Al socaire

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Bring on the empty horses

3 febrero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

«Traigan los caballos vacíos» es el título enigmático que David Niven dió a uno de sus trabajos literarios. No creo que los jóvenes recuerden a ese magnífico actor secundario de Los cañones de Navarone, una película de las llamadas de guerra con las que los adolescentes de lo que se llamó la España imperial fuimos educados en la admiración a lo norteamericano, (sus hazañas inventadas, sus héroes honorables y actrices, casi todas, extranjeras, que aparecían fugazmente en la pantalla para besarse con tres o cuatro tipos guapetones, hasta que se decidían por el personaje que interpretaba quien tenía las letras más grandes en los títulos de crédito).

De aquella película, se me ha quedado incrustada entre las imágenes memorables de mi vida la espalda desnuda de Gia Scala, recién descubierta como espía. Ese debía ser el motivo -supongo- por el que la censura de principios de los 60 del pasado siglo la había calificado como «solo apta para mayores de 16 años» -edad que yo no tenía (por poco) cuando la pusieron por primera vez en el Cine Santa Cruz, en Oviedo.

El feroz portero que se encargaba de pedir los carnés acreditativos a aquellos a quienes nos temblaba el labio mientras sosteníamos la entrada, me rechazó una vez,  y cuando, al día siguiente, camuflado entre varios compis más fornidos, se me ofreció la posibilidad de desentrañar las razones por las que el obseso de la tijera había restringido el uso de aquella medicina de divertimento a chavales con bozo ya asentado y a hembras con años de menstruación acreditables, me propuse no volver a afeitarme el bigote, lo que cumplí sin mayores interrupciones hasrta hoy.

Traigan los caballos vacíos es una frase sin sentido, que Niven atribuye al director húngaro Michael Curtiz, quien tenía un dominio precario del inglés, y que, en realidad, quería decir «traigan los caballos sin jinete», esto es, desmontados.

Parecerá al lector de este Comentario inconsistente, pero, leyendo ayer los periódicos con las desgracias del día, asimilé llas tristes novedades a la necesidad de que, en lugar de tanto tropel de jinetes montando a la carrera caballos enjaezados de mentiras, se nos trajeran al plató  «los caballos vacíos», esto es, sin entrañas, despojados de sus tripas.

A ninguno de los colaboradores del director Curtiz se le ocurrió ofrecerle, en lo que hubiera sido el cumplimiento exacto de lo que había expresado, rocines destripados, pero hoy nuestro caso es diferente.

No queremos hechos simulados, sino verdades desnudas; y, por favor, dejen de tomarnos por niños. Aunque protagonizada por mayores sin reparos, esta película real deben verla todos los públicos, para vergüenza de los que la hicieron posible y ejemplaridad de cuantos tengan tentaciones de seguir tomándolos como modelo.

Publicado en: Política, Sociedad Etiquetado como: caballo, Cañones de Navarone, David Niven, desmontado, economía, empty horses, españa imperial, ética, gobierno, justicia, películas, política, reproche generalizado, verdad desnuda

Explorando la cueva del Minotauro: de Filesa a Gürtel

1 febrero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

La historia se repite, con una tenacidad implacable. Al contrario que en el dicho popular, cambian los perros pero los collares, no. El cuento de Filesa se parece, como una castaña a otra, a este nuevo de Gürtel.

Aquel escándalo le costó a Felipe González, la presidencia del Gobierno de España, y a su partido, un descalabro emocional y político del que no ha podido recuperarse, a pesar del espejismo socialista de las dos legislaturas de Rodríguez Zapatero, que contaron con el empujón inicial de los islamistas radicales y la incompetencia tenaz de Angel Acebes y continuaron con la inercia de un espejismo de bonanza.

Este escándalo le costará a Mariano Rajoy el reconocimiento de su descontrol sobre las cuentas del partido, el descrédito de demasiados principales del Partido Popular -entre fumigadores, aturdidos y viciosos- y, tan pronto como entiendan allá en Ferraz (si es que no lo han entendido ya) que no cabe más defensa negando la mayor y que hay que abandonar el campo, la caída de Icaro de un Gobierno que prometió salvar a España de la crisis, y la dejará sumida en otra aún mayor, para corta enseñanza de este pueblo de castrados intelectuales.

Los perros -en sentido figurado, por supuesto- están claros. Una parte importante de personajes de la política, no importa su aparente signo ideológico, que ven una oportunidad para enriquecerse (o para mejorar un poco sus sueldos oficiales) en gestionar el Patrimonio y servicios públicos.

No están solos, en sus movimientos por la cueva misteriosa del Minotauro, allí donde habita el cíclope monstruoso que se alimenta de credibilidades, trabajos probos, emprendimientos sanos, ilusiones, ingenuidades y esfuerzos de todo tipo.

Su pervivencia exige que se le alimente continuamente, y en esa función sacrificial se empeña una combinación afanosa que vincula o parece vincular -santo Dios- a miembros de la familia que ocupa la Jefatura del Estado, militantes y simpatizantes de los partidos políticos y responsables de las principales empresas del país que necesitan contratos públicos para aumentar facturación y beneficios.

El cuidado en el lenguaje que se ha impuesto en esta sociedad de fantasía, exige que se hable de presunciones, sospechas. Pero el hilo de Ariadna, esta vez, no está conduciendo al interior de la cueva, no nos detecta al Minotauro. Ese hilo, tirando de las libretas de ese contable aplicado pero que no sabría si calificar de avieso o lerdo, nos conduce, en un periplo vicioso, de Gürtel a Filesa. Una y otra vez.

Porque los collares son los mismos: la avaricia, la ambición desmedida, el desprecio a lo que es común, la mentira, la desfachatez, la vanidad, la confianza en que los que llevan alimento al Minotauro jamás serán devorados por él.

Habrá que verlo.

Publicado en: Empresa, Sociedad Etiquetado como: Ariadna, Bárcenas, corrupción, economía, escándalo, ética, Filesa, financiación irregualr, Gürtel, indignados, Minotaruo, partidos, reproche generalizado, responsabilidad

Feliz cumpleaños, Felipe

30 enero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Cumple hoy, 30 de enero, S.A.R. Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias y muchos otros títulos nobiliarios más, 45 (cuarenta y cinco) tacos. Es, según su padre, el Rey D. Juan Carlos, todos sus hagiógrafos y la inmensa mayoría de quienes lo han tratado «el Príncipe de Asturias» (o sea, el heredero del Trono) «mejor preparado de la Historia de España«.

Pertenezco a un selecto (por reducido) grupo de escépticos respecto a la capacidad de la naturaleza humana para avanzar hacia objetivos comunes. Estoy convencido -intuición, exclusivamente- de que los principios de selección natural de las especies no han conducido, en lo que se refiere a los seres humanos, a que nos dominen ni los mejores, ni los más hábiles, ni los más fuertes.

Y aunque se hayan introducido impecables teorías para, desde la ética más que desde la racionalidad, introducir elementos correctores a lo que parece desviación humana hacia la perversión, contrariando lo que para el resto del mundo animal parece ser un principio oportunista para susbsistir -lamento haberme explicado de forma algo confusa-, entre nosotros, los que están arriba, no importa cómo hayan llegado allí, tratan de impedir el acceso a todos los que estén en el camino, y especialmente, a los que serían más idóneos.

Si hicieran falta ejemplos, dejo constancia de que quienes fueron descubridores de la mayoría de lo que consideramos grandes avances de la Humanidad, son desconocidos, murieron en la pobreza o el olvido, o fueron víctimas de crueles engaños y suplantaciones.

Aunqe la historia particular de algunas familias concretas se encuentre mejor documentada que la de la inmensa mayoría, no por ello me parece más ejemplar, ni me suscita más respeto que cualquier otra. Las hazañas bélicas, las conquistas -incluso tecnológicas- de pueblos más pobres, la acumulación de riqueza a despecho de la miseria, ignorancia o necesidad de otros, no me mueve más que al espanto, a la descalificación o a la lástima.

No me voy a enrollar más, porque lo tengo ya todo dicho en otros lugares. Feliz cumpleaños, Felipe. A pesar del boato que te rodea, de las expectativas generadas a tu alrededor, de la chismología que te encierra o te recubre, de los deslices de alguno de tus familiares y tus esfuerzos por recomponer destrozos regionales, políticos o internacionales, te considero uno más. Uno de los nuestros.

Un hombre maduro bien preparado. Conocedor de idiomas, serio, con muy buena imagen física, discreto. Seguramente, trabajador normal, fiel a la familia y amigos.

No te veo como Rey de España. Por supuesto, no veo a nadie como Rey ni como Reina, ni admitiría que alguien se pusiera por encima solo por pertenecer a una familia, una saga, una tradición. No quisiera verte como Rey de este país, y no solo porque sea un convencido republicano, sino porque imagino la forma más brillante, para un país en la que lo ingenioso tiene siempre lugar, de acabar con una falsedad histórica.

Propón tú mismo la eliminación de esa trampa constitucional que nos conecta con la incongruencia que supone que España sea, hoy, una Monarquía Constitucional. Prepara el tránsito a una democracia completa, también en lo formal, a una República federal.

Tú puedes tener sitio en ella, desde luego, como persona madura y bien formada. Tenemos ejemplos -¿en tu familia también?- de reciclado desde lo público a lo privado.

Pero no quiero, en lo más mínimo, amargar tu cumpleaños, con un escrito que, además, no vas a leer jamás. Debes saber también que muchos de los que piensan como yo, somos pragmáticos, posibilistas, leales a la mayoría.

Por eso, aunque no te veo ni te veamos como Rey de España, me sumo a los que te consideran el Príncipe de Asturias mejor preparado de la Historia. No tienes competencia en ese asunto, desde luego. Pero si hay que mantener a la Monarquía como fórmula para presidir nuestro Estado decadente, y convertirte en Rey, yo apoyo la moción.

Hoy por hoy, no tengo alternativa mejor.

Publicado en: Sociedad, Uncategorized Etiquetado como: alternativas, Alteza Real, estado, federal, feliz cumpluaños; príncipe Felipe, renuncia, República

Eutanasia para pobres

28 enero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Que se mueran los viejos. Pronto. El ministro japonés de Finanzas, Taro Aso, para escándalo de la hipócrita sociedad contemporánea ha expresado su fórmula para aligerar las cuentas públicas de Japón.

Naturalmente, no lo ha expresado tan crudamente, porque aún no estamos preparados para asumir la valiente propuesta. Su propuesta para reducir el déficit que dificulta la recuperación económica del país más eficiente del planeta, apunta a agujeros presupuestarios concretos: Sectores improductivos, no rentables.

En la cúspide del despilfarro de una sociedad condescendiente con los débiles, se encuentran los pacientes terminales, especialmente, los viejos sin posibilidades de recuperación, que son mantenidos vivos con caros tratamientos en hospitales del Gobierno. Esa «gente del tubo» ha agotado su derecho a vivir.

Reabrir la caja de Pandora de la eutanasia activa, aunque se haga solo para cerrarla de inmediato y pedir disculpas por la osadía, incluso avergozándose por el revuelo causado, es algo que suena a provocación: es… valiente, pero es intolerable,

En esta zona del planeta en donde mantenemos los principios éticos incólumes, ni nos lo planteamos. Tenemos principios inquebrantables.

Cuidamos a nuestros ancianos: Nadie se muere de hambre entre nosotros. Vigilamos las calles para que los sin techo no pasen frío: les damos mantas y caldo caliente, cuando los encontramos vivos… lo que, desgraciadamente, no siempre es posible. Ofrecemos a la mayoría, pensiones que garantizan su subsistencia; tampoco es tan complicado, porque vigilamos los precios de la cesta de la compra: una barra de pan puede adquirirse por 30 céntimos, el kilo de pollo entero se compra por 3 o 4 euros y eso mismo cuesta un kilo de sardinas o mejillones: comida variada, rica en proteínas.

Atendemos a lo que conviene a la satisfacción de estos amortizados, con gran esmero. Con poco más de 50 años, decimos a nuestros mayores, con los mejores modales, que ya no los necesitamos activos en nuestra sociedad. Ya han cumplido. Queremos que descansen, que vean la televisión (magníficos programas divulgativos, para que no les cunda el tiempo que les queda), que paseen y se relacionen con otros ancianos en esos magníficos Centros comunitarios que llamamos De Día, y que hemos creado específicamente para ellos, para que se cuezan en sus salsas; allí podrán leer todos los periódicos que deseen y muchas revistas con noticias sociales imprescindibles, y, si les apetece, los fines de semana, hasta podrán escuchar en ellos la música que les gusta, la que encandilaba a sus padres, ¡y bailarla!.

Puede que no tengamos tiempo para visitarlos en la vieja casa familiar, con frío y goteras, por la que pagan una renta irrisoria (¿qué querrían, que los mandemos a una clínica geriátrica, con el precio que tienen?), pero les hemos conectado a un servicio de ayuda inmediata, que en caso necesario los llevaría con urgencia al hospital comarcal. Funciona incluso aunque no tengan teléfono, que, en general, hemos dado de baja, pues a los ancianos no les gusta hacer llamadas y no reciben ninguna.

Es cierto, en fin, que los viejos nos cuestan mucho dinero, y que tendríamos más capacidad de gasto para otras cosas si no fueran tan longevos y, siendo longevos, como mal menor, mantuvieran facultades de autonomía suficientes para asearse, vestirse y no darnos la lata.

Pero así son las cosas. Porque somos sensibles ante la desgracia ajena y sabemos responder a las muchas dependencias a que nos obliga nuestro sentido del deber. También son una carga los parados, desde luego, al menos cuando tenemos que cubrirles su período de prestaciones sociales. Ah, sí y dedicamos mucho dinero para que los hijos de los pobres puedan estudiar algo; con buenos profesores, muy motivados éstos por sus sueldos adecuados y horarios cómodos.

También, por obligación constitucional, atendemos a todos por igual en hospitales con magníficos equipos, -físicos y humanos, y hasta divinos-, que apenas tienen nada que envidiar a los que están disponibles en centros privados, a los que, por inveterada costumbre, suelen seguir yendo los ricos, sin advertir que, en no pocos casos, el personal sanitario es el mismo (y, aunque esto debería comprobarse, las malas lenguas dicen que incluso el horario coincide).

Pero hay que tener paciencia y saber encontrar el  lado bueno. Ancianos, pobres, enfermos, parados, son una rémora necesaria, un contraste, para que luzcamos mejor los jóvenes, sanos, activos, guapos.

Es un alivio no encontrarse en ninguno de esos grupos de miseria.

Publicado en: Sociedad, Uncategorized Etiquetado como: ancianos, centro de día, ética, eutanasia activa, geriatría, justicia, responsabilidad, sanidad, solidaridad

Guión para una mala película

26 enero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Si, dentro de unas décadas, un superviviente del desastre climático, el invierno árabe, la erupción del volcán de Yellowstone, la conquista china de las viejas colonias europeas en Africa, la invasión de Japón por la Corea unificada, etc., se encuentra con ganas de analizar lo sucedido en un mediocre país llamado España durante la segunda década del siglo XXI (y en buena parte de la primera), descubrirá, asombrado, que los españoles estuvimos, sin saberlo, viviendo una película.

Una mala película, en realidad. Con un guión deficiente, sin protagonista principal declarado, con demasiados secundarios con tendencia a improvisar y sobreactuando, y un decorado que apesta a mentirijillas y a cartón piedra. Lo mejor es, desde luego, el movimiento de masas, con millones de extras ocupando la pantalla. es decir, la escena, representando de rechupete un drama colectivo, al estilo de Todos a una, con notas de la Guerra de las Galaxias, pero con la inequívoca huella de haberse inspirado en el Titanic, Coloso en llamas o Aeropuerto.

Y, en fin, aquí estamos, en medio del argumento. Con un gobierno sin ideas, pero con demasiada palabrería, una oposición sin palabras (ni ideas), un gran empresariado muy mezquino, una Universidad bastante inculta pero ya derrotada, un grupito iluso de emprendedores luchando por subsistir enmerdados hasta los ojos, una Banca insolidaria pero muy sólida, un Estado de autonomías a punto de desmembramiento por donde más nos ha de doler, unos colegas europeos satisfechos de vernos sufrir la intemerata.

Si alguien cree que esto va a tener un final feliz, comparto ese optimismo. Pero no me pidan que explique la razón de ese presentimiento. Me pasa siempre que voy al cine. No me muevo de la butaca hasta que desaparece el último título de crédito; por mala que sea la película, me resisto a pensar que tanta gente haya malgastado tiempo y dinero en filmar y distribuir un bodrio, y solo cuando se encienden las luces de la sala y compruebo que me he quedado solo, me animo a salir hasta la calle.

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Decidir viviendo entre máquinas y humanos

23 enero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

En el brillante y concurrido acto de Inauguración del Año Académico 2013 en la Real Academia de Ingeniería (RAI), que tuvo lugar el 22 de enero, el profesor de la Universidad Carlos III y académico, Aníbal Figueiras Vidal, disertó sobre «De máquinas y humanos. El arte de la toma de decisiones».

El propio enunciado de la conferencia, en la que el subtítulo parece haber usurpado su lugar a la enunciación principal del tema, puede dar idea de que el camino adoptado para explorar tan interesante tema, en el que el Excmo. Sr. Figueiras es un especialista, no iba ser, precisamente, de rosas y que el riesgo de perderse durante la singladura era alto.

Llegué algo tarde a la Sesión -justamente porque, como suelo hacer cuando creo tener tiempo, salí del Metro varias estaciones antes de la correcta, y una llamada al móvil me distrajo- y el Secretario de la RAI había empezado ya con la enumeración y glosa de las actividades realizadas por la rancia institución, a la que las últimas operaciones de lifting le dan un aire pizpireto.

Aunque no lamenté perderme parte de ese informe (soy asiduo a los actos de la RAI), sí me fastidió tener que seguir la lección inaugural por vídeoconferencia, pues el salón de actos se había llenado, por lo que perdí la sensación del directo y la opción de ser testigo de las siempre intneresantes reacciones físicosíquicas de los académicos y otros principales a las palabras de su colega.

La conferencia de Figueiras está impresa y, puesto que fue leída por el conferenciante, nada perdí de su contenido. Después del acto, había un cóctel, pero habida cuenta de la afluencia de oyentes adiviné lo que sería la de contendientes por las vituallas, y cuando, renunciando al papeo, descendía a la calle, me topé con el autor, que acababa de liberarse de algunos admiradores, y le felicité por su disertación, que me atreví a calificar de provocadora. «Eso pretendí», sancionó el conferenciante, conciliador.

Ahora que la tengo leída serenamente, reposada y subrayada, añado nuevos adjetivos: interesante, desconcertante, reveladora, relativamente desordenada, parcialmente genial, petulante, ingenua, magnífica, a ratos trivial, por momentos confusa, prolija, generalmente entretenida, y…con unas Conclusiones que parecen extraídas de otra Conferencia y destinadas a otro contexto, más propio de seguidores de la escuela estructuralista, relacionando la fonética con la transmisión subliminal de mensajes.

Pero ¿quién soy yo para opinanr de ese modo? Mi mejor elogio es que, ayer por la noche, hasta que no terminé de leer el texto, no me animé a echarme a la cama. Y hoy, el día después, ardo en deseos de encontrar un momento de inquietud, para reflexionar sobre las combinaciones de máquinas y humanos en sistemas adaptativos, en las que cada interviniente asuma la tarea que mejor sepa hacer, en competencia perfecta, y los resultados se sometan a las consecuencias de aplicación del principio de indeferencia o del de parsimonia.

Pocos me entenderán este final -empezando por mí, víctima a veces del atractivo de la semántica-, pero, a lo mejor, el Dr. Figueiras Vidal o alguno de sus colaboradores o seguidores, sí, y abren, con la confusa idea, alguna nueva línea de investigación. El campo es inmenso.

Publicado en: Sociedad Etiquetado como: Aníbal Figuieras Vidal, arte, decisiones, humanos, inaugural, máquinas, RAI, sesión

Aquí, paz

22 enero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

«Aquí paz y después gloria» es una frase hecha con la que damos por zanjado un asunto, de forma coloquial o familiar, sin que la sangre llegue al río, que sería lo mismo que llegar a mayores.

El muy noble deseo de tener paz en todos los asuntos, (especialmente en los que nos pueden hacer daño), es recogido en muchas frases de uso común. Se refleja en ellas tanto la preocupación por las dificultades que es necesario superar para obtenerla como para conservarla, debido a la natural tendencia belicosa de los humanos, como la satisfacción por quienes creen haberla alcanzado; no hace falta precisar que esta última suele durar poco.

La Historia está repleta de Tratados de Paz firmados después de conflictos que causaron miles o millones de muertos de quienes, de haber permanecido vivos, hubieran tenido poco que ganar con la victoria. Las guerras y las paces de alto nivel son empezadas y terminadas por jerifaltes que especulan y juegan con los destinos de otros a los que han convertido en involuntarios peones de ajedrez de sus designios. Que, a veces, algunos de los que van a morir lo hagan llevados de ardores combativos por las que se ofrecen voluntarios defender verdades difusas -que, en realidad, no están en liza-, no prueba más que el poder de persuasión o engaño de los que sería raro encontrar en el mismo campo de batalla.

«¡Déjame en paz!» es lo que indicamos a quien nos molesta con sus insistencias, particularmente si es hijo púber, cónyuge o pareja de hecho en día inspirado para recordarnos nuestras omisiones y debilidades, o, posiblemente, la forma de cortar el alegato del anónimo comunicante -aunque se ponga nombre a sí mismo- que nos ofrece la opción de cambiar de operador telefónico o aseguradora del coche, introduciéndonos, posiblemente, en un camino de malentendidos y torturas.

«Mi paz os dejo, mi paz os doy», anuncia, en mensaje típicamente críptico, el protagonista excepcional del Nuevo Testamento cristiano. «Descansó en paz» (o «En la paz del Señor») se lee como epitafio en muchas tumbas, incluso en el acróstico latino (R.I.P.), lo que ahorra cinceladas del marmolista, como indicación que recuerda a los vivos que la existencia es lucha y la muerte, lo queramos o no, «el descanso eterno».

«Tengamos la fiesta en paz» puede ser la frase que da fin a una controversia o, por el contrario, la chispa que enciende la mecha de intercambio de pareceres más gruesos, incluso físicos, que pueden sorprendemente conseguir la coordinación de ambos contendientes en apalear al voluntario apaciguador, como prueban no pocas crónicas de sucesos.

Aunque no sea cosa de festejar, uno de los principios admitidos por la Sociedad de Naciones y seguido, ya sea por convicción, ambición o sevicia, por todos los gobernantes de la Tierra, fue reflejado en latín por un tal Vegecio en el siglo IV a.d. C. «si vis pacem para bellum», una de las pocas expresiones que todo buen político debe saber repetir correctamente en la lengua original en que la emitió su autor, y que es traducido, en el lenguaje práctico, por «la mejor defensa es un buen ataque».

El lema encuentra gran aplicación en estos días de confusión, por los que tienen como profesión principal hacer política, y por oficio oculto, medrar a nuestra costa, seacompañado siempre de lanzamiento de humos de escaqueo, uso de trajes de camuflaje (de color albo,con lo que quieren aparentar que ellos están incólumes), labores de zapa en terreno propio para que los culpables de lo hecho mal se encuentren en los bajos y hasta incursiones de sabotaje en territorio contrario, por aquello de mal de muchos, epidemia.

«No habrá paz para los malvados» es un buen título para una película más bien regular de Víctor Eurice, aunque sirviera de base para excelentes interpretaciones de sus actores, pero no deja de ser un deseo que no van a hacer realidad por sí mismos quienes tienen la bota de su opresor aprisionándoles el cuello, incapacitados para defenderse por no arriesgar a perder el trabajo o la prebenda.

Fuera películas, alguna vez los dioses interiores se toman en serio atosigar al que delinque sin juicio final en los campos de Asfódelos, para que, aunque sea también en una ficción shakesperiana, inculcan a los Macbeth un camino de remordimiento insufrible, destruyendo la paz que les hubiera permitido disfrutar de su pecado.

Lo habitual, sin embargo, es que quienes menos paz tienen -en este mundo, que para un número creciente de incrédulos es el que importa- no sean ni los malos, ni los poderosos, ni los gobernantes, sino los buenos, los humildes, los mandados.

Que, simplificando algo, acaban siendo tenidos por pazguatos. (1)
—
(1) A los que dediqué, por cierto,  un Comentario, no hace mucho.

Publicado en: Sociedad, Uncategorized

Entradas en el Blog Alsocaire durante 2011

19 enero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Estas son las Entradas, o Comentarios, que publiqué en el Blog Alsocaire, que dejé inactivo (en cuanto a mis publicaciones, no, por lo que veo, en cuanto a seguimiento) a principios de 2013.

Los diferentes artículos reflejan, desde luego, la mayor parte de mis preocupaciones sobre la actualidad en ese año y me agrada pensar que pueden ser de interés a algún lector. Si alguien desea el Libro con todos ellos, en formato pdf, (al igual que para cualquiera de los años en que mantengo actividad en este medio, de 2005 a 2012), se lo enviaré, con mucho gusto, a la dirección electrónica que me indique.

 

  1. 1.            Sobre Alsocaire en 2010
  2. 2.            Por fas o por nefas

3. Entre pocos anda el juego

4. Entre Cascos y cascotes

5.Desde la ingenuidad

6. En exaltación del espíritu militar

7. Sobre el afán de prohibir

8. Según se mire, formación, cultura, modus vivendi o despilfarros

9. Sobre intangibles e invisibles

10. Hasta donde la vista alcanza, Cuba (1)

11. Hasta donde la vista alcanza, Cuba (2)

13. Hasta donde la vista alcanza, Cuba (3)

 

13bis. Sobre genes y política

14.. Hasta donde la vista alcanza, Cuba (4)

15. Sobre la indefensión ante la desfachatez

16. Desde Wikileaks a la ley Sinde

17. Tras la huella del pacto de las pensiones y del precio de los billetes

18. Sobre el pacto comisorio y la conmiseración de un juez

19. Ante el cambio del panorama político en el Makreb

20. Ante la propuesta de Merkel para ayudar a disminuir el paro en España

21. Hacia la igualdad de la mujer árabe

22. Sobre la reforma profunda de las ingenierías

23. Sobre ética y responsabilidad social

24. A mayores: La valoración por el mercado de los compromisos sociales corporativos

25. A favor de la síntesis

26. Sobre los beneficios empresariales

27. Bajo sospecha: la justicia

28. Contra la huella de carbono, castidad

29. ¡A las armas, ingenieros!

30. A falta de pan, buenas son tortas

31. Sobre la irrupción de la Edad Moderna en el mundo árabe

33. Por la defensa ética de nuestro estado de derecho

33. A la búsqueda de los océanos azules

34. Sobre huellas, sonidos y colores del agua.

35. En el nombre de la Enel-gía, ¿Business as unusual?

36. Sobre ingeniería y paisajes percibidos

37. Sobre la sana envidia y los sabios consejos de almanaque

38. Hacia un nuevo modelo económico, pero ¿cuál? (1)

39. Hacia un nuevo modelo económico, pero ¿cuál? (2)

40. Hacia un nuevo modelo económico, pero ¿cuál? (y 3)

41. Sobre los adultos conflictivos y su tratamiento

43. Desde los juicios sumarísimos hasta los lentísimos

43. Sobre el lascivo encanto de las dictaduras

44. Sobre la celebración del 24-F

45. Sobre la burbuja inmobiliaria y otras razones del mercado

46. Sobre ornitología para estudiantes de español

47. De ruidos

48. Sobre el estertor final de los colegios profesionales

49. En los terrenos del dragón: las profesiones en la UE

50. Sobre los efectos de la tecnología backcasting sobre el calentamiento global de los cerebros

51. Con fabes y con sidrina, non fai falta gasolina

52. Sobre la mujer árabe

53. A medida que se nos van ocurriendo

54. A mala crisis, buena cara

55. Sobre el homo pedisequus

56. En el día de la mujer trabajadora, haciendo un repaso

57. Desde la acribia: condiciones para triunfar

58. Sobre la implantación de un mercado gasista en España

59. A la inmensa mayoría, desde la exigua minoría

60. Sobre lo importante

61. Entre aficionados al reportaje, testigos y protagonistas

62. Con Japón

63. Sobre comportamientos orientales y occidentales

64. Cabe Fukushima

65. Sobre el estado actual y la perspectiva inmediata de la energía nuclear

66. Sobre sobrinos

67. Sobre seguridad global y gambarimasu

68. En pie de guerra

69. De la teoría de bloques a los bloques de teorías

70. Sobre las agencias de medición de riesgos

71. Sobre el peligro de los viernes

72. Por los pelos

73. Entretenidos

74. De sátrapas, revolucionarios y otros intereses en los países árabes

75. Sobre Interights y el caso Garzón v. Spain

76. En el país de los brotes verdes: incapacidades, complacencias y parados

77. En defensa de la pirámide del saber

78. Entre lo esotérico y exotérico, ¿qué hay?

79. Hasta en la sopa

80. Sobre la disputa del voto por el Sr. Cayo

81. Sobre la pareja de hecho entre neoliberalismo e izquierda nostálgica

82. A vueltas con los pecados capitales

83. Parafraseando

84. Desdeñando a Desdémona

85. Sobre las noticias: entidad, durabilidad y alcance

86. Sobre plazos perentorios y dilaciones injustificadas

87. Sobre el concepto de rentabilidad y los intermediarios

88. Sobre grandeur y sentiment d´inferiorité en la península francoibérica

89. Sobre los grados de libertad y su uso individual

90. ¿A favor de una República con D. Juan Carlos como Jefe de Estado?

91. So pretexto de semántica, aporías

92. En la escala 2,5 del índice de estupidez, y subiendo

93. Para los chinos, Zapatero tiene un pañuelo especial

94. En contra de la movilidad de la Semana Santa

95. Tras los cristales

96. Sobre los ciclos en la economía, ingeniería financiera y burbujas

97. Siniestras intenciones

98. ¿Desde el Orgullo ignóstico?

99. La generación vivetú lo queyono

100. De Pascuas a Ramos

101. ¿De veras sabe alguien lo que está sucediendo en el mundo árabe?

102. Sobre el poder de las religiones y de los clanes en los países árabes

103. Sobre el ambiente para políticos y profesionales

104. Con políticos en las ondas

105. Hacia una gestión sanitaria más responsable por un camino tortuoso

106. Sobre espectáculos, espectadores y reconocimientos

107. En memoria de otros primeros de mayo y de la madre muerta

108. En el día del terrorista muerto

109. Sobre el prestigio individual y la calidad universitaria

110. Sobre la incapacidad para generar empleo en España

111. Sobre los Prados Asfódelos

112. ¿Democracia a la carta y decisión judicial por porcentajes?

113. En las miradas

114. Sobre eficiencia, educación cívica y empleo

115. En estas elecciones

116. ¿Por culpa de los griegos?

117. Sobre preparación y competitividad española

118. Por colisión de las placas europea y africana, Lorca sufre un grave terremoto

119. Sobre los derechos fundamentales en internet

120.Sobre el lifting de los políticos

121. Sobre educación cívica y respeto ciudadano

122. Desde el voto al chápiro verde al mecachis en tal

123. Sobre el privilegio de ser norteamericano y la presunción de inocencia

124. En turno de réplica: así vemos los españoles a los suecos

125. Sobre lo que hay detrás de Democracia real, ya

126. Ante la Semana Verde europea, negros auspicios

127. Entre Indignados y Estamos disponibles

128. A DSK le han hecho una pirula

129. Desde Guatepeor a Guatemala, con vistas a Guatemejor

130. Sobre estrategias animales y humanas improvisaciones

131. Sobre el deterioro insostenible de nuestra convivencia

132. Sobre las inconveniencias ambientales

133. Sobre las inconveniencias ambientales (2)

134. Sobre las inconveniencias ambientales (y 3)

135. En favor de los ingenieros españoles

136 ¿Hasta cuándo?

137. Contra pepinos, pepinazos

138. En ayuda de Rajoy y Rubalcaba

139. Sobre el periodismo militante y el filtro de objetividad

140. En ayuda de Rajoy y Rubalcaba (2)

141. Sobre la pista de la Escherichia Coli

142. De ilusión también se vive

143. Entre dimes y diretes

144. Sobre el despilfarro de energías

145. Sobre tics, oportunidades de negocio y empleo

146. Contra vientos y mareas

147. Entre carbayones, magdalenas

148. De méritos a meritorios

149. Por si las moscas, palmetazos

150. Sobre tormentas y aerogeneradores

151. Sobre tormentas y aerogeneradores: rayos, dudas y certezas

152. En teoría de juegos, no siempre ganan los que manejan la banca

153. En teoría de juegos, no siempre ganan los que manejan la banca (y 2)

154. Con perdón por la insolencia: tengo una pregunta para Vd., Mr. Myerson

 

 

155. Para los españoles, se enfría el cambio climático

156. Sobre la conexión entre los mercados energéticos y los financieros

157. Sobre la conexión entre los mercados energéticos y los financieros (2)

158. Hacia la generación distribuída, ¿caiga quien caiga?

159. Sobre la conexión entre los mercados energéticos y los financieros (y 3)

160. Sobre la imaginación y el poder

161. Sobre el agotamiento de la noosfera

162. Sobre la perfección

163. Sobre proles y responsabilidades

164. Sobre las relaciones entre sujetos y el papel de los terceros (1)

165. Sobre las relaciones entre sujetos y el papel de los terceros (2)

166. Sobre las relaciones entre sujetos y el papel de los terceros (y 3)

167. Hacia la ignorosfera por la tecnosfera

168. Sobre exhibicionistas, pudorosos y perversos en la red

169. Sobre sociedad civil y liderazgo

170. Sobre homenajes póstumos

171. Sobre la forma de crear empleo del hijo del cristalero

172. Para entender el mundo algo mejor

173. Sobre antideslizantes, riesgos y espectáculo

174. Sobre la relación entre el Club de la Comedia y Telefónica

175. Por la cocina hacia la solución global

176. Con algo más que dos pelotas

177. En Sudán del Sur no saben qué hacer con el petróleo

178. Sobre el perfil de los emprendedores

179. Sobre el perfil de los emprendedores (y 2)

180. Ante la duda sobre si fue violación o sexo consentido

181. Sobre lo fácil que es ser un (mal) economista o periodista

182. Sobre lo que no hay que hacer

183. A los que el mercado les da, las agencias se lo bendicen

184. En el aniversario del comienzo de una guerra civil

185. Sobre el desprecio como argumento

186. Sobre imprescindibles y cretinos

187. Sobre la gestión comercial de las empresas de servicios

188. Sobre cómo rentabilizar la incertidumbre

189. En el verano, disminuye la inteligencia del ser humano

190. En relación con Cajastur, ¿cui proderit?

191. Sobre la destrucción de la arquitectura popular

192. En pleno declive: la huerta asturiana

193. Contra el futuro no se puede luchar

194. A mayor gloria

195. De todo un poco

196. Sobre agnósticos y fanáticos

197. Sobre las vacaciones y la felicidad

198. Desde Libia a Somalia, pasando por Siria

199. Sobre el tratamiento de la ancianidad

200. Sobre la Universidad y la formación espiritual

201. Sobre las redes sociales y el negocio de la prostitución

202. Sobre el pudor de las élites

203. In artículo mortis: la Constitución como garantía

204. Para evitar discrepancias, referendos

205. Sobre los pazguatos

206. Sobre perendengues e intríngulis

207. ¿A las barricadas?

208. Sobre socialdemocracia y partidos políticos

209. En la Sierra de Madrid, habitan devoradores de paisajes

210. A disfrutar de los ochenta

211. Sin pruebas

212. En serio: ¿Algo va bien?

213. Sobre regalos y otras dádivas

214. Entre ojos que no ven y corazones que no sienten

215. Sobre la verdad original, místicos, científicos y orden implicado

216. Sobre las consecuencias de la rebaja en la calificación crediticia internacional

217. Sobre fogones, religión y cocineros

218. Sobre la ficticia dramàtica claredat de dos visiones

219.  Al borde del abismo

220. En fiestas

221. En confianza, ¿creen los Brics en el futuro de los países desarrollados?

222. En torno al reto del cambio

223. Por todos los diablos, que alguien ponga coto

224. Por goleada

225. De qué hablar si no es de economía

226. Sobre el aburrimiento como terapia

227. Entre ser y estar

228. Por qué suena el río y doblan las campanas

229. Sobre la estructura de la clase media

230. Sobre la legitimidad para matar

231. Desde ir aviado a ir tirando

232. Sobre la reforma de la enseñanza universitaria

233. A los jóvenes que tienen lo que hay que tener

234. Sobre algunos dilemas de RSC en las empresas multinacionales

235. Sobre el papel de las empresas multinacionales en el desarrollo humano

236. Sobre posibles ministros del futuro gobierno de España

237. Para los que están convencidos de que la botella es demasiado grande

238. Contra arredrados, arrostrados

239. A un lado y a otro de las rejas, culpables

240. Sobre mujeres, programas e improvisación

241. Hacia la tercera vía, por los caminos de lo virtual

242. Sobre la curva de generación de empleo en el sector de energías renovables

243. Para qué sirven los ingenieros

244. Sobre mellizos, fertilidad y negocio

245. Sobre el uso de tropos y floripondios en política

246. Con el sexo como apaciguador

247. Conviviendo con sistemas de desequilibrio generalizado

248. Sobre gurullos, borras y pebusillas de la Fiesta Nacional

 

249. Por qué no es noticia que un hombre muerda un perro

250. En Chile, los españoles podemos poner más energía

251. Tras las privatizaciones, ¿qué?

252.Sobre la necesidad de encontrar un culpable cuanto antes

253. Entre tanto

254. Sobre lo que cobran ciertos ejecutivos y porqué

255. Sobre indignados, expectativas y opciones

256. Sobre la sociedad emprendedora, sus claves y sus hándicaps

257. Sobre la sociedad emprendedora, sus claves y sus hándicaps (y 2)

258. Sobre la instauración de la democracia en Libia

259. Sobre la ingeniería en la sociedad

260. Bajo la lupa: empresarios y sindicatos

261. Emprende, España: El Manifiesto

262. Ante el predominio de la mediocridad

263. Sobre lo que ven los Príncipes de Asturias

264. Sobre quienes ven los toros desde la barrera

265. Ante la percepción de la muerte

266. Sobre la amnistía de los que apoyaron (y apoyan) a los terroristas

267. Sobre los despilfarros colosales

268. Sobre la necesidad de renovar el banquillo

269. Sobre lo que se echa en falta en la Unión Europea

270. Sobre las formas de salir de un atolladero

271. Ante la necesidad imperiosa de crear empleo

272. Entre las cuentas de la lechera y las del tendero

273. Por razones distintas a las que expone Vargas Llosa

274. Hacia el pluripartidismo parlamentario

275. Por la cara

276. Entre crear empleo o subvencionar al parado

277. Desde lo que creemos saber hacia lo que no podemos ignorar

278. Según sea nuestro margen de albedrío en caso de que el diseño sea inteligente

279. Según sea nuestro margen de albedrío en caso de que el diseño sea inteligente (y 2)

280. Sobre la innovación para crecer: lo sustancial y las zarandajas.

281. Sobre la innovación para crecer: lo sustancial y las zarandajas (y 2)

282. Ante una imprescindible reforma educativa

283. Ante una imprescindible reforma educativa (2)

284. Ante una imprescindible reforma educativa (3)

285. En la jornada de reflexión

286. Sobre los límites a la autonomía universitaria

287. Sobre la victoria del Partido Popular y la paz social

288. Sobre los límites a la autonomía universitaria (y 2)

289. Sobre mercados, márgenes y opciones del Gobierno de Rajoy

290. Sobre personajes imaginarios que pueden venir a cuento

291. Sin culpables, de momento

292. Sobre lo que sabemos del futuro

293. En un universo multidimensional

294. Para ayudar a la comprensión general de los complejos temas políticos

295. En relación con el periodismo ciudadano

296. Entre cobrar por la bolsa o reciclar por la cara

297. Sobre la ordenación del territorio, una experiencia en constante revisión

298. Sobre la Europa de dos aceleraciones, parada y marcha atrás

299. Sobre la importancia de llamarse Ernesto

300. Entre pamemas

301. Sobre el desarrollo compatible contra la avidez de los que más tienen

302. Entre modas, vestidos y desnudos

303. Con algunas ideas para el discurso de Navidad de El Rey

304. Sobre el control de la natalidad

305. Sobre la originalidad

306. Para fieles a la cocina recreativa

307. En la hora de la revisión de los postulados

308. Sobre la responsabilidad penal de las Fundaciones, los Colegios Profesionales y los Partidos políticos

309. Sobre la responsabilidad penal de las Fundaciones, los Colegios Profesionales y los Partidos políticos (y 2)

310. ¿Hacia dónde han ido los optimistas?

311. Sobre los mini-jobs

312. Sobre desarrollo, ejército y ambiente en la Unión Europea

313. Sobre el significado de felicitar la Navidad

314. Por detrás del B20

315. Sin mucha chicha

316. De ahora en adelante: arranca despacio, no cambies bruscamente de marcha y arrímate a la derecha

317. Entre economistas y licenciados en derecho

318. Sobre sentimientos y talantes

319. Sobre lo mucho que necesitamos la poesía

320. Sobre las cosas de familia

321. A espaldas de Doña Manolita

322. Sobre las oportunidades de la vida

323. Sobre las oportunidades de la vida (y 2)

324. Entre inocentes

325. De recortes y sin medidas de estímulo

326. En el inicio del inicio del cambio de paradigma

FIN DE LAS ENTRADAS EN EL BLOG ALSOCAIRE DEL BLOG DE ANGEL ARIAS EN 2011

 

 

 

 

 

Publicado en: Sociedad, Uncategorized Etiquetado como: 2011, Alsocaire, ambiente, angel arias, árabe, autonomías, blog, comentarios, competitividad, corporativa, corrupción, Cuba, derecho, empleo, emprendedor, empresario, eólica, estado, estrategia, ética, Fukushima, Garzón, gobierno, ingenierías, justicia, ley, libertad, mujer, nuclear, objetividad, orgullo gay, parados, periodismo, política, profesional, reforma, religiones, responsabilidad, riesgos, Sinde, social, sostenibilidad, terremoto

Mastuerzos y baldados

19 enero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Hay algunas palabras cuyo significado, por el uso común, va  derivando a otros territorios semánticos, o atribuyéndoles contenidos o  precisiones alejadas de aquellas para las que fueron creadas, sea quien fuera su autor, frecuentemente ignoto en la profundidad de los tiempos.

Traigo hoy a este Comentario dos palabras elegidas entre muchas que son muy utilizadas en el lenguaje coloquial entre asturianos y que, como sucede con bastantes vocablos que en esta región española se asocian al bable, tienen su sede en el más puro castellano (o español, para decirlo más a mi gusto).

Son éstas: Mastuerzo (que significa, oficialmente -RAE-, torpe, pero que también caracteriza semánticamente a una planta con salutíferas propiedades, más comúnmente llamada berro) y baldado (que significa tullido y, también, agotado).

Sin atender exactamente a esos significados académicos, mastuerzo y baldado figuran entre los insultos más utilizados en la región norteña con una definida connotación cariñosa, en general, calificación en la que figuran también, por ejemplo, felpeyo (felpudo, pero, como epíteto, disponiendo de una amplia gama de significados, casi tantos como el gusto de quien lo usa) o ranciu (rancio, trasnochado, necio en defender una postura, lo que lo convierte en pasado de rosca, esto es, hallándose vencida la caducidad de su argumento).

Cuando se usan esas palabras en el lenguaje coloquial, hay que tener siempre en cuenta quien las pronuncia y a quien vaya destinadas, para encontrar el significado exacto. No se si se analizó por los linguistas esa situación, pero creo muy interesante considerar, además de los significados y significantes formales, ese otro aspecto subjetivo que contienen muchas palabras como éstas.  En particular, los españoles concedemos ambivalencia, cordial o agresiva, a prácticamente todas las palabras «malsonantes» o «insultantes». Desde «no seas cabrón» a «eres más puta que las gallinas» (lo que, dicho sea de paso, no se empleará jamás para apelar a una mujer, que a lo más que puede o debe llegar, entre amigos, es a «más torcida que un clavu» o «yes terca como una mula».

«No seas mastuerzo» (o, más propiamente, mastuerzu), es una indicación amistosa al destinatario amigo de que no debe ser bruto, desconsiderado o superficial en hacer una valoración de hechos o circunstancias y, sobre todo, no debe actuar de manera impulsiva o temeraria, para no meterse en un pozo ni caer bajo o, menos aún, arriesgar a toparse con la iglesia, aunque esté actuando en sitio abierto.

Del mastuerzo hemos conocido su opinión o actuación, y la consideramos desproporcionada, y tratamos, al llamarlo de esa forma, de indicarle, con bastante cariño, que en lo sucesivo tiene que aflojar la tensión, y no poner tanto ímpetu visceral en un concreto asunto, para no darse con los cuernos en la puerta o pillarse los dedos con el pílón, dando martillazos que no vienen a cuentu..

En una posición casi contraria, se encuentra el «baldao» (baldado). Después de un ejercicio físico intenso, solemos quedar baldaos, es decir, no estamos para nada, ni para coger un lápiz. También se puede dejar a alguien baldao, desde luego, si se le da una paliza, pero no es necesario acudir a puñetazos y golpes, pues se puede dejar baldao a alguien sin más que hacerle realizar un ejercicio físico o síquico, a que no está acostumbrado.

El mundo de los críticos está plagado , en realidad, de baldaos, gentes incompetentes para el caso, lentas, torpes o reacias a hacer lo que les está ordenado o conviene. Entre los baldaos, pueden aflorar algunos mastuerzos, pero muy pocos. Porque unos y otros son, en esencia, incompatibles, como vinagre y aceite, que no se mezclan ni en la Thermomix, ni pegan ni con cola.

Si un baldao hace de mastuerzo, -no importa si con buena intención- sería peor que meter elefantes en la cacharrería, pues actuarían con menos perspicacia que el que asó la manteca y menos impulso que el que hace falta para hacer la o con un canut. Si un mastuerzo se comporta como un baldao, habrá que andarse con cuidado de lo que pretende a la postre, pues aunque parezca un tonto de culo integral, algo está tramandom y corresponde tener la mosca detrás de la oreja, desconfiando como del diañu.

En fin, que con mastuerzos y baldaos, si somos nosotros los que controlamos el epítero, podemos tranquilamente ir a tomar unos culinos (de sidra, en principio), hacer buenas migas y, por supuesto, dejar que nos paguen unos claretes o, ahora que están de temporada, una ración de oricinos, que, en muchos sitios, dan hasta la docena por cuatro perras.

Pero si se nos enteramos que alguien, a nuestras espaldas, nos está llamando mastuerzo o baldao, mejor que tengamos la mosca detrás de la oreja, no sea que nos estén haciendo el caldo gordo o dándonosla con queso mientras nos la intenta meter doblada. Y eso, solo se corrige poniendo las cosas en claro, dando un puñetazo en la mesa que corresponda, o si se pone farrucu,  amenazando con darle un par de ostias (o dándoselas), como siempre.

(Por cierto, que los asturianos somos también dados a mezclar frases que solo tienen sentido cuando carecen de él, como cuando decimos, por ejemplo: «No vale ni pa pañar duros. Como no sabe dónde tién la mano derecha, lo mismo da que i digas so, que arre«)

Publicado en: Sociedad Etiquetado como: baldado, baldao, mastuerzo, oricios

El Club de la Tragedia: Corruptos, desengañados, crédulos y astutos

17 enero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Según una encuesta sociológica, cuyos fines en este concreto aspecto que voy a comentar me resulta imposible descifrar, el 96% de los españoles cree que la corrupción en este país es muy alta.

Esto significa que, aproximadamente, 180.000 compatriotas están convencidos de que la corrupción con la que compartimos, mal que nos pese, mesa y mental, es tolerable.

Puede que el afloramiento reciente de la cuantía de las cuentas en Suiza de Luis Bárcenas, quien fue hasta hace poco Tesorero en la Ejecutiva del Partido Popular, – y consiguió distraer a la inspección fiscal española (hasta ahora), 22 millones de euros-, haya subido aún el porcentaje de los que encuentran a este país catapultado a los primeros puestos del ránking de la corrupción muncial.

Una reliquia social serán, por tanto, los crédulos, entendiendo por tales quienes no ven signos particulares de diferencia entre nuestra corrupción y la de otros países de nuestro entorno civilizado.

Sorprendo al lector, seguramente, indicando que formo parte de los crédulos.

Tal aseveración es consecuencia directa del convencimiento de que la corrupción -en sus variadas formas: apropiación indebida de lo ajeno (especialmente, de lo público), ocultación de patrimonio, ganancias y beneficios para no pagar impuestos, doble facturación y manejo de «caja b», soborno a funcionarios y empleados para conseguir adjudicaciones y ventajas, falsificación de facturas cargadas a la propia empresa o a otras, exageración de márgenes y precios, falseamiento de datos de control, nepotismo, amiguismo, etc.- es algo consustancial a la especie humana.

Ni siquiera es atribuible a un sistema socioeconómico concreto: florece tanto entre el liberalismo (o capitalismo) como en el socialismo,  brota en el comunismo como… la gestión de una ONG o de una agrupación para la salvación de las almas. Existirá siempre que la sociedad admita la generación de una o varias clases dominantes, en las que se incrustarán, como lapas, quienes sacarán fruto del sistema, emponzoñándolo, con su esfuerzo imparable, hasta sus límites máximos.

Podríamos fijar ese nivel máximo en lo que se entendería por corrupción generalizada: en cada nivel social y de responsabildad, prácticamente todos se aprovecharán de su situación, mintiendo. Unos, para no morir de hambre o vivir algo mejor; otros, para acumular riquezas inmensas.

Los observatorios de los índices de corrupción (no tengo idea de cuáles son los anteojos o prismáticos que utilizan), sitúan sistemáticamente a España en un lugar medio-alto. Ahí encuentro lógica. Como país intermedio, bastante desarrollado, tiene sentido que las técnicas de corrupción estén suficientemente avanzadas para que quienes más corrompen o desfalcan no sean descubiertos fácilmente. Desde luego, no a la primera.

Por tanto, que el ex-tesorero del partido actualmente en el Gobierno, vaya a hacer compañía al ya amplio grupo de imputados de uno y otro signo político, e incluso, de ninguno, de quienes se descubre que han amasado una fortuna considerable mientras gestionaban lo público, es particularmente inquietante. Pero no solo por lo que piensa la mayoría. Debe ser interpretado como que los niveles de calidad de nuestros corruptos, cómplices y colegas de viaje, han bajado mucho.

22 Millones de euros (la cantidad que, por lo que se ha difundido, figura en las cuentas suizas de Bárcenas o sociedades instrumentales) es, a grosso modo, una cantidad veinte veces superior a la que Juan Español Promedio ganará en toda su vida (no, por supuesto, lo que ahorrará en ella, que rondará el cero absoluto).

Que se haya podido distraer esta importante cantidad de todos los controles habidos hasta ahora, presupone la actuación de bastantes pasajeros en la singladura de la apropincuación, sea en nombre propio o del partido (generadores, convencedores, intermediarios, adjudicadores, portadores, recaudadores, contabilizadores, repartidores, celadores, transmisores, cuidadores, mentidores, ocultadores, etc.).

Si aplicamos este somero análisis a los miles de Millones que habrán sido derivados del cauce legal para satisfacer intereses ocultos, tendremos una idea del esfuerzo de cooperación necesaria que hay que movilizar para mantener oculto al resto de los mortales la realidad de la corrupción. Para que sea impecable y no caiga en el ámbito del juzgador implacable.

Corruptos y corruptores españoles: elevad vuestros niveles de control. Quiero seguir entre los crédulos de que, además de miserables, sois astutos. Porque no quiero que me duela más este pais de lo que ya me escuece.

Para que, como país, volvamos a situarnos en la media, esmerad vuestros controles, extremad vuestra prudencia, exagerad la falsificación de vuestros ilegítimos comportamientos.  Por la relativa tranquilidad de quienes admitimos, a regañadientes, que un cierto grado de corrupción es inherente a esta sociedad humana, pero que lo hagáis con desfachatez nos apunta, a los crédulos, con el dedo de la estulticia, cualidad que no estoy dispuesto a asumir ni un solo instante.

Publicado en: Sociedad Etiquetado como: astutos, Bárcenas, cómplices, corrupción, cuentas, desfalco, distribuidores, generalizada, incautos, millones, ocultación, recaudadores, Suiza

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