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Informe Barquisimeto (1)

4 abril, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Carta del Grupo de Solicitantes al Equipo de Trabajo

15 de abril de 2012

Dada la creciente complejidad que presentan las perspectivas del milenio nos parece imprescindible contar con la opinión de expertos independientes. Desde luego, en nuestros propios países contamos con abundancia de análisis serios y fundamentados, además de con criterios sólidos para dirigir nuestra actuación. .

Pero creemos esencial incorporar a este acervo documental e ideológico los juicios y la valoración de personas ajenas a nuestros propios sistemas y regímenes políticos, y que no se puedan sentir influídas por el hecho de ser residentes en uno de ellos.

Entendemos que es también sustancial que los consejos respecto a la forma de actuar más conveniente y, en su caso, las críticas sobre lo actuado, provengan de investigadores occidentales. Dando por supuesto que su informe estará bien fundamentado, nos parece que la menor y más deficiente información, e incluso tendenciosa, de la que eventualmente puedan disponer sobre nuestros países, quedará compensada por su libertad de criterio y, para nosotros, tendrá el interés de valorar cómo se nos ve desde fuera, para actuar en consecuencia.

Puesto que nos encontramos en un mundo en el que las interacciones entre los bloques económicos y políticos son inevitables, conocer las propuestas de un grupo de expertos occidentales sobre lo que convendría hacer para obtener nuestros objetivos, es también un elemento adicional de gran atractivo para nosotros.

Puede servirnos, justamente, para hacer lo contrario de lo que se piensa que haríamos desde las posiciones ideológicamente enemigas, aunque jamás revelaremos, obviamente, las verdaderas intenciones.

En fin, les exigimos la máxima discreción y, coherentes con ello, no revelamos nuestras identidades. Les instamos a que jamás revelen las suyas, y que utilicen seudónimos cuando se comuniquen entre Vds. Aunque no dudamos en que les será fácil, dada su amplia cultura, encontrar buenos ejemplos de magníficos nombres imaginarios, les sugerimos que se enumeren, con los nombres cifrados MWT1 a MWT10 (que, como habrán deducido, corresponden a las siglas Member Working Team).

Por nuestra parte, si fuera necesario, utilizaremos indistintamente los nombres de Chulín (bosque), Vieyín (bufanda), Guapín (fiesta nacional), Taitái (mujer), Lásliáo (conocer con crueldad), Xìtông (sistema), y Xuánmiào (misterioso). Son la traslación al lenguaje figurado occidental de las palabras chinas cuyo significado figura entre paréntesis y no implican que el número de Solicitantes sea equivalente al número de identidades anteriores.

El Informe final nos deberá ser entregado en Barquisimeto (Venezuela), en la casilla numerada que les indicaremos oportunamente. La fecha límite para su deposición será la de un año a partir de esta fecha, es decir, el 15 de abril de 2013.

Atentamente,
Por El Grupo de Solicitantes, Lasliáo y Vieyín.

P.S. Nota Uno. Su Informe se denominará Informe Barquisimeto, y en esa localidad tendrán su lugar de encuentro y residencia durante un año, dado que todos hablan español y les será así más sencillo disimular su actividad. Tendrán libertad para moverse por Venezuela, pero nunca en grupos de más de tres personas, y siempre vestidos de chándal y caracterizados conforme a los dibujos anexos, que les orientarán sobre sus disfraces. Están previstas, además, estancias cortas (entre una y dos semanas de duración) en cada una de estas ciudades, para dos personas del equipo, elegidas por sorteo entre Vds., y que se realizarán en las fechas que les serán comunicadas oportunamente : La Habana, Teherán, Shangái, Curitiva, Leningrado y Karachi.

Nota Dos. Puesto que la mayoría de Ustedes son profesores universitarios, creemos que les será fácil justificar este año como sabático, sin que les echen de menos en sus respectivos claustros. En caso de aquellos de Ustedes que trabajan en la empresa privada, deberán solicitar un año de permiso no remunerado, alegando que han tenido la revelación de su vocación religiosa y se han decidido a ingresar en un convento de clausura. A su vuelta de este trabajo, no les faltarán ofertas de empleo.

Nota tres. Una cuestión delicada es la convivencia entre hombres y mujeres, ya que se ha decidido, después de amplia discusión entre nosotros, que los miembros del equipo sean mixtos. Pueden organizar su vida como deseen, aunque en caso de que se detecte que las relaciones profesionales han derivado hacia el terreno íntimo, se echará a suertes entre ambos afectados (suponemos que el caso no afectará a más personas) y uno de ellos deberá abandonar el proyecto, abonándosele la parte proporcional que corresponda hasta ese momento.

Lugar mantenido secreto, fecha indicada

Publicado en: Internacional, Política, Sociedad Etiquetado como: angel arias, condiciones, encargo, Grupo de Trabajo, Informe Barquisimeto, normas de funcionamiento, Solicitantes

La gente del fracking

18 marzo, 2013 By amarias2013 2 comentarios

¿Habremus fracking?. Las señales del Consejo de Ministros del 15 de marzo de 2013, parecen indicar que sí, y en corto plazo. El gobierno ha autorizado con plausible celeridad la tramitación de un proyecto de Ley en el que se contempla un apartado relativo al control ambiental de las técnicas de extracción de gas no convencional mediante fracturación hidráulica.

Han sido tantos los comentarios dedicados en los últimos meses en todos los medios de confusión a este procedimiento para aprovechar un recurso energético que era, hasta entonces,  absolutamente desconocido salvo para contados investigadores y especialistas , que seguramente habrá pocos españoles que carezcan hoy de opinión al respecto. Por supuesto, negativa; y añado: obviamente, nacida sin preocuparse por su fundamentación técnica.

Como en tantas otras cuestiones, en lugar de un debate técnico-económico, ponderado, del que resultase una conclusión que se basara en atención a necesidades, costes de oportunidad o estrategias, se ha formado un guirigay, en el que, como suele decirse, «el que más chifle, capador».

Por ello, estamos sometidos a ráfagas de versiones viscerales, emocionales, intuitivas, nacidas del principio de más sencillo sostenimiento: todo lo que no se entiende, es malo, contamina, es seguramente peligroso y, además, previsiblemente, oculta intereses de unos pocos aprovechados.

Y, como un tema que ocupa la atención de la calle es, por definición, cuestión política, el pronunciamiento al respecto supone asignar banderas a diestra y siniestra.

Si el Partido Popular apoya el fracking, el Partido Socialista tiene que negarlo, o, al menos, dejar avisos de sospecha. El País del 17 de marzo de 2013, confronta, al menos visualmente, dos artículos de «Análisis», uno de ellos titulado «¿Una nueva burbuja?» firmado por Teresa Ribera, ex-secretaria de estado de Cambio Climático en el último Gobierno de Zapatero, y ahora, directora de desarrollo estratégico de Isofotón, empresa de energía solar.

La cuestión del fracking es un reducto adecuado para ejercer la afición generalizada por pontificar acerca de lo ignoto, convirtiendo la ignorancia propia en amplificador consciente de los argumentos esgrimidos por otros.

Y, gracias a internet, no hay problema alguno en alimentar cualquier opción con citas abundantes, porque, sabido es que en toda ceremonia se puede expresar alguna discrepancia, ya que nada de lo humano deja de tener el color con que se mire, y el anonimato de la red permite inventarse un nombre, una opinión, expresar tanto una verdad como una tontería, y lanzarla a recorrer el mundo de la estulticia colectiva.

Hay ya, en efecto, en torno al fracking, una amplia referencia literaria muy conveniente para alarmar, sobre todo al que no sabe, sobre las consecuencias ambientales de la implantación del fracking en España, abordando la cuestión desde la vertiente más populachera, que es también la genuinamente ecologista, aquella que a todos nos gustaría abordar si viviéramos solos en el mundo y el coste de disfrutarlo fuera nulo.

Siendo lo ecológico de car, por propia naturaleza, muy amable, no faltan, por supuesto, expertos más o menos ocasionales, que esgrimen títulos universitarios que suenan a saber de la cosa y que les permiten, aupados en ellos y en selectiva información ajena, incorporar conocimientos prestados como si fueran fruto de la experiencia propia.

Diagnóstico precoz: el fracking es peligroso, porque existe riesgo de filtraciones de metano y contaminación química de los acuíferos, puede provocar el aumento de los riesgos sísmicos, y supone el despilfarro de un recurso escaso como es el agua. Y, además, ya se puede uno imaginar, existen intereses económicos oscuros, lobbies que presionan a los que generan leyes, gentes del fracking, en suma. que andan moviéndose por los despachos para sacar tajadas y llevárselas a sus rincones apartados para comérselas.

El Consejo Superior de Ingenieros de Minas, con indiscutible sentido de la oportunidad. pero una sorprendente voluntad de constituirse en este caso en paladín de esta causa (cuando son contadas las veces que ha salido a la palestra para defender cualquier otro tema) , ha aparecido públicamente como defensor de una técnica aún no experimentada en España.

No es exactamente así, pero así suena. Lo que sucede en realidad es que este venerable sanedrín ha costeado y, por tanto, incorporado su nombre como Editor, la publicación de los artículos, resúmenes y conclusiones nacidos de la jornada sobre el fracking que tuvo lugar en el último CONAMA (2012) , y en eñ que participaron algunos de los pocos técnicos españoles que han tenido relación con esta técnica o, más propiamente, con su hermana mayor, la prospección petrolifera profunda.

El libro se presentó a la opinión pública el 11 de marzo de 2013 y se comprende que la coincidencia de fechas con el anuncio de la tramitación del proyecto de Ley haya vinculado ambas actuaciones, lo que no era, en realidad, más que casualidad.

Desde mis modestos conocimientos sobre el tema, solo puedo decir que ahí, en ese documento de 150 páginas, no se debe pretender encontrar las respuestas.

Hay -junto a una presentación general de la cuestión-, eso sí, propuestas razonadas de selección de lugares más convenientes para prospección, exposición elegante y somera de las formas de explotación del gas de esquisto, extrapolación de resultados de prospecciones singulares ya realizadas o de las posibilidades derivables de los mapas geológicos de ciertas zonas y, en fin, sugerencias sensatas y prudentes sobre lo que debería hacerse para aprovechar ese recurso en España.

Son, pues hipótesis y propuestas surgidas de estudios teóricos, experiencias de campo y similitudes con otros casos, realizadas por gente que sabe o tiene por qué saber de lo que está hablando, y a los que guía el propósito de exponer públicamente una posibilidad atractiva de  aprovechamiento de un recurso hasta ahora inutilizado.

El informe ha sido coordinado por dos catedráticos, respectivamente, de las Escuelas de Madrid (Angel Cámara) y Oviedo (Fernando Pendás) y en él han participado más de una decena de ingenieros de minas. Puede encontrarse en esta dirección de internet; http://www.ingenierosdeminas.org/documentos/130312_informe_gas.pdf.

No estamos, por tanto, al final del camino del fracking, sino al principio. Y cuanto menos emocional sea el debate y más técnico y fundamentado, mejor. Sin pretender, sin embargo, que el fracking no tenga sus puntos oscuros, ni admitir como axioma que todos los ingenieros de minas estemos de acuerdo con las bondades de esa técnica o que suscribamos de pé a pá el informe de Pendás, Cámara y compañía.

Pero lo que no deberíamos admitir es que la postura mejor sea sentarse a la puerta de la inmovilidad viendo a los demás pasar con sus oportunidades aprovechadas. Y ese es el positivo mensaje que he encontrado en ese libro virtual que se titula, modestamente: «.El gas no convencional. Una oportunidad de futuro».

Mensaje que sigo, con la total convicción de que merece la pena explorar sus posibilidades y de que quienes lo emiten, son honestos y serios al plantearlo como una opción muy válida.

Publicado en: Actualidad, Ingeniería, Política Etiquetado como: agua, angel cámara, burbuja, colegio, contaminación, energía, explotación, fernando pendás, fracking, fractura hidráulica, ingenieros de minas, oportunidad, teconología, Teresa Ribera

A falta de una gran Pirámide europea

17 marzo, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Entre los años 247 y 208 a.C., el emperador chino Qin Shisuang dedicó una parte importante de los recursos a crear una ciudad mortuoria colosal en Xian, cuyo centro sería su propio mausoleo. Se calcula que más de 700.000 seres humanos encontraron allí una ocupación, es decir, el objetivo vital de los modestos, que les permitió subsistir.

Para muchos de ellos significó también un lugar de muerte: por accidente, extenuación e incluso porque allí fueron enterrados vivos, en ritos cuyo significado concreto se trata de descifra. Pero que podemos intuir, en coherencia con el resto del despliegue: servir al emperador en su supuesto entorno metafísico, enlazando, de paso, caminos de la vida con la muerte, tanto para el que domina como para sus lacayos, condenados en su proyecto megalómano a servirle eternamente.

Los momentos de prosperidad generan próceres que aprovechan la oportunidad para engordar su imagen mientras dure la bonanza. Fue también el mismo emperador el que dió impulso a la Gran Muralla, iniciada tres siglos antes, y cuya renovación y conservación proporcionaría trabajo, es decir, pan y distracción para que no se obsersionaran con su penuria, al pueblo chino durante la dinastía Ming, unos siglos más adelante.

Un esfuerzo descomunal en tiempos y dineros cuyo objetivo teórico era servir de freno a las invasiones de los pueblos del norte (mongoles y manchúes), que resultó militarmente baldío: Gengis Kahn solo tuvo que sobornar a un centinela para atraversar la Gran Muralla con su ejército por una de sus puertas.

La Historia está llena de ejemplos de obras que hemos caracterizado popularmente como «obras faraónicas», en referencia a las pirámides de Egipto. Trabajos que reclamaron concentraciones fabulosas de recursos, cuya finalidad parece haber sido un pretexto. Ese aparente despilfarro lo encontraríamos también -por ejemplo- en los templos incas, en la misteriosa muralla de Adriano que limitó tenuemente la antigua Britania, en los templos esculpidos en la piedra de Petra, y, con el nivel de gradación de despropósito o inutilidad  que queramos otorgarles (o al revés), en coliseos, catedrales, mezquitas, altares, castillos, necrópolis, infraestructuras viales, naves industriales, centrales nucleares o térmicas, ciudades abandonadas, y en esos millones de ruinas -vestigios de grandes y pequeñas obras devenidas inútiles- que testimonian esfuerzos de inversión y trabajo que en su momento fueron consideradas necesarias.

Lo que tienen en común todas esas referencias es que, en su momento, generaron trabajo, repartieron recursos. Muchas de entre ellas, fueron inútiles para cumplir sus objetivos, o lo consiguieron durante muy escaso tiempo, o se erigieron en honor de dioses y cultos -celestiales y humanos- que  no resultaron útiles, y se abandonaron, a ellos y a sus centros de devoción.

Hay otras acciones humanas que también generaron actividad, en el sentido de dedicación de esfuezos económicos y recursos humanos e intelectuales, y, por tanto, generaron y riqueza para nuestros predecesores. Lo significan también hoy día. Son las  expediciones de conquista, cruzadas, invasiones, guerras, expolios. ¿Cómo olvidar que muchas de las bonanzas y fortunas actuales tienen su origen en actuaciones que, si fuéramos libres para juzgarlas,  reprobaríamos éticamente?. Encontramos en ellas una línea viscosa:  la utilización de los otros (muchos) en beneficio propio, siempre de unos pocos.

Quienes tengan la memoria más activa pueden recordar que, incluso recientemente,  el desarrollo de maquinaria de guerra más eficiente está en el núcleo de algunos momentos estelares de los pueblos. Bastaría, en todo caso, consultar los planes de defensa conjuntos entre los gobiernos de Canadá y Estados Unidos de los 90 del pasado siglo, considerados como eje de su impulso económico, o analizar sin más escrúpulos que la búsqueda de la verdad, el apoyo a la industria metalúrgica en la Alemania hitleriana, y expurgar decenas de otros testimonios, en occidente como en oriente, de la dedicación consistente, sistemática, firme, para combinar proyectos que sirvieran para mantener al pueblo ocupado en actividades que conservaran, o mantuvieran al menos, la posición de dominio de la élite.

¿A dónde quiero llegar? En realidad, no quiero llegar a ningún sitio, sino mostrar una carencia. La decadente Europa no tiene en este momento recursos para generar un proyecto de Gran Pirámide, ni tiene ideario para embarcarse en una Cruzada, carece de liderazgo para encargar un mausoleo, o generar cualquier actividad gigantesca que le suponga empleo colectivo suficiente para sostener el bienestar del que disfrutan las clases medias.

La globalización, uno de los dioses a los que algunos grupos industriales y políticos europeos han levantado altares, ha provocado un efecto indeseado: el centro mundial de actividad se ha encuentra desplazado hacia Oriente y América.

No nos queda sino asumir, con dignidad, nuestra posición de derrotados. Y deberíamos hacerlo desde la solidaridad y la inteligencia, aprovechando al máximo las oportunidades que aún nos brindaría una ordenada retirada del campo de batalla. Porque nuestras Pirámides y Murallas van adquiriendo el aspecto de piezas de museo, mientras meditamos por qué no nos dimos cuenta a tiempo que a los invasores les ha bastado con convencer a los centinelas.

Publicado en: Europa, Política, Sociedad Etiquetado como: empleo, Europa, Gengis Kahn, Gran muralla, invasión, manchúes, mongoles, objetivo, pirámide, proyecto comín, Qin Shisuan, Xian

¿Invierno o primavera social?

11 marzo, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Al releer el comentario que dediqué a la entrevista a que se sometió Pérez Rubalcaba, secretario general del PSOE, en el programa El gran debate (Telecinco, 9 de marzo 2013), me acometió un ataque -ligero- de sentimiento de culpabilidad al no haber recogido en él ciertos puntos de vista de los expresados por el líder socialista que guardaban relación concreta con otras candentes cuestiones de actualidad, distintas de la corrupción o la situación en la alcaldía de Ponferrada.

Aunque  no tengo razones ni intereses para convertirme en vocero de ninguna ideología político, me parece justo recoger con mayor detalle algunas de las ideas expresadas por Rubalcaba que pudieran servir para caracterizar mejor la posición del actual dirigente socialista.

1. Federalismo. Para Rubalcaba, nos encontramos ya en España en una estructura de Estado federal, aunque no se le esté dando ese nombre específico. En su opinión, sería necesario únicamente y utilizando la vía del diálogo y la voluntad de entendimiento, reajustar la situación. Un proceso permanentemente abierto de incorporación de competencias sin reparar en la forma de llevarlas a cabo, que ha llevado a que diversas Autonomías hayan asumido, por efecto emulación, responsabilidades excesivas respecto a sus disponibilidades presupuestarias.

En otro momento del proceso, cuando la economía de la Administración central era boyante, -lo que sucedió tanto en períodos de gobierno de los populares como de los socialistas- esos eventuales desequilibrios se cubrían por la vía de aportaciones complementarias. Hoy, sin embargo, desde la penuria, esa compensación ya no es posible, por lo que se acentúan las diferencias en el cumplimiento de las prestaciones asistenciales y en los déficits presupuestarios, y ha reaparecido un sentimiento nacionalista en algunas Comunidades Autónomas por el que se pretede encontrar la solución a ese roblema sobrevenido. «El modelo federal alemán sería el ideal», expresó el entrevistado.

Lo que no entae en díscusión, para Rubalcaba, es la posibilidad de independencia de ninguna región autonómica. Los representantes autonómicos y los del Gobierno central tienen el reto de dialogar honestamente sobre sus diferencias de entendimiento, analizando la forma de superarlas sin ruptura.

2. Impuestos a las sociedades. Rubalcaba es partidario de fijar un tope mínimo impositivo a las sociedades, del que no se pudiera bajar, independientemente de las exenciones o ventajas fiscales que fuera aplicables. Habló de un 15% como tipo impositivo mínimo respecto a los beneficios.

«No tiene sentido -dijo- que grandes grupos empresariales no paguen impuesto de sociedades, y que los pequeños empresarios no se puedan beneficiar de ninguna ventaja fiscal, por lo que se convierten en los soportes principales de la partida correspondiente a esta partida de ingresos presupuestarios». También le parece importante a Rubalcaba incrementar la inspección fiscal, persiguiendo decididamente el fraude, y dedicando, al menos, la mitad de los ingresos extraordinarios que se consigan por esa vía, incluídas las infracciones tributarias que resulten, a «la concreta generación de empleo», que imaginó de 4 a 5.000 millones de euros.

3. Inclusión del derecho a la sanidad en la Constitución. Aunque tímido respecto a las reformas constitucionales de calado -pasó por alto, incluso, con cariñosos mensajes al titular de la institución monárquica, la posibilidad de revisar la forma de Estado o de retocar siquiera el Título II de la Constitución- , sí expresó la necesidad de que el derecho a las prestaciones sanitarias se incorpore como derecho fundamental a la Carta Magna, carencia que calificó de notable.

(No se refirió, sin embargo, a la eucásica modificación, por el R.D. 1192/2012 de 3 de agosto, a la extinción del deecho a las prestaciones sanitarias de aquellos afiliados al Insalud que hayan tenido más de 100.000 euros de ingresos brutos por rentas del trabajo en el Ejercicio de 2011, ni a la forma de atender al progresivo déficit del sistema público, al haber disminuído a la alarmante proporción de 2,0 el número de cotizantes respecto a quienes disfrutan de prestaciones asistenciales.)

4. Revisión de las reformas laborales impuestas por el Partido Popular desde el Gobierno. Aunque dispuesto a llegar a un acuerdo con el Gobierno popular, que definió como necesario, afirmó que le separaban aspectos sustanciales, y que, además, en caso de alcanzar la responsabilidad del Ejecutivo, anularía la reciente reforma laboral.

Esta posición guarda conexión con su convicción de que la austeridad presupuestaria impide la recuperación económica (el término «austericidio» refleja, gráficamente, esta convicción).

5. Impulso a la economía. Creo que este aspecto exige un tratamiento específico, que no ha sido objeto de análisis adecuado ni por la oposición ni por el Gobierno. Rubalcaba parece confiar en las propuestas que puedan surgir de los debates abiertos por el partido socialista, a los que se ha invitado a participar a simpatizantes no afiliados.

Sin embargo, se me antoja muy difícil que por esa vía se llegue a ninguna conclusión válida, dada la rigidez de la cúpula del Partido para acoger resoluciones, e incluso propuestas, que no vengan avaladas por los miembros de la Dirección. Ha perdido el PSOE la capacidad de interlocución con los grandes grupos empresariales -me permito incluso afirmar lo mismo del gobierno actual-, y es imprescindible potenciar la base industrial del país, que se ha debilitado brutalmente con la crisis.

Coincido en esto con la propuesta de José Luis García Delgado y Rafael Myro (EP 10 de marzo de 2013, «La pérdida de un  nutriente esencial» ) de que el sector servicios es insuficiente para sostener la economía de un país desarrollado.

Para quienes tengan interés en analizar en detalle el contenido del debate, invito, por lo demás, a repasar el mismo en la web del programa de Telecinco.

Publicado en: Política, Sociedad Etiquetado como: Alfredo Pérez Rubalcaba, Constitución, empresas, federalismo, Gran Debate, imposición, impuesto de sociedades, José Luis García Delgado, Rafael Myro, reforma laboral, Telecinco

Miedos, gozos y sombras

10 marzo, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

En la larga entrevista a la que le sometieron un grupo de periodistas amigos en El Gran Debate de Telecinco (9.03.2013), Alfredo Pérez Rubalcaba, el máximo responsable del PSOE, demostró, una vez más, sus excelentes cualidades para la docencia.

Dió dos horas de clase teórica, dedicando, como avezado maestro, más tiempo a aquellas partes del tema que le resultaban mejor conocidas y, por tanto, más gratas de impartir; recomendó varias lecturas para completar o corregir los apuntes que hubieran sido tomados en el aula (algunas, por cierto, procedentes de ediciones ya agotadas o escritas en idiomas minoritarios) e intentó calmar a los alumnos más inquietos aplazando la explicación demandada a sus espinosas cuestiones, remitiéndose a materias de cursos superiores o al programa de otras asignaturas.

En realidad, me recordó a un profesor de «segunda enseñanza» al que llamábamos El bikini (eran, ya lo tengo dicho, otros tiempos) «porque enseñaba todo menos lo esencial». La propaganda del espacio televisivo había venido anunciando que el líder socialista respondería a todas las preguntas, por delicadas que fueran, y, formalmente, no rehuyó ninguna, pero el tiempo pasaba y la sensación de adormecedor sosiego embargaba la salita de estar en la que, lápiz en mano y cerveza al alcance, me había dispuesto a tomar notas con las soluciones a los jeroglíficos que tenemos planteados por la Historia.

Si nos atenemos a los contenidos de muchas de sus respuestas, podríamos afirmar que Rubalcaba se escapó hábilemente de la mayoría, por lo que no me resultó extraño (al contrario) que cuando se solicitó a tres periodistas que estaban actuando de meritorios fuera del foco principal, que indicaran posibles titulares para la entrevista, todos coincidieron en enfocarla al «asunto de Ponferrada».

La ponferradina fue, en mi opinión, la única contundente respuesta de la sesión, surgida de la primera pregunta que se le formuló al invitado, por el propio conductor del programa (Jordi González, muy cómodo en su papel) , y que se refería a la necesidad de que el novísmo alcalde de Ponferrada -lo era desde el 8 de marzo, día de las mujeres trabajadoras y algunas, por mor de abyectos jefezuelos, acosadas-, dimitiera en plazo corto o se vería expulsado del partido por incompatibilidad de las rijosas intenciones de uno de sus apoyos sobrevenidos con el ideario socialista.

Dicen de Rubalcaba que no solamente no se sabe si baja o sube de la escalera, sino ni tan siquiera si se encuentra subido a alguna. En el Gran Debate, no defraudó a sus detractores ni dejó de encantar a sus fieles. Quedó confirmado como parlamentario correoso, hábil, ingenioso cuando se le presentaban ocasiones, y escurridizo siempre si se le intenta atrapar con las palabras.

Si me hubieran pedido un titular para la entrevista hubiera dudado entre dos. «El retrato de Rubalcaba guarda escaso parecido con la realidad», sería la manera provocativa de calificar el poco conseguido parecido con el dibujo que le hizo, en directo, el artista gráfico invitado.

Pero lo que más me sorprendió fue el método que propuso para eliminar la corrupción de este país (y que comentó haber deducido de la actuación de los cuerpos de investigación interna de la Guardia Civil y de la Policía, y habérselo ya propuesto a su amigo/contrincante político Mariano Rajoy): aumentar la vigilancia (Más o menos, dijo: «Hay que meter miedo a los potenciales corruptos, actuar preventivamente, para que no se atrevan, por miedo a ser descubiertos, a aprovechar la ocasión»).

Reconozco que, en ese momento, sentí un gran desasosiego. Me acordé de lo que te suele decir la policía cuando acudes a denunciar un robo en tu casa: «Le admito la denuncia, a efectos de cobrar el seguro. Pero de por perdido lo que le llevaron. Los ladrones son muy listos y a saber dónde estarán ya con la mercancía».

Es decir, no solamente tenemos que protegernos como podamos de los ladrones, sino tener paciencia con la policía: políticos y guardianes están en revisión interna.

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Partidos, ideologías y programas

3 marzo, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Los licenciados en Ciencias Políticas se escandalizarán y los seguidores de Beppo Grillo me verían como uno de los suyos: creo que, al menos mientras nos serenamos, nos iría mejor sin partidos políticos.

¿Qué es, en realidad, un partido? No lo sé.

¿Qué ideología tienen los partidos cuyos miembros ocupan los puestos de representantes populares los hemiciclos? No lo sé.

¿Cuál es el programa que está llevando a cabo el partido gobernante y cuáles son las propuestas de sus contrarios, llamados de la oposición? No lo sé.

Nunca he pertenecido a un partido pero, como casi todos los españoles de cierta edad, en algún momento he colaborado o tenido simpatías con alguno. Todos me han decepcionado rápidamente; de todos he visto cómo oportunistas se hacían, en beneficio propio o de sus familias o amigos, con posiciones privilegiadas, ya fuera en la Universidad, en la empresa, en la judicatura; en cualquier sitio. Y allí se han quedado.

Tenía razón Julio Anguita, en mi opinión, cuando enfatizaba que era necesario «Programa, programa, programa«. Solo que ese programa no debería ser el objetivo perseguido por un grupo específico, sino el objeto social del proyecto común llamado España. No necesitamos para su defensa, ni militantes, ni líderes.

¿Que necesitamos crear empleo? Se analizan las opciones de todos los sectores productivos y se concentran las ayudas en los más eficientes en generar trabajo.

¿Que queremos mejorar la balanza exterior? Se estimulan los sectores exportadores y se anima al consumo de productos de producción propia.

¿Que es imprescindible mejorar el nivel educativo? Se incorporan docentes más capaces y se imponen planes de estudios más intensos con controles más estrictos.

¿Qué se nos han colado vías de corrupción en el sistema? Las localizamos y aislamos de inmediato, para seguir trabajando en lo que importa.

La dificultad mayor que tenemos en este país es la dificultad para renovar, de forma suficiente, las cúpulas directivas. Los equipos de poder se reproducen implacables, repitiendo sus vicios. Y como nos falta acuerdo sobre el programa común, nos entretienen los partidos discutiendo sobre detalles sin apenas importancia, que son como adornos y chorreras.

 

Publicado en: Política, Sociedad Etiquetado como: apolítico, Beppo Grillo, ideología, Julio Anguita, partido político, programa

Opiniones de un payaso

27 febrero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Los resultados de las elecciones generales celebradas en Italia el último domingo (y siguiente medio lunes) de febrero de 2013, han puesto de manifiesto dos grandes grupos perdedores: 1) los que opinaban que la mejor situación imaginable para Italia, confirmada históricamente, sería la ausencia de Gobierno, y, por ello, desearían que se hiciera efectiva la primera impresión de que iba a ser imposible conseguir una coalición estable, y 2) los partidarios -lo hubieran votado o no- del triunfo del Movimento 5 Stelle (M5S), que ya se frotaban las manos ante el espectáculo.

En relación con este Movimiento novedoso, la intriga estaba centrada en llegar a conocer cómo pondría en práctica su Programa. Para muchos, se adivinaban indecibles momentos de disfrute, regocijo y, en fin, risas y jolgorio, en ese marco ácrata -peligroso- en el que se va decantando, en Italia como en otros países (sobre todo, del área mediterránea), el descontento acerca de la política.

El cerebro y talismán del M5S es un payaso famoso en Italia, parapetado en un blog incendiario (Beppe Grillo), que, aunque no ha podido capitanear oficialmente el Movimiento ideado por él, -ya que fue inhabilitado hace años por un doble homicidio en accidente de tráfico-, lo ha impregnado de su estilo histriónico-cómico: tensionar a gritos la cuerda emocional del espectador de la representación, y liberarla de vez en cuando con un chiste.

En nuestra tierra, algunos comentaristas de las elecciones italianas, han encontrado en el Programa de M5S muchas ideas aprovechables para incorporarlas al melting pot de propuestas electorales; en especial, por los partidos que aún son minoritarios en los hemiciclos españoles, en las cada vez más inminentes nuevas elecciones.

No se puede rechazar ese propósito de plano, pero hay que advertir que el Programa de Beppe está construído con los deseos e intenciones de gente variopinta, una especie de carta conjunta a los Reyes Magos de los niños de un colegio de párvulos, sus padres y maestros. Eso, sin contar que en estos lares nos sobran ideas imposibles, porque imaginación no falta, lo que se echa de menos son ganas de asumir una tarea hasta el final.

El interés de la movilización ciudadana italiana en torno a un payaso ha permitido divulgar que el nombre responde a las cinco estrellas o ejes directores de su Movimiento: gestión pública del agua, movilidad y desarrollo sostenibles, wifi gratuito y protección ambiental. Pocos habrán leído las quince páginas de su Programa, y aún menos serán los que han separado los deseos de imposible cumplimiento -por caras, estrafalarias o libertarias- de las propuestas que ya deberían haber sido puestas en práctica, por corrresponer a Directivas comunitarias, o de las muy razonables.

En un intento de sistematizar los heterogéneos objetivos, encuentro en el Programa del M5S que hay poco interés por la economía (definir el coste de las actuaciones y quién lo pagará, aunque se critican los despilfarros ya habidos, sobre todo, en infraestructuras), omisión en lo que se asemejan las propuestas a las habituales de los partidos de la izquierda irredenta (que tantas veces apuntan con tino a la idea pero no se preocupan del aspecto práctico); se pone mucho énfasis en el ambiente y la energía, lo que se corresponde con las ideas extraídas de los idearios de los movimientos ecologistas; se incorporan no pocas ideas libertarias, que implicaría un deseo revolucionario, antieuropeo y anticapitalista; y, generando una pasta que más que conseguir la amalgama de los contenidos, produce la sensación de un pupurri de digestión imposible, se echana esa caldera que se cocina en el antisistema, dosis amplias de bonhomía, buenos deseos, desapegos de la realidad, y una simpática ingenuidad, con ribetes y adornos propios de la ética elemental, con trasfondo incluso cristiano, con reconocible gancho mediçatico, ahora que el Papa dimisionario está de moda.

En los 60/70 del pasado siglo, alcanzó mucho predicamento un libro de Heinrich Böll, titulado «Opiniones de un payaso«, en el que un clown atrapado por la desventura y el alcohol realizaba una ácida crítica del catolicismo, avanzando en ella a través de paradojas, más bien tristes. Entiendo que el mérito de Beppe Grillo es, sobre todo, realizar una crítica del sistema capitalista, exponiendo a la opinión pública, como catarsis, sus tremendas contradicciones. Que el público ría o llore con las historias, ya depende de las ganas de cada uno.

Permítame el lector (y, por supuesto, pido disculpas al autor) una ligera adulteración de cierto momento cumbre del texto de Böll, para adaptarlo al caso.

El payaso protagonista y uno de los que le hacen la vida imposible, se enzarzan en esta pelea dialéctica : «-Creo a pesar de todo que usted es un buen payaso, pero de política no entiende nada» (…) «-Entiendo lo suficiente para ver que ustedes, los políticos, ante un escéptico como yo son tan inflexibles como los socialistas frente a los liberales o los liberales frente a los anarquistas. No oigo más que hablar de ley y de programas, y lo único que se discute es sobre no sé qué documentos que el Gobierno del Estado, del Estado precisamente, se encarga de extender, en lugar de aclarar su veracidad o falsedad de una vez». «-Usted confunde la ocasión con el motivo«, dijo el otro «le comprendo a usted, créame que le comprendo». «-No comprende nada en absoluto», replicó el payaso, » y el resultado será un doble fracaso«. (pág, 125, Edit.Seix Barral, edición de 1974).

El fracaso del M5S es, por un lado, haber malgastado la intención popular de mejorar la situación, poniendo orden a los desmanes manifiestos y, por otro, haber perdido la oportunidad de concentrar un Programa viable, que le hubiera posibilitado entrar en el gobierno, lo que hubiera supuesto la revisión crítica de las ideas recogidas en la calle, eliminando las dosis libertarias o irreales.

Ideas que agradan a algunos cuando se expresan a gritos enveltos en el anonimato de la masa, pero que en un país democrático no tienen cabida como base de actuaciones del Gobierno, y ni siquiera para derribar al que lo está haciendo tan mal como el que tenemos ahora en España.

Publicado en: Literatura, Política Etiquetado como: ácrata, ambiente, Beppe Grillo, ecologista, Elecciones generales, energía, Equo, Italia, M5S, movimiento cinco estrellas, partidos minoritarios, programa electoral, sostenibilidad, UPyD

Mejorando el rendimiento del Sistema (Improving the System Performance)

25 febrero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

En un comentario anterior, he tratado de hacer ver que la obsesión por detectar la totalidad de los fallos o defectos de nuestro sistema operativo, puede satisfacer momentáneamente los deseos populares -y populacheros- de lograr más claridad, y incluso, para algunos, excitarían los ánimos de revancha (que son ajenos a la justicia y, sobre todo, a la economía), pero no mejoraría la situación en cuanto a la efectividad de aquél.

Al contrario: cuanto mayor sea la presión focalizada hacia algún sospechoso, todo irá seguramente a peor, (1) , debido a que se está falseando la verdadera naturaleza del mal. Los presuntos infractores cuyo juicio concentra ahora el interérs mediático, no han sido descubiertos en su posible -casi segura- irregularidad gracias al método de la inspección, o al buen funcionamiento de los sistemas de control, sino por casualidad.

Y es esa anómala circunstancia la que permite poner en duda la solvencia total del sistema para autocorregirse y el riesgo de quedarnos, en el podado de las ramas dañadas, solo con la tijera. La persecución de unos pocos, descubiertos por azar o la acusación de alguno de sus cómplices cogido en falta, podrá servir, en su momento, como catarsis parcial, alivio momentáneo al imaginar  que se han detectado a los culpables del mal que nos aflige, pero no garantiza (en absoluto) que se hayan atrapado a los más dañinos, ni supone mejorar, al apartarlos, la actual ni la futura honestidad del sistema, ni quedará mejorada la competititividad ni la producción o el consumo, ni se logrará, por ello, el aumento del bienestar común.

Como reacción natural, el sistema se contraerá, al incrementarse la incomodidad y recelos en los espacios de los que se saben también pecadores, temiendo llegue el momento en que alguien (¡traidor!) los delate, para salvar su pellejo o aturdido por el contagio justiciero.

Seguramente, poco más pasará. Y si así sucede, como ya sucedió en otros casos,  todo acabará cerrándose con sobreseimientos, acusaciones recíprocas, confusión generalizada y dos o tres chivos expiatorios pasando un período en la cárcel (suficiente para que escriban uns confusas memorias que se convertirán en ininteligible bestseller). En suma, el efecto se diluirá, las aguas volverán a sus cauces turbios,  provocando tal vez mayor prudencia en las actuaciones de algunos (que delegarán responsabilidades eventuales a los escalones inferiores de la pirámide de decisiones, con códigos éticos para salvar su tipo) y, en poco tiempo, aumentará la evasión y la acumulación del lujo y el despilfarro, se hará más profunda y soez la corrupción, y aparecerán nuevos mecanismos de infracción (técnicos, económicos, jurídicos) que resulten menos detectables a la inspección oficial, incluso lícitos, todo ello con una disminución de la actividad real, aumentando la dosis de la subterránea y opaca.

La clave, en mi opinión , ha de buscarse en otro lado.

Porque no somos tan especiales los españoles, o los portugueses, los italianos o los griegos: no estamos solos en el pecado, sino muy bien acompañados. El modelo capitalista internacional está estructuralmente corrupto, porque es su modo óptimo de sobrevivir. Ha nacido con vocación de corromper, por su propia esencia. No caigamos en la ingenuidad de suponer que las empresas o instituciones con sede en otros países no utilizan las mismas o parecidas artimañas; no nos creamos las clasificaciones internacionales de transparencia, porque no distinguen entre corruptos y corruptores y están hechas desde la posición de los que dominan las artes de la ocultación.

Nuestra tendencia hispana a imaginarnos originales y hasta exacerbados incluso en el pecado, corresponde a un complejo de inferioridad quasi-infantil, que se potencia por declaraciones de quienes están a cargo del sistema, se difunde por la prensa y se apoya en la opinión pública, alimentada y conducida como rebaño. Es la sociedad líquida: de líquido espeso y maloliente.

Y es que, además, si se me permite el malévolo argumento, la existencia de un porcentaje de economía sumergida es bueno para el sistema, pues alivia tensiones que la economía oficial no sabría corregir y distribuye medios de subsistencia en los sectores más bajos de la sociedad (además de beneficiar a algunos tiburones). Sucede como en los sistemas de abastecimiento y saneamiento de agua en las ciudades: un 15 a 25% de pérdidas de líquido es, no solo inevitable, sino ventajoso, pues ese agua es devuelta al terreno, sirve para recargar los acuíferos y reeequilibra el nivel freático.

Se debe valorar también la importancia del efecto perverso del envenenamiento de los principales controles y agentes sobre el resto: hay que admitir que todo estará más o menos contaminado, y un afán inquisidor sobre la totalidad, llenaría los juzgados de procesados, las cárceles de internos y paralizaría o deterioraría aún más la economía, perjudicando la imagen exterior (cínica) de forma brutal.

El descabezamiento de algunos o todos de los principales malfactores del sistema (si pudiéramos ver por una rendija qué ambiente se respira, de verdad, en los sancta santorum de empresas, sindicatos, partidos políticos…), al carecer de sustituto de igual tamaño, teóricamente limpio de culpa, acabará arrastrando la caída de amplios sectores productivos , o, como efecto indeseable también, solo conseguiráque el hueco sea aprovechado como oportunidad por otro agente de la misma catadura.

No veo en la modificación profunda de la Constitución ninguna ventaja especial. Cambiar algunos artículos de la Carta magna puede tener un efecto de distracción (saludable, en este momento), pero sería inocuo. Hay que concentrar los esfuerzos en intensificar la cooperación y el diálogo constructivo entre todos los agentes, especialmente los que crean empleo, y representantes de la sociedad civil.

Ni siquiera me detendría mucho en aumentar las medidas de control o la inspección: la ética debe ser norma de actuación general y, por ello, hay que confiar que el sistema alcance su equilibrio a niveles éticos adecuados parra su funcionamiento, porque la ética universal no se impone. Lo que sí hay que incorporar es la solidaridad, analizando el modelo económico y sus objetivos sociales,

Es necesario un pacto del empresariado con el Estado, esto es, con la sociedad. Y ahí tenemos un grae déficit, por dejadez, ignorancia, y falta de formación práctica de políticos, funcionarios y agentes de control. También, por interés, desidia, y ausencia de solidaridad de los agentes de producción y económicos.

Hay que construir urgentemente ese diálogo efectivo, hacerlo transparente, y forzar a que la imagen del empresario sea moderna, comprometida, constructiva. No es tolerable que los ejecutivos de las grandes empresas de este país tengan sueldos que a la inmensa mayoría de sus conciudadanos les parezcan cosa de fantasía. Hay que incorporar representantes efectivos (no floreros) a los consejos de administración de las empresas de mayor facturación y empleo, que garanticen el cumplimiento de objetivos sociales, pero, también, que sirvan para dotar de credibilidad total a su funcionamiento.

Estamos en tiempo de descuento, pero el partido se está jugando todavía.

—

(1) A lo que contribuyen, con actuaciones que no están libres de pecado,  la lentitud de la Justicia y la obstaculización procesal de las defensas,  frente a los juicios sumarísimos de los Telediarios.

Publicado en: Economía, Empresa, Política Etiquetado como: capitalista, economía, empresa, estado, medidas, papcto, performance, política, recuperación, reforma, rendimiento, sistema, system, tiempo de descuento

Explorando alternativas (Start the alternatives Explorer)

24 febrero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

Es hora de que dediquemos tiempo a explorar alternativas de solución a los problemas que ya tenemos perfectamente detectados. El sistema no funciona, y como hacemos cuando el ordenador detecta dificultades de comunicación con las redes disponibles -de las que tanto dependemos-, se nos ofrece la opción de dejar que el propio programa encuentre soluciones.

Por fortuna para los usuarios, la mayor parte de las veces, después de misteriosas comprobaciones, el asunto queda resuelto de forma automática (1). Sin embargo, hay una posibilidad fatídica de que el programa de chequeo interno nos ordene «consultar al administrador» , que, como somos nosotros mismos, equivale a «no encuentro solución», y hay que ir con el aparato debajo del brazo a un experto para que nos saque del apuro o nos proponga reformatear el disco duro, cuando no, comprar un equipo nuevo.

Dejando a un lado la metáfora informática, tenemos que decidir entre Transición o resetear. Los más prudentes, de entre los que apuestan por el cambio, hablan de la necesidad de una Transición (la Segunda o la Tercera desde 1978, según cómo lo miren).

Los más inquietos o desanimados, abogan por Volver a empezar. Al menos, en varias cuestiones fundamentales. Que repaso con el lector:

1. Control empresarial. El descubrimiento de que elementos principales de la cúpula empresarial (incluída la bancaria) dedicaban una parte sustancial de sus esfuerzos a hacer trampas al sistema, no puede quedar sin consecuencias para los infractores, pero tampoco debe engañarnos a todos. Tenemos elementos suficientes para sospechar que todo el sistema está corrupto. Que, cada uno a su escala, viene haciendo trampas a la Hacienda Pública. Generando facturas falsas, contratando trabajadores a los que paga una parte del salario en dinero b, mintiendo respecto a los objetivos, las relaciones internas o externas con el resto de los llamados poderes fácticos, etc. Quedaría así explicado, por fin, por qué los directivos de las grandes empresas ganan tanto, porqué algunos propietarios o ejecutivos de entidades de aparente escasa entidad disponen de casas o vehículos aparatosos o realizan viajes de placer muy costosos. con cargo a ingresos desconocidos. Por supuesto, el control social, la inspección fiscal, las posibilidades de denuncia de colegas, vecinos o conocidos de los miles de privilegiados por el sistema, está fallando.

2. Control político. No necesitamos que los líderes políticos de los principales partidos que dicen representar a la ciudadanía se pongan más colorados, ni que busquen, con su reconocida labia para bordear las zonas de peligro, que no sabían de las fórmulas extracontables de generación de dineros para sus entidades y recompensar así a sus líderes o militantes con sobresueldos. Los síntomas son suficientemente evidentes; los silencios  (o los balbuceos pretediendo dar explicaciones), expresivos; la falta de vigor en la denuncia, bastante, para que entendamos que todos, quien más quien menos, se encuentran atascados en la mierda. Habrá culpables mayores o menores, pero la cuestión, en su caso, sería detectar grados de incumplimiento de lo establecido legalmente, no quién está totalmente libre de culpa (aunque sería un alivio que hubiera partidos en esa situación, y no solo los recién constituídos, aún libres de pecado).

3. Control de la Jefatura del Estado. Podemos estar lamentando durante unos años o décadas más que la institución monárquica, que ha cumplido (decimos todos) tan importantes misiones para evitar la segunda guerra civil del siglo XX o una restauración de la dictadura militar, haya demostrado tener los pies del barro de los demás mortales. Ovejas más o menos negras hay en todos los rebaños. Pero también aquí el meollo de la cuestión no es aislar a un miembro del clan para lancearlo. Lo principal es atender al fondo: reconocer que tenemos una familia monárquica relativamente pobre (comparémosla con la británica o…con la casa de Alba), ambiciosa, como es lógico en un sistema capitalista , en mejorar rápidamente en eso del dinero (nunca se sabe si vendrán mal dadas a la primera de cambio, que ejemplos hay muy próximos), bien relacionada con los poderes fácticos y con imagen mítica para el pueblo llano, proclive a la santificación al primer milagro que se le atribuya al beato. Y, como elemento complementario, digno de una reflexión igualitaria, la República nos ha funcionado bastante mal, porque nos han faltado líderes agultinadores que saltaran por encima de las dos facciones en que se ha dividido siempre el país. La Tercera República no tiene visos de funcionar mejor, con los elementos que están a la vista. No me tranquilizan esos tipos que enarbolan banderas que no tienen el soporte de una ideología o de propuestas sólidas. Y en todo, caso, se precisaría consolidar líderes con capacidad de dirigirla, de los que no se dispone y se tardará en encontrarlos, en convertirlos en motor (si es que no los asesinan antes). Lo único que hay cierto es el descontento, las ganas de cambio, la necesidad, también, de cambiar.

4. Financiación del estado social. Es un elemento clave. En realidad, el objetivo de todo cambio. Conseguir recuperar empleo suficiente para garantizar la tranquilidad popular, mantener las prestaciones sanitarias, educativas, asistenciales en general. Hay que ser muy fino en definir cómo sostener la calidad y, sobre todo, cómo se va a financiar, hoy y en el futuro. Las cifras no pueden ser improvisadas, ni elucubraciones de supuestos experto. Tienen que ser proporcionadas desde la función pública. Y, claro está, no es creíble que la gestión privada sea mejor que la pública; ni tampoco al revés. Lo que es insustituíble es que el control sea bueno, y sea público.

Con estos elementos a la vista, creo que necesitamos un período de intensa reflexión, en la que no deberíamos dar demasiada importancia (es decir, no toda la importancia) a los casos descubiertos y admitir que, por lo que sea (nuestra propia tendencia colectiva a trampear y, en mi opìnión particular, a no ser finos en ello, a descidar la ocultación de los engaños) estamos pillados en una encrucijada que nos obliga a ser espléndidos en el perdón con nosotros mismos.

Difícil situación, sin duda. «Siento lo que ha pasado. No volverá a ocurrir«, puede ser una frase que empiece a prodigarse. Pero cabe preguntar: ¿Seguro? ¿Quién lo garantiza? Y, sobre todo,  ¿Cómo podríamos evitar que vuelva a suceder?

No tengo todas las respuestas. Pero estoy convencido que, entre todos, las obtendremos todas. Sin necesidad, en mi opinión, de tener que reformatear o resetear el sistema.

—

(1) Aunque no quiero llevar la comparación innecesariamente lejos, el atractivo del símil es alto, Por ejemplo, una vez que el sistema no propone elegir entre varias soluciones y, aceptada por el usuario una de ellas, el programa de autocontrol detecta que el problema parece resuelto, pregunta al lego funcional, pero, al fin y al cabo, responsable racional y propietario del equipo  algo parecido a ésto: «¿Cree que el programa de búsqueda de soluciones le ha sido útil? Ayúdenos a mejorarlo dándonos su opinión.»

Publicado en: Economía, Política, Sociedad Etiquetado como: bancos, banderas, económicos, educación, empresas, entidades financieras, estado social, justicia, Monarquía, problemas, República, resetear, sanidad, sistema, sociales, tercera transición, Universidad

Daciones en pago

13 febrero, 2013 By amarias2013 Deja un comentario

No es preciso recurrir a dotes adivinatorias para deducir que a la Cámara de los Diputados españoles se le avecinan momentos tormentosos. El pueblo aporrea las puertas del Congreso con iniciativas suscritas por millones de ciudadanos, y la pintura de vocación política de algunos representantes se destiñe, dejando ver puras ambiciones personales .

Es comprensible que el Presidente del Gobierno  parezca agotado, de tanto ir del fuego a los pucheros, inseguro de si procede echar agua para que las habas no encallen o atizar el caldo para que coja más sustancia. El lenguaje empleado para dar explicaciones sobre la financiación irregular de los partidos políticos,  tiene poco que ver con el tono vibrante de los mítines que servía para conseguir votos. El reconocimiento de que los sobresueldos se habían ocultado «por vergüenza», no oculta otra mayor, la de tener que admitir de dónde procedían los dineros.

Puede que aún no se hayan dado todos cuenta (la ministra Ana Mato, por ejemplo, ha reconocido que seguirá trabajando sin desmayo por seguir ayudando a las clases desfavorecidas del país, a quienes cree representar, a pesar del ácido popular que corroe los pies de su pedestal de élite privilegiada). Pero el descrédito afecta a todo el colectivo de los profesionales de la política.

Pagarán justos y pecadores, mujeres del César y simples portadoras de delantal y cofia, porque así son los momentos de expiación cuando el ansia justiciera se mezcla con la rabia contenida y fallan los diques de contención por su escasa fortaleza: injustos con los buenos.

El desbarajuste que aflora de los terrenos de la política (que abarca a demasiados responsables de partidos, sindicatos, corporaciones empresariales, entidades de gestión financiera, etc.) no parece recuperable más que con la dación en pago de las carreras de todos los que han visto afectada su credibilidad, aunque sea en escasa medida, por no haber respondido a la confianza que habíamos depositado en ellos. Hay que cambiar  nombres, poner caras nuevas. O se explican bien, con transparencia, o que entreguen sus posiciones, dejando libre el campo a otros. Y, en lo que podamos, ajustar mejor las correas.

Hay varios tipos de daciones en pago.  Con una, en concreto, estoy de acuerdo.

Es la que ocupa más espacio en los media y supone que:

a) quien ha solicitado un crédito para hacerse con un bien inmueble para utilizarlo exclusivamente como vivienda propia que, sin falsear su situación patrimonial, le fue concedido por una entidad financiera, que tenía toda la exacta y completa información sobre el valor de lo que el deudor estaba adquiriendo y,

b) luego de haber estado cumpliendo irreprochablemente las obligaciones que había asumido, por circunstancias sobrevenidos de las que no es en aboluto culpable, se ve en la situación de no poder responder a las mismas, en todo o en parte, y

c) encontrándose sin capacidad ni perspectivas para recuperar la facultad de generar manera de compensarlo en plazo previsible, es totalmente admisible

d) se vea liberado de la obligación de pagar el resto de la deuda, con la entrega del bien al acreedor.

Esto, sin perjuicio de que determinadas situaciones particulares maticen este principio genetal, y que serán apreciadas, no por jueces, sino por árbitros multipersonales.

Hay una situación que no puede resolverse con la dación en pago. La de quien dispuso de un crédito social, trampeó sus datos y actuaciones, que le sirvieron en realidad, para organizar falsos negocios, comprar con añagazas otros, y generar, con tiempo, cómplices y artas amañadas, un entramado complejo en el que se ocultó como la araña en la red, presentándose como empresario de éxito, benefactor de sus coetáneos, probo ciudadano cumplidor de obligaciones.

En ese caso, los acreedores somos todos nosotros. Y no tiene sentido que, con el lento andar de la justicia y la capacidad probada para enmarañar las cosas que tienen los que las contemplan desde arriba, sigan habitando la morada de la honorabilidad quienes no pueden devolvernos la confianza, cogidos in fraganti de la trampa. Tienen que ser desahuciados, ya, y que se defiendan en los tribunales como corresponda a su derecho, pero no ocupen el edificio común cuya rentabilidad nos es imprescindible.

Publicado en: Política, Sociedad Etiquetado como: ana mato, congreso, dación en pago, diputados, imposibilidad, política, pueblo, sociedad, tiempos difíciles

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