su autoexilio a Bruselas, que presenta como normas de actuación: 1) niega que el desplazamiento a Bruselas suponga una petición de asilo, y lo caracteriza con el solo propósito de denunciar la parcialidad del gobierno español y los graves déficits democráticos en el Estado español, así como su compromiso personal y de su gobierno destituido con el pueblo catalán; 2) la decisión de no abandonar el trabajo de defensa política de la independencia: 3) el apoyo a las diferentes iniciativas que se están desarrollando para  evitar la demolición de las instituciones catalanes; 4) la asunción de las elecciones propuestas por el gobierno español como un reto democrático y aceptan la participación, proponiendo respetar los resultados del 21 de diciembre de 2017.

    (continuará)

Publicado en: Cataluña Etiquetado como: Cataluña, crisis, elecciones, gobierno, independencia, Junts pel Sí, PSOE, Rajoy, sociedad

  • « Página anterior
  • 1
  • …
  • 58
  • 59
  • 60
  • 61
  • 62
  • …
  • 151
  • Página siguiente »

Entradas recientes

  • Homilía y lecturas del funeral de Angel Arias – Viernes 14 abril
  • Cuentos para Preadolescentes (12)
  • Cuentos para preadolescentes (11)
  • Cuentos para preadolescentes (10)
  • Cuentos para Preadolescentes (9)
  • Cuentos para preadolescentes (7 y 8)
  • Por unos cuidados más justos
  • Quincuagésima Segunda (y última) Crónica desde Gaigé
  • Quincuagésima primera Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para Preadolescentes (6)
  • Cuentos para preadolescentes (5)
  • Cuentos para preadolescentes (4)
  • Cuentos para Preadolescentes (3)
  • Quincuagésima Crónica desde el País de Gaigé
  • Cuentos para preadolescentes (2)

Categorías

  • Actualidad
  • Administraciones públcias
  • Administraciones públicas
  • Ambiente
  • Arte
  • Asturias
  • Aves
  • Cáncer
  • Cartas filípicas
  • Cataluña
  • China
  • Cuentos y otras creaciones literarias
  • Cultura
  • Defensa
  • Deporte
  • Derecho
  • Dibujos y pinturas
  • Diccionario desvergonzado
  • Economía
  • Educación
  • Ejército
  • Empleo
  • Empresa
  • Energía
  • España
  • Europa
  • Filosofía
  • Fisica
  • Geología
  • Guerra en Ucrania
  • Industria
  • Ingeniería
  • Internacional
  • Investigación
  • Linkweak
  • Literatura
  • Madrid
  • Medicina
  • mineria
  • Monarquía
  • Mujer
  • País de Gaigé
  • Personal
  • Poesía
  • Política
  • Religión
  • Restauración
  • Rusia
  • Sanidad
  • Seguridad
  • Sin categoría
  • Sindicatos
  • Sociedad
  • Tecnologías
  • Transporte
  • Turismo
  • Ucrania
  • Uncategorized
  • Universidad
  • Urbanismo
  • Venezuela

Archivos

  • mayo 2023 (1)
  • marzo 2023 (1)
  • febrero 2023 (5)
  • enero 2023 (12)
  • diciembre 2022 (6)
  • noviembre 2022 (8)
  • octubre 2022 (8)
  • septiembre 2022 (6)
  • agosto 2022 (7)
  • julio 2022 (10)
  • junio 2022 (14)
  • mayo 2022 (10)
  • abril 2022 (15)
  • marzo 2022 (27)
  • febrero 2022 (15)
  • enero 2022 (7)
  • diciembre 2021 (13)
  • noviembre 2021 (12)
  • octubre 2021 (5)
  • septiembre 2021 (4)
  • agosto 2021 (6)
  • julio 2021 (7)
  • junio 2021 (6)
  • mayo 2021 (13)
  • abril 2021 (8)
  • marzo 2021 (11)
  • febrero 2021 (6)
  • enero 2021 (6)
  • diciembre 2020 (17)
  • noviembre 2020 (9)
  • octubre 2020 (5)
  • septiembre 2020 (5)
  • agosto 2020 (6)
  • julio 2020 (8)
  • junio 2020 (15)
  • mayo 2020 (26)
  • abril 2020 (35)
  • marzo 2020 (31)
  • febrero 2020 (9)
  • enero 2020 (3)
  • diciembre 2019 (11)
  • noviembre 2019 (8)
  • octubre 2019 (7)
  • septiembre 2019 (8)
  • agosto 2019 (4)
  • julio 2019 (9)
  • junio 2019 (6)
  • mayo 2019 (9)
  • abril 2019 (8)
  • marzo 2019 (11)
  • febrero 2019 (8)
  • enero 2019 (7)
  • diciembre 2018 (8)
  • noviembre 2018 (6)
  • octubre 2018 (5)
  • septiembre 2018 (2)
  • agosto 2018 (3)
  • julio 2018 (5)
  • junio 2018 (9)
  • mayo 2018 (4)
  • abril 2018 (2)
  • marzo 2018 (8)
  • febrero 2018 (5)
  • enero 2018 (10)
  • diciembre 2017 (14)
  • noviembre 2017 (4)
  • octubre 2017 (12)
  • septiembre 2017 (10)
  • agosto 2017 (5)
  • julio 2017 (7)
  • junio 2017 (8)
  • mayo 2017 (11)
  • abril 2017 (3)
  • marzo 2017 (12)
  • febrero 2017 (13)
  • enero 2017 (12)
  • diciembre 2016 (14)
  • noviembre 2016 (8)
  • octubre 2016 (11)
  • septiembre 2016 (3)
  • agosto 2016 (5)
  • julio 2016 (5)
  • junio 2016 (10)
  • mayo 2016 (7)
  • abril 2016 (13)
  • marzo 2016 (25)
  • febrero 2016 (13)
  • enero 2016 (12)
  • diciembre 2015 (15)
  • noviembre 2015 (5)
  • octubre 2015 (5)
  • septiembre 2015 (12)
  • agosto 2015 (1)
  • julio 2015 (6)
  • junio 2015 (9)
  • mayo 2015 (16)
  • abril 2015 (14)
  • marzo 2015 (16)
  • febrero 2015 (10)
  • enero 2015 (16)
  • diciembre 2014 (24)
  • noviembre 2014 (6)
  • octubre 2014 (14)
  • septiembre 2014 (15)
  • agosto 2014 (7)
  • julio 2014 (28)
  • junio 2014 (23)
  • mayo 2014 (27)
  • abril 2014 (28)
  • marzo 2014 (21)
  • febrero 2014 (20)
  • enero 2014 (22)
  • diciembre 2013 (20)
  • noviembre 2013 (24)
  • octubre 2013 (29)
  • septiembre 2013 (28)
  • agosto 2013 (3)
  • julio 2013 (36)
  • junio 2013 (35)
  • mayo 2013 (28)
  • abril 2013 (32)
  • marzo 2013 (30)
  • febrero 2013 (28)
  • enero 2013 (35)
  • diciembre 2012 (3)
julio 2026
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
« May